Edad Antigua Persas y macedonios Batalla de Hidaspes 326 AC

Campaña de Alejandro en Asia

Tras la muerte de Darió III y después de enterrarle con los honores de un rey, Alejandro persiguió a Bessos su asesino.

Atravesó las puertas Caspias y se adentró en los territorios de Partia donde fundó la ciudad de Alejandropolis (Meshed), siguió por la satrapia de Aria donde fundó la ciudad de Alejandría de Arelón (Herat), la satrapia de Drangiana y la satrapia de Aracosia, donde fundo la Alejandria Aracosia (Kandahar), donde se detuvo en la primavera del año 329 AC. Continuó viaje para atravesar el Paropámiso y la cordillera del Hindu Kush, tras 16 días de marcha que exigía atravesar el paso de Khawak, a casi 4.000 metros de altitud, se convirtieron en un tormento en la primavera del año 329 AC, la columna militar se extendía más de 25 kilómetros a lo largo de un sendero sinuoso, llegaron por fin al reino de Bactriana, que capituló sin oponer resistencia. Donde fundó la Alejandría de Caucaso (Kabul) alcanzando la capital Bactra (Balj), el refugio del usurpador, que, sin embargo, se había dado a la fuga.

Le siguió 80 kilómetros a través de un desierto de dunas móviles y arenas movedizas hasta el río Oxus, el actual Amur Darya. El rebelde Bessos lo había cruzado en su huida y quemado todas las naves. Para atravesarlo, los macedonios tuvieron que construir balsas. En la Sogdiana la fortuna volvió a sonreír a Alejandro: en el verano de 329 AC, Bessos fue capturado y entregado por sus propios aliados. El rey ordenó que le cortaran la nariz y las orejas, y que lo crucificaran. Vengada así la muerte de Darío, Alejandro era ya el soberano indiscutido de Persia.

Campañas de Alejandro Magno en Asia y en la India

Campañas de Alejandro Magno en Asia y en la India

Alejandro continuó con su ejército en Sogdiana, tomando la capital, Maracanda (Samarcanda). Una revuelta surgida en esta ciudad, encabezada por Espitámenes, fue sofocada con prontitud, con la consiguiente muerte del insurrecto. Se alcanzaba así el límite del Imperio persa en el río Jaxartes, donde fundó otra Alejandria de Escathe, ahi tuvo lugar la batalla de Jaxartes contra los escitas, a los que derrotó.

Los sogdianos pronto se levantaron contra él e indujeron a las fuerzas alejandrinas a una guerra de guerrillas que se prolongaría más de un bienio. En el verano de 328 AC, empezó a entrenar fuerzas persas a la manera macedonia para integrarlas en su ejército, se produjo en Maracanda una acalorada discusión entre Alejandro y Clito el Negro. Desinhibido por el alcohol, este criticó la divinización del nuevo rey de reyes. El tono fue subiendo y, cegado por la ira, Alejan­dro traspasó con la lanza al hombre que seis años antes le había salvado la vida en el Gránico, una muerte que lamentaría profundamente.

En 327 AC, Alejandro pudo finalmente regresar a Bactra (Balj). Ese mismo año desposó a Roxana, como una maniobra para consolidar sus relaciones con las nuevas satrapías de Asia Central.

Campaña de Alejandro en la India

El año 326 AC, Alejandro se pone de nuevo en marcha con las miras puestas en la India. Atravesó el paso de Klyber y llegó a la satrapia de Gandhara, al norte de lo que ahora es Pakistán para que vinieran a él y se sometieran a su autoridad. Ambhi, rey de Taxila, cuyo reino se extendía desde el Indo hasta el Hidaspes, aceptó someterse pero los rajás de algunos clanes de las montañas, incluyendo los aspasioi y los assakenoi de la tribu de los kambojas, conocidos en los textos indios como ashvayanas y ashvakayanas (ashva significa caballo), se negaron a ello.

Alejandro se enzarzó primero en una feroz contienda contra los aspasioi en la que le hirieron en el hombro con un dardo, pero en la que los aspasioi perdieron la batalla y 40.000 de sus hombres cayeron prisioneros.

