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Acciones en el mes de febrero
Comenzó el año 1875 con una pequeña acción en las alturas de Antuñano, en la que los alfonsinos perdieron 34 prisioneros. Este combate se produjo por haber salido dos compañías destacadas en Villasana (Burgos) a un reconocimiento, siendo batidas por los carlistas.
El Tcol Márquez, jefe de la columna volante de Ampuero, supo que fuerzas carlistas estaban en el Valle de Villaverde de Trucios, y salió en su busca. En Molinedo sorprendió a unos oficiales, haciendo prisioneros a cinco, pero al enterarse el jefe del batallón de Cantabria de la presencia de los alfonsinos, acudió, librándose un combate que terminó con la retirada de la columna liberal. Esta acción tuvo efecto el 4 de febrero.
El 10 de febrero, el general Villegas realizó una operación sobre Balmaseda combatiéndose primeramente en la Ermita de Santa Isabel, luego en Bortedo (Burgos) y por último en Monte Coruño, por lo que los alfonsinos maniobraron, ocupando el pueblo de Borteclllo. Conseguido su objetivo, el día 11, prosiguió su operación atacando Monte Celadilla, hasta abrirse paso y entrando en Valmaseda, donde Villegas se hizo entregar 1.755 pesetas que repartió a real por soldado, quedando un remanente que se repartió entre los heridos que fueron 22.
El día 15 de febrero, la partida mandada pon Vicente Bosco entró en Judes (Soria).
Bosco, que entró en la provincia de Guadalajara, marchó en la de Segovia, en la que entró el día 25, pero habiendo acudido fuerzas en contra suya, libró combate en Grado de Pico (Segovia).
Ataque a Ramales (28 de febrero de 1875)
En ese mismo mes de febrero, el día 28, hubo un ataque carlista a Ramales. Para ello Gorordo, al frente de dos batallones, uno de ellos el de Asturias, hizo un reconocimiento sobre las fuerzas alfonsinas que ocupaban Bortedo y sorprendieron, a los alfonsinos, haciéndoles 24 prisioneros. El general Bérriz, comandante general de Vizcaya aprovechó la ocasión para dirigirse con 4 batallones sobre el fuerte de Ramales (Santander), al que atacó, apoderándose del pueblo de Guardamino. Los carlistas avanzaron hasta Ramales, combatiéndose en el barrio de la Enciruela, llegando al cuerpo a cuerpo. No habiendo podido tomar el fuerte de Ramales los carlistas se retiraron a sus líneas de base. Los defensores de Ramales fueron socorridos por la columna de Villegas. Esta tentativa para apoderarse de Ramales, así como otras realizadas por Manuel Rodríguez, para apoderarse por sorpresa de Castro (Urdiales (Santander), que no tuvo éxito por haber conocido el enemigo los preparativos para la sorpresa.
Acciones en el mes de marzo
El día 2 de marzo, la partida mandada por Cuadra tuvo un combate en Judes (Soria), y en esa misma fecha, otra partida montada tuvo un encuentro en Tarancueña (Soria). El día 3 de febrero, murió en un encuentro en la provincia de Palencia el jefe de partida conocido por Benedícto.
El día 3 de marzo, Bosco se vio obligado a refugiarse en el castillo de Galve de Sorbe (Guadalajara), pero precisado a abandonarlo el 6 de marzo, buscó nuevo campo de operaciones en la provincia de Soria.
Acciones en el mes de abril
El 2 de abril hubo un pequeño combate entre la partida mandada por el guerrillero Jacinto González, y una fuerza de la guardia civil, a las órdenes del teniente Prudencio Crespo, en Eterna (Burgos). Poco después se supo que otra partida había estado en Poza de la Sal (Burgos), por lo que salieron fuerzas en su persecución. Cerca de San Vicente (Logroño), movilizados de este pueblo, sorprendieron a una partida mandada por el conocido por Benito. El día 8, una partida carlista pasó el Ebro, cortando la línea telegráfica y haciendo prisioneros a un capataz y a cinco obreros marcharon a Villalba de Rioja, (Logroño), pero fuerzas mandadas por el coronel Arjona acudieron, obligándolas a pasar el río.
