Edad Antigua Guerras Civiles Romanas Segunda Guerra Civil Romana (49 – 44 AC). Cesar contra Pompeyo

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Conspiración de Catilina 63 -61 AC

Lucio Sergio Catilina habí­a sido partidario de Sila y miembro del partido conservador. Pero cuando su situación financiera tocó fondo no vaciló en volverse violentamente contra los optimates para salir del paso, así que el único modo en que podrí­a liberarse de sus deudas era hacerse elegir cónsul. Para lograrlo cortejó al partido popular, favoreciendo su programa de división de la tierra entre los que carecían de ella y saquear las provincias en beneficio de Roma.

Cuando en al año 63 AC, Lucio Sergio Catilina logró presentarse a las elecciones consulares acompañado de Cayo Antonio Híbrida, fueron vencidos por Cicerón y Cayo Antonio.

Tras el fracaso, comenzó a planear la realización de un plan mucho más desesperado: la de asesinar a los cónsules, saquear a la ciudad misma y hacerse con el poder. Es dudoso que Craso y César siguieran apoyando a Catilina en este siniestro plan.

Enarbolando la bandera de defensa de las clases populares, reunió entre sus adeptos a todos los opositores políticos de Pompeyo y del Senado Romano.

La parte más ambiciosa del plan consistía en el asesinato de Cicerón hecho que acontecería el 7 de noviembre de año 63 C. Sin embargo Cicerón fue alertado por Fulvia una mujer de la nobleza, amante de Quinto Curio, partícipe de la conspiración, quien tenía una vida escandalosa, y por ese motivo había sido echado del Senado por los censores. Había contado a Fulvia sobre los planes contra Cicerón. La mujer delató lo que iba a acontecer, y Cicerón logró salvarse.

Como cónsul, Cicerón emprendió rápidamente la acción. Reunió diligentemente nuevas pruebas. Además, se previno contra una posible insurrección militar. Hizo guarnecer de hombres las murallas de Roma, armó a los ciudadanos y luego convocó una reuniónn del Senado.

Catilina tuvo el descaro de aparecer en la reunión, pues a fin de cuentas era senador. Cicerón se levantó y pronunció el discurso más elocuente y eficaz de su vida, exponiendo frente a Catilina todos los planes, las acciones y las intenciones de éste. A medida que hablaba, los senadores que estaban sentados cerca de Catilina se alejaron de él, dejando al conspirador solo y rodeado de asientos vacíos.

Discurso de Cicerón contra Catilina en el Senado. Se le ve sentado solo, abandonado por sus partidarios

Discurso de Cicerón contra Catilina en el Senado. Se le ve sentado solo, abandonado por sus partidarios

Las apasionadas palabras de Cicerón le dieron el triunfo, y Catilina, escapó por la noche para unirse al ejército que estaba siendo reclutando por Cayo Manlio en Etruria, dejando a Cornelio Lentulo la lucha en Roma, este sería descubierto y ejecutado.

La conspiración en Roma fue desbaratada, hallándose cartas que incriminaron a cinco rebeldes, que fueron ejecutados sin un juicio, a petición de Catón. César pronunció en vano un discurso instando a que los conspiradores fuesen juzgados.

Catilina y Manlio fueron declarados por decreto hostis o enemigos de la República, el 15 de noviembre, quedando privados de sus derechos civiles y sometidos al derecho de guerra.

El Senado entonces puso a cargo de los dos cónsules encargados de hacer frente a la insurgencia: Cayo Antonio fue comisionado para marchar contra Catilina, mientras que Cicerón tenía siendo para proteger la capital.

Cayo Antonio reunió dos ejércitos: uno que consistía en tres legiones bajo el mando del pretor Quinto Cecilio Metelo Celer, para proteger los pasos de montaña que Catilina podía utilizar para ir a la Galia, para cortar su retirada e impedir refuerzos, y el otro bajo el mando del cónsul Antonio con otras tres legiones para perseguir a Catilina y obligarle a presentar batalla.

El ejército rebelde disponía de unos 10.000 efectivos, estaban mal equipados, pues solo la mitad tenían armamento completo, el resto llevaban armas de circunstancias y disponían de muy poca caballería. Iniciaron la marcha hacia la Galia, para luego volverse hacia Roma en multitud de ocasiones, en un vano intento de evitar el combate.

En enero del 62 AC, el ejército romano de Antonio, mandadas por Marco Petreyo, ya que el cónsul Antonio estaba enfermo de gota, se enfrentaron con el de Catilina a 360 kilómetros al norte de Roma en Pistoria (actual Pistoia), Catilina había elegido un un estrecho valle, que muchos historiadores han identificado como el campo de Tizzoro. Decidió enfrentarse a Antonio ya que el terreno no permitía el uso de caballería y tenían que combatir en un frente estrecho, que compensaba la inferioridad numérica, su idea era derrotar a Antonio por separado y desanimar a los otros ejércitos.

Catilina situó a vanguardia las 10 cohortes mejor armadas, mientras que los 12 restantes fueron colocadas en la segunda línea como reserva. El flanco derecho estaba mandado por Manlio, el izquierdo por Fiesole, mientras que él, con libertos y colonos, ocupó el centro con el águila, que se decía que era la de Mario en guerra contra los cimbrios.

El ejército consular tenía 3 legiones (15.000 efectivos) y Petreyo situó las cohortes de veteranos a vanguardia y detrás las menos experimentadas. Tras la orden de ataque, la primera línea rebelde aguantó durante un cierto tiempo, el mismo Catilina luchó con bravura en la batalla, y una vez constatado que no existía esperanza de victoria, se lanzó contra el grueso del enemigo, encontrando la muerte. Todo el ejército rebelde cayo en el campo de batalla, y según Salustio con heridas frontales. A Catilina se le cortó la cabeza y ésta fue llevada a Roma, como prueba pública de que el conspirador había muerto.

Encuentro del cuerpo de Catilina. Autor pintor italiano A. Segoni

Encuentro del cuerpo de Catilina. Autor pintor italiano A. Segoni

 

El primer triunvirato: Cesar, Pompeyo y Craso

En el año 60 AC, los tres generales más poderosos de Roma, Cayo Julio César (el favorito de la plebe), Cneo Pompeyo Magno (quien triunfaba en la región de Hispania) y Marco Licinio Craso (el hombre más rico de Roma), firmaron un acuerdo tácito llamado Triunvirato (Gobierno de tres personas), para dividir el Gobierno de Roma.

Con la ayuda de Craso y Pompeyo, Julio César fue elegido cónsul. Cesar impulso una ley agraria de repartición de tierras entre los soldados veteranos de Pompeyo Apoyó a los partidarios de Craso en la expulsión de Cicerón, senador enemigo de Craso y contrario a las reformas sociales y políticas en Roma. También la administración adoptada por Pompeyo en sus logros en Oriente fueron confirmadas por la Asamblea Popular.

Julio Cesar deseaba conquistar el área de la Galia, consiguiendo ser nombrado gobernador de la Galia Cisalpina, originado la guerra de las Galias que lo tuvo entretenido desde el 58 al 51 AC.

Mientras Craso quería también obtener una victoria militar, y pidió ser nombrado gobernador de Oriente para atacar a los partos. En el 53 AC en la batalla de Carras fue muerto, quedando el el poder Cesar y Pompeyo.

Pompeyo se quedó en Roma, donde fue atraído al bando conservador senatorial, mientras que Cesar optó por el bando de los populares. Los optimates y los populares decidieron resolver sus diferencias a manporrazos, las bandas de matones entre los que se encontraban gladiadores y esclavos, de ambas se facciones se enfrentaban en las calles, dejando diariamente muchos muertos. El senado eligió como dictador a Pompeyo, que restableció el orden en la ciudad, acabando con las bandas.

En el 49 AC, Pompeyo propuso una ley que para optar al consulado había que estar en la ciudad, siendo aprobada por la asamblea. Esto excluía a Cesar que se encontraba en las Galias y no tenía tiempo para presentar la candidatura, y Cesar debía abandonar el mando y licenciar a las legiones en la primavera o declararse enemigo de la república.

César acampó amenazadoramente en Rávena con la XIII legión, su favorita. Pompeyo tomó el mando de dos legiones en Capua y empezó a reclutar levas ilegalmente.