Los assakenoi fueron al encuentro de Alejandro con un ejército de 30.000 soldados de caballería, 38.000 de infantería y 30 elefantes, lucharon valientemente y opusieron una tenaz resistencia al invasor en las batallas de las ciudades de Ora, Bazira y Masaga, ciudad esta última cuyo fuerte fue reducido sólo tras varios días de una sangrienta lucha en la que hirieron a Alejandro de gravedad en el tobillo.

Cuando el rajá de Masaga murió durante la batalla, el comandante supremo del ejército acudió a la vieja madre de éste, Cleofis, la cual también parecía dispuesta a defender su tierra hasta el final y asumió el control total del ejército, lo que empujó también a otras mujeres del lugar a luchar. Alejandro no sólo mató a toda la población de Masaga, sino que redujo sus edificios a escombros. Una matanza similar ocurrió en Ora, otro bastión de los assakenoi.

Mientras todas estas matanzas ocurrían en Masaga y Ora, varios assakenoi huyeron a una alta fortaleza llamada Aornos donde Alejandro los siguió de cerca y capturó la roca tras cuatro días de sangrienta lucha. La historia de Masaga se repitió en Aornos, y la tribu de los assakenoi fue masacrada.

Las fuerzas de Alejandro Magno asaltando la fortaleza de Aornos

Las fuerzas de Alejandro Magno asaltando la fortaleza de Aornos

Frecuentemente, una vez tomada la fortaleza, la devolvía su anterior líder para que la siguiera gobernando si le habían jurado lealtad. Sin embargo, si una vez juramentados le traicionaban, Alejandro no mostraba piedad.

Poco a poco llegó a las tierras bajas que circundaban el Indo. A cada paso descubrían nuevos animales y plantas. Allí había cientos de pequeños estados en estado perpetuo de lucha, y esto fue lo que él aprovechó. Aliándose con algunos reyes, luchó contra otros y los venció.

Al llegar al valle del Indo se reunió con el grueso de su ejército que había seguido un camino más directo. Formó una alianza con Taxiles, el rey de la región, y construyó unos pontones para cruzar el río Indo con 75.000 hombres. Taxiles le pidió ayuda contra su rival el rey Poros, y le proporcionó 5.000 hombres. Alejandro avanzó contra Poros hacia su próximo obstáculo, el río Hidaspes (hoy Jhelum en la región del Punjab), con unos efectivos entre 31.000 y 34.000 infantes y unos 7.300 jinetes, de los cuales 1.000 eran arqueros escitas.

Poros contaba de 20.000 a 50.000 infantes, 4.000 jinetes, 300 carros y entre 80 y 100 elefantes. Los infantes hindúes o kshartya, eran soldados profesionales, al igual que los macedonios. Se dividían en dos tipos: los arqueros, con largos arcos de bambú de 1,8 m. que disparaban flechas de punta de hierro y que podían atravesar corazas, aunque debido a la lluvia perdieron su eficacia y los lanceros, provistos de lanzas o jabalinas y con escudos de piel sobre un tejido de mimbre. Todos, salvo los más pudientes, iban sin armadura, con la vestimenta acostumbrada era una larga falda, y armados con espadas de hoja de hierro.

Los elefantes que eran grandes machos, castrados, de 3,5 m de altura de hombros y un peso de hasta 5 toneladas. Cada uno llevaba una coraza de piel de buey o búfalo, y del arnés colgaban campanas para amplificar el ruido del elefante al moverse. Lo montaban un cornaca y hasta cuatro guerreros, provistos de arcos o jabalinas, a horcajadas sobre el lomo del animal. Pero el arma principal del elefante era pisotear al enemigo, derribarlos con la trompa y ensartarlo con los colmillos, que podían ir cubiertos con afiladas vainas de hierro.

Los jinetes hindúes utilizaban un rudimentario estribo que proporcionaba sujeción al dedo gordo del pie del jinete, lo que les daba mayor estabilidad.

Movimientos previos

Poros, que había llegado antes a su orilla del río, se situó frente al ejército de Alejandro y se preparó para rechazar cualquier intento de cruce. La corriente era fuerte debido a las lluvias monzónicas, y el cauce profundo, por lo que cualquier intento de cruzar por la fuerza provocaría enormes bajas. Alejandro se esforzó por encontrar un vado alternativo, y pasó las dos semanas siguientes desplazando a sus tropas arriba y abajo por la orilla, con el ejército de Poros siguiéndole sin perderle nunca de vista. Tras las continuas fintas y contrafintas, localizó un buen lugar para cruzar, a unos 30 km río arriba de su campamento. En una noche de tormenta noche trasladó en secreto a ese punto una parte sustancial de sus fuerzas, incluyendo casi toda la caballería, con la intención de hacerla cruzar en secreto y sin oposición y dejó a Crátero en el campamento para que aguantara la posición.