Un hecho importante ocurrió el 11 de abril, cuando una fuerza carlista mandada por Pedro Cortazar invadió Burgo de Osma, refugiándose la guarnición en el fuerte, la casa consistorial y el hospital. Los carlistas ocuparon la población, pero no pudieron conseguir la rendición de sus defensores; retírandose luego. Los alfonsinos en represalia detuvieron a los sacerdotes que componían el Cabildo Catedral, pero la intervención del obispo Pedro Marta Lagüera, consiguió que fueran puestos en libertad.
El día 20 de abril, el general Loma, siguiendo órdenes terminantes del gobierno de Madrid, ordenó un avance hasta Villasana del Mena (Burgos), donde se libró un combate. El día 28, la misma brigada mandada por Prendergast, avanzó hasta Mena Mayor (Burgos), y si bien los carlistas se retiraron después del tiroteo no tardaron en replegarse los alfonsinos, siendo hostigados Villasana de Mena y Mercadillo de Mena, donde habían comenzado la obra de fortificación.
La inquietud que producían las incursiones carlistas en la zona ribereña del Ebro, filtrándose constantemente, daba ocasión a pequeñas acciones, algunas de importancia como la librada por González de Granda en Quincoces (Burgos), el 30 de marzo, y eran causa de que no hubiese seguridad en el ferrocarril entre Miranda de Ebro y Haro, sobre todo después de haber sido hechos prisioneros en las cercanías de Villalba de Rioja, a un capataz y a cinco obreros y de los que se dijo habían sido llevados para trabajar en la mina de Barambio, lo cual repercutió de tal forma que fue causa de que los vigilantes de la compañía se negaban a prestar servicio.

Acciones en el mes de mayo
Acción de Peña Complacera (14 y 15 de mayo de 1875)
Había sido sustituido el general Bérriz por el general Carasa en la comandancia general de Vizcaya, y mientras este tomaba el cargo, se encargó interinamente el brigadier Seco de Fontecha. Apenas encargado del mando, ordenó al brigadier Cavero que subiera a la Peña Complacera para observar y hostigar al enemigo. Cavero llevaba consigo el BI-II de Castilla el BI de Guías de Castilla, un escuadrón del regimiento de Borbón y dos piezas de montaña, de la batería que mandaba Ortiz de Zárate. Mientras tanto, el brigadier Seco de Fontecha se dirigía a Viérgol. Cavero se adelantó hasta que sus avanzadas ocuparon Quincoces, siguiendo a Villasana, desde cuyo boquete ordenó fuesen bombardeados los pueblos del valle de Mena ocupados por el enemigo. El 14 de mayo, la disposición de los carlistas era tal que si el enemigo se apoderaba de Peña del Caballo, podría quedar comprometida la izquierda carlista. El BI-Ide Castilla, el BI-II de Cantabria y el BI de Asturias fueron a ocupar el boquete de Santa Olaja.
La línea quedó entonces con el BI de Guías de Castilla, en el valle de Losa, defendiendo el boquete de Peña Angulo con dos compañías y la caballería en Quincoces. El BI-II de Cantabria situado en Peña Complacera, el BI de Asturias en la vanguardia y el BI-I de Castilla en reserva. El brigadier alfonsino comenzó el ataque el 14 de mayo por el boquete de Santa Olaja. Cavero, dejándose llevar por su ardor, quiso cargarlos, pero el enemigo tenía 4 batallones en los bosques que sufrieron el fuego de la artillería carlista. Consiguió Prendergast apoderarse de Peña Complacera, después de porfiada lucha en que el BI de Asturias y el BI-II de Cantabria, lucharon con denuedo.
