Edad Antigua Alto Imperio Romano Guerra contra los germanos

El ejército de los germanos

Tácito describe a los germanos como corpulentos, de ojos azules y cabellos rubios, demostrando su fuerza en ocasiones especiales y mostrándose inclinados a los trabajos más duros, aunque guerreros feroces, su organización militar era de lo más elemental, consistente en escuadrones y batallones reclutados por familias y clanes. Pocos de ellos tienen espada o  lanza larga; utilizan venablos cortos llamados frameae con una hoja de hierro larga y estrecha; dicha arma es tan eficaz y de fácil manejo que se sirven lo mismo de ella para el cuerpo a cuerpo como para el combate a distancia. Los jinetes llevan un escudo y las frameae; los infantes lanzan nubes de venablos que alcanzan grandes distancias. No llevan ornamentos, tan solo los escudos aparecen pintados de algunos colores, Pocos llevan corazas y apenas unos cuantos tienen yelmos de metal o cuero.

Sus caballos no son ni bellos ni veloces, ni están adiestrados a cabalgar en círculo, tan solo maniobran de frente o a la derecha, pero cuando tuercen en dicha dirección, sus  líneas se conservan apretadas y nadie se queda atrás. En general, su infantería es más potente, y en consecuencia, la caballería siempre lucha formando un solo cuerpo con ella, ocupando los ágiles infantes, escogidos entre los mejores guerreros, las filas de vanguardia.

La línea de batalla está dispuesta en cuñas, el retirarse bajo la presión enemiga está considerado entre ellos como una cuestión de táctica, no como un signo de cobardía.

Antecedentes

Julio Cesar cruzó el Rin, pero regresó desmontando el puente tendido, la situación en la frontera del Rin fue estable durante algunas décadas, produciéndose únicamente pequeñas escaramuzas. Las guerras civiles no permitían a los romanos centrarse en realizar grandes campañas y se limitaron a defender la frontera, y tan solo intervinieron en los asuntos de Germania el año 38 AC, cuando los ubios, aliados de Roma se vieron amenazados por sus tribus vecinas. Agripa, que se encontraba en la Galia, no podía prestar ayuda militar al otro lado del Rin a sus aliados dada la situación en Roma. Sin embargo permitió a los ubios asentarse en la orilla occidental bajo la protección de Roma. Durante la estancia de Agripa en la frontera fue fundada a orillas del Rin la ciudad de Colonia, llamada entonces Colonia Agripina.

La situación en la frontera comenzaba sin embargo a ser cada día más preocupante para Roma. Los germanos siempre aprovechaban cualquier mínima oportunidad para lanzarse sobre territorio romano para rapiñar y saquear las ciudades más cercanas, regresando posteriormente a sus territorios. No solo las incursiones germanas eran el único problema, los intereses comerciales también se veían seriamente cada vez más comprometidos, puesto que los germanos acosaban constantemente a los romanos que comerciaban al este del Rin.

Agripa en el 25 AC, tras un intento de invasión germana, se vio obligado a cruzar al Rin para infligir un castigo a los germanos que les disuadiese de volver a cruzar el gran río. Sin embargo éstos lo volvieron a intentar en el año 20 AC, siendo rechazados por Agripa en la misma frontera.

A pesar de todos estos quebraderos de cabeza, la situación en la frontera fue más o menos sostenible, impidiendo incursiones importantes sobre la Galia. El problema llegaría pocos años después.

Poco después de la designación de Marco Lollio como gobernador de la Galia Belga, ocurrió un horrible en el lado germano del río Rin. Algunos romanos que estaban atravesando el territorio de la téncteros, fueron secuestrados y crucificados por los miembros exaltados de la tribu. Los líderes téncteros conocían que los romanos nunca permitirían que ese crimen quede sin castigo, por lo que decidieron tomar la iniciativa y lanzar una gran incursión en la Galia romana, para ello convencieron a los sugambros. a los que se unieron otras tribus vecinas como los marsos y usipetes. El ejército germano cruzó el Rin sin encontrar apenas resistencia e irrumpieron en la provincia de la Galia Bélgica arrasando todo a su paso y saqueando toda la provincia. Para detener el avance germano, el gobernador de la provincia, Marco Lollio, envió a la Legión V Alaudae y auxiliares para enfrentarse a la fuerza invasora, enviando por delante la caballería. Las vanguardias chocaron en el valle del río Mosa, y los jinetes germanos masacraron la caballería romana y sus restos se dieron a la fuga para acogerse a la fuerza principal romana. Los jinetes germanos persiguieron a los jinetes romanos en retirada, y chocaron con las filas de la legión V Alaudae. Los legionarios al parecer fueron cogidos por sorpresa, o estaban simplemente en desventaja, así es que se dieron también a la fuga. Durante la persecución los germanos capturaron el águila de oro de la legión, siendo esto un hecho humillante para el ejército romano.

Tras capturar el águila de la legión, los aliados germanos cruzaron el Rin de vuelta a Germania satisfechos y llevándose consigo un gran botín. Lo que no se imaginaban los téncteros y sus tribus vecinas era lo que iba a ocurrir en los próximos años.

Campaña de Druso (12 – 9 AC)

Como reacción a esta humillación, Roma comenzó operaciones de castigo en territorio transrenano.
El propio emperador partió hacia la ciudad de Lugdunum (Lyón) en la Galia. Augusto se presentó en la ciudad del valle del Ródano acompañado por dos legiones: la IV Legión Victrix y la II Legión Augusta. También fue acompañado por sus hijastros Tiberio Claudio Nerón y Nerón Claudio Druso.

El viaje de Augusto a la Galia tuvo como objetivo la reestructuración de la frontera del Rin, un tanto dejada en los últimos años, y llevar la frontera hasta el Danubio.

