Guerras Carlistas Tercera Guerra Carlista en 1875 y final Operaciones en Castilla la Nueva en 1875

Acciones en el mes de enero

Castilla la Nueva iba siendo cada vez más secundaria a la campaña que realizan los ejércitos del Centro y es por esto que vamos a dividir las operaciones realizadas en esas provincias, según los mandos que fueron conferidos por los generales en jefes de dicho ejército, ya que las operaciones realizadas por pequeñas partidas en la Mancha y Toledo, y que podrían ser consideradas independientes, fueron de escasa importancia.

Se inició el 1875 con un descalabro de importancia, porque el brigadier Lucio Dueñas, después de haber sido batido en la provincia de Albacete, marchó a la de Ciudad Real y en un caserío, conocido por la Quintería del Pardillo, fue sorprendido por la columna mandada por el capitán de carabineros Manuel Ollo de la compañía estacionada en Almagro, quedando prisioneros el brigadier Dueñas, 2 Tcols, un comandante, 2 capitanes, un oficial de administración militar, un teniente, 5 alféreces, un cabo, un trompeta y 2 asistentes, formando todos ellos la plana mayor de una fuerza que debía operar en la Mancha. Solamente se libró un capitán, a quién se le había dado licencia para ir a su casa. La prisión del brigadier Dueñas que ocurrió el día 1 de enero deshizo los planes de los carlistas, y una concentración de un centenar en el término de Alcolea de Calatrava se disolvió inmediatamente cuando se supo el copo de Dueñas, que debía tomar su mando.

El brigadier Vallés, que por disposición de Lizárraga había sustituido al brigadier Villalain, entró en la provincia de Cuenca ocupando Alcalá de la Vega, Cubillo, Salvacañete y Salinas del Manzano. El brigadier Cassola, se dirigió contra fuerzas valencianas que habían entrado en Campillo de Altoibuey. Al aproximarse los alfonsinos, los carlistas se retiraron hacia Enguidanos, alcanzándoles la caballería liberal que les cargó, causándoles pérdidas. Pero mientras Cassola perseguía esta fuerza carlista, el brigadier Vallés con fuerzas de la división castellana entraba en la provincia de Guadalajara, atacando el 13 por la noche a Molina de Aragón que defendía el Tcol Ballenilla, con el batallón provincial de Madrid. Los alfonsinos ofrecieron gran resistencia, pero se vieron obligados a encerrarse en el castillo y los carlistas cogieron armas y recursos así como algunos prisioneros, prosiguiendo su marcha dividiéndose en distintos trozos, pues uno entró en la provincia de Cuenca hasta llegar a Priego, otro llegó a Luzón (Guadalajara), y el núcleo principal se dirigió hacia Cifuentes, ya que Vallés despistó a sus adversarios, entrando en Aranjuez (Madrid), aunque sin apoderarse de la villa, lo que tampoco intentó del Real Sitio. El 17 de enero, reemprendió su marcha hacia Aragón, escapando a la viva persecución que le hacían las numerosas columnas que se lanzaron contra él.

Partida de caballería carlista durante la Tercera Guerra Carlista. Fuente Ilustración Española y Americana.

El 14 de enero, las fuerzas mandadas por Ángel Rosas, separándose del brigadier Valles, recorrió Beteta y Priego, pero contra ellas marchó la columna mandada por el comandante Moya, quien sabiendo que los carlistas habían estado en Peralveche (Guadalajara) se dirigió contra ellos y en el barranco del Abanico, se libró un combate, replegándose los carlistas. También otras fuerzas entraron en Salmerón.

El día 19, hubo un combate entre caballería carlista y los alfonsinos en El Recuenco (Guadalajara). Rosas estaba en Arbeteta (Guadalajara) que desalojó al aproximarse Cassola, marchando a Peralveche, mientras que otra porción carlista estaba en Villanueva de Alcorón. El 20, Vallés estaba en Beteta (Cuenca), mientras que otras carlistas bloqueaban Molina de Aragón. El 24, una fuerza carlista se presentó en Cifuentes (Guadalajara), apoderándose de la población, y aunque los voluntarios intentaron resistir en el castillo, tuvieron que entregarse prisioneros.

