Edad Media El Imperio Germánico Conflictos internos del Imperio Germánico

Antecedentes

El panorama territorial y político del Imperio Germánico seguiría siendo el mismo. El Imperio era en realidad un mosaico de entidades políticas con una estructura federal entre las cuales se contaban:

  • Territorios gobernados por nobles que podían ser príncipes, duque o condes.
  • Territorios eclesiásticos dirigidos por un obispo o príncipe-obispo. En el primer caso, el territorio era con frecuencia idéntico al de la diócesis, recayendo en el obispo tanto los poderes mundanos como los eclesiásticos.
  • Ciudades imperiales libres.

El número de territorios era increíblemente grande, llegando a varios centenares en algunas ocasiones.

El Reichstag (Dieta Imperial) era la institución política integrada por príncipes laicos y eclesiásticos, las ciudades libres. Siempre se marcó como objetivo controlar el poder absoluto del emperador y defender los intereses de los estados alemanes.

El emperador era elegido, al menos en teoría, en la práctica el emperador hacía elegir a sus hijos durante su vida. Esto permitió sucesiones dinásticas como la Otónida (919-1024), la Sálía (1024-1125), la Staufen (1125-1254).

La lucha contra la nobleza fue la tónica en todo el Imperio, los Otónidas tuvieron que luchar contra los grandes nobles, sobre todo los de Babiera y Bohemia que no reconocían el poder imperial, los salios tuvieron que hacer frente a las revueltas sajonas, y los staufen a las revueltas de Sajonia y Babiera.

En medio de estas luchas, el poder de los nobles se fortaleció a costa del poder imperial, que tenía que dar privilegios a unos para poder combatir a los otros.

Posteriormente las ciudades fueron adquiriendo importancia y para defenderse del acoso de los nobles, fueron uniéndose en ligas, dando lugar a algunas guerras.

Batalla de Flarcheim (1.080)

En febrero de 1076, el Papa Gregorio VII había excomulgado a Enrique IV por la controversia sobre la investidura como emperador de Sacro Imperio Romano. A su vez, los príncipes rebeldes alemanes se reunieron en Trebur en octubre y resolvieron que si no había revocación de la prohibición dentro de un año, nombrarían a otro emperador. En su peregrinación a Canossa en enero de 1.077, el rey recibió la absolución, sin embargo los príncipes eligieron a Rodolfo de Rheinfelden rey de Suabia el 15 de marzo.

Enrique IV reclutó un ejército y se dirigió contra el nuevo emperador, se encontró con el ejército de los aliados sajones de Rodolfo antes de que pudieran reunirse con los suabios. En la confusión, una fuerza sajona incluyendo el obispo de Merseburgo y el propio Rodolfo huyeron tan pronto como los ejércitos se enfrentaron. Fueron acosados por la gente local del distrito mientras huían a casa. Por otra parte, los sajones bajo Otón de Nordheim y Federico de Sommerschenburg superaron a sus oponentes y los persiguieron en la dirección de Würzburg. A su regreso, encontraron otro ejército ocupando el campo. Cuando sus exploradores no regresaron, asumió que era el enemigo y volvió a casa, sin saber que era un contingente sajón.

Dos años más tarde, Rodolfo parecía ser vulnerable después de haber perdido el apoyo de algunos de los príncipes sajones. Enrique decidió aprovechar esta vulnerabilidad y marchó contra él en el invierno de 1079-80. Rodolfo buscó a Enmrique y lo encontró en Flachheim entre Eisenach y Mühlhausen en Turingia.

Rodolfo dispuso su ejército en una colina detrás de un arroyo. Enrique en lugar de atacar a Rodolfo y posiblemente quedar atrapado con sus fuerzas a horcajadas sobre el arroyo, optó bordear el obstáculo.

Lo que sucedió despues no está claro, pero posiblemente esperó a que obscureciera sobre las 16,00 antes de moverse, los sajones que fueron atacados y expulsados ​​después de que el duque Vratislaus II de Bohemia cortara el estándar sajón durante la tormenta de nieve. Otras fuentes informan que Otón de Nordheim atacó y saqueó el campamento de Henrique antes de forzar la rendición de los francos y bohemios. Berthold (posiblemente Berthold de Ratisbona) afirma que los ejércitos se separaron en la oscuridad y que Rodolfo se vio obligado a retirarse a un pueblo vecino por el frío.

Al día siguiente, Rudolf regresó al campo, pero Henry se había retirado a Franconia y había disuelto a su ejército. No está claro si Henry fue derrotado o simplemente se retiró al encontrar más resistencia de lo que esperaba.