Tiberio tuvo que partir para sofocar revueltas en el Danubio, así que Augusto nombró a Nerón Claudio Druso para que dirigiese la campaña. El emperador detestaba la vida militar y junto a su salud siempre enfermiza, éste delegaba las campañas militares a sus legados.

Campaña de Druso en Germania (12 - 9 AC)

Campaña de Druso en Germania (12 – 9 AC)

Druso reunió un enorme ejército compuesto por 10 legiones, 70 cohortes de infantería auxiliar, 14 alas de caballería y un gran número de aliados, cerca de 100.000 hombres en total.

En la Germania inferior se acantonaron tres legiones: la XVII, XVIII y la XIX; mientras en Germania superior se instalaron la I Germánica y la V Alaudae.

Durante los meses de invierno de los años 13-12 AC, rechazó reiteradas incursiones de guerreros, reforzó la frontera rechazó los intentos de incursión e incluso cruzó el río en alguna ocasión como preludio de la gran ofensiva. Mandó edificar algunas fortalezas fijas para controlar mejor la zona a la vez que construyó varios canales gigantescos más allá del Rin, conocidos como canales de Druso, para transportar la flota desde el Rin al Zuiderzee, siendo el primer general romano que navegó el mar del Norte o océano Germanicus.

En la primavera del 12 AC, Druso cruzó el Rin y sometió a los bátavos, usipetos y sicambros, avanzando hasta los márgenes del río Elba. Ese mismo año con una flota navegó por el mar del Norte y sometió a los caucos y frisios, tomando antes la isla de Burchana frente a las costas de los frisios. También fue derrotada la flota de los bructerios. Tras esta primera campaña toda la costa entre el Rin y el Weser quedó bajo dominio romano.

 Campaña de Druso el Mayor contra los bructerios 12 AC. Druso derrota a una flota de bructerios. Revista Ancient Warfare.

Campaña de Druso el Mayor contra los bructerios 12 AC. Druso derrota a una flota de bructerios. Revista Ancient Warfare.

Año siguiente 11 AC, con el litoral ya sometido, las acciones militares se centraron en someter el interior, concretamente el territorio de los sugambros, usipetos y catos. Druso cruzó el Rin por su cursó medio y se adentró en territorio de los usipetos, a los que derrotó junto al río Lupia o Lipe. Despues se dirigió contra los sugambros, cuya empresa fue facilitada por los propios germanos, ya que sugambros y catos estaban enfrentados entre sí. La devastación en territorio usipeto y sugambro fue brutal, derrotando a estos antes cualquier intento de resistencia que opusieron, y exportando miles de esclavos a Roma como botín de guerra. El ejército romano siguiendo el curso del río Lipe se adentró todavía más al interior hasta territorio de los catos, quienes no opusieron demasiada resistencia. También los marsos, a orillas del Weser, fueron sometidos. Druso cruzó el Weser y derrotó a los queruscos, pero después de ésta victoria su ejército dio media vuelta para regresar al Rin. Durante el viaje de regreso al Rin, cruzando un desfiladero cerca de Arbalo, el ejército romano sufrió una emboscada tendida por los sugambros y catos. La batalla apunto estuvo de acabar en desastre para las legiones, pero gracias a la disciplina y el talento de Druso, unidos al despiste de sus enemigos (quienes se empezaron a preocupar más por el botín que por derrotar a los romanos) hizo que los romanos pudieses salvar la situación y llegar finalmente al Rin sin sufrir demasiadas bajas.

Romanos contra germanos siglo I. Autor Aleksandr Yezhov

Romanos contra germanos siglo I. Autor Aleksandr Yezhov

Al año siguiente 10 AC, la campaña fue dirigida contra los catos, quienes se habían levantado en armas por la perdida un año antes de sus tierras. Druso avanzó desde Mogontiacum (Maguncia) cruzó el Rin y derrotó de nuevo a los catos. Después atacó a los tencteros, llegando al río Weser. Los marcomanos viéndose amenazados huyeron de su territorio para asentarse en Bohemia, lejos por el momento de la influencia romana.

Al año siguiente 9 AC, Druso se aventuró a cruzar el río e incursionar en territorio querusco para llegar finalmente a orillas del río Elba. Una vez llegó Druso al gran río se detuvo, probablemente por orden del propio Augusto e inició el camino de regreso al Weser. Durante el camino de vuelta atacó a los hermunduros y marcomanos, pero sufrió una caída de su caballo que le ocasionó una fuerte herida en el muslo, que semanas después le causaría la muerte con 29 años de edad. Druso no solo se limitó a derrotar a las tribus germanas, sino que además bajo su mando se construyeron varias fortificaciones en territorio sugambro. Una de esas fortificaciones sería el fuerte de Aliso.

Campaña de Tiberio (6-1 AC)

Tras la muerte de Druso su hermano Tiberio asumió el mando del ejército en Germania, pero pronto se exilió a la isla de Rodas por motivos personales abandonando la campaña germana. Fue entonces cuando se nombró gobernador a Lucio Domicio Eenobarbo.

Durante su mandato se empezó a organizar la nueva provincia romana, estableciendo sobretodo puestos fortificados a lo largo y ancho del territorio conquistado. Además los romanos comenzaron a impartir justicia en los conflictos internos de los germanos y a reclamar tropas y rehenes de las tribus aliadas.

Durante los años de gobierno de Ahenobarbo no se emprendieron grandes campañas militares, pero si se sofocó cualquier intentó de rebelión, e incluso en el año 2 AC, el ejército romano volvió a llegar al Elba e incluso lo cruzaron. Ese mismo año, Enobarbo sofocó con existo un levantamiento de queruscos y caucios.