El 15 de mayo, fue de contraataques de los carlistas y habían quedado al llegar la noche en sus respectivas posiciones, preparándose para reanudar el combate el día siguiente, pero Prendergast no seguro de poder contener a las fuerzas de Cavero, inició aquella misma noche la retirada a Castrobarto (Burgos), con el pretexto de cerrar el paso a una expedición carlista. Retirado Prendergast los carlistas volvieron a ocuparla.
También intentaron avanzar por los liberales por la Campa de Caballo y Viérgol, pero fueron rechazados hasta Medianas y Montemayor y más adelante en toda la línea.
Una partida carlista mandada por Carrión, pasó el río Ebro el 26 de mayo, entre San Vicente de la Sonsierra y San Asensio (Logroño). Marchó hacia Santo Domingo de la Calzada y la sierra de Ezcaray, batiendo una fuerza de la guardia civil mandada por el teniente Crespo, pero perseguida por varias columnas que operaban combinadas fue derrotada el día 29 entre San Millán de la Cogolla y Berceo (Logroño), de los 100 hombres que la componían solo 41 lograron repasar el Ebro por Fontecha (Álava).
Acciones en el mes de junio
Tres días después de tomar posesión del mando el general Carasa, se adelantó con sus fuerzas vizcaínas hasta Viérgol y El Berron, con el fin de provocar una salida de la guarnición alfonsina de Nava de Mena (Burgos), pero los liberales rehusaron empeñar combate. Este no debía, sin embargo, tardar mucho. El 12 de junio, una pequeña fuerza carlista fue sorprendida por contraguerrillas liberales de La Rioja en Oyón (Álava).
Acción de Medianas y Carrasquedo (20 de junio de 1875)
El 20, de junio el general alfonsino Loma había salido de los valles de Losa y Mena dejando al brigadier Muriel, que cubriera dichos valles con un batallón en Carrasquedo, otro reforzado con dos cañones en Medianas, un tercero en Covides y el cuarto distribuido en Mercadillo de Mena y el Pendo. Alpenas supo el general Carasa que los liberales se habían retirado hacia Mercadillo, ordenó al brigadier Echevarri que ocupase la línea abandonada, con el batallón de Guernica, reforzado con el de Asturias y el de Somorrostro avanzó por la carretera de Nava de Mena. El batallón de Durango que estaba en Viérgol recibió la orden de que se uniese al BI-II y BI-V de Castilla que se hallaban en la izquierda carlista, bajo las órdenes del brigadier Cavero.
El batallón de Asturias debía efectuar un reconocimiento sobre Bereedo y Villasante y después, unidos con algunas compañías de Guías de Vizcaya y el BI de Guernica, a las órdenes directas de Carasa, pasó a colocarse a retaguardia de Mercadillo de Mena. Como que el enemigo ocupaba el Monte de Entrambasaguas, los Guías de Vizcaya mandados por el comandante Saliquet emprendieron el ataque contra la posición liberal, que fue tomada por dicho batallón y el de Somorrostro, ayudadas dichas fuerzas por los batallones de Asturias y Guernica, que habían destacado allí unas compañías.
Por su parte las fuerzas mandadas por Cavero desde la parte de Viérgol habían destrozado la brigada Muriel cuyos restos tuvieron que buscar refugio detrás de los muros de Mercadillo de Mena. En Medianas las tropas de Cavero atacaron con tanto brío que los artilleros tuvieron que defender sus piezas con los accesorios de las mismas. No se apoderaron los carlistas de una pieza gracias a la serenidad del teniente jefe de la sección que dispuso que la llevaran a brazo varios artilleros hasta volverla a cargar en el mulo, pero se perdió la cureña. Para completar la derrota de la brigada Muriel, el general Carasa pasó a Villasana, quedando completamente envuelto el enemigo en Mercadillo de Mena.
El desastre había sido completo y la brigada Muriel quedó totalmente destrozada. Los carlistas apuntaron haber capturado unos 200 prisioneros; los liberales reconocieron un capitán, un oficial, un médico y 134 soldados. Además, los liberales confesaron haber tenido 2 capitanes y 23 soldados muertos así como 2 oficiales y 94 de tropa heridos más 29 contusos. Los carlistas tuvieron un jefe, 2 oficiales y 5 voluntarios muertos y 3 oficiales y 29 voluntarios heridos y contusos.