La situación pues en la provincia de Guadalajara era desagradable para los liberales, pues por todas partes se veían fuerzas carlistas y una muy importante de caballería operaba por las cercanías de Maranchón. Las fuerzas que habían entrado en Cifuentes se dirigieron a Trillo sin ser inquietadas. La situación se agravaba. Los que estuvieron en Trillo recorrieron Esplegares, Ablanque y Olmeda de Cobeta. Vallés había pasado el río Tajo por Zaorejas; los que bloqueaban Molina de Aragón entraron en Maranchón y luego en Alcolea del Pinar, pero regresaron a Molina, a la que rodearon librando un combate el 27 en los montes del Picazo contra la columna mandada por el coronel Sancho, y, aunque se atribuyó una gran victoria el jefe liberal, lo cierto es que continuaba bloqueada Molina hasta que llegó la brigada de Goyeneche.

Tercera Guerra Carlista. Reclutamiento carlista.

La fuerza mandada por Rosas fue alcanzada por la columna de Cassola el 30 de enero en Huélamo, librándose un fuerte combate que obligó a los carlistas a retirarse hacia Zafrilla, mientras que los alfonsinos se alojaban en Valdemeca. La columna del coronel Sancho, después de la acción librada en las cercanías de Molina, estuvo en Pedragal (Guadalajara), donde prendió a tres individuos de la comandancia de armas, y luego en El Pobo de Dueñas, que fue abandonada por la comandancia de armas de pueblo.

Acciones en el mes de febrero

En el mes de febrero hay que señalar un pequeño combate en La Rambla de Nuestra Señora de la Consolación, término de Iniesta (Cuenca) contra los alfonsinos mandados por Manglano. Una pequeña partida mandada por Cuadra procedente de Aragón inquietaba la parte oriental de la provincia de Guadalajara. El 16 de febrero, se presentó una partida mandada por el alférez Manuel Rodríguez, para cobrar las contribuciones en Atalaya de Cañavate (Cuenca). Por estos mismos días se anuncia la entrada de otra en Villanueva de San Carlos (Ciudad Real). El día 15, los carlistas habían entrado en Judes (Soria) tratando de destruir un puente de la vía férrea cerca del túnel de Horna, habiendo cortado el telégrafo entre Sigüenza y Alhama de Aragón. Esta fuerza estaba mandada por Vicente Bosco, quien estuvo en Codes y pueblos comarcanos.

También se presentó el brigadier Villalain en Alustante y Checa, ambos en la provincia de Guadalajara, pero marchó luego a Beteta y el 27 de febrero, estaba en Tragacete. El cantón carlista establecido en Fuembellida (Guadalajara) fue sorprendido por el brigadier Cassola. La partida mandada por Bosco estuvo por Olmedillas y Pobes para dirigirse a Atienza, donde descansó el 25 y, con el propósito de entrar en la provincia de Segovia, fortificó el antiguo castillo de Galve de Sorbe (Guadalajara), Bosco pasó entonces a la provincia de Segovia.

Relacionada con la conspiración que hubo en la provincia de Segovia, se formó una partida que se presentó en la HirueIa (Madrid) ¡que se dividió en dos grupos, uno que se tiroteó el 19 con la guardia civil de Torrelaguna, Colmenar Viejo y Buitrago, y contra los voluntarios de Lozoyuela y Torrelaguna el día 20, viéndose obligada a retirarse a la provincia de Guadalajara. El otro grupo mandado por Camacho tuvo un encuentro con la caballería del Tcol Melguizo, el 24 de febrero, en Cardoso de la Sierra (Guadalajara), siendo dispersada la por Bosco que había sido batido el día 3 de marzo en Grado (Segovia), buscó refugio en el castillo de Galve de Sorbe, pero atacado por los alfonsinos lo evacuó el 6 de marzo, abriéndose paso entre los sitiadores, marchando a la provincia de Soria.

Acciones en el mes de marzo

En la primera quincena de marzo, una fuerza de guardias civiles sorprendió a la comandancia militar de Paracuellos (Cuenca). La columna del brigadier Fernández Golfín sorprendió a unas partidas carlistas en Beteta (Cuenca), haciendo prisioneros a 4 oficiales y 10 voluntarios. Poco antes, el 18, la comandancia carlista de Las Majadas (Cuenca) había conseguido librarse de una sorpresa parecida que le había preparado el mismo Fernández Golfin. El brigadier Villalain fue reemplazado por el general Salvador Palacios en el mando de la división de Castilla.