El 7 de enero, el Senado proclamó el estado de emergencia y concedió a Pompeyo poderes excepcionales, trasladando inmediatamente sus tropas a Roma. El 10 de enero, César recibió la noticia de la concesión de los poderes excepcionales a Pompeyo, e inmediatamente ordenó que un pequeño contingente de tropas de paisano, cruzara la frontera hacia el sur y se infiltrara en la más cercana que era Ariminum (Rimini). Al anochecer, César avanzó hasta el río Rubicón, que era la frontera natural entre la provincia de la Galia Cisalpina e Italia. Cesar se dirigió a la legión diciendo que no tenía dinero para pagarles, y que si perdían serían considerados traidores, exhortando a los que quisieran marchar que podían hacerlo. Todos respondieron unánimemente excepto Tito Lavieno, su lugarteniente.

César acampó amenazadoramente en Rávena con la XIII legión, su favorita. Pompeyo tomó el mando de dos legiones en Capua y empezó a reclutar levas ilegalmente.

El 7 de enero, el Senado proclamó el estado de emergencia y concedió a Pompeyo poderes excepcionales, trasladando inmediatamente sus tropas a Roma. El 10 de enero, César recibió la noticia de la concesión de los poderes excepcionales a Pompeyo, e inmediatamente ordenó que un pequeño contingente de tropas cruzara la frontera hacia el sur y tomara la ciudad más cercana. Al anochecer, César avanzó hasta el río Rubicón, la frontera natural entre la provincia de la Galia Cisalpina e Italia. Cesar se dirigió a la legión diciendo que no tenía dinero para pagarles, y que si perdían serían considerados traidores, exhortando a los que quisieran marchar que podían hacerlo. Todos respondieron unánimemente excepto Tito Lavieno, su lugarteniente.

Cesar en el río Rubicon. Cesar a orillas de Rubicón meditando su decisión. Tras tomarla pronunció la famosa frase ''alea iacta est'' (la suerte esta echada). Autor Peter Dennis

Cesar en el río Rubicón. Cesar a orillas de Rubicón meditando su decisión. Tras tomarla pronunció la famosa frase ”alea iacta est” (la suerte esta echada). Autor Peter Dennis

 

Legionarios de César cruzando el Rubicon. Autor Peter Connolly

Legionarios de César cruzando el Rubicon. Autor Peter Connolly

Campaña de Cesar en Italia 49 AC

La situación estratégica era la siguiente:

  • Pompeyo y el Senado disponían de dominio absoluto en el mar, 2 legiones veteranas en Italia, 8 legiones en Hispania, una en Siria, Macedonia, África y Sicilia.
  • Cesar la legión XIII en el Rubicón, otra en Ravena y 8 legiones en las Galias entre el Saona y el Loira.
Distribución de las legiones al inicio de la Primera Guerra Civil en el 49 AC

Distribución de las legiones al inicio de la Primera Guerra Civil en el 49 AC

César inicio su marcha hacia Roma y tomo por sorpresa Aríminum, ciudad en la que se encontraba Marco Antonio. Sin perder tiempo, ordenó a Antonio que con 5 cohortes atravesara los Apeninos y tomara la ciudad de Arretium, mientras él con otras 5 cohortes ocupó en forma sucesiva Pisauro, Fano y Ancona.

Llegaron a Roma las noticias de las sucesivas ocupaciones de las ciudades de la costa adriática y de Arretium, llegando a Roma oleadas de refugiados que, a su vez, provocaban que otras oleadas de refugiados abandonasen Roma. Un ambiente de terror se apoderó de Roma y su mundillo político. Ante el rápido avance de César, carente de las suficientes fuerzas y temiendo su popularidad entre la plebe y los pueblos itálicos, Pompeyo dio Roma por perdida y ordenó evacuar el Senado, declarando traidores a la República todos los magistrados que se quedasen en Roma.

César aguardó unos días la llegada de otras cuatro legiones y caballería de las Galias, e inició la persecución del Senado. El 1 de febrero marchó sobre Auximun (Osimo) donde derrotó a Accio Varo que reclutaba soldados para Pompeyo.

En Corfinium se encontraba el nuevo gobernador de la Galia Transalpina, Lucio Domicio Enobarbo, quien odiaba por igual a Pompeyo y a César. Se le había ordenado que marchara hacia el sur con sus hombres, pero éste desobedeció las órdenes de Pompeyo. Llevó a cabo el único intento de contener a César en Italia: decidió encerrarse en la ciudad de Corfinium, situada en un estratégico cruce de caminos.

El 13 de febrero, César cruzó el río Pescara y sitió Corfinium, que estaba en un estratégico cruce de caminos que se rindió el 19.

Campaña de Cesar en Italia en el 49 AC

Campaña de Cesar en Italia en el 49 AC

Pompeyo, con el resto de senadores y su ejército, tras abandonar Roma se dirigieron a Brindisi con la intención de cruzar el Adriático y adentrarse en Grecia y oriente, donde Pompeyo contaba con innumerables recursos con los que hacer frente a César. César marchó rápidamente hacia Brindisi. El 20 de febrero Pompeyo trasladó la mitad de su ejército a Dirraquio al otro lado del Adriático, pero la otra mitad siguió bajo el mando de Pompeyo quedó atrapada en la ciudad  esperando al regreso de la flota.

Cesar tras llegar, ordenó inmediatamente a sus hombres bloquear la salida del puerto a mar abierto con la construcción de un rompeolas. Con el rompeolas todavía sin terminar, la flota pompeyana regresó adentrándose en el puerto. Consiguiendo evacuar sus fuerzas.

Asedio de Cesar a Brindisi o Brindisii en el 49 AC

Asedio de Cesar a Brindisi o Brindisium en el 49 AC

Cesar entró en Roma el 16 de marzo, convocó a los pocos senadores que todavía quedaban, exigiendo el derecho a quedarse con los fondos de emergencia de la ciudad.

Cesar mandó 2 legiones reclutadas en Italia al mando de Curión y tomó Sicilia y posteriormente Cerdeña, después intentó tomar la provincia Africana, que permanecía bajo el mando de Publio Accio Varo. Tras una victoria inicial de Curión, que fue una escaramuza cerca de Útica, su ejército sería posteriormente aniquilado el 24 de agosto en la batalla del río Bagradas por las fuerzas combinadas de Juba I y Varo. Curión murió en la batalla.

 Cesar en abril ordenó Cayo Estrabonio Curio que con las antiguas tropas de Domicio invadiese Sicilia y Cerdeña para proteger las rutas y suministros de trigo.

Curio desembarcó con éxito en Útica al mando de dos legiones para tomar la provincia de África, que permanecía bajo el mando de Publio Accio Varo. Tras una victoria inicial de Curio, que fue una escaramuza cerca de Útica, su ejército sería posteriormente aniquilado el 24 de agosto en la batalla del Río Bagradas por las fuerzas combinadas de Juba I y Varo. Curio murió en la batalla.

Tampoco Dolabela pudo lograr sus propósitos al ser dispersada su escuadra frente a las costas de Dalmacia en el Adriático, mientras que Cayo Antonio se vio forzado a capitular en Iliria.

 

Campaña de Cesar en Hispania 49 AC

La estrategia de Pompeyo que con sus tres ejércitos situados en Hispania, Sicilia y Grecia, aislar a Italia y hacerla capitular por hambre. Además estaba pactando con los Dacios de Burebista y tenía una alianza con Farnaces del Ponto y con Egipto.

No hacer nada habría sido el fin de César, así se dirigió a Hispania y pronunció la célebre frase: “Me enfrentare primero  a un ejército sin general y después a un general sin ejército“, el plan consistía en una guerra rápida, por lo tanto, César no podría preparar suficientemente las campañas y no podría acumular los efectivos.

Los ejércitos de Hispania constaban de 7 legiones y 80 cohortes auxiliares.  César disponía de 9 legiones, 10.000 auxiliares y 6.000 jinetes.

Campaña de Cesar en Hispania en el 49 AC

Campaña de Cesar en Hispania en el 49 AC

Cesar había enviado previamente 3 legiones para cerrar los pasos de los Pirineos, con el resto de las fuerzas Sitió Marsella que contaba con 20.000 efectivos. Una vez completado el cerco, dejó tres legiones al mando de sus legados Cayo Trebonio y Décimo Junio Bruto Albino para continuarlo, e inmediatamente, y sin perder tiempo, se dirigió con el resto de las tropas a la Hispania.

La estrategia de los pompeyanos Afronio y Petreyo que habían juntado sus 3 y 2 legiones respectivamente, era evitar el combate con el fin de no arriesgarse a una derrota, la de Cesar hacer una campaña con lo más rápida y con las menores perdidas posibles.

