Edad Antigua Alto Imperio Romano El año de los cinco emperadores (193)

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Cómodo (180-192)

Entre el año 180 murió murió Marco Aurelio, siendo sucedido por su hijo Lucio Aurelio Cómodo Antonino, conocido como Cómodo que asumió el poder en solitario, pero su reinado fue degenerando, víctima de sus continuas excentricidades. Dión Casio escribió ”Tras un siglo de oro llegó uno de hierro”.

A diferencia de sus predecesores, parece ser que Cómodo no tuvo jamás interés en las tareas administrativas que conllevaba su puesto y que siguió la tendencia a lo largo de su reinado de impulsar el ascenso de sus favoritos. Cómodo logró ganar su popularidad con el pueblo fácilmente, dado que durante su gobierno se realizaron numerosos espectáculos populares, entre ellos, las luchas de gladiadores. También era muy querido por el ejército porque pagaba bien.

Participo en las luchas de gladiadores, generando un grave desacuerdo en todo el pueblo, dado que esta actitud era indigna de un Emperador, pero éste sin importarle, disfrutaba de estas actividades considerándose un verdadero dios de la cacería y de la pelea.

El emperador Cómodo con los gladiadores. El emperador después de haber participado en la lucha de gladiadores recibe el entusiasmo del público

El emperador Cómodo con los gladiadores. El emperador después de haber participado en la lucha de gladiadores recibe el entusiasmo del público

A finales del año 192, un devastador incendio destrozó una gran cantidad de edificios públicos, como el templo de Pax, el templo de Vesta, y gran parte del palacio imperial. En noviembre de ese año organizó la celebración de los Juegos Plebeyos, en los que participó disparando diariamente cientos de flechas a los animales y combatiendo contra hombres moribundos. En diciembre anunció para espanto del pueblo romano que iniciaría el año 193 como cónsul y como gladiador.

El prefecto del pretorio Quinto Emilio Leto decidió organizar una conspiración con su chambelán Ecleto, con el objetivo de eliminar del trono a Cómodo y reemplazarlo por Publio Helvio Pertinax, que era el prefecto de Roma. Para ello, los conspiradores se ganaron la confianza de Marcia su amante que era cristiana. El día 31 de diciembre de 192 Marcia envenenó la comida del emperador, pero éste vomitó el veneno y fue a darse un baño. Temiendo que hubiese vomitado todo el veneno y quedase vivo, enviaron al liberto Narciso a estrangularle en la bañera. Éste cumplió bien su trabajo.

Asesinato de Cómodo. El emperador tras ser envenenado por su amante Marcia, es ahogado en una bañera por el liberto Narciso

Asesinato de Cómodo. El emperador tras ser envenenado por su amante Marcia, es ahogado en una bañera por el liberto Narciso

Pertinax (1 de enero al 28 de marzo)

La austeridad propugnada por Pertinax se granjeó numerosas enemistades, sobre todo entre los pretorianos.

A principios de marzo tuvo que hacer frente a una conspiración que trataba de reemplazarle por el cónsul Quinto Sosio Falcó mientras inspeccionaba el suministro de grano en Ostia. Cuando los conspiradores fueron descubiertos se les ejecutó a todos menos al propio Falco, que fue perdonado.

El año el de los cinco emperadores (193): Pertinax (1 de enero al 28 de marzo), Didio (28 de marzo al 1 de junio), Severo (14 de abril al 4 de febrero 211), Niger (marzo-mayo), Albino (mayo 196 - 19 febrero 197)

El año el de los cinco emperadores (193): Pertinax (1 de enero al 28 de marzo), Didio (28 de marzo al 1 de junio), Severo (14 de abril al 4 de febrero 211), Niger (marzo-mayo), Albino (mayo 196 – 19 febrero 197)

El cónsul Emilio Leto unió a pretorianos y sirvientes del palacio imperial frente a Pertinax. El día 28 de marzo, consiguieron acorralar en sus habitaciones al emperador quien, el emperador valientemente les hizo frente en persona, la mayoría de los pretorianos volvieron a envainar sus espadas, pero entre ellos un bátavo llamado Tausio le apuñaló, por lo que el resto de los presentes envalentonados acuchillaron a Pertinax repetidamente.