Batalla del río Elster (1.080)

Enrique IV marchó a través de Turingia tratando de unir sus fuerzas del sur y el oeste de Alemania con las del duque Vratislaus II de Bohemia y las del margrave Egbert II de Meissen. Para hacerlo, Enrique tenía que bordear a los aliados sajones de Rodolfo. Enrique tuvo éxito con los sajones fingiendo un movimiento con parte de sus fuerzas hacia Goslar, mientras que su ejército principal se acercó a Erfurt hacia el este a lo largo de la frontera meridional de Sajonia. Enrique saqueó la ciudad y se dirigió a Naumburg, esperando reunirse con la otra mitad de sus fuerzas en los ríos Saale o Elster.

El ejército de Rodolfo pronto se dio cuenta de su error y persiguió a Enrique, alcanzando a sus fuerzas en la orilla occidental del Elster cerca de Hohenmölsen. Mientras que el contingente bávaro de Enrique se unió al rey, los contingentes de Bohemia y de Meissen todavía estaban lejos de la orilla. Enrique se retiró a un valle pantanoso llamado Gruna.

Batalla del río Elster (1.080). Movimientos previos a la batalla

Rodolfo decidió atacar antes de que llegaran los refuerzos que Enrique esperaba. La batalla comenzó con los caballeros de ambos ejércitos lanzándose insultos. El ejército de Enrique estaba inicialmente protegido del ejército de Rodolfo por un terreno pantanoso. Cerca se encontraba el puente sobre el Elster en la ciudad de Zeitz. El puente estaba siendo defendido contra Enrique, probablemente por los habitantes de la ciudad. Para encontrarse con sus otras fuerzas, Enrique tendría que forzar el paso sobre el puente o bien construir su propio cruce.

Mientras tanto, Rodolfo quería evitar la fuga de Enrique. La larga persecución había debilitado a la caballería. Rodolfo ordenó a los caballeros con caballos cansados desmontar y fortalecer a la infantería. El comandante sajón Otón de Nordheim condujo a estas fuerzas en un asalto directo a través del terreno pantanoso de Gruna. Mientras tanto, los restos de los caballeros de Rodolfo intentaban rodear el pantano. Mientras que los caballeros de Enrique y Rodolfo luchaban en la periferia del pantano, Otón pudo abrirse paso a través de las fuerzas de Enrique y entrar en su campamento. Otón mantuvo el control de su fuerza y ​​les impidió saquear el campamento, cayendo sobre los restos del ejército de Enrique comprometidos con el resto de las fuerzas de Rodolfo.

Batalla del río Elster (1.080). Despliegue de fuerzas y desarrollo

El ejército de Enrique se rompió. Muchos de sus guerreros se ahogaron en el Elster. El rey pudo escapar hacia el sur, donde fue llevado a salvo por las fuerzas de Bohemia que se aproximaban.

Aunque fue una derrota militar para Enrique, Rodolfo fue herido de muerte, cuando uno de los caballeros de Enrique le cortó la mano derecha y apuñaló su vientre con su espada. Rodolfo murió de sus heridas al día siguiente y su cuerpo fue enterrado en la catedral de Merseburgo, donde la mano cortada se conserva todavía. Con Rodolfo muerto, la rebelión había perdido su fuerza.

Batalla de Hausbergen (1.262)

La batalla de Hausbergen tuvo lugar el 8 de marzo de 1262 y marca la liberación de la ciudad de Estrasburgo de la autoridad episcopal. Los burgueses de la ciudad derrotaron al ejército de caballeros del obispo de Estrasburgo, Walter de Geroldseck, a la que se denominó la Guerra de Walter.

Las relaciones entre los ciudadanos de Estrasburgo y su obispo, que eran ya tensas de por sí, tomaron un mal giro en 1.260, cuando se instaló en el trono episcopal, Walter de Geroldseck lanzó un manifiesto de quejas contra los ciudadanos, manifestando su intención de restablecer, con todo su rigor, sus derechos temporales como conde Burgrave de Estrasburgo. Para ello, amenazó con utilizar todos los medios de restricción que le confirió su autoridad episcopal, entre los que figuraban la prohibición y la excomunión. Los incidentes entre el obispo y la ciudad se multiplicaron y una prueba de fuerza se hizo ineludible.