Fabio expulsó a las guarniciones de Afranio de los pasos pirenaicos, y envió mensajeros para ganar el apoyo de las tribus de la región y realizó varias incursiones en busca de alimentos, enfrentándose a la caballería pompeyana, consiguiendo llegar a las inmediaciones de Ilerda (Lérida) acampando no lejos de la ciudad. Posteriormente construyó dos puentes de madera sobre el Sicoris (Segre), el pons propior y el pons ulterior. Los pompeyanos controlaban un puente de piedra próximo a la ciudad.

Afranio y Petreyo llegaron a Ilerda con su ejército el 20 de junio decidieron buscar batalla inmediatamente, procediendo a avanzar con el objetivo de ocupar un puente con 4 legiones. Lucio Munacio Planco, comandante de una legión, decidió ocupar una colina cercana al pons propior, enfrentándose exitosamente a un enemigo superior y consiguiendo detenerle. Cuando Fabio llegó con el resto del ejército los pompeyanos se retiraron, pero controlaban la zona y dificultaban el abastecimiento a sus enemigos.

El 23 de junio César llegó al campamento de Fabio escoltado por una guardia personal de 900 jinetes germanos. Mientras tanto, uno de los puentes fue destruido por una inundación repentina causada por una tormenta pero durante la noche siguiente se trabajó para reconstruirlo completamente. Después de reconocer personalmente el lugar, el procónsul ordenó a las seis cohortes guarnecer el campamento y el nuevo puente, y con todo el ejército marchó hacia Ilerda, llegando a un llano perfecto para una batalla campal, Desplegó al resto del ejército en tres líneas (triplex acies) muy cerca de Afranio.

Los pompeyanos respondieron desplegándose frente a su campamento, que estaba sobre una colina al sur de Ilerda. César percibió que Afranio no atacaría y decidió acampar allí mismo. Conociendo que podía ser atacado mientras se construía el campamento, ordenó a la tercera línea no levantar una empalizada o valum, fácilmente visible desde la distancia, sino que cavase una fosa o fossatum de quince pies (4,5 metros de profundidad). Al llegar la noche los cesarianos se retiraron tras el foso y permanecieron en armas toda la noche.

Al día siguiente César decidió continuar la construcción. Se asigno a tres legiones un sector por fortificar mientras otras tantas daban cobertura. Entre tanto, Afranio y Petreyo desplegaron sus legiones al pie de la colina de su campamento y ofrecieron batalla. César no interrumpió su trabajo y los pompeyanos no atacaron y volvieron a sus cuarteles. En la tercera jornada las empalizadas estaban listas y algunas cohortes empezaron a traer el equipaje desde el campamento de Fabio, que fue abandonado.

Entre Ilerda y el campamento pompeyano había una llanura de 450 metros atravesada por una pequeña elevación. El 27 de junio César quiso ocupar esa elevación y bloquear el acceso enemigo a la ciudad, así que ordenó a tres legiones ocupar el terreno. La maniobra fue detectada por los vigías de Afranio, que envió tropas a ocupar primero el área en disputa. Pronto ambos bandos enviaron refuerzos y se inicio una batalla.

La posición de los cesarianos comenzaba a ser insostenible, dado que los pompeyanos controlaban la altura y podían envolverlos. El procónsul decidió enviar a la IX para ayudar a sus tropas y esta hizo retirarse a sus enemigos detrás de los muros de Ilerda, pero los soldados quedaron vulnerables, pues estaban entre la colina y la ciudad, desde donde les lanzaban todo tipo de proyectiles. Tras cinco horas de combate sin tregua, Cesar ordenó la retirada protegida por su caballería. Los legionarios de Afranio aprovecharon la misma para atacar cuesta abajo.

Los cesarianos tuvieron 300 muertos entre los que había 4 centuriones y más de 600 heridos. Afranio mantuvo la pequeña loma, dejando una pequeña guarnición y mandó fortificarla.

Al día siguiente otra tormenta repentina produjo una violenta inundación que destruyó los puentes de madera cesarianos, dificultando las comunicaciones, quedando atrapados sin posibilidad de cruzar el Sicoris. En cambio, el puente de piedra pompeyano seguía en pié, permitiéndoles cruzar cuando querían.

A Cesar no le podían llegar convoyes con trigo de las tribus aliadas, Italia o Galia, mientras que Afranio había acaparado suministros, y la guerra había asustado a los locales, que apartaron a sus ganados de la zona del conflicto.

Campaña de Cesar en Ilerda (Lérida) 49 AC. Fases 1 y 2

Campaña de Cesar en Ilerda (Lérida) 49 AC. Fases 1 y 2

César no podía reconstruir los puentes, pues el fuerte caudal impedía los trabajos tanto como los ataques de proyectiles pompeyanos, que controlaban las riveras. Cuando el general pompeyano supo que una caravana con numerosos materiales de construcción esperaban encontrar un método para cruzar el río y llegar al campamento de César, decidió atacar. La caravana contaba con arqueros rutenos de Aquitania, jinetes, legionarios, esclavos y no combatientes. Alrededor de 6.000 personas. Afranio salió con toda su caballería y tres legiones para destruirlos. Les atacó por sorpresa, pero los jinetes cesarianos lograron organizar cierta resistencia, permitiendo a la mayoría escapar a las colinas. Murieron 200 arqueros, algunos jinetes y una pequeña cantidad de porteadores.

César contaba con una importante superioridad en caballería: 3.000 jinetes veteranos de sus campañas previas, casi 3.000 nuevos jinetes galos y 900 germanos. Los pompeyanos rondarían los 5.000 jinetes principalmente hispanos.

Cesar construyó un nuevo puente de barcazas, construyendo barcos de poco calado similares a los curragh galos, el 10 de julio consiguió restablecer los suministros, y pasar la caballería para protegerlo y cortar los suministros a los pompeyanos. César contaba con una importante superioridad en caballería: 3.000 jinetes veteranos de sus campañas previas, casi 3.000 nuevos jinetes galos y 900 germanos. Los pompeyanos rondarían los 5.000 jinetes principalmente hispanos.

Afranio, temiendo quedar atrapado en Ilerda decidió marchar hacia Octogesa (Mequinenza?) donde les esperaban barcazas para cruzar el río Iberus (Ebro) para reunirse con Varrón que disponía de 2 legiones. Dejó un destacamento menor para guarnecer el puente, su campamento e Ilerda y el 25 de julio se dirigió al sur con su ejército.

Cesar al darse cuenta dejó una legión para proteger el campamento y salió inmediatamente en su persecución, enviando a su caballería por delante para cortarles el paso.

Campaña de Cesar en Ilerda (Lérida) 49 AC. Fase 3

Campaña de Cesar en Ilerda (Lérida) 49 AC. Fase 3

La caballería cesariana consiguió detenerlos el 29 de Julio, que le cortó el paso, mientras las legiones se acercan por detrás. Cesar dio un rodeo por las montañas sin ser detectado y apareciendo en la retaguardia de Afranio, cortandoles el paso hacia el río Iberus (Ebro).

Afranio al ver su retirada cortada, intentó desesperadamente regresar a Ilerda pero, fue detenido de nuevo por la caballería cesariana, estando acorralado y sin provisiones, decidió rendirse sin apenas haber luchado el 2 de agosto. Los soldados pompeyanos fueron incorporados a las unidades cesarianas.

Más tarde se dirigió al sur contra Varrón que aún disponía de 2 legiones, le persiguió y éste se atrincheró en Gades (Cádiz). De aquí regresó a Marsalia y rindió la ciudad.

La aptitud tomada ante los vencidos fue clemente y se concedió el perdón a los indígenas, legionarios vencidos y romanos que decidieron abandonar la causa pompeyana.

Mapa de las cinco campañas de Cesar en la Segunda Guerra Civil

Mapa de las cinco campañas de Cesar durante la Segunda Guerra Civil

 

Campaña de Cesar en Grecia 48 AC

Aunque en España César había dado un durísimo golpe al prestigio y poder de Pompeyo, éste aún era dueño de la parte oriental del Imperio. Contaba con más de 300 naves con las que dominaba el mar; su ejército crecía diariamente. Tenía 9 legiones con 36.000 hombres, 7.000 jinetes, 3.000 arqueros y 1.200 honderos y Metelo Escipión estaba en camino desde Siria con dos legiones más. Su base de operaciones era Dyrraquium o Dirraquio (Durazo) estaba a sólo un día de viaje de Italia.