En el año 4 DC. Augusto reclamó de nuevo la presencia de Tiberio en Roma, tras la muerte de sus hijos adoptivos Cayo y Lucio César, e incluso lo adoptó como hijo. Tiberio fue entonces enviado de nuevo a Germania y reprendió la campaña.

Campañas de Tiberio, Enobardo y Sturnino en Germania (6 - 1 AC)

Campañas de Tiberio, Enobardo y Sturnino en Germania (6AC – 6DC)

La primera fase se centró en someter a bructerios, amsivaros y angrivaros. En ese mismo año los queruscos fueron nuevamente derrotados y sometidos. Un año mas tarde Tiberio comando la flota romana del mar del norte hasta llegar a la península de Jutlandia llegando a establecer contacto con los cimbrios, quienes fueron derrotados un siglo atrás por Mario. Tras esto la flota de Tiberio remontó las aguas del Elba estableciendo contacto con el ejército terrestre. Juntos derrotaron y sometieron a los longobardos, entonces asentados a orillas del Elba. Tras estas campañas las tierras entre el Rin y el Elba quedaban prácticamente sometidas y únicamente los marcomanos liderados por su rey Marbod presentaban una amenaza importante.

En el año 6, Tiberio ordenó una ofensiva contra los marcómanos y conquistar Bohemia. Se diseño una ambiciosa estrategia entre los ejércitos del Danubio y del Germania. Hasta ahora Marbod, quién había sido educado e instruido en Roma se había mantenido una política neutral desentendiéndose de cualquier coalición o levantamiento contra Roma. Pero no por eso dejaba de representar una amenaza ya que contaba con un gran ejército, y además Bohemia era el único territorio que quedaba por conquistar para cerrar la frontera entre el Elba y el Danubio.

Para la campaña se reunieron las legiones que operaban en Germania y las de la provincia Nórica, un total 12 legiones. Desde Germania el gobernador Cayo Sencio Saturnino avanzaría con 5 legiones hacia el este penetrando en territorio marcomano donde se uniría al ejército de Marco Valerio Mesala Mesalina desde Iliria, encerrando de esa manera a los marcomanos, que habían movilizado una fuerza de 70.000 infantes y 4.000 jinetes.

Sin embargo la suerte no iba a estar de lado de Roma. Los pueblos de Panonia y Dalmacia se levantaron en armas contra los romanos, poniendo en peligro la provincia. Augusto ordenó de inmediato a Tiberio que paralizara la campaña contra Marbod y sofocará la rebelión de Panonia, potencialmente más peligrosa. Se firmó un acuerdo con los marcomanos y por tanto la campaña quedó pospuesta y nunca se llevaría a cabo, Tiberio reconoció al rey germano Marbod como ”amigo” de Roma.

Batalla de los bosques de Teutoburgo (9)

En el año 7 se nombró a Publio Quintilio Varo como nuevo gobernador romano de la provincia Germania Magna, era un político más que general. Fue elegido cónsul en el año 13 AC, y posteriormente gobernador en Siria. En Judea sofocó duramente el levantamiento judío tras la muerte de Herodes I el Grande. Consiguió una importante fortuna personal. Un historiador antiguo resumió su etapa de gobierno en Siria diciendo “Llegó pobre a una provincia rica y salió rico dejando una provincia pobre“.

Cuando se hizo cargo de Germanía, creyó que la provincia estaba hallaba ya sometida, trabó amistad con el local Herman a quien llamó Arminio, era hijo del rey de los queruscos y que había estado como rehén en Roma y contaba con la ciudadanía romana, mandaba un ala de la caballería auxiliar.

Arminio aconsejaba a Varo con sus conocimientos sobre los germanos. Al principio fue una amistad verdadera, pero al conocer la explotación y los abusos a los que eran sometidos los germanos y su privación de privilegios, fue cambiando sus sentimientos contra del Imperio. Finalmente decidió cambiar de bando, apostando por la unión de los germanos contra el romano invasor, intentando su expulsión más allá del río Rin.

En el verano del año 9, Varo disponía de 5 legiones, dos en campamentos permanentes en Mogantiacum y tres en cuarteles de verano en Minden sobre el rio Weser. Debido a la paz reinante, las legiones no se mantenían reunidas y dispuestas para la acción, sino que estaban dedicadas a las tareas de talas de árboles, construcción de calzadas y tendido de puentes. Además como era costumbre, vivían en los campamentos numerosas mujeres y niños.

Cuando estaba a punto de volver a sus cuarteles de invierno, recibió la noticia del levantamiento de las tribus de los angrivarios y bructerios, para convencer a Varo, Arminio había enviado a sus jinetes auxiliares a asesinar a destacamentos romanos que estaban realizando trabajos de construcción en esas zonas.

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. La traición. Arminio con sus jinetes auxiliares atacan por sorpresa a los legionarios romanos que estaban realizando trabajos campamento, estos son sorprendidos ya que no se esperaban ser atacados por sus propias fuerzas, Arminio no deja supervivientes y culpa a los angrivarios. Autor Peter Dennis .

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. La traición. Arminio con sus jinetes auxiliares atacan por sorpresa a los legionarios romanos que estaban realizando trabajos campamento, estos son sorprendidos ya que no se esperaban ser atacados por sus propias fuerzas, Arminio no deja supervivientes y culpa a los angrivarios. Autor Peter Dennis .

Varo decidió dirigirse contra ellos en una operación de castigo. Arminio lo convenció de que en vez de dar un rodeo por la calzada militar, acortase a través del bosque de Teutoburgo. Varo tenía en ese momento tres legiones (XVII, XVIII y XIX), unos 15.000 legionarios, 3 alas de caballería, y 6 cohortes de infantería con unos 3.000 a 5.000 auxiliares, además de 5.000 a 10.000 no combatientes.