Preparativos para la guerra

El obispo pidió refuerzos: 1.500 hombres del obispo de Trier, pero también enviaron hombres los abades de San Gall, Murbach, y sobre todo conde Rodolfo de Habsburgo. Una vez reunidas sus fuerzas, el obispo lo Walter lo primero que hizo fue uun alarde o una demostración de fuerza delante de la ciudad, con el fin de intimidar a los habitantes, después puso la ciudad de Estrasburgo bajo bloqueo, destruyendo y saqueando los pueblos de los alrededores, y bloqueando todos los accesos a la ciudad. Los habitantes trataron en vano de romper este bloqueo, el obispo había establecido un sustema por el que si los habitantes atacaban, harían sonar las companas e inmediatamente acudirían en su ayuda. 1.261 demostró ser un punto de inflexión. Durante una tregua para la cosecha, Rodolfo de Habsburgo cambió de lado y se unió a la ciudad. Los habitantes le proclamaron el gonfalonnier (portador del gonfalon o estandarte) de su ejército el 18 de septiembre de 1261. En Navidad 1.261, una salida de los habitantes con su nuevo aliado en dirección a Dachstein no resolvió el conflicto, el obispo vaciló en enfrentarse con Rodolfo, pero decidió vengarse saqueando las posesiones de Rodolfo en Alta Alsacia.

La batalla

En la primavera de 1.262, Alsacia era escenario de violencia y destrucción por las fuerzas del obispo Walter. Aprovechando la ausencia de fuerzas, la mitad de la guarnición de Estrasburgo, encabezada por Reimbold Liebenzeller, se dirigió a Mundolsheim, en el extremo septentrional de la colina de Hausbergen, para derribar el campanario que era un puesto de observación y alarma del bloqueo establecido por el obispo. El obispo, con sede en Molsheim, fue advertido y se puso en marcha con su ejército de 300 caballeros y 5.000 infantes. Viendo al enemigo acercándose, Liebenzeller envió mensajeros a Estrasburgo para pedir ayuda. Luego subió la colina de Hausbergen y esperó a las tropas de refuerzo, encabezadas por su colega Nicolaus Zorn. Cuando Zorn llegó, la fuerza combinada se dirigió hacia el pueblo de Oberhausbergen a unos 5 km de Estrasburgo. El obispo, observando esto, pensó que el ejército intentaba regresar a Estrasburgo. Decidió cortarles el paso con su caballería antes de que escaparan, dejando atrás su infantería para que se incorporase posteriormente.

Reimbold cuando los vió, desplegó en buen orden para hacer frente a los hombres del obispo.

La batalla comenzó con un desafio a un combate singular por parte de Marcus de Eckwersheim del ejército de Estrasburgo, que aún no era caballero, a cualquiera que se atraviese a enfrentarse, el desafio fue recogido por un caballero llamado Beckelar del ejército episcopal. En el lance ambas lanzas se rompieron y ambos fueron desmontados pero Eckwersheim fue rescatado por sus compañeros y Beckelar fue muerto.

Batalla de Hausbergen 8 de marzo de 1262. Illustración de Émile Schweitzer según un original de 1870 por Adolphe Seyboth

Inmediatamente después lance, la caballería de ambos bando se enfrentó. Los caballeros de Estrasburgo superados en número estaban teniendo lo peor de la lucha cuando Liebenzeller mandó avanzar a la milicia, armados con lanzas y hachas danesas. Se les ordenó matar a los caballos de los caballeros. Mientras tanto, Zorn había destacado 300 ballesteros para detener a la infantería del obispo y evitar que interfirieran en la lucha con los caballeros. Cuando la infantería episcopal llegó a la distancia de tiro de los ballesteros, fue recibida con una lluvia de proyectiles y se negó a seguir avanzando. Los caballeros episcopales fueron rodeados y derrotados, 60 caballeros fmurieron en la batalla y otros 73 fueron capturados. El obispo consiguió huir despues de que matasen dos de sus caballos consiguiendo escapar con un tercero. El hermano del obispo, Hermann, se encontraba entre los muertos.

El obispo se retiró a Molsheim, abandonando sus prerrogativas sobre la ciudad. Murió en febrero de 1263.

Secuelas

Se concluyó la paz entre la ciudad y el nuevo obispo, Enrique de Geroldseck, primo del difunto Walter, confirmando el 21 de abril de 1.263 la total independencia del consejo de la ciudad. Las pretensiones ducales pasadas y futuras del obispo de Estrasburgo fueron declaradas nulas e inadmisibles. Estrasburgo fue una ciudad libre del Sacro Imperio Romano y su futuro fue confiado a su consejo.

Batalla de Worringen (1.288)

Enfrentó a algunos príncipes de la casa de Limburgo y sus aliados con Juan I, duque de Brabante, puso fin a la guerra de sucesión de Limburgo y supuso la incorporación del ducado a la casa de Brabante.