Acciones en el mes de abril

A primeros de abril se esparció en Cuenca la noticia de que importantes fuerzas carlistas se dirigían a la capital para atacarla. El pánico de los liberales llegó hasta el punto de que “algunas familias abandonaran sus hogares”. Acudieron las columnas del brigadier Fernández Golfín y del coronel Moiño, restableciéndose la tranquilidad en la población. El 9 de abril fue sorprendida la comandancia carlista de Huélamo quedando en poder de los alfonsinos 6 prisioneros, apoderándose de municiones y víveres que tenían en depósito. En ese mismo día, una fuerza avanzada aprehendió en Tragacete (Cuenca) al intendente general de Cuenca y Guadalajara, al jefe del cantón de Beteta y a 4 carlistas más.

Por su parte, la columna del coronel Moiño tuvo un combate con las fuerzas carlistas mandadas por Peñalver en el caserío de Santa Cristina, cerca de El Pozuelo (Cuenca), resultando herido el jefe carlista. Por la provincia de Guadalajara, las partidas mandadas por Cuadra y Córtazar recorrían los partidos judiciales de Sigüenza y Molina de Aragón. Una partida carlista mandada por Mochales entró en Caracenilla (Cuenca) el día 9. En Motilla del Palancar se levantó una partida mandada por Clicea.

Tercera Guerra Carlista. Reparto de armas en un pueblo.

Acciones en el mes de mayo

El 6 de mayo, la columna mandada por Melguizo, que había sorprendido en Cardenete y Villora, ambos en la provincia de Cuenca, a los carlistas, libró un combate en el río Tajo en el puente Herrería (Guadalajara). La columna de Alcega luchó el 14 de mayo en los montes de Ablanque (Guadalajara), siendo batida la partida mandada por Mochón. Gamundi con fuerzas aragonesas recorrió los pueblos de Fuentelsaz, Tortuera y Cubillejo de la Sierra, todos en la provincia de Guadalajara. Por enfermedad del general Salvador y Palacios, le sustituyó el brigadier González Albarrán, quien entró en la provincia de Guadalajara llegando hasta Alustante, pero en Chaca libró un combate, por lo que se vio obligado a regresar a Aragón.

Finalización de la guerra en Castilla la Nueva

A primeros de junio se anunció la presencia de Rosas en Fuentelaencina (Guadalajara) así como en Auñón, pero no era así, sino que se trataba de que el comandante militar de Santa Cristina había hecho una correría, pero esa fuerza fue batida el día 5 de junio por la columna de Fernández Golfín. La partida mandada por Lafuente tuvo un combate en las inmediaciones de Cobeta (Guadalajara), contra la columna de Melguizo. El 12 de junio, una columna de alfonsinos mandada por Alcega tuvo un combate contra fuerzas carlistas en Villaseca de Henares, y una destacada de la fuerza liberal mandada por el comandante Cartagena combatió de nuevo a la misma partida en el término de Ablanque (Guadalajara). Las comandancias de armas de Las Majadas y Valdemoro Sierra, ambas en la provincia de Cuenca, fueron batidas por la columna de Fernández Golfín.

El abandono por el ejército del Centro de su teatro de operaciones acabó con la campaña de los carlistas en Castilla la Nueva. Sin embargo, todavía en julio hay que registrar en combate librado el día 2 por la partida mandada por Bosco contra la columna del coronel Alcega en la Buenafuente (Guadalajara), el que sostuvieron el día 17 los carlistas de la comandancia de armas de Milmareos y al día siguiente la derrota y dispersión de la misma partida en Maranchón (Guadalajara).

La guerra había terminado arrastrada por la traición del Centro. Bien, es verdad que en el mes de septiembre una partida procedente de la provincia de Soria entró en la de Guadalajara con el fin de reclutar voluntarios para un nuevo alzamiento, pero fue batida por la columna de Alcega en las orillas del río Tajuña.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2026-01-15. Última modificacion 2026-01-15.
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