Edad Antigua El caballo en la Península Ibérica Los celtíberos

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Orígenes

Se conocen como celtíberos a una cultura de mestizaje que se dio en la península ibérica entre los celtas del norte y los íberos del levante. La mayor parte de los pueblos que ocupaban el centro de la península justo antes de la conquista romana pertenecían a esta cultura.

Habitaban el sector oriental de la meseta y uno de sus centros básicos era la actual provincia de Soria, pero se extendían mucho más al sur, alcanzando parte de Teruel y casi toda la provincia de Cuenca. Para los romanos esta tierra tenía un clima duro y era económicamente pobre. Vinculados a una economía ganadera, explotaron el hierro del Moncayo y zonas próximas, desarrollando una depurada metalurgia del hierro.

Será con la guerra de Numancia cuando se encuentra una información más depurada sobre pueblos y territorios. En esos momentos hallamos mención expresa a los lusones, arévacos, belos y titos.

Construcciones

Construyeron sus poblados y ciudades en puntos elevados de fácil defensa envolviendo el contorno con un único lienzo de muralla adaptado a las irregularidades del terreno. Con el tiempo aparecieron los torreones cuadrados o circulares, con preferencia en las puertas para posteriormente generalizarse en todo el recinto. A veces realizan fosos delante de la muralla.

Urbe celtibera rodeada de muralla con torreones, a veces tenían foso

Representación de una urbe celtíbera rodeada de muralla con torreones, a veces tenían foso

Las casas se pegan a la pared interna de la muralla. Los celtíberos se establecieron lugares elevados y visibles, que refuerzan con murallas, torres defensivas y fosos. En el interior, las viviendas se organizan en torno a una calle o espacio central.

Poblado celtibero

Poblado celtíbero, vida en el interior del mismo

Las casas celtibéricas presentaban una planta rectangular, con una superficie de entre 40 y 50 metros cuadrados. Los muros se asentaban en un zócalo de piedra sobre el que se levantaban muros de adobe o tapial. A continuación se realizaba un entramado de postes a intervalos regulares sobre el que se colocaba una estructura de madera que sostenía la cubierta vegetal, dispuesta a una o dos aguas. El interior de los muros se enlucía con barro y paja y el suelo se pavimentaba con arcilla o tierra apisonada. Las viviendas estaban divididas en 3 estancias (de fuera hacia dentro):

  • La primera, a la que se accedía desde la calle por una pequeña puerta, era la más luminosa y se destinaba a actividades domésticas y artesanales (fabricación de vestidos, molienda, etc.).
  • A continuación, la habitación más grande tenía el hogar en el centro o en un lateral y a su alrededor se disponían bancos corridos para descansar y comer. En las paredes se colocaba la vajilla en estanterías y muebles.
  • La última estancia estaba dedicada a almacenar aperos y ser despensa de alimentos.
Casa celtíbera, tenía tres estancias la primera para actividades domésticas y artesanales, la segunda para hogar y la tercera como almacén y despensa

Casa celtíbera, tenía tres estancias la primera para actividades domésticas y artesanales, la segunda para hogar y la tercera como almacén y despensa

Otras viviendas disponían de pequeños corrales adosados a las viviendas o de bodegas-cuevas bajo el suelo de la primera habitación y con el fin de almacenar y conservar alimentos.

Economía

La economía celtibérica se basaba en la agricultura, la ganadería, la minería, la metalurgia, la caza, la pesca y la recolección de frutos secos:

Agricultura: la pobreza del suelo, la altura y el duro clima la hacían difícil, reduciéndose al cereal de secano (trigo y cebada) y, en menor medida, las legumbres, los frutales y la vid. Las labores agrícolas se realizan con arado de reja tirado por yuntas de bueyes, hoces para la siega y horcas para la trilla. También se dedicaban a la recogida de frutos secos de los bosques cercanos (nueces y bellotas).

Guerreros celtíberos. Los de la izquierda con tela acolchada y escudo redondo, a la derecha con casco tipo Monteforino con carrilleras, manto sagum o sago, y cota de malla respectivamente.

Guerreros celtíberos. Los de la izquierda con tela acolchada y escudo redondo, a la derecha con casco tipo Monteforino con carrilleras, manto sagum o sago, y cota de malla respectivamente.

Ganadería: era la que representaba su riqueza. Se centraba en las ovejas y cabras (50%), destinadas a la obtención de lana y derivados de la leche; vacas (20%) como fuerza de tracción y para aprovechar su leche, piel, cuero y cuernos; y en menor medida, cerdos (5-10%). Otros animales empleados por los celtíberos son los destinados al arrastre y al transporte de cargas y personas (bueyes, asnos, mulos y caballos). Finalmente, la caza de ciervos, corzos, jabalíes, liebres, conejos, osos y lobos, complementaba la explotación ganadera.