 

Didio (28 de marzo al 1 de junio)

Tras la muerte del emperador Pertinax, la Guardia Pretoriana subastó el trono imperial entre los hombres más ricos e influyentes de Roma, algo intolerable para la sociedad romana de la época. Didio Juliano Severo se impusó a Tito Flavio Sulpiciano, suegro de Pertinax y por tanto peligroso para los pretorianos. El precio final por el trono se estipuló en 25.000 sestercios por guerdia, siendo animado por su ambiciosa mujer Manlia Escantila y su hija Clara.

No obstante, desde su proclamación como emperador, Juliano encontró resistencia no sólo entre la plebe, sino también en el ejército. Tras unas semanas, tres gobernadores de provincia, Clodio Albino, Pescenio Níger y Septimio Severo se rebelaron contra el emperador. El primero y el tercero de estos se unieron y marcharon juntos sobre Roma.

El levantamiento del ejército de Septimio Severo acantonado en Panonia, al que pronto se unieron las tropas desplegadas en los Balcanes y Germania comprendía 15 legiones veteranas y fuertemente armadas. Por su parte, a Pescenio Niger se le unieron las legiones acampadas en Siria y las tropas enviadas por el emperador arsácida Vologases V.

Defensa de Roma

Juliano en primer lugar hizo declarar por el Senado, enemigo público a Albino, a la vez que viendo peligrar su posición de emperador, mandó reforzar las defensas de Roma, cavando fosos, incluso cerca del palacio, trabajos que encargó a los pretorianos, a los cuales no les sentó bien, acostumbrados a no hacer nada que implicara algún esfuerzo, así que a modo de contentarlos hizo asesinar a Leto y Marcia responsables de la muerte de Cómodo.

Por su parte, los rebeldes ya se encontraban en Rávena, donde capturaron gran parte de la flota romana. Es posible que Juliano empleara a los elefantes destinados a servir en el circo de la ciudad para defenderla.

Entonces cometió un gran error; envió una brigada integrada por pretorianos a realizar trabajos en las murallas de la ciudad. Los hombres que formaban este destacamento eran soldados de élite, que aprovecharon esta situación para escapar. Con esto Juliano perdía la confianza de la tropa y un buen número de soldados.

Muerte

Septimio Severo proseguía su marcha sobre la capital del Imperio, haciendo que los senadores decidieran enviarle una delegación en la que le juraban lealtad. Muchos ciudadanos huyeron de la ciudad por miedo a lo que podía pasar.

Desesperado, Juliano envió a su prefecto del pretorio a Septimio Severo a fin de que le solicitara compartir el trono de manera simultánea. No obstante, éste mató al mensajero y envió un mensaje a los pretorianos diciéndoles que si le entregaban a los asesinos de Pertinax les garantizaría la impunidad, oferta que los pretorianos aceptaron.

El 1 de junio el Senado se reunió y proclamó por unanimidad a Septimio Severo nuevo emperador del Imperio romano. Juliano permaneció en el Palacio Imperial, pero fue asesinado al día siguiente por órdenes del nuevo emperador. Didio Juliano exclamó la conocida frase de: ¿Pero que mal he hecho?.

Severo (14 de abril al 4 de febrero 211)

A su llegada a Roma, Severo invitó a la Guardia Pretoriana a un banquete en su campamento; pero cuando los pretorianos llegaron fueron desarmados por una fuerza de soldados de Severo, que ejecutaron a los asesinos de Pertinax. Severo sustituyó a los pretorianos por soldados originarios de Panonia. Enviando a los pretorianos a las legiones de distintas partes del Imperio.

  • En Oriente Pescenio Níger, gobernador de Siria, se negó a proclamar emperador a Severo. Su propio ejército le proclamó emperador, y pronto obtuvo el apoyo de la provincia de Egipto. Severo marchó inmediatamente al Este para enfrentarse primero a él.
  • En Britania se cernía una amenaza mucho más seria sobre el nuevo emperador. Clodio Albino era un influyente senador de origen africano que había relevado al fallecido Pertinax en el gobierno de la isla. Su ejército era numeroso y estaba muy bien entrenado, consecuencia de años de guerra contra los caledonios. Severo se concilió hábilmente con Albino al ofrecerle el título de César y el consulado del año 194.
El año de los cinco emperadores (193). Movimientos de fuerzas

El año de los cinco emperadores (193). Movimientos de fuerzas

 

Niger (marzo-mayo)

Pescenio Níger era el gobernador de Siria, contaba con gran popularidad en Roma y entre los soldados de las legiones del Este. A mediados de abril de ese mismo año, decidió convocar a sus tropas a Antioquía, donde le proclamaron Emperador. Pronto se le unieron los ejércitos de Asia Menor y Egipto. De ese modo, Níger obtuvo el control de los territorios orientales del Imperio.