César reunió 12 legiones en Brindisi no quiso esperar más y embarcó en los transportes disponibles el máximo de soldados, 7 legiones, sin cargamento de trigo, ni esclavos ni animales. Eran unos 20.000 hombres y 600 jinetes. El resto, lo dejó al mando de Marco Antonio esperando el regreso de los transportes para trasladarlos.

Zarpó el 4 de enero de 48 AC y al día siguiente desembarcó en Palaeste (Palase), puerto ubicado 150 kilómetros al sur de Dyrraquium. Inmediatamente envió un embajador a Pompeyo con una propuesta de paz y avanzó hacia el norte. El almirante pompeyano Marco Bíbulo, alertado, destruyó 30 naves transporte que regresaban a Brindisi.

Pompeyo no se imaginó que César intentaría una maniobra así en pleno invierno, por lo que la noticia del desembarco lo encontró en camino a Macedonia donde pensaba reclutar tropas. Regresó hacia Dyrraquium a marchas forzadas, entrando en ella muy poco antes que llegara César. Después armó su campamento en la orilla norte del río Semani en la localidad de Kuci frente al de César que estaba en la ribera sur.

Marco Antonio finalmente se decidió a emprender el traslado de 4 legiones y 800 jinetes que estaban en Brindisi. A fines de febrero zarpó hacia la costa donde se encontraba César, pero sus naves recalaron al norte de Dyrraquium debido a un fuerte viento del suroeste que tuvieron durante la travesía. Antonio envió los transportes de regreso a Brindisi para completar el traslado. Pompeyo, en cuanto supo de este desembarco, levantó su campamento y marchó hacia el norte para sorprender a Marco Antonio. César también se desplazó hacia el noreste en dirección a Tirana y avisó a Antonio la maniobra de Pompeyo. Las fuerzas de César y Marco Antonio se reunieron en Scampi.

Tras el fracaso de impedir la unión de las fuerzas enemigas, Pompeyo retrocedió a Asparagium, localidad cercana a Rozina y César decidió ampliar su zona de operaciones para lo cual envió a Domicio Calvino con 2 legiones y 500 jinetes a Macedonia para enfrentar a Metelo Escipión que avanzaba desde Salónica a reunirse con Pompeyo. Luego envió una legión más 5 cohortes y 200 jinetes a Tesalia y Etolia para procurar el abastecimiento de cereales para su ejército. Pocos días después de la partida de estos destacamentos César tuvo conocimiento de un grave desastre.

Desembarco de Cesar en Grecia

Desembarco de Cesar en Grecia

El hijo mayor de Pompeyo, Cneo, mandaba una flota de naves egipcias y con ella había capturado sus naves en la base naval de Oricus y luego había navegado hasta la base donde M. Antonio había dejado los transportes y los incendió. De esta manera César vio destruida toda su flota en Grecia, quedando sin ningún buque para comunicarse con Italia.

César, ante esta situación, decidió dar la batalla ante su adversario. Descendió hasta Asparagium y dispuso su ejército en orden de batalla frente al campamento de Pompeyo, pero éste rehusó el combate. Entonces César se dirigió hacia Dyrraquium para aislar a Pompeyo de su base.

Batalla de Dyrraquium o Dirraquio (48 AC)

César acampó su ejército, compuesto por 22.000 hombres, en unos cerros a pocos kilómetros al este de Dyrraquium, desde donde podía ver la vanguardia de Pompeyo. Al comprobar que estaba aislado de su base, Pompeyo tomó posición inmediatamente al sur del lugar en que se encontraba César, quedando separados por un torrente.

Batalla de Dyrraquium. Despliegue de fuerzas

Batalla de Dirraquio . Despliegue de fuerzas

 

César hizo construir una trinchera de 22 kilómetros de largo alrededor de la posición en que se encontraba Pompeyo, quien a su vez, había construido defensas de 12 kilómetros de largo a un kilómetro y medio de la costa. Pompeyo tuvo dudas entre invadir Italia o atacar a César, decidiéndose por esta última opción, porque la primera significaba perder su base de Dyrraquium donde tenía almacenados sus aprovisionamientos y sus máquinas de guerra.

Pompeyo atacó el centro del muro de circunvalación de César, pero éste resistió obligándole a retirarse. Pompeyo, con la información de unos desertores del bando de César planificó efectuar un ataque combinado por tierra y por mar contra el ala izquierda de César. Esta iba a ser atacada simultáneamente por el frente, por el costado y por la retaguardia.

Batalla de Dyrraquium: Dessarrollo

Batalla de Dyrraquium 48 AC: Desarrollo de la batalla.

El 9 de julio por la noche se inició el ataque combinado contra el punto débil revelado por los desertores, que permitió a Pompeyo sorprender a las 2 cohortes de guardia en ese sector, cuyos soldados presas de pánico huyeron hacia el interior, impidiendo el avance de los refuerzos.

César logró llegar con 33 cohortes hasta su antiguo campamento, asaltó el muro y expulsó a las fuerzas de Pompeyo, pero éste desplegó su caballería y 60 cohortes, contraatacó e hizo huir a las tropas de César que entraron en pánico, Cesar intentó detener la desbandada de sus hombres acudiendo con sin yelmo para que lo reconocieran, al no poder contenerlos optó por ordenar la retirada.

Batalla de Dirraquio o Dyrraquium 48 AC. En la mañana del 9 de julio, Pompeyo realizó un contaataque contra las fuerzas de Cesar, poniéndolas en fuga, Cesar trata de frenar la huida, pero los soldados habían abandonado el escudo y armamento, y no pudo convencerles a pesar de no llevar el yelmo para que le reconocieran. Autor Adam Hook

Batalla de Dirraquio o Dyrraquium 48 AC. En la mañana del 9 de julio, Pompeyo realizó un contaataque contra las fuerzas de Cesar, poniéndolas en fuga, Cesar trata de frenar la huida, pero los soldados habían abandonado el escudo y armamento, y no pudo convencerles a pesar de no llevar el yelmo para que le reconocieran. Autor Adam Hook

Afortunadamente para éste, Pompeyo creyó que la retirada era una trampa que le tendía César y por eso no lo persiguió. Las pérdidas de Cesar fueron 32 centuriones, 950 hombres y 32 estandartes.

La mañana del día 11, César llegó a su antiguo campamento de Asparagio y  se puso de nuevo en camino y tras rechazar a los jinetes de Pompeyo, e 14 de julio llegó a Apolonia.

Batalla de Farsalia 48 AC

Cesar se unió a Calvino en Aginium, y Pompeyo se unió a Escipión en Larisa. Ambos ejércitos una vez reunidos, marcharon hacia Farsalia. Pompeyo continuó con su estrategia de agotar a las fuerzas de César y evitar enfrentamientos directos. Después de acorralar a César, los senadores prominentes en el campo de Pompeyo comenzaron a discutir pidiendo una victoria decisiva. Aunque Pompeyo estaba fuertemente en contra, finalmente cedió y aceptó la batalla de César en un campo cerca del lugar donde tuvo lugar la batalla de Cinóscefalos.

Batalla de Farsalia: Movimientos preliminares a la batalla.

Batalla de Farsalia 48 AC: Movimientos preliminares a la batalla.

Cesar contaba con 2.000 jinetes galos germánicos e hispanos, 7.000 auxiliares y 8 legiones (30.000 legionarios). Dejó 2 cohortes en el campamento y desplegó 72 apoyándose en el río Eunipeo, en triplex acies en tres grupos mandados por Marco Antonio en el flanco izquierdo con tropas auxiliares junto al río y 2 legiones (IX y VIII), Domicio Calvino en el centro con 3 legiones (XI, XII y V?) y Publio Sila en el flanco derecho (VI?, VII? y X); en su ala derecha situó la caballería y detrás de ésta tropas. A retaguardia y en oblicuo desplegó una cuarta línea de 6 cohortes muy expertas escondidas de la vista.

Pompeyo contaba con 7.000 jinetes (númidas de Juba, hispanos, itálicos y sirios), 9.000 auxiliares y 11 legiones (45.000 hombres). Desplegó al norte de Cesar: en el ala derecha junto al río 600 jinetes del Ponto, a continuación 103 cohortes (había dejado 7 en el campamento) en tres grupos: las 4 legiones cilicias e hispanas al mando de Afranio Léntulo en el flanco derecho, las 3 legiones sirias al mando de Metelo Escipión en el centro y las 4 legiones italianas al mando de Domicio Enobardo en el flanco izquierdo; en el ala izquierda 6.500 jinetes al mando de Tito Labieno y detrás arqueros y honderos.