Loma acudió entonces en socorro de Muriel, constatando el desastre sufrido por el jefe liberal. Los carlistas se retiraron a sus antiguas posiciones. Muriel, apesadumbrado por la derrota sufrida, se suicidó.
Después de la acción de Medianas y Carrasquedo, las fuerzas de Loma abandonaron el valle de Mena el 29 de junio, entrando en el de Losa. En dicho día tuvo un combate en Lastras de Teza (Burgos), retirándose los carlistas, aunque resultó herido el coronel Díez, del RCL-13 de cazadores de Almansa. Aprovechando la marcha de Loma, los carlistas hostigaron el fuerte de Mercadillo de Mena, concentrándose en las alturas de Covides, Medianas, Mena Mayor y Caniego. Las fuerzas atacantes eran los batallones de Durango, Cantabria y 4 compañías del BI-I de Castilla. Los carlistas después de haber luchado el 30 de junio con fuerzas salidas de Mercadillo se retiraron. En la mañana del 30, Loma tuvo un combate en Peña de Angulo cuando desde Quincoses se dirigía a Berberana.
Acciones en el mes de julio
El 16 de julio, la columna mandada por el teniente coronel Camilo Carrero había salido de San Vicente de la Sonsierra con dirección a Peña Cerrada, apoderándose de los pueblos de Peciña y Rivas (Logroño), librándose un combate en las alturas de Santa Bárbara y la ermita de Horzales. Aunque pretendió haber barrido a los carlistas, lo cierto es que Carrero tuvo que retirarse a San Vicente de la Sonsierra para evitar ser envuelto por fuerzas carlistas que descendían por el puerto de Montoria.
El día 27, hubo también un combate en las cercanías de Viérgol (Burgos), retirándose los carlistas después de un pequeño tiroteo a la línea de resistencia. Operaron contra Cavero tres columnas, una mandada por el brigadier Ibarreta y otra por el brigadier Quadros, mientras que de Ramales salía una tercera columna para envolver a las líneas carlistas. El conjunto de los alfonsinos lo mandaba el general Villegas. Ibarreta consiguió entrar en Antuñano y Bortedo, y Quadros hacía lo mismo en Orrantia, todos en la provincia de Burgos. Pero después del enfrentamiento, los alfonsinos se replegaron a Viérgol y desde allí fueron a Villasana de Mena. Esta decisión fue tomada cuando supo Villegas que fuerzas de refuerzo mandadas por Díez de Mogrovejo habían llegado a Arciniega para sostener un ataque de las fuerzas de Cantabria.
En la noche del 27, el general Pérula pasó el río Ebro ocupando algunas posiciones, aunque la fuerza principal quedó a la izquierda de dicho río cañoneando la ciudad de Logroño desde las alturas de Cantabria, el Corbo y otras posiciones. Gran alarma causó al mando liberal este ataque, por lo que fue reforzada la guarnición de Logroño. El 29 de junio por la noche, los carlistas volvieron a ocupar las alturas de Cantabria, así como el Corbo y el camino y los olivares de Oyón. Los carlistas renovaron el ataque con artillería a Logroño, defendida por el gobernador militar brigadier Lacy, y al fin se retiraron.
Acciones en el mes de agosto
Acción de Villaverde de Trucios (10 de agosto de 1875)
El general Carasa ocupaba sus habituales posiciones por la parte occidental de la provincia de Vizcaya y particularmente en el valle de Villaverde de Trucios. Villegas salió contra estas posiciones, entrando por los valles de Losa y Carranza el 10 de agosto, emprendiendo el ataque al día siguiente para apoderarse de Villaverde de Trucios. Aunque las fuerzas carlistas fuesen inferiores a las de Villegas, presentaron gran resistencia, luchándose al arma blanca, obligando a los alfonsinos a retirarse. En esta acción estuvieron a punto de quedarse en poder de los carlistas algunas piezas de artillería, así como el general Villegas se vio precisado a cargar con su escolta para no caer prisionero.