Níger se encontró desde un principio en una posición de desventaja con respecto a Severo y a Albino, pues sus legiones eran inferiores tanto en cantidad como en calidad. Por otra parte, su condición de gobernador de una provincia oriental le hacía menos popular en Roma que a sus dos rivales. Viéndose en tan apurada situación, buscó la alianza del emperador del Imperio parto Vologases V y del gobernante del pequeño reino de Hatra.

Batalla de Cicico diciembre año 193

Las tropas de Níger bajo el mando de Aselio Emiliano gobernador de Asia, ocuparon Bizancio, garantizándose de ese modo un lugar de paso de Asia a Europa. De allí marcharon sobre Tracia, donde ocuparon Perintos.

Septimio después de aliarse con Albino y envió al general Lucio Fabio Cilo con las fuerzas de Moesia Tiberio contra las fuerzas de Niger que se repliegan. Niger cruzó Anatolia y dividió sus fuerzas unas se dirigieron a proteger el Holesponto y él con el resto se dirigió a Baizancio, llegando a la ciudad en abril, a primeros de mayo tuvo lugar un enfrentamiento con las fuerzas de Cilo siendo rechazado hasta el Holesponto, refugiandose en Bizancio, ciudad que es puesta bajo asedio y que resistiría hasta el 196.

Desde Asia trató de oponerse al desembarco del ejército principal severiano bajo las órdenes de Tiberio Claudio Cándido, éste llegó a Gallipoli en junio, cruzando el Holesponto y se produjo una batalla en Cícico en el mes de diciembre, en las que las tropas de Niger fueron derrotadas, y el propio general Emiliano muerto en la huida, las fuerzas de Severo persiguieron al ejército enemigo hacia el norte.

Campaña de Severo contra Niger (193-194)

Campaña de Severo contra Niger (193-194)

Batalla de Nicea diciembre del 193

Cándido marchó hacia Nicomedia, ciudad que ocupó, Niger abandonó Bizancio y se dirigió a Nicea para recortar la retirada al ejército severiano, el camino corría alrededor del lago Ascanio. Níger había dispuesto algunos arqueros en barcas y éstos, desde el lago, atacaban el avance de Cándido, quien finalmente dispuso a sus hombres en formación en un lugar elevado para ofrecer batalla.

Níger apareció entonces en el campo de batalla, animando a sus hombres que pronto tomaron ventaja, pero Cándido reaccionó y reagrupando a sus hombres, algunos de los cuales ya huían, bajo su insignia. En el contraataque Níger fue derrotado, salvándose de una derrota total gracias a que cayó la noche.

Legión romana. Autor Giuseppe Rava

Legión romana en combate. Autor Giuseppe Rava

Parte de su ejército se retiró a Armenia, mientras Níger abandonaba Asia Menor y se retiraba de nuevo a los pasos de los montes Tauro donde defendieron el paso de las Puertas Cilicias. Severo cambió al general Tiberio Claudio Cándido que fue reemplazado por Publio Cornelio Anulino, quizás debido al fracaso de los primeros para impedir la retirada del ejército rival.

Severo aprovechó el control que tenía sobre la vida de los hijos de los gobernadores provinciales, que se habían quedado en Roma, y ​​de las rivalidades de las ciudades de la región, animando así a los gobernadores a cambiar de bando, la legión IV Ferrata se cambió de bando y ciudades se rebelaron.

Batalla de Issos año 194

Níger dejó su posición en las Puertas Cilicias para consolidar lo que quedaba de su base de poder en Antioquía. En mayo del 194, ambas fuerzas volvieron a enfrentarse entre sí en las orillas del río Issos. Niger contaba con 6 legiones unos 20.000 efectivos, Severo contaba con 16 en total, pero teniendo en cuenta el asedio de Bizancio y fuerzas dejadas atrás, contaría con unas 9 legiones. Ambas fuerzas estarían desplegadas en ambas orillas del río Píndaro.