Varo inició la marcha para dirigirse al territorio de los angrivarios, enviando jinetes exploradores por delante. Los civiles que iban repartidos en la columna entre los transportes, retrasaban el avance y desorganizaban las filas. Arminio le convenció para separarse de la columna diciendo que iba a buscar apoyo local, el romano confió en él. Los primeros síntomas se hicieron patentes al conocerse que los jinetes del destacamento de exploración habían sido emboscados y muertos.

Varo cambió de dirección tratando de volver a la calzada romana para llegar a la fortaleza más próxima, que era Aliso, que estaría cerca del río Lippe, quizá dos tercios del camino desde el río Weser al Rinsu. La columna debería tener unos 15 kilómetros de largo, y por tanto el mando y control era difícil.

Primer día 9 de septiembre

El día 9 de septiembre, la fuerza romana fue emboscada por una fuerza de unos 20.000 a 25.000 germanos, el terreno era lodoso, estrecho y desconocido. Al parecer, los germanos habían cortado los troncos de los árboles a los lados de la marcha del ejército romano, aunque de tal manera que aún se sostenían en pie, y aprovechando que se desató una tremenda tormenta, los empujaron de tal modo que cayeron sobre las legiones provocando el consiguiente desorden en sus filas. Aprovechándose de dicho desconcierto, los germanos se lanzaron al ataque, en primer lugar mediante una lluvia de dardos, pero una vez sembrada la confusión trataron de dividirlos en pequeños grupos y posteriormente destruirlos. Los romanos tenían superioridad en el cuerpo a cuerpo, pero tenían desventaja porque su pesado equipo les impedía perseguirlos con eficacia. Los romanos con siguieron rechazarlos con fuertes bajas, detuvieron la marcha y organizaron un campamento fortificado para pasar la noche.

Batalla de los bosques de Teotebrugo año 9. Los germanos atacan en grupos para dividir a los romanos en pequeños grupos y destruirles. Autor Angus McBride

Batalla de los bosques de Teotebrugo año 9. Los germanos atacan en grupos para dividir a los romanos en pequeños grupos y destruirles. Autor Angus McBride

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Autor Christian Jegou

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Autor Christian Jegou

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Los romanos consiguen repeler el ataque. Autor Angus McBride

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Los romanos consiguen repeler el ataque, se ve un centurión y un optio encabezando el contraataque. Autor Angus McBride

Segundo día 10 de septiembre

Durante la noche, decidieron deshacerse de los carros llevando solo las mulas, quemando la mayor parte para que no cayese en manos enemigos. A la mañana siguiente reanudaron la marcha con algo más de orden, y más agrupados para darse cobertura mutua, se abrieron camino hacia terreno despejado, pero una vez más volvieron a penetrar en el bosque donde volvieron a ser atacados y sufrieron pérdidas graves. Buscaron una zona apta para levantar otro campamento provisional, con una fortificación totalmente inadecuada, mientras los germanos les seguían atacando.

Batalla de los bosques de Teotebrugo año 9 (3). Mañana del 10 de septiembre, los romanos reanudan la marcha con una formación más cerrada y sin carros.

Batalla de los bosques de Teotebrugo año 9. Mañana del 10 de septiembre, los romanos reanudan la marcha con una formación más cerrada y sin carros.

 

Batalla de los bosques de Teutoburgo año 9 (4). Autor Brian Palmer

Batalla de los bosques de Teutoburgo año 9 (4). Autor Brian Palmer

Batalla de los bosques de Teotebrugo año 9. Los germanos atacando el tren de bagajes. Autor Angus McBride

Batalla de los bosques de Teotebrugo año 9. Los germanos atacando el tren de bagajes sobre mulas. Autor Angus McBride

Batalla de los bosques de Teotebrugo año 9. Segunda día, los romanos tratan de abrirse paso llegar a una zona despejada para levantar el campamento, un centurión se enfrenta a los germanos. Autor Peter Dennis

Batalla de los bosques de Teotebrugo año 9. Segunda día, los romanos tratan de abrirse paso llegar a una zona despejada para levantar el campamento, un centurión se enfrenta a los germanos. Autor Peter Dennis

Tercer día 11 de septiemebre

A la mañana siguiente del 11 de septiembre, reanudaron la marcha, cuando se encontraban entre las alturas de Kalkriese y la desaparecida Gran Ciénaga (Grosses Moor), Arminio había preparado y camuflado una línea de fortificaciones en Karkriese, probablemente con las técnicas aprendidas de los romanos, los germanos cavaron fosos, levantaron empalizadas desde las que pudieran disparar los arqueros y dejaron huecos para permitir a la infantería germana salir, atacar y volver a cubierto. Los romanos cuando llegaron a la trampa, fueron atacados de flanco desde las alturas por los germanos y al mismo tiempo tenían delante los terraplenes que les cortaban el paso. Los romanos con muchas bajas consiguieron asaltar los terraplenes que tenían delante para llegar a campo abierto y fortificarse como pudieron, otros intentaron huir a través del pantano donde perecieron ahogados, se dice que uno de los aquilifer se lanzó con el águila al pantano hundiéndose ambos, para evitar que cayera en manos germanas.