Batalla de Farsalia: Despliegue Inicial

Batalla de Farsalia 9 de Agosto del 48 AC: Despliegue Inicial

La estrategia de Pompeyo era de asegurar el ala derecha apoyada en el río, y derrotar con su caballería el ala derecha de Cesar para envolver sus legiones por retaguardia.

Ambos ejércitos estuvieron uno frente a otro, y como Pompeyo no se decidía atacar, a pesar de tener ventaja numérica, Cesar avanzó, y cuando estaba a unos 200 del adversario, detuvo su avance, con el fin de tomar aliento.

Batalla de Farsalia 9 de agosto del 48 AC. Pompeyo y sus legionarios esperan el ataque de cesar a pesar de sus superioridad numérica. Autor Peter Dennis

Batalla de Farsalia 9 de agosto del 48 AC. Pompeyo y sus legionarios esperan el ataque de cesar a pesar de sus superioridad numérica. Autor Peter Dennis

 

Batalla de Farsalia: primera y segunda fases

Batalla de Farsalia: primera y segunda fases

Pompeyó lanzo su ala izquierda (6.400 jinetes) contra el ala derecha Cesar cuya caballería (2.000 jinetes) con infantes ligeros intercalados, comenzaron a retroceder. Los pompeyanos intentaron presionar con más fuerza, pero poco a poco los infantes que atacaban desde abajo y la caballería cesariana consiguieron detener el avance.

Las cohortes de Cesar atacando a la caballería pompeyana.

Batalla de Farsalia 9 de agosto del 48 AC: Las cohortes de Cesar atacando y derrotando a la caballería pompeyana. Autor Adam Hook

 

Batalla de Farsalia 48 AC. Los legionarios de las cohortes de reserva de Cesar atacan a la caballería de Pompeyo. Autor Ganbat Badamkhand

Batalla de Farsalia 48 AC. Los legionarios de las cohortes de reserva de Cesar atacan a la caballería de Pompeyo. Autor Ganbat Badamkhand

 

Batalla de Farsalia 49 AC. Centurión cesariano. Autor Radu Oltean.

Batalla de Farsalia 48 AC. Centurión cesariano. Autor Radu Oltean.

En ese momento, Cesar ordenó avanzar a las 6 cohortes, que atacaron de flanco a la caballería pompeyana, haciéndola huir con grandes pérdidas. Los arqueros y honderos que  les seguían, quedaron sin protección y viendo que los jinetes huían cuesta arriba, intentaron huir pero fueron masacrados por las cohortes y tropas ligeras, mientras la caballería  cesariana perseguía a la pompeyana fuera del campo de batalla.

Batalla de Farsalia, Choque de las legiones cuerpo a cuerpo

Batalla de Farsalia 48 AC: Choque de las legiones cuerpo a cuerpo. Autor Adam Hook

Mientras tanto las legiones habían chocado cuerpo a cuerpo y no había claro vencedor, entonces la legión I y III de Pompeyo fueron atacadas por la retaguardia, desmoronándose su flanco izquierdo, Pompeyo huyó a su campamento esperando el resultado de la batalla,  a continuación todas las legiones emprendieron la huida. Cesar animó a sus exhaustos hombres a seguir avanzando y asaltar el campamento. Pompeyo montó un caballo y huyó a Larissa.

Batalla de Farsalia: Fase tercera y cuarta

Batalla de Farsalia 9 de Agosto del 48 AC: Fase tercera y cuarta

A la mañana siguiente rodeó con 4 legiones al resto del ejército pompeyano (unas 4 legiones) que se había hecho fuerte en un monte, que posteriormente se rindieron.

Los muertos de Cesar fueron 30 centuriones y 1.200 soldados, mientras que los pompeyanos tuvieron unos 10.000 muertos y unos 25.000 prisioneros.

Campaña de Cesar en Egipto 48/7 AC

Pompeyo huyó hacia la costa del Egeo; allí cogió un barco hasta Mitilene (en la isla de Lesbos, Turquía), donde estaba su mujer Cornelia. Tras reunirse con ella, partieron rumbo a Creta y de aquí a Egipto con una pequeña flota, con la intención de pedir ayuda a Ptolomeo XIII, el joven faraón de Egipto de tan solo 12 años.

Ceasar con la legión VI y otra muy reducidas (unos 4.000 legionarios entre las dos) y 800 jinetes inició la persecución de Pompeyo. Marco Antonio regresó a Italia y Domicio Calvino marchó a Siria con 3 legiones.

Un mes después de Farsalia Pompeyo llegó a las costas de Egipto y envió emisarios al Faraón y, tras unos días esperando anclado frente a los bancos de arena, el 28 de septiembre del 48 AC, una pequeña barca se acercó hasta los navíos romanos invitando a subir a bordo a Pompeyo. En la otra orilla aguardaba Ptolomeo XIII, por lo que tras despedirse de su mujer Pompeyo fue conducido hasta la orilla. Mientras avanzaba trató de entablar conversación con la gente de la barca pero no obtuvo respuesta y tras tomar tierra un mercenario romano, un ex-centurión llamado Aquila, desenvainó su espada y atravesó a Pompeyo que acto seguido fue apuñalado repetidas veces. Cornelia y el resto de los tripulantes de la pequeña flota observaron, impotentes, los sucesos desde el mar. El cadáver de Pompeyo fue decapitado, y su cuerpo abandonado en la playa, siendo rescatado e incinerado por un veterano de las primeras campañas de Pompeyo.

Cesar llegó a Alejandría el 2 de octubre y fue recibido por Ptolomeo con el sello personal y la cabeza de Pompeyo. Egipto se encontraba en guerra civil, y los consejeros del Rey creyeron erróneamente que César estaría agradecido y apoyaría a Ptolomeo contra su hermana Cleopatra. Al saber de su suerte, César estalló en lágrimas, tanto por la muerte de un cónsul romano, su antiguo amigo y yerno, como por haber perdido la oportunidad de ofrecerle su perdón. Le hizo un funeral de acuerdo a su rango.

Cesar en Alejandría frente a la cabeza de Pompeyo

Cesar en Alejandría frente a la cabeza de Pompeyo el Grande

Egipto se encontraba en una guerra civil entre Ptolomeo y su hermana, Cesar mandó licenciar ambos ejércitos y llamó a ambos hermanos a Alejandría.

Ptolomeo no licenció  su ejército pero asistió a la reunión. Al descubrir que su hermana había seducido a Cesar, levantó a la población y se les unió un ejército de  20.000 hombres, comenzando una verdadera batalla por el control de Egipto. Aquilas, uno de los consejeros, sitió a César y a sus tropas en el Palacio Real de Alejandría en septiembre del año 48 AC. César resistió los ataques durante cuatro meses esperando la llegada de las tropas de refuerzo que había pedido a su aliado, Mitrídates I, rey de Pérgamo. En uno de esos ataques, la famosísima Biblioteca de Alejandría, donde había más de 400.000 volúmenes pereció pasto de las llamas. Muerto Aquilas, el eunuco Ganímedes refuerza con mucha más virulencia los ataques contra César. En una escaramuza en la isla del faro, el mismo César junto con 800 legionarios cayeron en una emboscada, de la cual solo pueden salvarse unos pocos lanzándose al mar y nadando hasta la seguridad de las naves romanas. El mismo César en su desesperada huida, ha de abandonar la capa escarlata de Imperator, que Ganímedes exhibe como un trofeo.

Batalla de Alejandría 48 AC. Cesar pierde la capa escarlata de imperator que sería exhibida como un trofeo

Batalla de Alejandría 48 AC. Cesar pierde la capa escarlata de imperator que sería exhibida como un trofeo

Pero en enero del año 47 AC, llegaron los refuerzos romanos que acamparon a las afueras de Alejandría. Enterado César, en una salida nocturna y por sorpresa se une a esos refuerzos y presentó batalla a Ganímedes y sus hombres, venciéndole de manera aplastante (unos 12.000 prisioneros y más de 20.000 muertos). Entre los muertos está el propio Ganímedes y el propio Faraón Tolomeo.