Desde 1.065 el ducado de Limburgo se transmitía por línea masculina dentro de la casa de Limburgo. Pero en 1.279 el duque Waleran IV murió dejando como heredera del ducado a su hija única, la duquesa Ermengarda. Al fallecer Ermengarda sólo dos años después y sin hijos, su esposo, Reinaldo I de Güeldres, llamado el Belicoso, recibió el ducado en usufructo conforme a lo estipulado en los acuerdos matrimoniales y en virtud de una concesión hecha por el emperador Rodolfo I de Habsburgo.

Pero Reinaldo no se limitó al papel de usufructuario y vendió la tierra de Wassenberg al obispo de Colonia, además de aumentar los impuestos, causando el malestar del país. Por otro lado, Adolfo V conde de Berg, nieto de Enrique IV de Limburgo y sobrino de Waleran IV, como hijo de su hermano mayor, reclamó la titularidad del ducado, a la que con arreglo a las leyes del país tendría derecho. Sin embargo, aprovechando las circunstancias, los obispos de Colonia y de Lieja, entre otros, reclamaron algunas partes del territorio alegando derechos feudales sobre ellas. No sintiéndose fuerte para hacer valer sus pretensiones, Adolfo vendió sus derechos a Juan I, duque de Brabante.

Con Reinaldo se alinearon el conde Enrique VI de Luxemburgo, su hermano Waleran, señor de Ligny, Adolfo de Nassau y Sigfrido II von Westerburg, arzobispo de Colonia, entre otros, en tanto que Juan estrechó sus lazos con Francia y pudo contar con huestes de aquella procedencia, además de ser apoyado por los condes de Jülich y de La Marck. La guerra comenzó en 1.283 y durante cinco años, en los que se firmaron algunas treguas, los dos campos se mantuvieron equilibrados.

Juan había cruzado el río Mosa y entrado en las tierras de Limburgo, empujando a sus enemigos hasta las proximidades del Rin. La batalla decisiva se libró en junio de 1.288 en Worringen, un castillo junto al Rin en las proximidades de Colonia.  Confiados en su superioridad, los aliados decidieron tomar posiciones en Worringen, esperando a las tropas de Juan de Brabante. Al amanecer del 5 de junio, encontrándose los dos ejércitos frente a frente, el arzobispo de Colonia celebró una misa en la que dio la absolución general a sus huestes y excomulgó al duque de Brabante. Este aguardó a la finalización de las ceremonias religiosas para lanzar su ataque.

El duque de Bravante dividió sus fuerzas en tres divisiones, la primera mandada por el mismo, la segunda con los condes Loos y Jülich, y la tercera compuesta por jinetes e infantes cerca del castillo bajo el mando del conde de Berg. En total disponía de 2.000 a 2.200 caballeros y sargentos y de 2.000 a 3.000 infantes.

Batalla de Worringen 1288. Rezo antes de la batalla. Autor Johann Peter Theodor Janssen

Batalla de Worringen. El duque de Brabante Juan I, de negro y con grifos dorados. Su enemigo de franjas azules y blancas es el Conde de Luxemburgo Enrique VI, que murió junto a dos de sus hermanos en este lance . Fuente Deviantart

El enemigo disponía de fuerzas similares, pero algo superior en caballería. El comienzo de la batalla resultó desfavorable para los brabanzones; el flanco izquierdo en el que combatían las tropas del conde de Berg con las del conde de La Marck y los hombres aportados por los burgueses de Colonia, enfrentados a su obispo, fue arrollado por las tropas compactas del arzobispo, pero cuando ya se replegaban y los soldados del conde de Güeldres, creyéndose vencedores, comenzaron el saqueo de las tiendas, el duque de Brabante corrió en su auxilio. El duque lucía una brillante armadura y hacia él se dirigió el conde de Luxemburgo seguido por su hermano el conde de Ligny, que en el tumulto murió aplastado por los caballos. También cayó de su caballo y resultó herido en un brazo el duque de Brabante, que continuó con la lucha. Un regidor de Lovaina le entregó su caballo y luchó cuerpo a cuerpo como si de una justa se tratase con el conde de Luxemburgo, al que finalmente dio muerte un caballero brabanzón. La batalla se convirtió entonces en una carnicería resuelta a favor de los brabanzones cuando las tropas de Godofredo, hermano de Juan, pudieron también romper las filas del arzobispo de Colonia, hecho prisionero con Reinaldo de Güeldres.