Las tropas de Severo atacaron primero, mientras que las fuerzas de Níger lanzaban proyectiles contra ellos. Según Dión Casio, los legionarios de Severo formaron en testudo, usando sus escudos para protegerse.

Dión describe la batalla de Issos como un acto de intervención divina, surgió una tormenta repentina cuyo viento soplaba en dirección a las fuerzas de Niger, que cegadas primero por el polvo y luego por la lluvia empezaron a tener dificultades.

En este momento, Valerio Valeriano, megister equitum de Severo, que supuestamente iba a desertar al lado de Níger, vio que la batalla se decantaba por  Septimio Severo, flanqueó las fuerzas de Niger, que huyeron en desbandada. Niger huyó a Antioquia para intentar llegar a la corte parta, pero fue alcanzado y ejecutado.

La ciudad de Bizancio resistió el asedio de las tropas de Severo hasta el año 196.

Albino (mayo 196 – 19 febrero 197)

Tras la derrota y muerte de Niger (194) y la caída de Bizancio (196), donde resistían sus últimos partidarios, Severo decidió hacerse con el absoluto control del Imperio. Albino, viendo el inminente peligro, inició las disposiciones necesarias para enfrentarse a Severo, que trató de asesinarle a través de un mensajero.

En 196, después de haber sido aclamado como emperador por sus tropas, Clodio Albino reunió y encaminó su tres legiones y fuerzas auxiliares unos 40.000 efectivos desde Britania hacia la Galia.

Después de reunir a las fuerzas adicionales, estableció su cuartel general en Lugdunum (actyal Lyon). Allí a él se unieron Lucio Novio Rufo, el gobernador de Hispania Tarraconensis con la legión VII Gemina bajo su mando. Pero Severo tenía las poderosas legiones del Danubio y de Germania de su lado. Para tratar de minimizar la ventaja y posiblemente ganar su apoyo, Albino golpeó primero contra las fuerzas germanas bajo Virio Lupo. Les derrotó, pero no lo suficiente para hacerles cambiar su lealtad.

Albino consideró entonces invadir Italia, pero Severo había preparado para esto, reforzando las guarniciones de los pasos alpinos. Como no quería correr el riesgo de las pérdidas o el retraso que causariía forzar los pasos, desistió.

En el invierno de 196/7, Severo reunió a sus fuerzas a lo largo del Danubio y marchó hacia la Galia, donde, para su sorpresa, se encontró con que las fuerzas de Albino contaban con efectivos similares.

 

La batalla de Lugdunum o de Lión 197

El ejército de Albino se replegó a Lugdunum, Severo lo siguió, y el 19 de febrero de 197, la batalla masiva y en última instancia decisiva finalmente comenzó. Los detalles de la batalla son escasos.

La batalla se libró en Tinurtium (actual Trevoux, región de Lión), se dice que fue la más grande, cruel y sangrienta de todos los enfrentamientos entre las fuerzas romanas. Las fuerzas de Albino eran 4 legiones con unos 60.000 a 75.000 efectivos y las de Severo similares, pero con más caballería. El combate que duró dos días, lo que era inusual en las batallas romanas que duraban más de unas pocas horas. La suerte cambió muchas veces durante el curso de la batalla, con resultado incierto, hasta que finalmente la caballería de Severo decidió el final de la batalla a su favor.

Batalla de Lugdunum 197. Victoria de Septimio Severo sobre Claudio Albino, la caballería fue decisiva. Autor Graham Turner

Batalla de Lugdunum 197. Victoria de Septimio Severo sobre Claudio Albino, la caballería fue decisiva. Autor Graham Turner

Las bajas debieron ser tremendas en ambos bandos. Albino huyó a Lugdunum.

Su paradero no está claro, según la tradición romana, se suicidó con su propia espada después de encontrar todas las rutas de escape bloqueadas, siendo posteriormente decapitado.

Los hijos de Albino fueron ejecutados junto a su madre por órdenes de Severo.