Una vez restauradas las líneas de comunicación, sus agentes le informaron de las nuevas amenazas surgidas durante su estancia en Alejandría. Farnaces, hijo de Mitrídates VI había invadido el Ponto mientras que en África Metelo Escipión y Catón estaban reclutando un poderoso nuevo ejército y en Roma el gobierno de Marco Antonio estaba creando recelos entre la población.

Pero César se embarcó y realizó un crucero de dos meses por el Nilo para conocer las maravillas de Egipto junto a Cleopatra a la que le hizo un hijo, Ptolomeo Cesar conocido como Cesarión. Al volver, César dejó tres legiones en Egipto y vuelvió a la actividad.

Campaña de Cesar contra el Ponto 47 AC

Farnaces II, aprovechando la guerra civil romana, decidió ampliar sus territorios invadiendo Colchis y parte de Armenia.

El rey armenio Deiotarus, reino vasallo de Roma, pidió ayuda al lugarteniente cesariano de la provincia de Asia, Domicio Calvino. Farnaces se enfrentó rápidamente con las fuerzas romanas provinciales, obteniendo la victoria. Confiado por su victoria invadió el antiguo reino de su padre, el Ponto y parte de Capadocia.  El rey póntico para celebrar la victoria, torturó y ejecutó a los prisioneros romanos, castrándoles.

César llegó al Ponto y reunió sus fuerzas,  la legión VI muy reducida (1.000), los supervivientes de Domitio (la legión XXII gálata de Deitorato que no había entrado en combate, y la XXXVI antiguos pompeyanos) y un pequeño contingente de caballería. (en total 10.000 hombres).

Batalla de Zela 47 AC

Farnaces tenía por su parte 20.000 hombres, en su mayoría guerreros tribales e infantería ligera pero también hoplitas profesionales. Numerosos carros y una caballería algo superior a la cesariana.

Farnaces mandó varios mensajeros a César para intentar firmar una paz que le permitiera mantener sus conquistas y para recordarle que había rehusado enviar tropas de auxilio a Pompeyo. Le obsequiaron con una corona de oro como emblema de su victoria.

César no ofreció ninguna concesión, sino que le recordó a los embajadores las mutilaciones y la tortura infligidas a los romanos capturados. Exigió que Farnaces se retirara de inmediato del Ponto, devolviera el botín arrebatado a los romanos y liberara a los prisioneros.

El ejército romano continuaba avanzando y se encontró con las fuerzas enemigas cerca de la cima de la colina, donde se erguía el pueblo amurallado de Zela (provincia de Tokat, Turquia).  Estableció el campamento a 8 km del de Fernaces.

Batalla de Zela 47 AC. Marcha de Cesar desde Egipto al Ponto y despliegue de fuerzas para la batalla

Batalla de Zela 47 AC. Marcha de Cesar desde Egipto al Ponto y despliegue de fuerzas para la batalla de Zela

Durante la noche del 2 de agosto, adelantó su campamento y se situó en una colina enfrente del de Fernaces.  Los romanos estaban atrincherando su campamento en terreno elevado, y Fernaces decidió un ataque por sorpresa. Ese tipo de asalto era considerado irracional en la ciencia militar de la época, pero el primer impacto de la sorpresa provoco cierta confusión.

César y sus hombres fueron cogidos por sorpresa, sufriendo una derrota inicial,  pero se recuperaron con rapidez, organizaron una línea de batalla, y expulsaron a los pónticos del campamento e hicieron retroceder al enemigo hasta la falda de la colina opuesta. Los veteranos de la sexta abrieron brecha por el flanco derecho y pronto la totalidad del ejército enemigo se disolvió y se dio a la fuga.

 Batalla de Zela del 47 AC. Julio Cesar dirigiendo la batalla. Autor Giuseppe Rava

Batalla de Zela del 47 AC. Julio Cesar dirigiendo la batalla. Autor Giuseppe Rava

Farnaces escapó, pero fue asesinado por un rival cuando retornó a su reino. Toda la campaña se decidió en cinco días, Plutarco menciona que Cesar pronunció otra de sus famosas frases ”Veni, vidi, vici” (llegue, vi, venci).

La victoria de Zela fue decisiva: los pónticos no volvieron a amenazar el poder romano en Asia Menor.

Campaña de Cesar en el Norte de África 47/6  AC

Cesar volvió a Roma, pero se encontró con un panorama poco agradable, el trigo no llegaba de Hispania donde el hijo de  Pompeyo estaba reclutando un ejército, ni tampoco del Norte de Äfrica, donde Catón y Lavieno junto con el rey Juba I de Numidia que era un importante aliado local eran dueños del terreno y habían reclutado un impresionante ejército. Las cosas en Italia no iban mucho mejor, Marco Antonio que había gobernado con manus militaris para mantener el orden, algunas legiones se habían sublevado por no haber recibido su soldada.

Cesar puso orden en Roma y se presentó ante las legiones sublevadas solo y desarmado, les dijo que consideraba legítimas sus reivindicaciones, y que serían satisfechas a su regreso de África, donde iba a combatir con otros soldados.  Los soldados le dijeron que ellos eran los únicos soldados de Cesar, y que querían seguir siéndolo.

Batalla de Ruspina  46 AC

César transportó sus legiones a Sicilia y de allí desembarcó en Hadrumetum (actual Susa, en Túnez) el 28 de diciembre del año 47 AC, empezó a transportar 6 legiones y 2.000 jinetes en varios viajes con 25.000 hombres.

En un principio cruzó a África con un mínimo contingente, mientras iba llegando el resto de su ejército. Habiendo sido dispersado por una tormenta y, ocultando César la base, tuvo dificultades para reunir sus tropas. Por fortuna para él, las fuerzas optimates no llegaron a combatirlo cuando sólo tenía unas fuerzas mínimas: 8.000 soldados. Tras una serie de peripecias, necesitando alimento para sus 13.500 hombres, salió en busca de trigo con una fuerza de 30 cohortes armadas «a la ligera», es decir, unos 10.000 hombres más o menos y 2.000 jinetes. La mayoría de tropas de hostigadores había sido dispersada, aun así tendría varios centenares.

Batalla de ruspina: Despliegue inicial

Batalla de Ruspina 46: Despliegue inicial de las fuerzas de Julio Cesar y Tito Lavieno

Súbitamente, a unos cinco kilómetros del campamento, los exploradores de César (situados en puntos elegidos) le avisaron de que se aproximaba una gran fuerza de infantería hacia ellos: eran las tropas pompeyanas al mando de Labieno, 20.000 infantes y 12.000 jinetes. Consciente de su inferioridad, César ordenó a su exigua caballería y a los pocos arqueros que tenía que salieran del campamento y le siguieran a corta distancia, para apoyar a su infantería, un segundo contingente de caballería quedó en el campamento.

César formó a sus unidades, la infantería en simplex acies y la caballería en alas. Labieno desplegó sus fuerzas, de igual forma en el centro la infantería pero con caballería intercalada y en las alas la caballería.

Empezó el ataque por las alas, pero las pocas tropas de caballería cesarianas luchaban en vano para no ser superadas, el centro de la formación de César se vio golpeado por la masa de la infantería pompeyana y la caballería númida, que atacaban y se retiraban sucesivamente. La infantería cesariana respondió como pudo, pero empezó a disgregarse, haciendo conatos de perseguir al enemigo (por desesperación) o desorganizarse.

Batalla de Ruspina: Primera fase y segunda fase

Batalla de Ruspina 46: Primera fase Lavieno rodea a Cesar y segunda fase Cesar abre el cerco formando en simplex acies

Al ver la situación, César trató de reorganizar sus fuerzas, ordenando que ningún soldado se alejara más de cuatro pasos de su unidad. Pero la superioridad numérica del enemigo, la escasez de la caballería cesariana, la inexperiencia de buena parte de sus soldados, más los heridos y los caballos perdidos, hicieron que la formación de César empezara a colapsarse. En ese momento, César ordenó a sus tropas que adoptaran una formación defensiva, denominada orbis, básicamente una formación en círculo que tenía como misión la de no ofrecer ningún flanco al enemigo.

Batalla de Ruspina  46 AC: las fuerzas de Cesar rodeadas por las de Lavieno. Autor Igor Dzis

Batalla de Ruspina  46 AC: las fuerzas de Cesar rodeadas por las de Lavieno adoptan la formación de orbis  o círculo. Autor Igor Dzis

Pero pronto se encontró rodeado por todos lados por las tropas, mucho más numerosas y móviles, de Labieno, y algunos de sus más recientes reclutas comenzaron a fallar; ante ello César ordenó extender la línea de batalla en orden cerrado tan lejos como fuera posible. Las tropas veteranas fueron las que realizaron la ruptura por los extremos, y una vez que se hallaron desplegadas en una sola línea, César dio otra orden: que cada cohorte par diera un paso atrás y se enfrentaran de cara a su enemigo, con lo que consiguió transformar la simplex acies en una duplex acies.