Batalla de Worringen: munumento conmemorativo de la batalla en Dusseldorf (Alemania)

Como resultado de la batalla el duque Juan de Brabante controló definitivamente el ducado de Limburgo, que quedó unido al de Brabante en la sucesión familiar. Reinaldo de Güeldres estuvo un año preso en Lovaina en poder de Juan, hasta que renunció al ducado. El arzobispo de Colonia, entregado al conde Adolfo V de Berg, hubo de pagar rescate y hacer algunas concesiones a los habitantes de la ciudad, perdiendo parte de sus derechos feudales y algunos castillos. El triunfo se celebró en Bruselas instituyendo una procesión (ommegang) que se celebraba todos los años el 5 de junio.

La batalla de Göllheim (1.298)

Se libró entre Alberto I de Habsburgo y el rey Adolfo de Nassau-Weilburg.

Tras la muerte del emperador  Rodolfo I en Espira el 5 de julio de 1.291, su hijo Alberto I parecía ser el sucesor seguro al trono de Alemania. Sin embargo, la apariencia grotesca de Alberto I (que incluía el tener una cuenca ocular vacía, de ahí su nombre, “Alberto el Tuerto”) y sus malos modales le costaron el trono. Cuando la Dieta se reunió junto a Francfort al año siguiente, decidieron no elegir a Alberto, sino a un primo de los electores, Adolfo de Nassau-Weilburg. No obstante, la paciencia de Alberto le permitió reconocer a Adolfo, mientras conjuraba contra él. Cinco años más tarde Adolfo fue depuesto por los Electores, pero Alberto se anticipó a esta decisión matando a Adolfo en un cara a cara en el campo de batalla de Göllheim.

Batalla de Göllheim, muerte de Adolfo de Nassau

Batalla de Göllheim (1298): Muerte de Adolfo de Nassau

Se desconoce el número de efectivos que tomaron parte en la batalla, pero parece ser que no fueron muchos. Una vez hubo comenzado el combate, Alberto cabalgó a través de la multitud de combatientes hasta que encontró a Adolfo. Anteriormente Adolfo había perdido su yelmo, así que recibió a Alberto descubierto. Se dice que intercambiaron duras palabras hasta que Alberto hirió a su adversario en el mentón. Adolfo fue descabalgado a la fuerza, tras lo cual sería masacrado por su oponente. Se cree que Alberto mató a Adolfo con una daga y se volvió a incorporar completamente empapado de la sangre de Adolfo.

Tras el sangriento combate, Alberto I de Habsburgo fue finalmente elegido rey de Alemania.

 Batalla de Mühldorf o de Ampfing 1.322

Se libró el 28 de septiembre de 1322, cerca de Mühldorf a orillas del río Inn, entre Austria y el Ducado de Baviera. Los bávaros acudieron al mando del rey Luis IV de Baviera y los austriacos a las órdenes de su primo y rival Federico de Habsburgo, el Hermoso. La victoria fue de los austriacos.

Antecedentes

A la muerte de Enrique VIII, dos rivales se disputaban la corona: Luis IV de Baviera y Federico el Hermoso de la casa de los Habsburgo. Después de una doble elección, hubo enfrentamientos ante las murallas de Aesling, que estaba aliada con otras ciudades del alto Neckar.

Luis de Baviera se declaró su protector y se le unieron Juan el rey de Bohemia y el elector de Tréves. Las ciudades de Suabia fueron llamadas a proporcionar contingentes a pie, así como otras ciudades de la zona del Rin.

Federico que disponía de unos  1.400 gleven (lanzas) y efectivos cumanos y húngaros, decidió reunirse en Mühldorf con sus aliados, el obispo de Passau y el arzobispo de Salzburgo. Los ejércitos se encontraron el 24 de septiembre de 1.322 en las cercanías de Mühldorf a orillas del Inn. Allí esperaba Federico que llegaran refuerzos al mando de su hermano Leopoldo que se encontraban a 25 km.

Luis de Wittelsbach disponía 1.800 gleven (lanzas) gracias a su alianza con Juan I de Bohemia y el burgrave de Núremberg Federico IV de Núremberg. Después de haber pasado la noche del 21 de septiembre en el castillo de Dornberg, decidió presentar batalla antes de la llegada de refuerzos a su enemigo.

La batalla

A primeras horas de la mañana, formó su ejército en cuatro divisiones y una reserva, sus adversarios aceptaron la batalla y también desplegaron en cuatro divisiones y una reserva. No se sabe el motivo por el que aceptó la batalla, unos sugieren que su retirada estaba cortada, otros que tenía exceso de confianza, y otros que esperaba que llegaran los refuerzos durante el transcurso de la batalla.