Batalla de Lugdunum febrero del 197. Septimio Severo ante el cadáver decapitado de Clodio Albino después de la batalla. Autor Radu Oltean

Batalla de Lugdunum febrero del 197. Septimio Severo ante el cadáver decapitado de Clodio Albino después de la batalla. Autor Radu Oltean

 

Dinastía de los Severos (197-235)

Septimio Severo (197-211)

Habiendo consolidado su poder, Septimio Severo tomó el nombre de Pertinax, se proclamó hijo de Marco Aurelio, y creó una genealogía ficticia que se remontaba a Nerva.

Reformas militares

El reinado de Septimio Severo tuvo un marcado carácter militar que se refleja en numerosas medidas tomadas por el emperador, como la sustitución de los pretorianos por sus legionarios de Panonia en el año de su ascenso al trono. La eliminación de la guardia pretoriana hizo que, a opinión de Dión Casio, la juventud autóctona de la península itálica se quedara sin empleo, convirtiéndose la mayoría en gladiadores o bandidos. Uno de estos bandidos que alcanzó renombre fue Félix Bula, quien realizaba tropelías al sur de Italia al mando de 600 hombres; se hizo célebre por enviar a Septimio Severo un centurión que había capturado con el consejo de que alimentara bien a sus esclavos si no quería que se convirtieran en bandidos. Finalmente Félix Bula fue capturado y enviado a las fieras.
Severo conocía las dificultades del soldado porque las había vivido en primera persona, y por ello puso en marcha una serie de medidas a fin de aumentar su calidad de vida:

  • Aumentó considerablemente el salario de los soldados, lo que provocó un desequilibrio en las finanzas y la economía imperiales. La crisis económica derivada de esta reforma se debía a que hacía un siglo que no se aumentaba el sueldo del militar.
  • Mejoró la ”annona” militar (abastecimiento de trigo y aceite) organizándola oficialmente como una institución. La compra y mantenimiento del equipo y suministros era responsabilidad de los soldados, mientras que del transporte era responsable la administración imperial.
  • Reajustó el estatus civil de los militares. De hecho, hasta el reinado de Claudio los soldados no podían salir del campamento mientras duraran sus años de servicio. Por ello se le exigía no tener familia por un número determinado de años, dependiendo del cuerpo al que pertenecía, así, a los pretorianos durante 15 años, a los legionarios durante 20 años y a los auxiliares durante 30 años. Claudio reformó el sistema a fin de permitir a los soldados salir del campamento cuando no estuvieran de servicio, facilitándoles de este modo fundar una familia; sin embargo no tenían derecho a casarse o reconocer a sus hijos antes de concluir su tiempo en filas. Severo permitió a los militares oficializar su vida conyugal.
  • Fundó los colegios militares y creó tres nuevas legiones, aumentando los efectivos militares del Imperio en un 10 %. Estableció nuevos honores militares, autorizando a los oficiales a llevar un anillo de oro, privilegio hasta entonces reservado a los équites.

Emperador romano Septimio Severo (197-211). Detrás se observa su arco del triunfo. Autora Kristina Gehrmann

Campaña contra los partos

El shah an shah parto Vologases V aprovechando la oportunidad de explotar la guerra civil entre los romanos, en 195 invadió el imperio Romano y puso asedio a Nisibis.
En el 197 Severo reunió un gran ejército de unas 11 legiones y 198 consiguió levantar el asedio de Nisibis y conquistar la capital parta Ctefifonte, en cuyo asedio murieron cerca de 100.000 personas, y los romanos se apoderaron de los tesoros de los partos. Al año siguiente puso asedio a la ciudad de Hatra, pero al final tuvo que retirarse. Severo dedicó los cinco años posteriores a organizar la administración de la nueva provincia romana de Mesopotamia. Para más información de la campaña parta de severo ver el capítulo “los partos – Campaña parta de Septimio Severo”.

Campaña contra los caledonios y muerte de Severo

A fin de consolidar su sucesión, Severo casó a su hijo Caracalla con Plautilla, hija del prefecto del pretorio Cayo Fulvio Plautiano. No obstante, pronto las relaciones entre la pareja se deterioraron irremediablemente. Plautiano fue acusado de traición por los centuriones en 205, posiblemente sobornados por Caracalla. Severo le hizo asesinar y Plautilla fue recluida en la isla de Lipari.