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Día 11 emboscada en el Kalkriese

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Día 11 emboscada en el Kalkriese

 

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9 (5). Tercer día 11 de septiembre, los romanos asaltan una empalizada que les corta el paso. Autor Peter Dennis

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9 (5). Tercer día 11 de septiembre, los romanos asaltan una empalizada que les corta el paso. Autor Peter Dennis

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9 (6). Captura del águila de la legión XVII. Autor A. Batov

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9 (6). Captura del águila de la legión XVII. Autor A. Batov

Los romanos habían sufrido muchísimas bajas y tenían muchos heridos, Varo que también estaba herido, al verse rodeado y temiendo el tratamiento de los germanos si era hecho prisionero, se suicidó arrojándose contra su espada. El legado Cejonio dirigió la defensa, mientras su colega Lucio Egio intentó rendirse con miles de supervivientes que fueron masacrados. El comandante de la caballería Numonio Vala intento huir pero él y sus hombres fueron alcanzados y masacrados.

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Legionarios defendiendo el águila. Autor Pablo Outeiral

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Legionarios defendiendo el águila. Autor Pablo Outeiral

 

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Secuelas de la batalla. Autor Mariusz Kozik http://www.mariuszkozik.com/

Batalla de los bosques de Teoteburgo año 9. Secuelas de la batalla. Autor Mariusz Kozik http://www.mariuszkozik.com/

Dos de las tres águilas de las legiones fueron capturadas. Solo unos cuantos romanos dirigidos por el oficial Casio Querea, que curiosamente sería el asesino de Calígula, al amparo de la noche consiguieron escapar y gracias a ellos se sabe algo del desastre. Los germanos llevaron a los prisioneros al pantano cercano donde los degollaron como sacrificio a sus dioses por la victoria, aunque a los oficiales los quemaron vivos. La cabeza de Varo fue cortada y Arminio se la envió al rey marcomano Marbod, quién asustado la remitió a Roma. A los romanos muertos se les cortaron las cabezas y manos que se clavaron en ramas y lanzas. Con esta derrota decisiva los romanos retrocedieron la frontera del Elba al Rin.

Secuelas

Días más tarde del desastre la noticia llegó a oídos de Augusto, quién cayó presa de una inmensa depresión por la pérdida de sus tres legiones. ¡Varo, devuélveme mis legiones! repetía continuamente el viejo emperador. Se habían perdido el ejército de Germania, y las provincias galas quedaban también desprotegidas, por tanto era necesario tomar rápidas medidas para defender el Rin. En el río se encontraban dos legiones, que serían insuficientes ante una invasión a gran escala.

Augusto envió a Tiberio al Rin y rápidamente llegó para fortificar las defensas y disuadir a los germanos de cruzar el río. Otra de las medidas tomadas por Augusto fue la de destituir a todos los galos y germanos que sirviesen en su guardia pretoriana, ya que no quería saber nada de éstos. Había sido un duro golpe para la historia de Roma y sus legiones y los números de las legiones aniquiladas se declararon nefasto y no volverían a ser utilizados nunca más.

Tras haber eliminado todo vestigio de la presencia romana en Germania, Arminio pretendía invadir la Galia. Sin embargo el desacuerdo entre las tribus y la rápida reacción romana impidió cumplir su objetivo.

Tras el éxito de Arminio, no todas las tribus germanas le aclamaron como cabía esperar, ya que éstas tenían miedo de la venganza romana que se preveía cruel, terrible y definitiva.

La batalla de los Puentes Largos (15)

Tiberio cruzó varias veces el Rin en operaciones de castigo. En el año 14 murió Augusto y se dirigió a Roma para ser nombrado emperador dejando a Germánico a cargo de Germania.

El propósito de Germánico era destruir esa confederación y capturar o matar a Arminio. Lo intentaría en tres campañas consecutivas durante los años 14, 15 y 16. No conseguiría ninguno de los dos objetivos, aunque los daños producidos en el territorio germano serían muy importantes.

Los romanos disponían de ocho legiones, así como 15.000 auxiliares y una flota de tamaño desconocido, pero suficiente como para trasportar a 4 de esas legiones y 10.000 auxiliares, que representaban casi un tercio del total de todo el Imperio concentrado en una pequeña zona del norte de Alemania durante tres años.

El primer año de campaña el 14, el ejército romano cruzó el Rin por sorpresa cogiendo a los germanos desprevenidos. Antes de que pudiesen organizar defensa alguna, varias columnas romanas estaban devastando ya el interior del país. Esto es lo que nos cuenta Tácito:

 ”El César, para robar más a lo largo, partidas las legiones codiciosas del saqueo en cuatro escuadras, sin compasión de edad ni de sexo, pasó a fuego y a sangre diez leguas de país, asolando las cosas profanas y sagradas, junto con un templo muy celebrado entre aquellas naciones que llamaban de Tanfana, sin muerte ni herida de un solo soldado, a causa de haberlos cogido soñolientos, desarmados y sin orden. Despertó este destrozo a los brúcteros, tubantes y usipetos, los cuales se escondieron en los pasos estrechos de los bosques por donde había de volver el ejército, de que advertido el general, puso su gente de manera que podía marchar y defenderse si era acometido.”

Caballería auxiliar romana arrasando un poblado germano. Autor Angus McBride

Caballería auxiliar romana arrasando un poblado germano. Autor Angus McBride

A año siguiente 15, el ejército romano volvió a cruzar el Rin por varios puntos. Una de las columnas atacó a los catos, y de nuevo los germanos no tuvieron tiempo de organizarse. Los ancianos, las mujeres y los niños fueron asesinados o tomados como esclavos. Los guerreros, después de un breve resistencia, fueron incorporados al ejército o se dispersaron por los bosques.