Batalla de Mühldorf o de Ampfing 1322. Luis IV de Bavaria derrota a Federico el Hermoso. Autor Hans Werl

Batalla de Mühldorf o de Ampfing 1322 ampliación izquierda. Autor Hans Werl

Batalla de Mühldorf o de Ampfing 1322 ampliación derecha. Autor Hans Werl

 

En el ala izquierda los caballeros silesios y bohemios del rey Juan, se enfrentaron a los austriacos y tiroleses de Enrique. A mediodía  los austriacos empujaban hacia a tras a los bohemios, entonces fue cuando la infantería bohemia entró en acción los burgueses de Munich y un grupo de jinetes a pie, atacaron destrozando la formación austriaca, Luis estuvo a punto de ser capturado. El burgrave Federico de Núremberg que mandaba 500 jinetes de reserva atacó al desorganizado enemigo. Los húngaros y cumanos que formaban la reserva enemiga se dieron a la fuga. El resto del ejército fue derrotado.

Batalla de Mühldorf o de Ampfing: captura de Federico

Murieron 1.300 austriacos y se hicieron unos 1.000 prisioneros, entre ellos a Federico IV de Lorena y al propio Federico el Hermoso.

Secuelas

Aunque salió victorioso, su título de rey fue impugnado por el hermano Leopoldo de Habsburgo y sobre todo por el papa Juan XXIII. Al cabo de tres años de negociaciones, Luis IV tuvo que poner en libertad a Federico y reconciliarse con él. Ni la casa de Wittelsbach ni la Casa de Habsburgo pudieron defender sus reivindicaciones al título real, que al morir Luis IV en 1347 pasó de nuevo a Carlos IV de Luxemburgo.

La batalla de Mühldorf es considerada hoy en día como una de las últimas en que se enfrentaron caballeros sin armas de fuego.

 Batalla de Beasweiler (1.371)

Tuvo lugar el 20 de agosto de 1.371 entre el duque de Brabante aliado con Colonia y el conde de Jülich, venciendo este último.

Antecedentes

Las luchas persistieron entre los nobles y las ciudades condujeron a algunos príncipes a aliarse con los burgueses contra enemigos comunes. Durante el verano de 1.371 el duque Wenceslao de Brabante convino en aliarse con los hombres de Colonia en un movimiento contra el conde Guillermo de Jülich. Un número de caballeros de Colonia se pusieron bajo la bandera de Brabante.

En julio, un grupo de infantería incluyendo arqueros, fue enviado contra Gottfried von Heinsberg, cuñado de Williams.

Wenceslao reunió alrededor de 8.000 hombres a mediados de agosto, incluyendo numerosos veteranos de Brabante, Limburger y Luxemburgo. Namur y el obispado de Luttich también enviaron efectivos. Después de haber revisado a sus hombres en Maastricht el 20 de agosto, Wenceslao condujo su ejército a través de las tierras de Falkenburg y se dirigió a las tierras del conde de Jülich. Se detuvo cerca de Baesweiler norte de Aquisgrán, y comenzó a quemar los alrededores para atraer a su oponente. No pasó mucho tiempo antes de recibir la noticia  de que se acercaba el enemigo.

La batalla

Formó a su ejército en dos divisiones, una de 6.000 hombres bajo su mando personal y el de Conde de San Pablo, y la otra de 2.000 hombres bajo el mando de Roberto de Namur.

William apareció pronto, apoyado por  Eduardo Von Geldern y William Von Berg, dos condes de Nassau, el conde de Katzenellenbogen y muchos otros, incluyendo un número de tropas de Westfalia.

La batalla, que siguió, era claramente favorablemente a Wenceslao, y los brabantinos  que parecía estar ganando la ventaja. Sin embargo, en su triunfo el duque no protegió adecuadamente su flanco. La división de Eduardo Von Geldern estaba en peligro, y aprovechó la oportunidad para hacer girar a sus hombres contra el flanco enemigo descubierto. Al ver la confusión causada, el conde Williams  instó a  sus tropas para que se mantuvieran firmes,  pero la formación se rompió. Wenceslao se mantuvo firme con  300 caballeros pero fue finalmente capturado. Eduardo yacía muerto, cuando levantaba su visera para beber.

Batalla de Döffingen (1.388)

Tuvo lugar el 23 de agosto de 1.388 la liga de ciudades renanas y la liga de los príncipes dirigidos por el conde de Württemberg, se enfrentaron a las afueras de la ciudad, la victoria fue de los príncipes.