En 208 Septimio Severo embarcó en compañía de sus hijos, Geta y Caracalla, hacia la provincia de Britania para combatir a los caledonios. Ambos ejércitos se enfrentaron en una serie de batallas hasta el año 209 sin que se produjera ninguna victoria decisiva. A fin de asegurar la frontera norte del Imperio, Severo reforzó el muro de Adriano. Para más información de la campaña de severo contra los caledonios ver el capítulo “Guerras en Britania

Muy debilitado por la gota, Severo se retiró a Eboracum, donde falleció el 4 de febrero de 211 a la edad de 65 años. Según algunas fuentes, en su lecho de muerte Severo pronunció una frase que aún hoy sigue siendo famosa: “Mantened la paz, enriqueced a los soldados y burlaos del resto”.

Caracalla (211-217)

A la muerte de Lucio Septimio Severo en el 211, su hijo Lucio Septimio Basiano conocido como Caracalla fue nombrado emperador, junto con su hermano menor, Publio Septimio Geta. Se ganó el apodo de Caracalla al introducir en la moda romana una capa larga que utilizaban los galos llamada caracall.
Al año siguiente 212, mandó asesinar a su hermano Geta (que fallecería entre los brazos de su madre, Julia Domna), quedando como único emperador. Los motivos del asesinato no están claros, unos dicen que fueron celos y ansia de poder. Otros apuntan a que Caracalla se adelantó de esta manera a un levantamiento de Geta con sus partidarios. Lo cierto es que mandó acabar con 20.000 seguidores de su hermano.
Promulgó el edicto que concedió el derecho de ciudadanía a todos los habitantes del Imperio (edicto de Caracalla, también conocido como constitución

Antonina, dictado en el 212, que igualaba a los ciudadanos bajo la suprema autoridad imperial.

Mandó construir en Roma las famosas y extraordinarias termas que llevan su nombre.

Caracalla abandonó Roma para embarcarse en campañas militares y no volvió a la ciudad hasta su muerte en 217. Caracalla primero emprendió un viaje a Germania. En esta época empezó a confraternizar con sus legionarios, abandonando todo lujo. Según algunas fuentes incluso molía su propio trigo. Caracalla elevó la paga anual de un legionario de 2000 sestercios (500 denarios) a 2700-3000 sestercios (675-750 denarios). Él prodigó muchos beneficios en el ejército, que tanto temía y admiraba, de acuerdo con el consejo dado por su padre en su lecho de muerte.

Campaña contra los germanos

Fue al norte a la frontera germana para tratar con los miembros de la tribu alamanes y los godos, una confederación de tribus germánicas migratorias que habían atravesado las limes en Raetia. Durante la campaña de 213-214, Caracalla que tenía como segundo jefe a Suetrio Sabino, derrotó con éxito a algunas de las tribus germánicas mientras resolvió otras dificultades a través de la diplomacia, aunque precisamente con quién se hicieron estos tratados sigue sin conocerse. Mientras estuvo allí, Caracalla fortaleció las fortificaciones fronterizas de Raetia y Germania Superior. Hay rumores de que las victorias se debían sobre todo a pagos cuantiosos a sus adversarios. Al menos consiguió una relativa calma en las fronteras norteñas del Imperio que perduró hasta el reinado de Alejandro Severo.

Campaña de Caracalla contra los alamanes 213

Campaña contra los partos

Después empezó su campaña parta tratando de emular a Alejandro Magano, siguiendo sus pasos, e incluso mandó formar una falange de 14.000 macedonios con sarisas. Partió de Grecia en el 215 y siguió los pasos de Alejandro hasta Egipto, después penetro en territorio parto y cuando se dirigía a Carras (Carrae) fue asesinado por el conspirador Julio Marcial; pero el asesino no pudo huir ya que murió a su vez por el lanzamiento de una jabalina. Macrino usurpó el trono imperial por un breve tiempo (217-218). En seguida sería restaurada la dinastía de los Severos al elevar el Ejército al sobrino de Caracalla Heliogábalo. Para más detalle de la campaña parta de Caracalla ver el capitulo “los partos – la campaña parta de Caracalla

Heliogábalo (217- 222)

Su nombre real era Vario Avito Bassiano En su Siria natal Heliogábalo era el sumo pontífice de El-Gabal, un antiguo dios solar semítico encarnado en un betilo (un meteorito sagrado), tallado en forma fálica. Una de las primeras medidas de su gobierno fue la de latinizar el nombre de la divinidad, que pasó a llamar Elagabalus, de ahí Heliogábalo, y llevar la piedra a Roma, en donde decretó su culto.