Otras acciones en el mes de agosto
Aunque en realidad pertenezcan a la provincia de Álava, algunos pueblos en que hubo combates fueron estos más colindantes con operaciones realizadas en la provincia de Burgos. Tal fue la pequeña acción librada el 5 de agosto en Poves y la que tuvo la contraguerrilla alfonsina de Gordejuela contra un escuadrón del regimiento de caballería de Borbón en Berguenda, así como el combate que el mismo día 16 dichas fuerzas liberales tuvieron en los montes de Alcedo (Álava), pero no impidieron la incursión en la provincia de Burgos de una sección de caballería de Borbón, que había pasado el Ebro por el vado de Tobalinilla, destacadas de dichas fuerzas. El 17, la partida mandada por Boleas cruzó el río Ebro e invadió el pueblo de Murillo de Río Leza (Logroño), regresando a Navarra por el vado de Recajo. El 28 fue copada una partida carlista que había entrado en la provincia de Burgos por la columna del Tcol Amós en Quintanilla de San Román (Burgos).
Acciones en el mes de septiembre
En Quintanilla la Ojada (Burgos) hubo un pequeño tiroteo contra la columna del general Loma que se dirigía a Trespaderne el 10 de septiembre. Hubo también un pequeño combate el día 12 en las alturas de Altedo y Lama (Santander) contra una columna que había salido de Ramales, con dirección al valle de Carranza. El día 17, las fuerzas alfonsinas desalojaron a los carlistas de Viérgol (Burgos), retirándose estos últimos a las trincheras del monte Celadilla, mientras que los liberales llegaban a Arciniega (Álava), donde no hallaron resistencia, pues también los carlistas ocuparon trincheras en el monte Celadilla. Los alfonsinos se retiraron a pesar de su superioridad numérica sin atacar estas trincheras.
La partida mandada por Vitores con frecuencia entraba en la provincia de Burgos, y tuvo un combate el 22 de septiembre con una columna alfonsina en el valle de Tobalina, en una de sus incursiones para reclutar voluntarios. El día 28, el fuerte de Guriezo (Santander) fue atacado, pero se retiraron los carlistas al acudir una columna procedente de Laredo. En este mismo mes se formó en la provincia de Soria una partida que pasó a la de Guadalajara, donde fue dispersada.
Acciones en el mes de octubre
Una columna liberal mandada por el coronel Lacalle, salida de Briones, libró combate en las alturas que dominan a Abalos (Logroño), donde estaban algunas compañías del batallón de Clavijo, que se replegó a la sierra de Toloño. La partida mandada por Esteban Ortiz había llegado a Villafría de San Zadornil (Burgos), habiendo exigido raciones al alcalde de Quintanilla La Ojada, por lo que salió una columna de Traspaderne, que por Frías fue a Herran para caer en Villafría, donde fue batida la partida carlista, quedando prisionero el jefe de la misma. El 2 de octubre, fuerzas salidas de Ramales sorprendieron a un puesto de aduaneros carlistas en el valle de Carranza. El día 3, la partida mandada por Campos tuvo un combate en Criales (Burgos).
En la provincia de Logroño, los carlistas desde los pueblos de Rivas, Peciña y Abalos trataban de impedir la vendimia. Una partida liberal salió de San Vicente de la Sonsierra y, en la tarde del 12 de octubre, sorprendió a una avanzadilla en la ermita de San Roque. El día 14, hubo un tiroteo en las alturas que dominan los pueblos de Mena Mayor y Carrasquedo (Burgos). Al día siguiente se aproximaron a los pueblos de Mena Mayor y Medianas, pero al ser rechazados los carlistas, estos continuaron en las alturas que dominan el valle de Mena.
