Edad Media El imperio Carolingio Guerra de Carlomagno contra los musulmanes

Antecedentes

Entre los años 774 y 780, Saraqusta (Zaragoza) fue la sede de una revuelta contra el emir cordobés Abd al-Rahman I, encabezada por el gobernador de la ciudad, Sulayman ibn Yaqzan al-Arabi. En la Pascua del año 777, el rey franco Carlomagno recibió en Paderborn (Westfalia) una embajada encabezada por el propio Sulayman, al parecer para pedir ayuda en su lucha contra el emirato de Córdoba a cambio de garantizarle el apoyo de toda la Marca o Frontera Superior de Al-Andalus.

Carlomagno movilizó un importante ejército para ayudar a los musulmanes. En primavera del año 778 el ejército franco se puso en marcha, dividido en dos columnas, hacia Zaragoza. Una de ellas compuesta de austrasios, lombardos y burgundios cruzó los Pirineos Orientales mientras que la segunda, mandada por el propio rey con el ejército de Neustria a través de los Pirineos Occidentales por los puertos de Ibañeta y Roncesvalles. Ambas columnas se reúnen en las cercanías de Pamplona y, tras someter esta ciudad, mandó desmantelar las murallas de la ciudad. Mientras estaba realizando esta tarea, obtuvo la pleitesía de de Sulayman al-Arabí de Zaragoza y Kasmin ibn Yusuf de Huesca, se dirigen a Zaragoza siguiendo el trazado de la antigua vía romana.

Carlomagno demoliendo las murallas de Pamploan

El ejército de Carlomagno demoliendo las murallas de Pamplona en 778. Fuente Coleción de sellos de 1.932 http://miniaturasmilitaresalfonscanovas.blogspot.com.es/

El ejército franco acampó frente a Zaragoza, pero el lugarteniente, al-Husain ibn Yahya al-Ansari, que había quedado al mando de la ciudad, cerró las puertas de la misma y se negó a abrirlas a los francos. Ante la imposibilidad de afrontar un asedio, que se presumía largo por la fortaleza de las murallas de Zaragoza, Carlomagno decidió levantar el sitio de la ciudad y volver a Francia; a las dificultades del asedio se unían la lejanía de las bases de aprovisionamiento de su ejército y el estallido de una revuelta contra Carlomagno en Renania por los sajones.

Como medida de seguridad para evitar traiciones durante su retirada los francos tomaron varios rehenes, uno de ellos el propio Suleiman ibn al-Arabi, y posiblemente una importante indemnización en oro. Una vez fuera de los territorios gobernados por al-Arabi, sus hijos consiguieron rescatarlo y privar a los francos de la seguridad de sus rehenes. Para evitar nuevas traiciones, Carlomagno ordenó derribar las murallas de Pamplona privando de refugio a posibles atacantes.

Batalla de Roncesvalles 778

El 15 de agosto del año 778, durante la travesía por los puertos pirenaicos, la retaguardia del ejército franco fue atacada por los vascones. El ataque inesperado logró aniquilar el contingente de retaguardia y saquear los bagajes sin que el grueso del ejército, que ya había franqueado el puerto, supiese lo que estaba ocurriendo. Los vascones cayeron sobre su retaguardia y carros de carga, destruyéndolos. La batalla de Roncesvalles arrojó varios famosos muertos, entre los que se encontraban el senescal Eggihard, el conde del palacio Anselmo y el prefecto de la Marca de Bretaña,  Roldán, posterior inspiración del Cantar de Roldán (Chanson de Roland), el famoso cantar de gesta francés.

Batalla de Roncesvalles 778. Roldan aguantando en la última posición y tocando su famoso cuerno o Olifante. Autor Milek Jakubiec conocido como EthicallyChallenged

batalla:
Marchó a Hispania con todas las fuerzas disponibles, y salvados los montes Pirineos, logró la sumisión de todas las fortalezas y castillos que encontró. Al regreso, en la misma cima de los Pirineos, tuvo que experimentar la perfidia de los vascones cuando el ejército desfilaba en larga columna, como lo exigían las angosturas del lugar. Los vascones emboscados en el vértice de la montaña, descolgándose de lo alto, empujaron al barranco a la columna que escoltaba la impedimenta que cerraba la marcha, provocando que los hombres se precipitasen al valle situado más abajo, y trabando la lucha los mataron hasta el último. Después de lo cual, apoderándose del botín, protegidos por la noche que caía, se dispersaron con gran rapidez. Ayudó a los vascones no sólo la ligereza de su armamento, sino también la configuración del lugar en que la suerte se decidía. A los francos, tanto la pesadez de su armamento como el estar en un lugar más bajo, les hizo inferiores en todo momento. Entre otros muchos perecieron el senescal Egiardo, el conde de palacio Anselmo y Roldán, prefecto de Bretaña. Este fracaso no pudo ser vengado, porque los enemigos se dispersaron de tal manera que ni siquiera quedó rastro del lugar donde podían hallarse”.