Batalla de Hidaspes: movimientos iniciales

Batalla de Hidaspes 326 AC: Movimientos previos a la batalla

Poros se enteró y envió a su propio hijo a atacar con 2.000 jinetes y 120 carros, pero Alejandro envió varias cargas de caballería haciendo retroceder a los hindúes, matando al hijo y capturando varios carros.

Despliegue inicial

Poros entonces decidió emplear toda su fuerza, eligió un terreno no demasiado fangoso, formando una línea de unos 3 km de longitud, colocando en cada ala 2.000 jinetes y 150 carros; en el centro los 30.000 infantes en su mayoría ligeros y delante de éstos 200 elefantes, un elefante cada 100 metros. Alejandro contaba con una fuerza de 6.000 infantes y 5.000 jinetes, escondió unos 1.000 jinetes al mando de Coenios detrás de la falange, en su  ala derecha situó 4.000 jinetes y los hipaspistas y a continuación 4 taxis. Había dejado en el campamento al mando  Cratero 2 taxis, la caballería tesaliana y los aliados hindúes.

Primera fase

Alejandro mandó a los 1.000 arqueros montados escitas al mando de Taurón contra el ala izquierda de Poros para eliminar los carros hindúes y desorganizar la caballería adversaria. Poros manda a su caballería del ala derecha trasladarse a su ala izquierda.

Batalla de Hidaspes: despliegue inicial y primera fase

Batalla de Hidaspes 326 AC: despliegue inicial y primera fase

Segunda fase

Alejandro al frente de la caballería de los Compañeros  intentó envolver a la caballería de Poros con el fin de alejarla de su infantería, Poros avanzó para cortarle el paso, pero sus carros se atascaron en el barro. La infantería macedonia avanzó en orden oblicuo contra la infantería hindú. Coenios con sus 1.000 jinetes envuelve al despliegue hindú, atacando la caballería de Poros por retaguardia.

Batalla de Hidaspes: segunda y tercera fases

Batalla de Hidaspes 326 AC: segunda y tercera fases

 Batalla de Hidaspes 326 AC. Autor Giuseppe Rava

Batalla de Hidaspes 326 AC. Autor Giuseppe Rava

 Batalla de Hidaspes 326 AC (. Autor Giuseppe Rava

Batalla de Hidaspes 326 AC (. Autor Giuseppe Rava

 Batalla de Hidaspes 326 AC.

Batalla de Hidaspes 326 AC.

Batalla de Hidaspes: lucha entre los elefantes y macedonios

Batalla de Hidaspes 326: lucha entre los elefantes y carros de guerra hindúes contra los  macedonios. Autor Angus McBride

Tercera fase

Cuando los elefantes de Poros atacaron fueron frenados por el bloque compacto que ofrecía la falange: una auténtica muralla de bronce erizada de hierro que detuvo en seco a los elefantes. Los elefantes cargaron enloquecidos contra los falangistas. Muchos macedonios murieron aplastados bajo los paquidermos, pero también acertaron a abrir pasillos para que los elefantes pasaran, y luego la caballería ligera y los hostigadores los rodearon, asaeteando a los conductores, otros perdieron el control, y salieron en estampida, causando daño tanto a macedonios como indios. Por fin, Alejandro y la caballería macedonia derrotaron a la caballería hindú, y cargaron contra los flancos y retaguardia del centro hindú, decidiendo la batalla.

Con casi ocho horas de duración, fue una batalla muy larga para los estándares de la antigüedad, y sin duda resultó tremendamente sangrienta.

 Batalla de Hidaspes 326 AC, Alejandro dirigiendo la batalla . Autor Brian Palmer

Batalla de Hidaspes 326 AC, Alejandro dirigiendo la batalla de los falangistas contra los elefantes, no es muy real dado que alejandro mandaba como siempre la caballería . Autor Brian Palmer

Batalla de Hidaspes 326 AC contra los elefantes hindues. Alejandro haciendo frente a la carga de los elefantes hindues. Autor Sergio Budicin.

