Edad Antigua Los númidas Lucio Quieto

Lucio Quieto, era un príncipe númida, su padre había apoyado a las legiones en su intento de someter a la Mauretania Tingitana (Marruecos septentrional) durante la revuelta de Edemón en 46, siendo honrado con la ciudadanía romana.
Lucio sirvió como un oficial auxiliar en la caballería romana, reclutando tropas de tribus libres de Mauretania Tangina. El emperador Domiciano le recompensó con el rango ecuestre, pero más tarde lo despidió por insubordinación. A su debido tiempo fue uno de estos, un comandante legionario de la Hispania Bética llamado Trajano quien ocupó el trono. Lucio sirvió como el comandante de caballería de Trajano durante las duras Guerras Dacias; su caballería númida a puede verse en la Columna de Trajano en Roma.

Relieve de Lucio Quieto mandando los númidas contra los dacios. Columna de Trajano

Relieve de Lucio Quieto mandando los jinetes númidas contra los dacios. Columna de Trajano

Jinetes númidas en la Columna de Trajano

Jinetes númidas en la Columna de Trajano

En el año 113, Trajano quiso emular a Alejandro Magno e inició una campaña militar contra el Imperio Parto, para a continuación dirigirse hacia la Mesopotamia y posteriormente la India, regiones que apoyaban a los hebreos en su revuelta y que habían dado refugio a sus exiliados y los habían aprovisionado de pertrechos militares para el levantamiento.

Después de completar la conquista de Armenia con un coste muy bajo, Trajano envió a Lucio para dirigir sus jinetes mauros para perseguir la tribu hostil de los mardos. Los mauros de Lucio avanzaron profundamente en el territorio de Media y completaron su misión con éxito (114).

Trajano concentró a sus legiones en Palmira, capital de los nabateos, y en el año 115, Trajano avanzó contra los partos, hasta conquistar Mesopotamia, tomando las capitales Babilonia y Susa. Las legiones romanas estaban siendo esquilmadas por inesperados rebrotes de resistencia, mientras que los partos recibían constantes refuerzos del exterior. Trajano tenía arrinconados a los partos frente al golfo Pérsico cuando llegaron nuevas tropas de arqueros desde el actual Paquistán. Trajano había tomado Nísibis y Edesa en Anatolia (actual Turquía), y Seleucia (actualmente Bagdad, Irak), pero las fuerzas comenzaban a flaquearle.

Atrapado con los restos de una legión en cada capital de Mesopotamia, mandó llamar al general Lucio Quieto que protegía su retaguardia para que les sacase de allí. En poco Quieto se presentó allí, había salvado a todo el ejército de la destrucción, hizo que Lucio fuera querido por las legiones.

El haber reducido las guarniciones para la invasión del imperio Parto, hizo que las comunidades judías se alzaran en armas en provincias que habían quedado desguarnecidas, ya que el grueso de las legiones romanas en el Norte de África (Cirenaica y Egipto) y Judea estaban siendo utilizadas en la guerra contra los partos en Armenia y Mesopotamia.

Tras intensos y encarnizados combates, las legiones romanas pudieron conquistar Mesopotamia, incluidas las ciudades de Babilonia y Susa, sedes de grandes colonias judías. Las comunidades griegas de Cirenaica (Libia) y Chipre atacaron los barrios judíos excusándose en el apoyo que estos daban a los partos. Este ataque llevó a las comunidades judías en esas regiones a levantarse en armas. Los judíos destruyeron numerosos templos dedicados a dioses romanos, como Júpiter, Apolo, Artemisa e Isis, así como edificios que simbolizaban el poder romano. Esto obligó a Trajano a enviar nuevas tropas al mando del praefectus pretorius Quinto Marcio Turbo para pacificar las provincias de Egipto y Cirenaica, lo que se logró en el otoño del año 117.

Mientras Trajano luchaba contra los partos en el golfo Pérsico, una nueva revuelta judía estalló en la Mesopotamia recién conquistada. Después de feroz lucha, Trajano reconquistó Nísibis, Edesa y Seleucia (suburbio de Bagdad, Iraq). En cada una de estas ciudades había antiguas e importantes comunidades judías. Tras sofocar la rebelión, Trajano quedó inquieto con la situación y envió al general Lucio Quieto para eliminar a todos los sospechosos judíos en Chipre, Siria y Mesopotamia, nombrándolo procurador de la provincia de Judea.

Segunda Guerra Judeo-romana o Guerra de Kitos. Los judíos acosando una columna romana

Segunda Guerra Judeo-romana o Guerra de Kitos. Los judíos acosando una columna romana, los romanos llevan la lorica hamata y la lorica segmentata.

Dando lugar a la Segunda Guerra Judeo-Romana, también conocida como Guerra de Kitos, entre los años 115 y 117. El nombre de Guerra de Kitos proviene de una mala pronunciación de Quieto, que reprimió primero la rebelión judía en Mesopotamia y fue luego enviado a Judea como gobernador, Quieto detuvo a los hermanos Julian y Papo, que habían sido el alma de la rebelión,sentenciándolos a muerte. En el 118 murió Trajano y las órdenes recibidas de Roma causaron la destitución de Quieto y su llamamiento a Italia.

Según Heinrich Graetz, sólo la rápida acción de Adriano, apoyado por la viuda de Trajano, impidió a Lucio ser aclamado como emperador a la muerte de Trajano. Adriano hizo relevar a Lucio y disolvió sus fuerzas, la infantería fue discretamente desarmada, pero la caballería númida con orgullo rechazó rendir sus armas y abandonar a su heroico comandante. En una especie de “Noche de los cuchillos largos” (era 118), fueron asesinados cuatro cónsules: Avidio Nigrino, Cornelio Palma Publio Celso y Lucio fue asesinado posiblemente en su camino a Mauretania, ya que sabía que si se dirigía a Roma sería asesinado.

Tras el asesinato de Quieto, estalló una insurrección casi inmediatamente en Mauritania, donde era muy muy popular, Adriano tuvo que enviar a uno de sus mejores generales, Quinto Marcio Turbo, gobernador de Cirenaica para derrotar a los rebeldes.

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