Muerte de Roldan en 778: 1 el conde Roldán; 2 jinete vasco; 3 un infante carolingio acude en su ayuda. Autor Wayne Reynolds

El lugar de la batalla se ha ubicado tradicionalmente en Roncesvalles, aunque algunos autores sostienen que en realidad se libró en el Valle de Hecho, en el paraje conocido como Corona de los Muertos. Otros autores dicen que en realidad hubo dos batallas distintas. Una en cada uno de esos puertos en épocas muy distintas.

Batalla de Roncesvalles: dos versiones la de la izquierda protagonizada por los vascones, la de la derecha protagonizada por los musulmanes. algunos autores hablan de dos batallas distintas

Conquista de Córcega, Cerdeña y Baleares

Los sarracenos  controlaban el Mediterráneo y ocupaban arduamente a su hijo Pipino. Carlomagno conquistó Córcega y Cerdeña en fechas desconocidas, y las islas Baleares en 799. Dichas islas eran blancos frecuentes de ataques por parte de piratas sarracenos, pero el conde de Génova y Toscana (Bonifacio) los mantuvo a raya mediante el envío de una numerosa flota cuya operatividad se prolongó hasta el fin del reinado de Carlomagno.

El rey llegó a tener contacto con la corte del califa en Bagdad: en 797 (o, posiblemente, 801), el califa de Bagdad, Harún al-Rashid, obsequió a Carlomagno con un elefante asiático  y un reloj.

Conquista de Gerona

En Hispania, la lucha contra los musulmanes continuó sin disminuir en intensidad durante toda la segunda mitad del reinado de Carlomagno. En 785, los soldados de su hijo Luis, que se encontraba encargado de defender la frontera con España, conquistaron Gerona de forma permanente y extendieron el control franco al litoral catalán; dicho control se mantuvo durante el resto del gobierno de Carlomagno (e incluso siguió siendo nominalmente franco mucho tiempo después, hasta el Tratado de Corbeil en 1.258). Los líderes musulmanes del noreste de la España islámica se sublevaban continuamente contra las autoridades cordobesas y, a menudo, pedían la ayuda de los francos, cuya frontera continuó expandiéndose lentamente hasta 795, año en que Gerona, Cerdaña, Osona y Urgel fueron agrupadas en la nueva Marca Hispánica, dentro del antiguo ducado de Septimania.

Conquista de Barcelona

En 797 Barcelona, la ciudad principal de la región, cayó ante los francos cuando Zeid, su gobernador, se rebeló contra Córdoba y, tras fracasar, la entregó a Carlomagno.

Las autoridades omeyas consiguieron reconquistarla en 799, al año siguiente Carlomagno decidió recuperarla.

En el año 800, atacó Lleida y Huesca para tener cubiertos los flancos antes de emprender el asalto de Barcelona. Finalmente, el mismo año, una gran columna de caballeros, de máquinas de guerra y de infantería, capitaneada por Luis el Piadoso, hijo de Carlomagno y por Guillermo I de Aquitania, se dirigió a Barcelona para su conquista. Luis sitió Barcelona con un tercio de su ejército, otro tercio del ejército cubrió el asedio, ocupando posiciones más al oeste para evitar la llegada de refuerzos. El propio Carlomagno comandaba la porción restante del ejército cerca de su base de abastecimientos, como reserva móvil. Para sitiar Barcelona, Carlomagno había instruido a Luis para construir un cerco de doble trinchera, el interior para evitar las salidas de la fuerza sitiada y el exterior para repeler a una fuerza enemiga que intentara levantar el sitio, lo que le permitía guardar una reserva para relevar a contingentes exhaustos.

La ciudad de Barcelona tenía unas murallas que fueron construidas en tiempos de Diocleciano, entre los siglos III y IV, disponían de 78 torres para su defensa, por lo que un asalto frontal era muy difícil.