Batalla de Hidaspes 326 AC contra los elefantes hindúes. Alejandro haciendo frente a la carga de los elefantes. Autor Sergio Budicin.

Secuelas

Las bajas de Alejandro fueron de 4.000 infantes y 280 jinetes muertos, 8.000 heridos. Las bajas de Poros: 12.000 infantes, 400 jinetes, 9.000 hombres capturados y 80 elefantes capturados.

Dos tercios del ejército de Poros fueron eliminados o capturados. Poros le pidió a Alejandro que lo trate como a un Rey. Con admiración, Alejandro permitió que Poros mantuviese su reino y logró que hiciese las paces con Taxiles.

Batalla de Hidaspes: el rey Poros se rinde entregando sus espada a Alejandro

Batalla de Hidaspes 326 AC: el rey Poros se rinde entregando sus espada a Alejandro

Siguiendo con su costumbre, mientras descansaba su ejército fundó nuevas ciudades. Una de ellas se llamaría Alejandría Bucéfala, en honor a su caballo, que murió por causas naturales y no en la batalla, y otra llamada Alejandría de Nicea.

Alejandro mandó construir una flota para navegar por el río Hidaspes, luego confluirá con el Indo y de allí hacia el océano. Mientras construían la flota continuó su avance en dirección Este por la región del Punjab, hacia el fin de la India. Sin embargo, no se encontró con esto. Más bien siguió conquistando tribu tras tribu y experimentando la dureza del clima de la región. Las lluvias del Monzón y la hostilidad de la fauna, especialmente las serpientes venenosas, causaron grandes malestares. En su avance cruzó con gran dificultad el gran río Acesines (hoy Chenab) y el Hidraotes (hoy Ravi). Sin embargo, en el avance se topó con una dura resistencia de los cateanos, que logró vencer luego de un gran asedio a la ciudad de Sangala (hoy Sialkot), que fue tomada por asalto, liquidó 17.000 soldados enemigos y logró capturar otros 70.000. Llegó al río Hífasis (hoy Beas) creyendo que ya estaba cerca del fin de Asia. Pero los guías locales le informaron de que luego vendría el valle del Ganges, y que después la tierra continuaba.

Su ejército estaba exhausto y empezaba a desesperarse. Estaban en época de Monzones y durante 60 días seguidos llovió continuamente. Sus soldados le pidieron regresar. Fundó la ciudad de Alejandria del Hífasis y decidió regresar.

Alejandro dejó refuerzos en la India. Nombró a su oficial Peitón sátrapa del territorio del Indo, cargo que éste ocuparía durante los siguientes 10 años hasta el 316 AC, y en Panjab dejó a cargo del ejército a Eudemos, junto con Poros y Ambhi. Eudemos se convirtió en gobernador de una parte de Panjab después de que éstos murieran. Él y Peitón regresaron a Occidente en el 316 AC con sus ejércitos para tomar parte en las guerras de los Diadocos. En el 321 AC, Chandragupta Mauria fundó el Imperio Mauria en la India y expulsó a los sátrapas griegos.

 

El regreso

En noviembre del año 326 parte, para enfrentar la amenaza de las tribus del sur del Punjab el grupo se dividió en tres grupos. Alejandro navegaría con un grupo por el río Hidaspes, Hefestión con otro sobre la ribera izquierda y Crátero sobre la ribera derecha, más adelantado. Se habían establecido puntos de encuentro a intervalos regulares.

Las primeras tribus con la que se encontraron se rindieron fácilmente, pero le llegan a sus oídos noticias de que otras planeaban juntarse y enfrentarlo, especialmente los malios y oxidracas. Los malios eran las tribus más aguerridas del sur de Asia por aquellos tiempos.

Alejandro decidió atacar las tribus y vencerlas por separado antes de que se juntaran. Su victoria fue aplastante, aunque las tribus de los malios luchaban hasta la muerte. Sin embargo un ejército de 50.000 malios logró escabullirse y se atrincheraron en la ciudad de Multa. El propio Alejandro, al ver que las tropas no podían subir las murallas, encabezó el ataque subiendo él mismo el primero los muros fortificados por las escaleras, exponiéndose al límite. Iba acompañado por unos guardias, y fue herido por una flecha en el pulmón. Sus soldados, creyendo que el rey estaba muerto, tomaron la ciudadela y descargaron su furia contra los malios que se habían refugiado en ella, llevando a cabo una masacre, y no perdonaron la vida a ningún hombre, mujer o niño. A pesar de ello y gracias al esfuerzo de su cirujano, Critodemo de Cos, Alejandro sobrevivió a esa herida.