Batalla de Ruspina: Tercera fase

Batalla de Ruspina 46 AC: Tercera fase formación en duplex acies y cuarta fase salida de la caballería y ataque a los flacos

En ese momento, la caballería cesariana situada en reserva con infantes ligeros entre los caballos, rompió definitivamente el círculo, forzando a los pompeyanos a formar dos líneas de batalla separadas por las tropas cesarianas. Entonces, los sorprendidos pompeyanos se vieron sometidos a una lluvia de pila por parte ambos lados de la formación contraria, lo que provocó que vacilaran y se echaran atrás una distancia, no lo suficientemente grande como para disgregarse, pero sí lo suficiente como para que César emprendiera la vuelta al campamento en orden de batalla. Hubo contacto en diversos puntos. También hubo algunas cargas de Labieno sin éxito.

Mientras volvían a su base, los pompeyanos se vieron reforzados por la inesperada llegada de una fuerza de 1.600 jinetes y un gran número de infantes, al mando de Marco Petreyo y Gneo Pisón, que hizo que atacaran de nuevo con renovadas fuerzas, rodeando otra vez a los cesarianos por un semicírculo, pero ahora desde más lejos a fin de que César no volviera a repetir la maniobra, y lanzando sobre sus tropas una lluvia de armas arrojadizas, los que aún tenían jabalinas. Al ver la resistencia cesariana atacaron esporádicamente en algunos puntos: el mismo Labieno y su lugarteniente fueron heridos. Las tropas de César se pararon y, ante la avalancha, quizá formaron la “testudo” o tortuga, una formación en la que los legionarios se cubrían con los escudos.

A medida que las tropas pompeyanas se iban quedando sin jabalinas y que su energía combativa disminuía frente a la cerrada formación de César, éste se dio cuenta de que llegaba el momento de romperla y atacar súbitamente, por lo que cursó órdenes de que a una señal suya, se levantara el muro de escudos para dejar pasar a unas cohortes selectas, que adoptando la formación en cuña golpearon a las tropas pompeyanas. En el relato de la Guerra de África no queda claro si éste ataque se produjo en varios puntos determinados o fue un ataque masivo sobre un solo punto, pero lo cierto es que tuvo el efecto deseado y las tropas pompeyanas se abrieron y retiraron, dejando expedito el paso a los cesarianos, que se retiraron ellos también en formación hacia su campamento, donde se fortificaron. La caballería de Labieno se retiró rápidamente, en cuanto a la infantería pudo sufrir bajas importantes.

César, pese a perder más hombres y estar entre la espada y la pared, logró mediante una serie de acertadas decisiones tácticas y variadas formaciones de batalla, evitar lo que podría haber sido una masacre, llevando a cabo una retirada organizada en la que conservó el mayor número posible de efectivos. Todo el plan de César consistiría en reunir a todas sus tropas bajo su mando. Tras Ruspina conseguiría reunir a 25.000 soldados, pese a realizar una retirada estratégica, y poco a poco mejoraría su posición hasta reunir tropas importantes (unos 45.000)

Batalla de Tapso (46 AC)

Los pompeyanos reunieron sus fuerzas a una velocidad impresionante. Su ejército incluía 8 legiones, unos 50.000 hombres, una poderosa caballería dirigida por Tito Labieno, y el rey Juba aportó una fuerza compuesta por una caballería regular de más de 2.000 jinetes, cuyos caballos estaban provistos de frenos y bocado, una caballería ligera, cuatro legiones equipadas a la romana, una infantería ligera, además de contingentes reclutados entre las distintas tribus y dirigidos por sus propios jefes y la presencia de unos 120 elefantes y camellos.

Batalla de Tapso: Elefantes del rey númida Juba

Batalla de Tapso 46 AC: Elefantes del rey númida Juba. Autor Giuseppe Rava

En África las provisiones nuevamente escasean, lo que le obliga a no alejarse de la costa. Para colmo de males, Labieno, al mando de un gran contingente de jinetes númidas, galos y germanos, le hostigaba. Hubo un momento en que César  tuvo que intervenir personalmente para evitar males mayores, organizando la retirada al campamento. César sufre así una pequeña derrota, pero evitó con su acción una catástrofe mayor.

Los dos ejércitos se enzarzaron en pequeñas batallas para medir sus fuerzas, y durante ese tiempo dos legiones desertaron para unirse a César.

Las bajas, las deserciones y el que el rey Juba fuese atacado por el rey Boccho II de Mauritania, aliado de César, que consiguió tomar Cirta la capital númida, obligándole a dividir sus fuerzas, produciendo que el tamaño de las tropas pasasen de 100.000 a 60.000 hombres.

Mientras tanto, César seguía recibiendo refuerzos de Sicilia, aumentado a 35.000 legionarios, 4.000 jinetes y 2.000 auxiliares (arqueros y honderos).

A comienzos de febrero, César llegó a Tapso (la actual Rass Dimas) y puso cerco a la ciudad, bloqueando la entrada sur con tres filas de fortificaciones. Los pompeyanos, bajo el mando de Metelo Escipión, no podían permitirse perder esa posición, por lo que se vieron obligados a entablar batalla.

Metelo Escipión avanzó desde el norte rodeó Tapso que estaba siendo sitiada, y estableció 2 campamentos, el de Afranio y el de Juba, después de fortificarlos, dejó una guarnición y partió a un lugar donde empezó  a preparar su nuevo  fuerte: la idea era usar ese fuerte como base de operaciones en caso de batalla.

Batalla de Tapso. Antiguo gravado de la disposición de fuerzas

Batalla de Tapso 46 AC. Antiguo gravado de la disposición de fuerzas

Cesar formó su ejército a la manera clásica: En cada ala 2.000 jinetes, 1.000 arqueros y honderos, y 5 cohortes de la legión V para aguantar la carga de los elefantes. En el centro las legiones: la X y IX en la derecha, en el centro las tres más inexpertas y la XIII y XIV a la izquierda (30.000 legionarios). Dejando una legión para asegurar el asedio.

Metelo Escipión desplegó de manera similar: en ambas alas la caballería (unos 1.500 jinetes),  30 elefantes, e infantería ligera para  proteger a los elefantes. En el centro 10 legiones (unos 40.000 legionarios).

Batalla de Tapso: Despliegue de fuerzas

Batalla de Tapso 46 AC: Despliegue de fuerzas

Se dice que un trompetista de César dio la orden de atacar. Presos del entusiasmo, sus compañeros se lanzan al ataque. Para el horror de César, las demás trompetas copian la orden y todo el ejército se lanza al ataque por completo. Inútilmente trató de frenarlos, los oficiales y centuriones hicieron lo imposible por frenar la masa humana. Ya resignado ante la inminencia del ataque, dió la orden él mismo y… ¡que sea lo que los dioses quieran!

Metelo dio la orden de que los elefantes embistieran, los arqueros y honderos de César atacaron a los elefantes y sus conductores sin piedad, provocando que algunos se volviesen  contra sus propias tropas. Los que consiguieron pasar fueron aguantados por la legión V con tal valentía que posteriormente se les concedió un elefante como emblema de la legión. Tras la pérdida de los elefantes, Metelo Escipión empezó a perder terreno.

Batalla de Tapso. Autor Igor Dzis

Batalla de Tapso 46 AC. Autor Igor Dzis

La caballería de César era superior en número, derrotó  y forzó a la enemiga a huir. Las tropas aliadas del rey Juba abandonaron el lugar, y la batalla quedó decidida.

Murieron unos 20.000 muertos frente a unos 1.000 de Cesar. Aproximadamente unos 10.000 soldados enemigos, incluyendo a Metelo Escipión, quisieron rendirse a César, pero fueron masacrados. Esta acción era algo poco usual en el comportamiento de César, que era conocido por ser bastante respetuoso con los vencidos e incluso ofrecerles el perdón. Algunas fuentes afirman que César tuvo un ataque epiléptico durante esta batalla y que no era del todo consciente cuando ésta terminó.