Guerreros celtíberos (1) izquierda a derecha arevaco, oretano, lusitano, vacceo y carpetano

Guerreros celtíberos (1) izquierda a derecha arevaco, oretano, lusitano, vacceo y carpetano

Minería: en el Sistema Ibérico se explotaron las minas de plata, plomo, cobre y hierro, destinados todos ellos a la fabricación de instrumentos diversos (armas, utensilios agrícolas y artesanales, adornos, monedas, etc.).

La metalurgia: se concentró en el trabajo del hierro, para la fabricación de utensilios cotidianos (tijeras, azadas, hoces, cuchillos, etc.) y armas (espadas, puñales, lanzas y escudos); y del bronce, destinado al adorno (fíbulas o imperdibles, broches de cinturón, pulseras, placas decorativas o pectorales y brazaletes).

Se sabe que los celtíberos eran buenos fabricantes de espadas; armas que causaron el asombro de los romanos por su flexibilidad. A base de golpes en frío y de calor en el centro consiguieron tres cuerpos, dos duros y uno en medio, más blando.

Sociedad

La sociedad celtibérica con el paso del tiempo fue adoptando una estructura más jerarquizada. Al principio se agrupaban en tribus y clanes:

  • Los clanes (gentilitates) agrupaban a individuos unidos por lazos de parentesco o de sangre (antepasado común) que compartían un territorio, unos deberes y derechos y unas prácticas religiosas que obligaban a todos.
  • Las tribus (gentes) eran organizaciones superiores.
Ejército celtíbero en las proximidades de Numancia. Autor Ángel Benito Gastañaga

Ejército celtíbero en las proximidades de Numancia, estaba compuesto de feiferentes tribus y clanes. Autor Ángel Benito Gastañaga

Los más privilegiados en estos grupos eran los guerreros, quienes ostentaban el poder político y cuya misión era defender a los demás individuos. Además se establecieron relaciones de igualdad entre los individuos, clanes o tribus a través de instituciones como el hospitium entre clanes y la devotio entre individuos.

Con el desarrollo de las ciudades, la sociedad celtibérica evolucionó, y el poder político recayó sobre la asamblea de ancianos (seniores) y la asamblea de los jóvenes (iuniores). Además aparecen las figuras de los legados o heraldos (enviados para negociar la paz), los magistrados, y los líderes o jefes militares (elegidos por la Asamblea para hacer frente a la guerra).

Guerreros celtíberos 134 AC, cerca de Numancia. Se aprecia las diferencias unos llevan discos pectorales, otro cota de malla y otros dos cota de escamas. La izquierda Angel Garcia Pinto

Guerreros celtíberos 134 AC, cerca de Numancia. Se aprecia las diferencias unos llevan discos pectorales, otro cota de malla y otros dos cota de escamas. La izquierda Ángel García Pinto

Los íberos eran monógamos, siendo las muchachas las que elegían a su esposo, empezando por los más valientes. El pelo de los celtíberos se llevaba largo, como los celtas, al contrario que los íberos, que solían tenerlo corto. En el calzado los celtíberos adoptaron el uso de la sandalia ibérica.

Armamento

Polibio dice: ”Casi todos los celtíberos, por así decir, combaten como peltastas, armados a la ligera por su bandolerismo, los lusitanos, usan jabalina, honda y puñal. Con los infantes está mezclada también la caballería, siendo los caballos adiestrados en subir sierras y arrodillarse con facilidad, cuando esto hace falta y se les manda”.

Outeiral:

Guerreros celtíberos (2). Autor Pablo Outeiral

Guerreros celtíberos. Autor Pablo Outeiral

Las armas ofensivas cambiaron con el tiempo en el periodo temprano hasta el 500 AC, emplearon solo lanzas y jabalinas. Hasta el 350 AC, llevan las espadas rectas de antenas y puñales, utilizan el soliferrum junto con las lanzas y jabalinas, a partir del 350 AC ya no vuelven a utilizar los soliferrum, siendo sustituidos por falaricas más parecidas a las pilum romanas, y empiezan a verse las falcatas, ambos de influencia íbera, también se emplea la gladius y la espada larga tipo Téne.

A partir del 200 AC, solo se utiliza la espada larga tipo Téne y puñales, junto con la falarica y las lanzas.
Livio, con motivo de la narración del sitio de Sagunto describe la falarica ”…usaban los saguntinos un arma arrojadiza llamada falarica, cuya asta era de abeto y redonda en toda su extensión, excepto en el extremo, donde se colocaba el hierro: éste, cuadrado, como en el pilum, estaba rodeado de una estopa empapada en pez. El hierro era largo, de tres pies, para poder traspasar la armadura y el cuerpo. Pero aún en el caso de quedar clavado en el escudo y no penetrar en el cuerpo, llenaba de terror, pues como se lanzaba encendida la estopa y su carrera avivaba su llama, obligaba al soldado a despojarse de sus armas y exponerse indefenso a los golpes siguientes….”