Fue proclamado emperador por las tropas de Emesa, su ciudad natal, que fueron instigadas a ello por la abuela, Julia Mesa, que extendió el rumor de que Heliogábalo era hijo secreto de Caracalla. Después de derrotar a Macrino fue nombrado emperador.

Su reinado en Roma fue famoso por sus excentricidades, aunque las fuentes históricas son pocas y en muchos casos no completamente ciertas. Se dijo de él que había cubierto a los invitados de un banquete con pétalos de rosas; que se casó con su amante varón —que era conocido como el «marido de la Emperatriz»— y también con una virgen vestal. Algunos dicen que era transexual, y un antiguo texto sostiene que ofreció la mitad del Imperio al médico que pudiese proporcionarle genitales femeninos.

El devenir del Imperio en este tiempo fue dejado en manos de su tía Julia Mamea, de su madre Julia Soemia y de su abuela Julia Maesa. Viendo que la excéntrica conducta de su nieto podría significar su caída del poder, Julia Maesa persuadió a Heliogábalo de que aceptara como césar (y por tanto co-emperador) a su primo Alejandro Severo. Sin embargo, Alejandro era popular en el ejército, que veía a su emperador con desagrado; cuando Elagabal, celoso de su popularidad, retiró a su primo el título, la enfurecida guardia pretoriana le juró lealtad. El emperador tuvo que suplicar por su vida, y esta humillación no le dio resultado mucho tiempo.

El 6 de marzo de 222, llegó el rumor a las tropas de la ciudad de que Alejandro había sido asesinado. Heliogábalo y su madre fueron sacados por la fuerza del palacio, asesinados y arrojados a las aguas del Tíber por la guardia pretoriana, que proclamó Augusto a Alejandro Severo.

Alejandro Severo (222-235)

Marco Aurelio Severo Alejandro, conocido como Alejandro Severo tenía tan solo 13 años cuando fue nombrado emperador, El gobierno quedó, en gran parte, en manos de su madre y, especialmente, en las de su abuela que se convirtió en la auténtica gobernante en la sombra. Ambas se dedicaron, de inmediato, y ayudadas por determinados círculos del senado, a sanear las finanzas que habían quedado arruinadas por el antecesor y establecieron un sistema de pagas para el aparato de funcionarios del imperio. Además se empezó a reformar el sistema jurídico. A Alejandro, los recortes en el presupuesto militar, le costaron antipatías en el ejército.

Durante el mandato de Alejandro los sasánidas empezaron a establecer su nuevo imperio sustituyendo a los partos en la frontera este del imperio romano. Sus tendencias expansivas amenazaron también al imperio romano y a partir de 230 atacaron las provincias de Mesopotamia pasando el Éufrates. Alejandro reunió un ejército para empezar su campaña militar en 231. Las pérdidas fueron enormes para ambas partes, por tanto, Ardacher I, shah an shan de los sasánidas, decidió retirarse de las provincias recién conquistadas. Alejandro consideró este acontecimiento como una victoria y lo celebró con una marcha triunfal el 25 de septiembre de 233. Para más información ver el capitulo  “los sasánidas – Ardashir I

Un año más tarde, los germanos amenazaron las fronteras al norte del imperio. Alejandro se aproximó con sus tropas. Para ganar tiempo, envió regalos a los enemigos, hecho visto como ofensa por sus propios soldados que habían sufrido los recortes en los gastos militares. En un campamento, cerca de Maguncia, se produjo un motín entre los soldados y asesinaron a Alejandro Severo y a su madre y proclamaron a Maximino el Tracio como emperador. Cuando fue asesinado, Alejandro tenía 26 años. Su muerte dio lugar a la crisis de siglo III (235-284)

 

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2016-11-06. Última modificacion 2017-10-14.