En ese mismo día 14, entraron los carlistas en Villasana y Villanueva de Mena. En Villasana, acudieron fuerzas alfonsinas y después de una tenaz lucha se retiraron los carlistas a Canieg. Los alfonsinos marcharon luego a Nava de Mena, donde tuvieron que luchar contra una compañía situada en la Venta de Cereceda, que protegió la retirada de las demás tuerzas. El 19, salió de Miranda de Ebro una columna mandada por el teniente coronel Carlos Martínez para recoger ganado y grano en el condado de Treviño. No hubo grandes dificultades, pues ofrecieron los carlistas escasa resistencia en Santa María. Cumplido su cometido, los alfonsinos se retiraron, siendo poco hostigados.
Para que se efectuara la vendimia, se llegó a concertar una tregua entre los carlistas y los alfonsinos en La Rioja. Esta tregua comenzó en realidad el 19 de octubre y terminó el 30 del mismo mes.

Actividades en el mes de noviembre
Las actividades notables fueron cediendo a medida que avanza el año. Así, el 3 de noviembre, cuando los alfonsinos operaban para dominar la sierra de Toloño, fueron desalojados los carlistas de Rivas (Logroño), y no solo perdieron el pueblo, sino también el puerto que está junto al mismo y la ermita de Toloño. Otra fuerza alfonsina mandada por el coronel Carlos Coig atacó a los carlistas situados en Briñas (Logroño), teniendo estos que retirarse.
En la provincia de Burgos, las partidas mandadas por Sebastián Campos, Ruperto Blanco y Manuel Arce se reunieron en Villafría de Río Leza, ocupando el desfiladero entre este pueblo y Herrán. Sorprendidos por una fuerza liberal, tuvieron que vadear el río Leza después de luchar en las calles de Villafría, muriendo en este combate Sebastián Campos.
Terminación de la guerra en Castilla la Vieja
En el mes de diciembre solamente hay que registrar el combate que sostuvieron las partidas de Camarero y Arce en Lastras de la Torre (Burgos), el día 19, librándose de ser sorprendidas la víspera en Quincoces de Yuso gracias a un aviso llegado con oportunidad.
La gran interrupción de operaciones que duró casi un mes, de diciembre de 1875 a enero de 1876, en la que los liberales prepararon la organización y plan de avance en terreno carlista, hizo que también en Castilla la Vieja se señale la inactividad.
Al iniciarse la gran operación de los alfonsinos para terminar la guerra, fue en Castilla la Vieja donde primero se manifestó. Villegas adelanta sus fuerzas ocupando la línea comprendida entre Nava de Menas, Viérgol y Arciniega, retirándose los carlistas a la del Herron y las trincheras de Celadilla.
Por su parte, una partida liberal atacó la torre del Gijano (Burgos), que fue tomada por los alfonsinos. Así el valle de Mena quedó liberado de toda acción carlista. La operación de Villegas y la subsiguiente del valle de Mena se hizo el día 21 de enero. El 28, por la parte de Santander, se inició el avance sobre Valmaseda. Villegas entonces avanzó combinado con Loma para envolver la posición de Monte Celadilla. Los carlistas se defienden en Bortedo y el reducto del Coruno, pero abandonaron Antuñano aprestándose en las trincheras de Celadilla.
Después de haberse defendido los carlistas en Bortedo, tuvieron que replegarse al reducto del Coruno. Pero el ataque de los alfonsinos se apoyaba con el avance de Loma por la carretera de Valmaseda y así los carlistas tuvieron que abandonar sus posiciones. Desde el valle de Mena, una fuerza mandada por el coronel Hurtado logró apoderarse del pueblo del Gijano (Burgos). Por su parte, la columna de Cotarelo, junto con la mandada por el coronel Márquez, subió a Mollinedo para caer sobre Pico Miguel, cerca de la venta del Mal Abrigo. Allí se tiroteó con los carlistas que se replegaban de Valmaseda.
Así en realidad terminó la guerra en Castilla la Vieja en enero de 1876, pero no por eso los batallones castellanos dejaron de luchar, porque algunos de ellos acompañaron a Carlos VII hasta Francia.