Antedentes

Amenazados por la poderosa liga de las ciudades renanas, una serie de príncipes comenzaron a unirse en una liga, esta incluía el conde de Württemberg, el burgrave de Nuremberg, el margrave de Baden y el conde Palatino del Rin. Los nobles menores también se pusieron al lado de los príncipes, e incluso señores franceses y extranjeros fueron invitados a unirse.

La liga renana había estado reuniendo efectivos que habían estado activos desde enero. Se saquearon y quemaron los campos y aldeas de los príncipes hostiles, especialmente las posesiones de Eberhard, el odiado conde de Württemberg. Suabia también fue gravemente maltratada.

El ejército de la liga de ciudades constaba de 700 a 800 gleven y de 1.100 a 2.000 infantes procedentes de las 39 ciudades, que componían la liga  como Nuremberg, Augsburgo, Ratisbona y Ulm. A mediados de agosto el ejército de la liga avanzó hacia Döffingen en Württemberg, y la gente del campo se apresuró con sus bienes hacia los sólidos edificios de las iglesias de los pueblos. Durante algún tiempo las iglesias pararon al ejército invasor, pero fue  interrumpido cuando llegó la noticia de que las fuerzas de la liga de los príncipes se acercaban. Los nobles habían reclutado entre 600 y 1.100 gleven y un número mayor de campesinos del condado de Württemberg, que oscilarían entre 2.000 y 6.000 efectivos.

La batalla

Los dos ejércitos se encontraron frente a frente a las afuera de la ciudad. Los caballeros de la liga de los príncipes estaban ansiosos por la victoria, y atacaron en desorden. Su ataque fue parado por los habitantes de las ciudades, que mantuvieron la posición y les produjeron numerosas bajas entre ellos  el conde Ulrich, el hijo de Eberhard y otros muchos caballeros.

Batalla de Doffingen (1388)

Entonces  Eberhard  en persona alentó a sus soldados y cabalgando entre sus fuerzas diciendo que el enemigo huía. Casi al mismo tiempo llegaron 100 gleven frescas de Bitsch y Rosenfeld. Los caballeros y las levas formaron juntos y atacaron vigorosamente, haciendo retroceder a los hombres de la liga de las ciudades hasta que rompieron la formación y huyeron.

Battle of Doffingen (1388). Facsímil de un original de 1888

Las unidades mercenarias de Franconia y del Rin fueron acusadas de ser los primeros en dar la vuelta y huir, mientras que el conde de Henneberg, quien dirigió a los de  Nuremberg, fue acusan de traición. Otros culparon al burgermeister de Ulm por la derrota, diciendo que era él quien huyó con sus contingentes y causó la derrota. No se sabe si los campesinos que se refugiaron en la iglesia de Döffingen  jugaron un papel importante en la batalla. El uso de los caballeros y campesinos juntos para obtener una victoria podría sugerir una influencia de las ideas suizas. Para la liga de las grandes ciudades, la batalla fue un punto de inflexión. La confederación era todavía peligrosa, y quedó demostrado en  Ratisbona, cuando derrotaron una fuerza enviada por la nobleza; solamente tres meses después de Döffingen las ciudades renanas sufrieron un revés cuando sus fuerzas fueron atrapados en un desfiladero por Roberto, el conde Palatino, que perdieron 150 de sus habitantes.

 Batalla de Pillenreuth (1.450)

Tuvo lugar el 11 de marzo de 1.450 entre los Habsburgo y la ciudad de Ulm reforzada por otras ciudades. La victoria fue de estos últimos.

Antecedentes

Para hacer frente a la amenaza planteada por el poderoso Albrecht de Aquiles de los Habsburgo, los hombres de Ulm en Lucerna decidieron construir sus fuerzas en preparación para una confrontación. Reclutaron infantes  de Nuremberg, así como de nobles procedentes de Alemania y Bohemia; y también se añadieron tropas suizas a las fuerzas de la ciudad.

Imperio Germánico siglo XV

Imperio Germánico siglo XV y XVI

Hans Mullner había sido instruido para reclutar a 600 hombres, pero terminó con 1.000 mercenarios a sueldo de los burgueses. Los de Nuremberg fueron puestos bajo el mando de un oficial suizo, Henry de Malters. Se reunieron para la marcha con los demás aliados además de los burgueses y campesinos. Malters había estipulado que cada uno debería tener una ballesta, un arma de fuego o una alabarda. No le gustaba “las pequeñas espadas” y prefería que los soldados utilizasen las alabardas y las picas, como hacía su propia infantería suiza. Cada hombre también debía llevar una espada, un hacha o un cuchillo como arma secundaria. Las fuerzas reunidas eran alrededor de 2.800 infantes y 600 jinetes e iniciaron su marcha.