Guerreros celtíberos 133 AC, están atacando las fortificaciones de asedio de Numancia, el infante está lanzando una falarica. Autor Angus McBride

Guerreros celtíberos 133 AC. Están atacando las fortificaciones de asedio de Numancia, el infante está lanzando una falarica. Autor Angus McBride

Philón describe asimismo la forja de las armas celtibéricas: ”…para probarlas, agarraban con la derecha la empuñadura y con la otra mano la punta, colocaban luego la hoja transversal sobre la cabeza, tiraban luego para abajo de ambas extremidades hasta que se tocaban con los hombros y luego las soltaban. La hoja permanecía recta, aunque esta prueba se repitiera varias veces. Esta flexibilidad se debía a que el hierro era muy puro y estaba bien trabajado al fuego. Se forjaba en frío y no a martillazos, combinando la acción del fuego y del frío”.

Marcial alaba las armas celtíberas ”…por la buena calidad de su hierro, que venía del Moncayo, muchas de las cuales se forjaron en Bílbilis, ya que el agua fría del Salo (Jalón) era a propósito para su temple”. En otro párrafo se ocupa del puñal ibérico, forjado en Bílbilis con el hierro del Moncayo y el agua fría del Salo (Jalón)”.

Evolución de las armas ofensivas celtíberas

Evolución de las armas ofensivas celtíberas: espadas, puñales, lanzas y jabalinas

Las armas defensivas eran el escudo o caetra, redondo, de 50 cm de diámetro y de cuero o madera, propio de la infantería ligera de ascendencia celta y el largo ovalado de procedencia íbera empleado por la infantería pesada o escutari; la mayoría de los cascos eran de cuero salvo los de los jefes que estaban realizados en bronce y adornados; las corazas debieron ser de lino y, en ocasiones muy raras, de cota malla o bien de escamas, la protección más empleada eran los pectorales de discos de bronce.

 Evolución de las armas defensivas celtíberas: cascos, escudos y pectorales.


Evolución de las armas defensivas celtíberas: cascos, escudos y pectorales.

Los celtíberos se organizaban para pelear en grupos de a pie y a caballo (entre el 20 y el 25% del total). La infantería llevaba pertrechos ligeros: caetra, dardo, honda, espada corta y casco. Eran expertos en escalar montañas, ligeros y rápidos. Los caballos celtibéricos eran fuertes y resistentes y estaban adiestrados para hincarse de inmediato.

Jinetes e infantes iban mezclados a la guerra, utilizando la táctica que los romanos denominaron ”concursare”, que consistía en cambios rápidos de ataque y huida, es decir, guerra de guerrillas, que conlleva actuación por sorpresa y en terrenos de escasa maniobrabilidad para un ejército grande, como desfiladeros, barrancos y zonas abruptas.

La caballería no buscaba el choque, se movía rápido, y atacaba lanzando venablos, se retiraba e insistía en el hostigamiento sin empeñarse en acciones en fuerza.

Jinetes celtiberos luchando con un jinete romano: el de la izquierda es un jefe con casco de bronce, caetra y falcata, el de la derecha es un guerrero con lanza casco de cuero. Autor Angus McBride para Osprey

Jinetes celtiberos luchando con un jinete romano: el de la izquierda es un jefe con casco de bronce, caetra y falcata,
el de la derecha es un simple guerrero con lanza casco de cuero. Autor Angus McBride para Osprey

A veces los jinetes celtíberos llevaban un combatiente, que descabalgaba al llegar a la zona de lucha. Otras veces, el jinete descabalgaba y sujetaba las bridas con una clavija y combatía con un infante.

Los jinetes, al igual que los infantes, vestían habitualmente túnica corta, escudo colgado en el lado derecho del pecho del caballo, tahalí para la espada, una o dos lanzas y a veces casco. Según Estrabón: ”cría toda la Iberia cabras y caballos monteses en abundancia…”, ”…los de Celtiberia son moteados o pintados de varios colores, y si los trasladan a la Hispania Ulterior mudan de color…”, ”en agilidad y destreza para las carreras aventajan a los demás pueblos”.

Silio Itálico se refiere a los caballos que cría Uxama: ”…son fuertes para la guerra, en la que resisten largos años, y con su bravura apenas sufren el freno u obedecen a la voluntad del jinete”. ”….éstos aprovechaban las inmejorables características de los caballos celtibéricos, adiestrándoles a subir por fuertes pendientes y a hincarse o detenerse de inmediato cuando convenía”.