Llegó, pues, tan de improviso a los catos, que los débiles de edad o de sexo fueron en un instante presos o muertos. La juventud, pasado a nado el río Adrana, impedía a los romanos el hacer en él un puente; hasta que desalojados después de haber tentado en vano las condiciones de la paz, y con las saetas y otros tiros arrojados con los ingenios, pasándose algunos a Germánico, los otros, desamparando las villas y lugares, se esparcieron por aquellas selvas. El César después de haber quemado Mattio, metrópoli de aquella nación, robado los lugares abiertos, tornó la vuelta del Rin, no habiéndose atrevido los enemigos a darle a la cola, como acostumbran cuando, más por astucia que por miedo, dan muestras de retirarse. Los queruscos hubieran ayudado de buena gana a los catos, si Cecina no los amedrentara con mover las armas a todas partes y a los marsios, que se atrevieron a esperarle, rompió prósperamente.”

Campaña de Germánico contra los germanos en el año 15

Campaña de Germánico contra los germanos en el año 15

A continuación Germánico acudió en ayuda del suegro de Arminio, Segestes, que se encontraba asediado por su propio pueblo por culpa de su amistad con los romanos y porque preferían al líder querusco.

Como premio por su ayuda Segestes le entregó a Germánico a Tusnelda, su hija y esposa de Arminio, que en ese momento estaba embarazada. El niño, Tumélico, nacería al poco tiempo y sería criado en Rávena.
Mientras Arminio intentaba movilizar a los queruscos, Germánico enviaba cuatro legiones al mando de Aulo Cecina Severo de nuevo contra los brúcteros, que quemaron sus propias tierras ante el avance romano. Los caucios, tribu aliada de Roma, se unieron a Pedón, que se movía a lo largo de la costa. Y Lucio Esterinio, que fue enviado también contra los brúcteros, consiguió encontrar el águila de la legión XIX, una de las perdidas con Varo. Poco después Germánico llegó con el ejército a lo que seis años antes había sido el campo de batalla de Teutoburgo. El general pudo ver con sus propios ojos los restos de los combates, los lugares de resistencia y dónde habían sido ejecutados los oficiales. ”Así el ejército romano, seis años después de aquel estrago, recogió los huesos de las tres legiones, sin poder discernir si eran de los extraños o de los suyos, cubriéndolos a todos con tierra, como si fueran de amigos o parientes, y aumentando con este acto el enojo y furor contra el enemigo.”

Germánico frente a los restos de las legiones de Varo

Tácito nos cuenta que el emperador Tiberio se enojó con Germánico por esto. ”No aprobó este hecho Tiberio, o porque daba siempre malos sentidos a las acciones de Germánico, o porque pensase que el ejército, con la vista de sus compañeros muertos y sin sepultura, se haría más lento para llegar a las manos y tendría más temor al enemigo. Fuera de que a un general ornado con el oficio de augur y de las más antiguas ceremonias divinas no le estaba bien hallarse en mortuorios.”

El siguiente objetivo de Germánico era el propio Arminio, pero éste decidió prudentemente que no es buena idea enfrentarse a ocho legiones y retrocedió hacia el interior perseguido por la caballería romana. Llegado a un punto Arminio dio la orden de que sus tropas diesen la vuelta a sus tropas e hiciesen caer en una emboscada a las fuerzas perseguidoras, obligando a retroceder a los jinetes sobre los auxiliares que los seguían. El pánico se extendió y las fuerzas romanas empezaron a huir hasta que llegó el grueso del ejército con las legiones y se estabilizó la situación. Los germanos volvieron a desaparecer en los bosques.

Tras el encuentro de la caballería, Germánico decidió que era mejor finalizar las operaciones militares ese año y volver al Rin. Él mismo y la mitad del ejército se embarcó con la flota y volvió al territorio romano siguiendo la costa. Cuatro legiones la I Germánica, la V Alaudae, la XX Valeria Victrix y la XXI Rapax y unos 5.000 auxiliares, al mando de Cécina, tienen órdenes de volver por tierra.

La ruta prevista les hará pasar por los llamados Puentes Largos, una serie de terraplenes construidos con anterioridad por los propios romanos para que sirvieran de camino en medio de aquella zona pantanosa.
Mientras las tropas de Cecina se internaban en las zonas pantanosas, aprovechando la lenta marcha de los romanos por la ciénaga, Arminio y sus germanos los adelantaron apostándose en un estrecho paso, a ambos lados de los Puentes Largos, en la zona boscosa alrededor del pantano. Con ello esperaban caer por sorpresa sobre el desprevenido enemigo, y obtener así una victoria fácil.

Cuando Cecina llegó a los Puentes, se encontró con que estaban en muy mal estado y debían ser reparados para poder avanzar con los bagajes. Cecina que era un general experimentado con más de 25 años de servicio, se mostró cauto y optó por acampar, y reparar los puentes antes de cruzar con el grueso. Dividió sus fuerzas en tres grupos: Los zapadores encargados de seguir construyendo y arreglando los pasos elevados, algunos legionarios y auxiliares que debían defender la impedimenta, y finalmente, el grupo más nutrido de legionarios que protegerían a los zapadores al frente y ambos. Por el contrario, el principal objetivo de los germanos era impedir el trabajo de los zapadores, pues el tiempo jugaba contra los romanos.

Pronto empezaron a salir germanos de la espesura y comienza una lucha irregular, con ambos bandos en medio del pantano. En un terreno pantanoso, los legionarios no podían adoptar la formación de combate, en la que se basaba toda la fuerza de la legión. Hundidos en el fango, e inmovilizados por el peso de sus armaduras, no eran rivales para las armas arrojadizas ni para las largas lanzas germanas, quienes se movían mejor por aquella zona encharcada al estar desprovistos de armadura pesada. Cécina se dio cuenta de que no podrán salir de allí ese día. Así es que decidió acampar en zonas algo más altas situadas entre el pantano y los bosques.