Guerreros germanos mitad siglo XV: 1 caballero con armadura completa, el peto es muy característico en forma de caja o kastenbrust, que estuvo de moda hasta 1.450, lleva capa blanca y casco bacinete; 2 escopetero fabricando balas de plomo; 3 mercenario suizo con cota de malla, casco kattle o chapel, lleva una alabarda y espada; 4 ballestero lleva un casco de placas, peto, quijotes y rodilleras adquiridas durante alguna batalla. Autor Angus McBride para Osprey

El ejército saqueó a su paso a través de Hembach, cruzaron Rednitz, y finalmente se encontraron con las fuerzas de Albrecht Aquiles, quien avanzó para atacar. Hubo muchos disparos desde ambos lados, pero ninguna de las partes pudo obtener una ventaja y el combate estaba roto.

Poco después Albrecht envió un mensaje a las fuerzas de la ciudad invitándoles a ir y pescar en el lago de  Pillenreuth.

La batalla

El 11 de marzo se aceptó el reto, y de 400 e inició la marcha con 500 jinetes junto con 4.000 infantes. Sus filas incluían mercenarios al servicio de la ciudad: hombres como Kug Von Kaufigen quien más tarde ganó fama como un príncipe ladrón, y Henry Von Plauen quien dirigió a los de  Nuremberg.

Cuando llegaron a Pillenreuth formaron en cuña. Enrique invitó a  cinco caballeros para formar la punta de lanza, con tres filas de caballeros detrás y hombres de armas en la retaguardia para formar una masa sólida de 300 jinetes. Las tropas de a pie y de lanzar proyectiles de los apoyaban.

Las fuerzas de las ciudades formaron con una profundidad de 20 hombres, y a retaguardia situaron la caballería

Entonces las fuerzas de Albrecht Aquiles iniciaron el ataque  y deseaban destruir las picas del contingente suizo primero. No tuvieron éxito en destruir el contingente suizo, y los jinetes fueron rechazados y derrotados.

Batalla de Seckenheim  (1.462)

Tuvo lugar el 30 de junio de 1.462 entre Federico conde Palatino del Rin, se enfrentó al margrave de Baden, al conde Ulrich de Württemberg, al obispo de Metz, y al obispo de Speyer, que estaban asolando a sus territorios. La victoria fue de Federico.

Antecedentes

En junio de 1.462, el ejército de la alianza anti-Federico invadió el palatinado electoral con una fuerza de entre 6.000 y 8.000 soldados, saquearon y quemaron la propiedad extensiva. Sus fuentes de información dijeron que Federico no estaba en su capital en Heidelberg, por lo que los príncipes aliados dirigieron su ejército hacia ese lugar.

Después de haber reunido una fuerza de alrededor de 1.000 jinetes  y 2.000 infantes. El 30 de junio 1462, Federico salió de Heidelberg y cogió desprevenidos a una parte significativa del contingente aliado cerca Seckenheim, a 19 km de distancia de su campamento fortificado.

Los aliados estaban atrapados en la brecha entre los ríos Rin y Neckar. El ejército aliado se preparó para la batalla, situando la caballería delante y la infantería detrás. Para reconocerse entre ellos, llevaban paja de avena, mientras que los guerreros palatinos llevaban hojas de avellano en sus cascos.

La batalla

Federico desplegó su infantería delante formando cuadros y su caballería detrás escondida en un bosque.

Los aliados atacaron, y se acercaron al muro de soldados de a pie que estaban formados en cuadrados con largas picas, y que incluyen en sus filas un gran número de mercenarios suizos.

Contra estas tropas la caballería no pudo hacer ningún progreso, perdiendo muchos sus monturas cuando se  esforzaban en romper las filas. Una vez desorganizados, fueron atacados por la caballería del Palatinado, y pronto fueron derrotados.

Batalla de Seckenheim: monumento en el lugar de la batalla

Batalla de Seckenheim: monumento en el lugar de la batalla

Los aliados se dice que perdieron tan sólo 45 caballeros, el conde del palatino sólo perdió ocho. El ejército de Federico capturó 124 nobles y 204 escuderos. Entre los prisioneros estaban los tres líderes enemigos, Charles de Baden-Baden, Ulrich de Württemberg y el obispo Jorge de Metz. Sólo Luis de Zweibrücken consiguió huir. Al año siguiente los príncipes habían sido rescatados mediante grandes sumas y territorios significativos

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2015-05-13. Última modificacion 2017-06-25.