Después de esto, los malios supervivientes se rindieron ante las fuerzas macedónicas, y éstas pudieron continuar su marcha.

Alejandro llegó a la confluencia del río Indo, donde fundó Alejandría del Indo y envió a la mayor parte de sus efectivos a Carmania (al sur del actual Irán) bajo el mando del general Crátero a través de Alejandria Aracosia (Kandahar).

En el 325 el ejército llega a la ciudad de Patala en el delta del Indo, donde construyó un puerto y mandó montar una flota para explorar el golfo Pérsico bajo el mando de su almirante Nearco, mientras que él conduciría al resto del ejército de vuelta a Persia por la ruta del sur a través del desierto de Gedrosia (ahora parte del sur de Irán y de Makrán, en Pakistán), fue un terrible error que le costó miles de soldados debido al calor y la sed. La travesía por el desierto duró sesenta días, llegando finalmente a Alejandro llegó finalmente a Persépolis 7 años después de haberla dejado.

Alejandro Magno cruzando el desierto de Gedrosia. Se le ve rechazando un casco lleno de agua en medio del desierto, para que sus tropas viesen que él sufría las mismas privaciones. Autor Tom Lovell.

Alejandro Magno cruzando el desierto de Gedrosia. Se le ve rechazando un casco lleno de agua en medio del desierto, para que sus tropas viesen que él sufría las mismas privaciones. Autor Tom Lovell.

 

Muerte de Alejandro (323 AC)

Tras enterarse de que muchos de sus sátrapas y delegados militares habían abusado de sus poderes en su ausencia, Alejandro ejecutó a varios de ellos como ejemplo mientras se dirigía a Susa. Como gesto de agradecimiento, Alejandro pagó las deudas de sus soldados, y anunció que enviaría a los veteranos mayores a Macedonia bajo el mando de Crátero, pero sus tropas malinterpretaron sus intenciones y se amotinaron en la ciudad de Opis, negándose a partir y criticando con amargura su adopción de las costumbres y forma de vestir de los persas, así como la introducción de oficiales y soldados persas en las unidades macedonias. Alejandro ejecutó a los cabecillas del motín, pero perdonó a las tropas. En un intento de crear una atmósfera de armonía entre sus súbditos persas y macedonios, casó en una ceremonia masiva a sus oficiales más importantes con persas y otras nobles de Susa, pero pocas de esas parejas duraron más de un año. Mientras tanto, en su regreso, Alejandro descubrió que algunos hombres habían saqueado la tumba de Ciro II el Grande, y los ejecutó sin dilación, ya que se trataba de los hombres que debían vigilar la tumba que Alejandro honraba.

Su amigo más íntimo, Hefestión, murió a causa de una enfermedad o envenenado, muerte que afectó mucho a Alejandro.

El 13 de junio del 323 AC, Alejandro murió en el palacio de Nabucodonosor II de Babilonia. Le faltaba poco más de un mes para cumplir los 33 años de edad. Se sabe que el 2 de junio Alejandro participó en un banquete organizado por su amigo Medio de Larisa. Tras beber copiosamente, le metieron en la cama por encontrarse gravemente enfermo. Los rumores de su enfermedad circulaban entre las tropas, que se pusieron cada vez más nerviosas. El 12 de junio, los generales decidieron dejar pasar a los soldados para que vieran a su rey vivo por última vez, desfilando de uno en uno.

Muerte de Alejandro Magno en

Muerte de Alejandro Magno en el palacio de Nabucodonosor II en Babilonia el 13 de junio del 323 AC

Alejandro no tenía ningún heredero legítimo directo. Su medio hermano Filipo Arrideo era deficiente, y su hijo Alejandro nacería tras su muerte, y su otro hijo Heracles, cuya paternidad está cuestionada, era de una concubina. Al morir sus generales se repartieron el imperio y empezaron a luchar entre ellos, dando lugar a las guerras de los Diadocos.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2014-04-28. Última modificacion 2017-02-02.