Al llegar la noche Varo dispuso a sus legiones en cuadro, con la V en el flanco derecho y la XXI en el flanco derecho, al frente se situó la I, y la XX en la retaguardia. Los germanos se retiraros a los bosques.
Según Tácito ”Finalmente, la noche salvó las legiones de una batalla en que, forzosamente, habían de llevar lo peor”.

La noche no trajo mucho reposo a los romanos. Arminio envió a varios de sus hombres a desviar el curso de un río cercano, para hacer que el pantano subiera de nivel y sumergiera de nuevo los pasos que estaban reparando los romanos, lo cual imposibilitaría el tránsito de los carros. Pronto los romanos apenas tuvieron espacio para poder descansar, y las obras que estaban realizando quedaron dañadas. Tácito nos describe a los romanos completamente desvelados, escuchando los gritos y cánticos de los germanos que surgían entre los árboles.

Los legionarios, totalmente desmoralizados y con el recuerdo del desastre de Varo y sus hombres, comprendieron que su única posibilidad era luchar en tierra seca. Por ello, Cecina mandó a las legiones de los flancos la V y XXI desplazarse respectivamente a una y otra orilla de la laguna al amanecer, y resistir allí el acoso de los germanos, quedando los carros de la impedimenta, auxiliares, heridos y los zapadores en el interior de la laguna, avanzando lentamente. El objetivo era salir de allí en el menor tiempo posible y alcanzar un terreno despejado cercano donde los legionarios pudieran desplegarse en formación de combate. Sin embargo, las legiones V y XXI al verse ampliamente superados en número por el enemigo, optaron por huir al terreno llano, abandonando la columna central, atascada en la laguna, a su suerte.

Batalla de los Puentes Largos año 15. Despliegue de las fuerzas

Batalla de los Puentes Largos año 15. Despliegue de las fuerzas

Los germanos se abalanzaron sobre los romanos desde ambos lados a la vez. Uno de los ataques, dirigido por el propio Arminio (”con gente escogida”, posiblemente guerreros de su séquito), partió la columna de marcha en dos. Los germanos empezaron a mezclarse con las tropas romanas y los servidores del ejército, atacando sobre todo a los animales de tiro y a los caballos para impedir que sacasen de allí los carros. Las bajas debieron de ser altas, y el propio Cécina estuvo a punto de morir cuando le mataron el caballo y quedó atrapado bajo el animal. Pudo salir de allí por pura suerte cuando la legión I, situada en vanguardia, consiguió realizar un contraataque que permitió abrir el espacio suficiente como para que algunos escapasen. Los supervivientes abandonaron todo el bagaje y siguieron adelante hasta reunirse, ya por la tarde, con la V y la XXI, que los esperaban en la zona seca y llana de más adelante. Los germanos quedaban atrás en los diques rematando heridos y saqueando el bagaje.

Una vez en zona seca los romanos intentaron fortificarse de la mejor manera que pudieron, pero con el bagaje se habían perdido todas las herramientas y las tiendas. Tampoco había manera de atender a los heridos, y los víveres estaban ”todos llenos de lodo y sangre”. Al caer la noche los nervios empezaron a fallar. En un momento dado un caballo se soltó y comenzó a correr espantado de un lado a otro, se oyeron gritos y pronto se había extendido el pánico, con los soldados intentando huir de germanos imaginarios que ya estaban dentro del campamento. Los soldados se dirigieron a las puertas, especialmente a la más alejada del lado de los germanos. Cécina intentó detenerlos con órdenes y ruegos, e incluso amenazándolos con su espada. Solo pudo detenerlos cuando se tumbó delante de la puerta para ”cerrar el paso a los que se avergonzasen de pisar el cuerpo de su legado”.

Pasado este trago, Cécina reunió a todos y les explicó que no había otra forma de salir de allí que combatiendo. Su plan era aparentar una defensa débil, hasta que los germanos se envalentonasen y atacasen el campamento ”abandonando toda prudencia”. Organiza cuatro cuerpos elegidos entre los soldados de más temple sin importar las unidades a las que pertenezcan y les entregó los caballos que quedan, incluidos los suyos y los del resto de oficiales. Cada uno de estos cuerpos se situaría en cada una de las puertas, y deberían atacar todos a la vez cuando el enemigo menos se lo esperase. El resto de las tropas los seguirán detrás.

Germánico al frente de las legiones en Germania

Germánico al frente de las legiones en Germania

Mientras tanto, los germanos discutían qué hacer. Arminio insistía en dejar salir a los romanos del campamento y seguir acosándolos en las zonas pantanosas. Inviomero, su tío, era de la opinión de atacar directamente a los romanos donde estaban. Los germanos finalmente decidieron lo segundo.

Por la mañana dio comienzo el ataque, los germanos rodearon completamente el campamento romano, y ante la escasa y débil defensa romana, animados rellenaron los fosos y asaltaron el muro y las puertas. Cécina dio la señal y se abrieron las cuatro puertas a la vez. Para sus sorpresa, se encontraron a los legionarios en formación de combate y preparados para la lucha; y para acrecentar el desconcierto, éstos tocaron con cuernos y trompetas las conocidas órdenes de carga y salieron del campamento a toda prisa, arrollando a los desprevenidos y desorganizados germanos que intentaban entrar en el campamento. Los germanos sorprendidos quedaron aterrorizados; y tras producirse una gran mortandad entre ellos, huyeron en desbandada. Arminio consiguió escapar, y el mismo Inviomaro resultó herido. Los romanos, cansados de perseguir a los germanos durante todo el día, pudieron recuperar parte de la impedimenta perdida, tomar fuerzas y continuar con el regreso a la frontera del Rin para reunirse con Germánico.