El cronista de la época Ermold el Negro, explica así la llegada de las tropas francas ante las murallas de la ciudad:
De todos los lugares llegan tropas francas y una densa corona de guerreros rodea los muros de Barcelona. El hijo de Carlos (Carlomagno) el primero, llega con un gran ejército; a su alrededor se agrupan los líderes que han venido a destruir la ciudad. Otros guerreros esperan acampados por toda la plana: francos, vascones, godos, aquitanos, ...”

Carlomagno invernó con sus tropas en territorio enemigo, e intensificó las hostilidades para mantener al adversario en desequilibrio, dedicando sus esfuerzos hacia el aprovisionamiento, tanto de comida, como de ropa, y equipo para continuar con la iniciativa militar a lo largo del invierno.

Asedio carolingio de Barcelona 800-801. Autor Edward Grolt

Asedio carolingio de Barcelona 800-801, ampliación izquierda. Autor Edward Grolt

Asedio carolingio de Barcelona 800-801. Ampliación derecha. Autor Edward Grolt

Los musulmanes que la defendían, estuvieron resistiendo mucho tiempo, pero los destrozos ocasionados por las máquinas de guerra y el hambre, obligaron al jefe musulmán, Valí Zeid, a intentar una salida para conseguir alimentos y mandar emisarios a Córdoba para pedir auxilio. En este intento, Zeid cayó prisionero y por entonces hacía más de un año y medio que Barcelona estaba sitiada, la ciudad se rindió al ver que los francos presentaban a Zeid delante de las murallas. Fue el 3 de abril de 801.

El historiador árabe Ibn Hayyan lo describe así:
El año 185 (801 era cristiana) el enemigo franco–. ¡Que Dios maldiga!—conquistó la ciudad de Barcelona, en el extremo de la frontera oriental de los musulmanes (…) penetró en esta frontera y se aprovechó trasladando su guarnición y haciendo retroceder la de los musulmanes hasta Barcelona, sobre la que cayó con todo su peso, sitiándola con todas sus fuerzas. Al encontrarse el gobernador de la ciudad, Sadún al-Ruanyní, desamparado de todos los musulmanes, el enemigo se la arrebató y allí fue trasladada la guarnición franca de la ciudad de Girona. Esta fue una gran desgracia para los musulmanes.”

Captura de Zeid por las tropas francas, despues de realizar una salida para aliviar el asedio de Barcelona en

Captura de Zeid por las tropas francas, despues de realizar una salida para aliviar el asedio de Barcelona en 801. Fuente Coección de sellos de 1.932 http://miniaturasalfoscanovas.blogspot.com.es/

Los francos continuaron arremetiendo contra el emir: en 809 ocuparon Tarragona y, en 811, Tortosa. Esta última conquista los llevó hasta la desembocadura del Ebro.  Se fortificó la zona hasta el Llobregat, erigiendo algunas fortalezas para salvaguardar el camino hacia Barcelona y reforzar la frontera. Luis el Piadoso y el conde Ingoberto intentaron infructuosamente conquistar las tierras hasta Tortossa, para delimitar la frontera en el delta del Ebro, como había sido la primera idea de Carlomagno. La Marca fue organizada en condados, que en realidad ya existían desde la época del Bajo Imperio y que habían sido conservados por los visigodos. El primer conde Barcelona fue Berá, noble de origen godo, que ya era conde de Rosselló, recibió de Luis I el Piadoso, rey de Aquitania, el gobierno de la ciudad de Barcelona con el título de Conde de Barcelona (801-820). La actitud pacifista de Berá, fue aprovechada por los francos para acusarlo de traidor, motivo por el cual fue condenado a la pérdida del cargo y al exilio en Ruen. Desde entonces, los emperadores carolingios, desconfiando de los godos y de sus posibles deseos de emancipación del Imperio, nombraron nobles de origen franco como condes de las tierras de la Marca Hispánica. De esta manera Rampó (820-826) fue nombrado Conde de Barcelona.

Barcelona sustituyó a Girona como baluarte más avanzado del poder franco frente a las tierras musulmanas. La ciudad sería atacada en diversas ocasiones, incluyendo el ataque de Aissó en el 826 que defendió el conde Bernat de Septimania, pero finalmente sería tomada por Almanzor.

Ejército de Carlomagno frontera sur 800-850: 1 Emperador Carlomagno con un estandarte dado por León III; 2 guardia papal, lleva un uniforme de influencia bizantina; 3 infante montado de la marca Hispánica, está influenciado por los moros del sur. Autor Angus McBride

 

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2015-03-21. Última modificacion 2017-04-18.