Después de la victoria se dirigió al campamento de Afranio y, sin que él pudiera prepararse, lo tomó por asalto, y a continuación tomó el campamento de Juba. A continuación, César retomó el asedio de Tapso, que finalmente acabaría cayendo. César prosiguió su marcha a Útica, en Túnez, en donde Catón se encontraba guarnecido. Tras las noticias de la derrota, Catón se suicidó. De los políticos enemigos que se encontraban allí (pretores y cónsules) muchos se quitaron la vida. Labieno y algunos hijos de Pompeyo huyeron a Hispania.

Segunda campaña en Hispania y el final de la guerra 46/5 AC

Estamos en el año 46 AC. y al regresar de Tapsos, el Senado decreta cuarenta días de acción de gracias a los dioses. Además concede a César cargo de Dictador por diez años. La guerra civil está casi terminada pero aún tendrá que hacer frente a la última sublevación pompeyana, protagonizada por los hijos de Pompeyo.

En Hispania, Casio, el gobernador que César dejó hizo lo que todos pretores en aquella época,  esquilmar la provincia para el enriquecimiento personal, pero sus acciones, provocaron el levantamiento de la Hispania Ulterior. En esa coyuntura llegó Cneo Pompeyo hijo, y consigue que los nativos se le unan en rebelión contra Casio, a estos se unieron las fuerzas que habían abandonado África al mando de Tito Labieno. Cesar, no tiene más remedio que abandonar Roma y hacer frente a una nueva campaña militar contra los pompeyanos.

César partió para Hispania en el año 46 AC, con 8 legiones y 8.000 jinetes, llegando a Corduba (Córdoba) en 27 días. Cneo Pompeyo hijo, le hostigó pero evitó el enfrentamiento directo.

Batalla de Munda (46 AC)

En marzo el ejército de Pompeyo ocupó la ciudad de Munda que estaba en una colina (no se conoce el lugar exacto de la batalla). Cesar le siguió y situó su campamento en frente, separados por un arroyo.

Los pompeyanos, dirigidos por Labieno, formaron a sus trece legiones (55.000) con las espaldas protegidas por Munda y por su propio campamento. Los auxiliares (12.000 hispanos) y la caballería (6.000) en las alas.  En total unos 73.000 hombres.

 César dispuso a sus 8 legiones (35.000 hombres) en el centro. La infantería auxiliar (5.000) y la caballería (8.000) en las alas. En total 48.000 hombres.

Batalla de Munda: Despliege inicial

Batalla de Munda: Despliegue inicial

Cuando las tropas de César cruzaron el arroyo, ambas caballerías se enfrascaron en la batalla apoyados por auxiliares e infantería ligera. Mientras las legiones de Cesar, cruzaron el arroyo y  avanzaron cuesta arriba, chocando con las de Labieno. Las legiones V y III de César aguantaban a la desesperadamente.

En el momento decisivo de la batalla, la legión X y la caballería del ala derecha (gala y germánica) hacieronn retroceder el ala izquierda adversaria. El propio Cesar, para aprovecha para lanzarse con su gladius en la mano al combate gritando a sus legionarios  de la Legión X e infundiéndoles valor para seguir avanzando: “Este mocoso no me arrebatará la gloria. Antes moriré luchando”.  Esta legión consiguió hacer retroceder a su oponente y abrir una brecha en las legiones de Lavieno. Éste ordenó entonces a los auxiliares  de su ala derecha tapar la brecha, dejando sola a la caballería.

Batalla de Munda: Primera fase

Batalla de Munda: Primera fase

Batalla de Munda: Cesar alentando a la legión X.

Batalla de Munda 46 AC: Cesar alentando a la legión X. Autor Giuseppe Rava

 

Batalla de Munda 46 AC, Cesar alentando a la legión X. Autor Peter Dennis

Batalla de Munda 46 AC, Cesar alentando a la legión X. Autor Peter Dennis

Este hecho fue aprovechado por la caballería númida de César para avanzar y atacar a la pompeyana, poniéndola en desbandada, un grupo de númidas al mando del rey Bogud se dirigieron directamante al campamento pompeyano.  Con ambas alas rotas, la batalla estaba decidida, se produjo un movimiento envolvente, que unido al abandono de Labieno había reunido fuerzas para oponerse a Bogud y defender el campamento,  causó la sensación de huida por parte del general pompeyano. La línea de los pompeyanos se había roto y la batalla estaba ya decidida.

Batalla de Munda: Segunda fase

Batalla de Munda: Segunda fase

Los legionarios de César masacraron al enemigo, atrapado entre sus espadas y las lanzas de la caballería. César hubo de lamentar cerca de 1.000 muertos y 500 heridos. Los pompeyanos casi 33.000 entre los que se encontraban los hijos de Pompeyo. La resistencia pompeyana había sido aniquilada definitivamente y la guerra civil, había terminado.

Las cabezas de Publio Accio Varo y Tito Atio Labieno, junto con todas las águilas de las legiones pompeyanas y las armas abandonadas fueron presentadas a Cesar.

Ave Cesar. Cesar es aclamado imperator tras la batalla. Autor Giuseppe Rava

Ave Cesar. Cesar es aclamado imperator tras la batalla. Autor Giuseppe Rava

Nueve de las trece legiones, con todos los auxiliares sobrevivientes, huyeron hacia Córduba.

Cesar se presentó ante Corduba el 18 de marzo, lugar donde se había refugiado Sexto; los defensores, al ver la afluencia de recién llegados y temerosos que estos habitantes se unieran a César, prendieron fuego a la urbe. Se sabe que también hubo combates entre distintas facciones por el control de la misma. Cuando entró en la ciudad era un montón de ruinas y fue incapaz de contener a sus soldados, que furiosos por no encontrar nada masacraron a 22.000 ciudadanos de todas clases y las edades. Los vencedores exigieron que los sobrevivientes fueran subastados como esclavos, César no pudo contener a sus tropas en ningún momento, ni en la masacre ni la subasta. Otros lograron escapar, dispersándose por los alrededores. Las ciudades de Híspalis, Hasta, Carteya y Gades fueron sometidas por la fuerza, exigiendo duros rescates a todos aquellos que estuvieron involucrados en la sublevación, en esa última ciudad se le presentó la cabeza de Cneo Pompeyo.

Era el año 45 AC, y César volvía nuevamente a Roma como vencedor de una guerra civil que había durado tres años. César celebró sus cuatro Triunfos a cual más espectacular. No quiso celebrar su victoria contra Pompeyo, al tratarse de una victoria conseguida sobre ciudadanos romanos.

Celebración de un triunfo en las calles de Roma, Cesar celebró 4 triunfos a cual mas espectacular, pero no pudo celebrar el contra Pompeyo por tratarse de fuerzas romanas. Se observa un muñeco de triunfo y detrás el carro del vencedor que lleva la capa púrpura de imperator, delante los bueyes blancos para ser sacrificados en el templo de Jupiter. Autor Peter Connolly

Celebración de un triunfo en las calles de Roma, Cesar celebró 4 triunfos a cual mas espectacular, pero no pudo celebrar el contra Pompeyo por tratarse de fuerzas romanas. Se observa un muñeco de triunfo y detrás el carro del vencedor que lleva la capa púrpura de imperator, delante los bueyes blancos para ser sacrificados en el templo de Jupiter. Autor Peter Connolly

Por su parte, Sexto acababa de escapar de Córduba para refugiarse entre los lacetanos o lacetani, que dieron su protección por respeto a su difunto padre. Gracias a su apoyo, recluto un poderoso contingente de indígenas, aprovechando que César acababa de llevarse al grueso de su ejército con él. Los lusitanos serían otros de los muchos que se sumaron a los pompeyanos, y a inicios del 44 AC, Sexto tenía siete legiones y derrotó al gobernador cesariano.

Lépido salió de Roma en abril o mayo del 44 AC, llegaría a Hispania en junio para ofrecer una amnistía a Sexto para volver a Roma y reclamar la herencia de su padre. Finalmente, aceptó y de esa manera salió de Hispania, no por las armas sino por negociación, lo que prueba la fortaleza de su posición, en especial, en la Bética. El rebelde aceptó y en agosto o septiembre salió con rumbo de Massilia acompañado de una poderosa flota y un numeroso ejército, quizás de 6.000 hombres, que le servirían para comenzar la revuelta siciliana. Sexto sería finalmente capturado y ejecutado en el año 35 AC en Mileto.

 

 

 

 

 

 

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2014-06-15. Última modificacion 2017-02-02.