Las bajas romanas se estiman en 7.000 efectivos, las bajas germanas fueron más de 4.000, teniendo que dejar todo lo que habían conseguido.

Batalla de Idistaviso o del río Weser (16)

En el 16 Germánico se había dado cuenta que el eje sobre el cual giraba la alianza germánica eran los queruscos. Si les ocasionaban una gran derrota podían luego regresar para atacar a los bructerios, los sobrevivientes marsos, los catos y demás enemigos.

Campaña de Germánico contra los germanos año 16

Campaña de Germánico contra los germanos año 16

Preparó una ambiciosa operación anfibia que transportó tropas por la costa hasta el estuario del río Ems, y penetró en el interior hasta el poblado de Idistaviso, que estaba situado entre una curva del río Visurgis (Weser) y un bosque profundo. Entre el río y bosque existía una colina donde le esperaban las tropas germanas al mando de Arminio.

Germánico contaba con 4 legiones (XIII y XIV Gemina, II Augusta y XVI Gallica) más un refuerzo formado por cohortes de otras cuatro legiones, en total 24.000 legionarios romanos, Tiberio, además, había enviado dos cohortes de pretorianos (1.000). También contaba con 20.000 auxiliares galos, bátavos, y helvecios. Por último contaba con 6.000 jinetes de caballería pesada y 1.500 de ligera. En total unos 57.500 soldados.

Arminio por su parte contaba con 55.000 infantes de varias tribus y 1.000 jinetes. Un total de 56.000 guerreros. Arminio deseaba derrotar a Germánico y de esa forma convencer a los romanos para que desistieran de atacar Germania.

Batalla de Idastaviso o del río Weser año 16.

Batalla de Idastaviso o del río Weser año 16.

Los germanos estaban esperando en la orilla opuesta (derecha) para atacarles cuando atravesasen el río. Germánico situó su infantería frente a los germanos y dividió a su caballería en dos columnas que atravesaran el río por los flancos no vigilados. La columna derecha constituida por bátavos intentó envolver a los germanos, pero fueron rodeados y tuvieron que retroceder, la caballería romana acudió en su ayuda para evitar que fuesen aniquilados.

Caballería romana atacando a la caballería germana

Caballería romana atacando a la caballería germana

La infantería ligera romana consiguió atravesar el río y comenzaron a fortificarse mientras el resto de las fuerzas cruzaba el río. Los germanos atacaron pero no pudieron evitar que se construyera el campamento (castrum) donde se reunió el ejército romano.

Arminio desplegó a su gente de modo que pudiera minimizar las ventajas enemigas, poniéndose en la linde de los bosques, ocupando algunas colinas. Lo angosto del campo daría pocas posibilidades a la caballería. Ocultó su caballería y parte de la infantería en el bosque con la orden de atacar el flanco derecho romano.

Germánico desplegó en la primera línea de combate a las tropas auxiliares a modo de vélites con la misión de desgastar al enemigo. En una segunda línea colocó a cuatro legiones y a la guardia pretoriana comandada por él mismo en el centro. En la tercera línea colocó a las cohortes con la caballería a los flancos, para evitar que Arminio le flanquease y atacase por la retaguardia.

La batalla empezó con la infantería germana lanzándose contra los romanos. La lucha fue igualada y parte de los auxiliares tuvieron que refugiarse tras la segunda línea. Las legiones formaron en cuña con los centuriones en la punta, los germanos formaron un muro de escudos para contener a las legiones romanas.

Batalla de Idastaviso o del río Weser año 16. Legionarios en cuña atacando a los germanos. Superior vista desde el lado romano, inferior vista desde el lado germano. Los centuriones forman la punta. Autor Peter Dennis

Batalla de Idastaviso o del río Weser año 16. Legionarios en cuña atacando a los germanos. Superior vista desde el lado romano, inferior vista desde el lado germano. Los centuriones forman la punta. Autor Peter Dennis

La caballería romana no esperó verse atacada y tomó la iniciativa poniendo en fuga a la rival. Mientras la caballería ligera perseguía a la caballería germana, la caballería pesada atacó el flanco derecho germano, y los auxiliares pudieron envolver la línea enemiga atacándoles por la retaguardia.

Los germanos retrocedieron a las alturas donde intentaron realizar una última resistencia, pero los pretorianos acabaron con la última resistencia.

Legionarios cargando contra germanos situados en una colina. Autor Peter Dennis

Legionarios cargando contra germanos situados en una colina. Autor Peter Dennis

El mismo Arminio fue reconocido y herido por algunos auxiliares germanos que luchaban por Roma, sin embargo en medio de la masacre logró escapar con buena parte de sus hombres hacia los bosques. Al terminar la batalla los romanos habían perdido 1.000 soldados mientras que los germanos dejaron sobre el campo 15.000 cadáveres.

En el viaje de vuelta una tormenta dañó y dispersó a la flota, y para evitar que estas noticias envalentonen a los germanos se hizo otra incursión por el sur, Germánico contra los marsos donde se recuperó una segunda águila de las legiones de Varo y Cayo Silio contra los catos.

Tiberio no veía sentido en continuar las costosas campañas militares en el norte de Germania, por lo que Germánico ordenó poner fin a su campaña y regresar a Roma. Después de esto, Roma nunca más hizo ningún gran esfuerzo para conquistar la Germania Transrhenanum o (Germania Transrenana).

El líder querusco fue asesinado a traición en el año 21 por su familia política. Su mujer Thusnelda fue exhibida en Roma durante el triunfo. Como curiosidad, el hijo de Arminio, Tumélico, fue gladiador y murió en combate a los 30 años.

 

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2014-06-30. Última modificacion 2017-02-02.