Caballería celtíbera. Ángel Benito Gastañaga

Caballería celtíbera. Ángel Benito Gastañaga

El perfeccionamiento en el adiestramiento de los caballos queda bien reflejado en las necrópolis celtibéricas, donde son frecuentes los duros y fuertes bocados de doma, de largas camas rectas, frenos partidos, con rienda y falsa rienda, serretas, serretones y filetes partidos. Tan solo en Numancia se han encontrado pequeñas espuelas de bronce.

Las evidencias arqueológicas muestran que los primeros ejemplares de herradura aparecen en túmulos funerarios del centro peninsular, lo que podría indicar que los celtíberos fueron sus inventores.

Diodoro describe a los celtíberos así:
”los celtíberos son crueles en sus costumbres hacia los malhechores y enemigos, pero honorables y humanos con los extranjeros. A aquellos que llegan ante ellos los invitan a detenerse en sus casas y disputan entre sí por la hospitalidad, y aprueban a todo aquel que atiende a los extranjeros, considerándolo amado por los dioses”….”Llevan sayos negros y ásperos, de una lana parecida al pelo de las cabras salvajes. Algunos celtíberos se arman con escudos galos; otros, en cambio, llevan cyrtias redondas, llevan también en las piernas arrolladas grebas de pelo y en la cabeza, cascos de bronce adornados con crestas de color escarlata. Usan espadas de dos filos fabricadas en hierro excelente y puñales de un palmo de longitud de los cuales se sirven en los combates cuerpo a cuerpo. Tienen un modo peculiar de preparar las armas que utilizan para su defensa. Entierran láminas de hierro y las dejan hasta que, con el tiempo, la parte débil del hierro, consumida por la herrumbre, se separa de la parte más dura, de ésta hacen espadas excelentes y los demás objetos concernientes a la guerra. Las armas así fabricadas cortan todo lo que se les pone: ni escudo, ni casco, ni hueso resisten a su golpe, por la extraordinaria dureza de su hierro.”

Guerreros celtíberos 150 AC, posiblemente arevacos, llevan casco de bronce tipo bacinete, así como disco pectoral, uno está tocando una trompeta de cerámica de las que se han encontrado más de 50 en Numancia, está cubierto por el manto o sagum o sago . Angus McBride

Guerreros celtíberos 150 AC, posiblemente arevacos, llevan casco de bronce tipo bacinete, así como disco pectoral, un vacceo está tocando una trompeta de cerámica de las que se han encontrado más de 50 en Numancia, está cubierto por el manto o sagum o sago . Angus McBride

”… los celtíberos suministraban para la lucha no sólo excelentes jinetes, sino también infantes que destacaban por su valor y capacidad de sufrimiento. Están vestidos con ásperas capas negras, cuya lana recuerda el fieltro. En cuanto a las armas, algunos de ellos llevan escudos ligeros, similares a los de los celtas, y otros grandes escudos redondos del tamaño del aspis griego. En sus piernas y espinillas trenzan bandas de pelo y cubren sus cabezas con cascos broncíneos, adornados con rojas cimeras. Llevan también espadas de doble filo, forjadas con excelente acero, y puñales de una cuarta de largo para el combate cuerpo a cuerpo. Emplean una técnica peculiar en la fabricación de sus armas; entierran piezas de hierro y las dejan oxidar durante algún tiempo, aprovechando sólo el núcleo, de forma que obtienen , mediante nueva forja, espadas magníficas y otras armas. Un arma así fabricada corta cualquier cosa que se encuentre en su camino, por lo que no hay escudo, casco o cuerpo que se resiste a sus golpes, por la excepcional calidad del hierro. Son muy hábiles en luchar de dos modos diferentes: primero atacan a caballo y, en caso de ser rechazados, desmontan y atacan de nuevo como soldados de infantería. Según sus normas habituales son extremadamente cueles con los criminales y enemigos, aunque con los forasteros son compasivos y honrados; los extranjeros que vinieron a vivir entre ellos, todos los invitaron a parar en sus casas, rivalizando entre ellos para prodigarles hospitalidad, y los extranjeros que fueron atendidos por éstos, los elogiaban y los consideraban amigos de los dioses…..”

Celtíberos defendiendo Numancia contra los romanos

Celtíberos defendiendo Numancia contra los romanos

”En cuanto a su alimentación, se sirven de toda clase de carnes, que abundan entre ellos, y como bebida poseen una combinación de vino y miel…”

‘Los celtíberos consideran un honor morir en el combate y un crimen quemar el cadáver de un guerrero así muerto, pues creen que su alma remonta a los dioses del cielo al devorar el cuerpo yaciente el buitre” (Silio Itálico en Punicas)

Las evidencias arqueológicas muestran que los primeros ejemplares de herradura aparecen en túmulos funerarios del centro peninsular, lo que podría indicar que los celtíberos pudieron haber sido sus inventores.