Edad Antigua Guerras Pírricas Guerra con Argos y final de Pirro 272 AC

Marcha a Argos

Mientras meditaba su situación, sin saber qué hacer a continuación, recibió la invitación de Aristeas, uno de los notables de la ciudad de Argos, una ciudad en la parte norte del Peloponeso, para asistirle contra su rival Arístipo, cuya causa era favorecida por Antígono.

 Busto de Pirro rey de Épiro encontrado en la villa de Papyri en Herculano (Museo Arqueológico Nacional). Posiblemente poco antes e su muerte

Busto de Pirro rey de Épiro encontrado en la villa de Papyri en Herculano (Museo Arqueológico Nacional). Posiblemente poco antes de su muerte

A finales del otoño de 272 AC, inició su marcha hacia el norte. Los espartanos, sin embargo, no estaban en absoluto dispuestos a permitir que se fuera sin ser molestado. Avanzaron con todas las fuerzas que pudieron reunir, que aunque no eran lo suficientemente potentes como para participar en una batalla campal, lo acosaron y ocuparon algunos pasos de montaña para dificultar su avance. En uno de estos encuentros murió su primogénito Ptolomeo, con gran dolor de Pirro, que vengó su muerte acabando con la vida del líder del destacamento lacedemonio con sus propias manos. Cuando llegó a la vecindad de Argos, encontró con que Antígono había acampado en una de las colinas junto a la ciudad.

Envió un heraldo al campo de Antígono, desafiándole a una batalla campal en la llanura. Antígono muy fríamente respondió que el tiempo era un arma que empleaba del mismo modo que su espada.

Existía un partido en Argos, que no pertenecía a ninguna de las facciones contendientes, ansioso por librarse tanto de Pirro como de Antígono. Mandaron una embajada a ambos reyes, rogándoles que se retiraran de la ciudad. Antígono se mostró de acuerdo, y envió a su hijo como rehén, pero Pirro rehusó por su parte y no envió ningún rehén.

Batalla de Argos

Ambos contendientes se alejaron de las murallas de la ciudad, al anochecer Aristeas permitió el paso de Pirro a la ciudad, que se acercó con un grupo de soldados, mientras que había dejado a su hijo Heleno con el grueso de su ejército en el exterior esperando la orden de entrar. Los soldados de Pirro recibieron la orden de guardar silencio y no hacer ruido, había una gran cantidad de galos en el grupo, se apostaron en la plaza del mercado sin alarmar o el despertar a los habitantes, Pirro también llevó algunos de sus elefantes con él, se encontró, sin embargo, cuando se acercaron a la puerta, que no podían entrar sin tener que retirar primero las torres que llevaban encima, ya que las puertas no eran suficientemente altas. En consecuencia, los soldados procedieron a quitar las torres, introducir los elefantes en la ciudad y volver a ponerlas. Durante esta operación hicieron tanto ruido que en las casas de los alrededores sonó la alarma, y ​​en un periodo muy corto se despertó a toda la ciudad.

Los habitantes de Argos en la ciudadela, enviaron inmediatamente un mensaje a Antígono para que fuese en su ayuda. De inmediato puso su campamento en movimiento, y, avanzando hacia las murallas con el cuerpo principal, envió también un destacamento bajo el mando de su hijo Alciones para que entrase en la ciudad y ayudase a los habitantes. Por si fuera poco, Areo con el ejército espartano bajo su mando, había seguido Pirro entró en la ciudad, para atacar a Pirro.

La confusión y el terror general producido por los ataques de los espartanos. Los soldados no podían distinguir amigos de enemigos. No podían ver ni oír a sus comandantes, o actuar con concierto y orden, produciéndose una confusión general.

Lucha del ejército de Pirro en las calles de la ciudad de Argos

Lucha del ejército de Pirro en las calles de la ciudad de Argos

A las luces del amanecer, Pirro vio que todas las plazas fuertes y las puertas de la ciudad se hallaban bajo control enemigo, la única salida que tenía era la retirada. Envió órdenes a su hijo Heleno para romper parte de las murallas, lugar por donde podría retirarse con mayor facilidad, pero a consecuencia de un error en la entrega del mensaje, Heleno intentó penetrar en la ciudad por el mismo lugar en que Pirro se retiraba. Las dos mareas se encontraron de frente, y para aumentar la confusión uno de los elefantes cayó al suelo en la puerta sin poder levantarse, lanzando terribles aullidos, y un segundo se tornó salvaje e ingobernable. Pirro se hallaba a retaguardia, en un lugar más amplio de la ciudad, intentando mantener a raya al enemigo.

Pirro mientras combatía, fue ligeramente herido en el pecho por una jabalina y, al girar para vengarse del argivo que le había atacado, la madre del soldado, viendo a su hijo en peligro, arrojó desde el tejado de la casa en que se hallaba una pesada teja, que golpeó a Pirro en la nuca. Cayó de su caballo aturdido y fue reconocido por uno de los soldados de Antígono llamado Zópiro. Fue muerto allí mismo, decapitado y su cabeza enviada a Alciones, que llevó exultante el sangriento trofeo a su padre Antígono. Pero éste apartó la mirada e hizo enterrar su cuerpo con todos los honores. Sus restos fueron depositados en el templo de Démeter en Argos.

Muerte de Pirro de Epiro en Argos 272 AC. Fue golpeado por una teja lanzada por una mujer desde un tejado

Muerte de Pirro de Epiro en la ciudad de Argos 272 AC. Fue golpeado por una teja lanzada por una mujer desde un tejado que lo derribó del caballo, posteriormente fue decapitado

Secuelas

Influenciado sin duda por las noticias de la muerte del rey moloso, Tarento se sometió en 272 AC a Roma y fue incluida entre los aliados navales (socii navales). A Milo y a los epirotas le fueron concedidos salvoconductos.

Romanos en Tarento. Soldados romanos en la estatua de Heraclio (Hercules) en Tarento, Angelo Todaro. Fuente http://www.angelotodaro.it/

Romanos en Tarento. Soldados romanos en la estatua de Heraclio (Hercules) en Tarento. Autor  Angelo Todaro. Fuente http://www.angelotodaro.it/

Pirro que fue un hombre de gran poder natural de la mente y de la extraordinaria capacidad como líder militar, nadie puede negarlo. Su capacidad y genio militares eran de hecho grandes, pero no logró nada. No tenía ningún plan, ninguna meta, ningún objeto, pero obedeció cada impulso momentáneo, y entró, sin pensamiento y sin cálculo, en cualquier esquema que el azar, o los diseños ambiciosos de los demás, podrían ponerle delante de él.

Pirro escribió un libro sobre el arte de la guerra, muy popular en tiempos de Cicerón y sus comentarios son citados tanto por Dionisio de Halicarnaso como por Plutarco. También desarrolló un juego de tácticas militares. Este juego de guerra fue posteriormente conocido en Roma como Latrunculi, y los grandes jugadores de este juego dijeron que era difícil en la estrategia, construcción de campamentos, avance y retirada.

Epiro el año 232 AC, se constituyó una república sometida al reino de Macedonia, convirtiendo al país en un estado títere, que perduró hasta que el Epiro fue conquistado por los romanos en el 167 AC, entrando a formar parte de la República Romana.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2016-06-05. Última modificacion 2017-02-02.