Edad Media El Imperio Germánico Guerras en Italia

Batalla de Stilo o del Cabo Colonna (982)

Las ambiciones imperialistas de Otón II sobre toda Italia causaron la unión de los poderes árabe y bizantino, que en 981 se rebelaron contra la presión alemana, dando lugar a la guerra. El emperador se apoderó de Nápoles, Bari y Tarento, pero en 13 de julio de 982 su ejército cayó en una emboscada y fue masacrado cerca de Capo Colonne, en las inmediaciones de Cotrona. El monarca logró escapar en un navío griego que lo transportó hasta Rossano.

Fue un enfrentamiento militar ocurrido el 13 al 14 de julio de 982 entre las tropas del  Imperio Germánico y sus aliados lombardos, dirigidas por el emperador Otón II contra  las del Emirato de Sicilia, acaudilladas por el emir kalbí Abu al-Qasim, El encuentro se saldó con una victoria sarracena.

Al-Qasim, emir de Sicilia, había llamado a la yihad contra los germanos, realizó una incursión en territorio italiano, cuando se encontraba en la Italia meridional con su ejército cuando ordenó la retirada, al conocer que las inesperadas tropas de Otón no estaban lejos de Rossano.

Informado de la retirada musulmana por barcos aliados, Otón dejó en la ciudad a su esposa y sus hijos, junto al bagaje y el tesoro imperial, y se dispuso a perseguir al enemigo. El 13 o 14 de julio de 982 entre las tropas del  Imperio Germánico y sus aliados lombardos, habían acorralado, al-Qasim se preparó para una batalla campal cerca del cabo Colonna, al sur de Crotona. Tras un violento choque, un cuerpo de caballería pesada germana destruyó el centro sarraceno y avanzó hacia la guardia de al-Qasim. El emir fue muerto, pero la moral de sus soldados no se derrumbó: consiguieron rodear a sus enemigos por las alas con su caballería ligera, matando a muchos de ellos. De acuerdo con el historiador Ali ibn al-Athir, los Germanos sufrieron 4.000 bajas, entre ellas las de Landulfo IV de Benevento, Enrique I, obispo de Augsburgo, Gunter, margrave de Merseburgo, Werner, abad de Fulda y numerosos condes alemanes.

Guerreros de Italia central siglo XI: 1 jinete con cota de malla y escudo de cometa; 2 miliciano urbano  con cota de malla, casco semiesférico  y escudo redondo; 3 miliciano rural posiblemente haciendo de explorador. Autor Angus McBride para Osprey

Otón logró huir disfrazado en un bajel bizantino, dirigiéndose al norte, convocó en Verona una dieta a la cual acudieron principalmente magnates del norte de Italia. El emperador envió a su sobrino Otón I, duque de Suabia y Baviera a Alemania con el mensaje, pero murió en el camino. Las noticias de la batalla llegaron a un lugar tan lejano como el Reino de Wessex, lo que es revelador de la magnitud del desastre. Bernardo I de Sajonia se dirigía hacia la asamblea cuando los ataques de los vikingos daneses le obligaron a regresar. En la dieta, Otón aseguró la elección de su hijo Otón III como rey de Italia y pidió refuerzos de Alemania. Sin embargo murió al año siguiente, antes de poder continuar su campaña en el sur.

El Mezzogiorno se vio trastocado. Además de Landulfo IV, en la batalla murieron sus hermanos Pandulfo II de Salerno y Atenulfo. Aunque las tropas kalbíes se vieron obligadas a retirarse a Sicilia, mantuvieron su presencia en el sur de Italia, hostigando tanto a bizantinos como a lombardos. Capua y Benevento mientras tanto pasaron a las ramas más jóvenes de la familia landúlfida, pero Salerno les fue arrebatada por Mansón, duque de Amalfi.

En Alemania, los eslavos polabios, al enterarse de la noticia de la derrota del emperador, se levantaron contra sus señores feudales alemanes bajo Mstivoj en una gran revuelta conocida como la Slawenaufstand, que retrasó durante décadas la germanización y cristianización de los eslavos.

Batalla de Civitate (1.053)

Los normandos llegaron a Italia en 1.017, en un peregrinaje al santuario de San Miguel Arcángel en el santuario de monte San Angelo en Apulia. Estos guerreros fueron contratados como mercenarios para oponerse a la amenaza de los sarracenos, que asediaban el sur de Italia desde sus bases en Sicilia sin que los gobiernos bizantinos o lombardos de las zonas afectadas pudieran oponer demasiada resistencia.

La disponibilidad de esta fuerza mercenaria (los normandos eran famosos por ser militariter lucrum quaerens, o buscadores de un lucro a cambio de servicios militares) no pasó desapercibida a los gobernantes cristianos del sur de Italia, que les utilizaron en el marco de sus propias guerras internas. Los normandos, por su parte, buscaban pescar en río revuelto, y en 1.030 Rainulfo Drengot logró hacerse con el condado de Aversa.

Infantes germanos y jinete polaco siglo XI. 1 infante germano con cota de malla, casco tipo spangenhelm sin protección nasal y escudo redondo, 2 infante bohemio con casco con protección nasal, lleva escudo de cometa y no lleva armadura corporal, 3 jinete polaco con un casco dorado, cota de escamas y escudo redondo de cuero, lleva una lancea y un hacha. Autor Graham Turner

Tras éste primer éxito, otros normandos llegaron al sur de Italia en busca de riquezas. Sobresalieron por su importancia los miembros de la Casa de Altavilla, hijos todos ellos de Tancredo de Altavilla. Poco tiempo después este grupo normando creó su propio estado, Guillermo Brazo de Hierro se convirtió, en 1.042, en conde de Apulia.

Los avances de los normandos en el sur de Italia alarmaron al papa. En 1.052, León IX se reunió con emperador Enrique III del Sacro Imperio y con su pariente de Sajonia, y pidió ayuda para poner freno a los normandos. La ayuda le fue denegada, con lo que León volvió a Roma en marzo de 1.053 acompañado tan sólo por 700 soldados de infantería de Suabia.

Guerreros germanos principios siglo XII: Caballero germano con cota de malla, casco tipo frigio con protección nasal, escudo de cometa; 2 infante lotaringio con cota de malla corta con almofar, escudo redondo; 3 infante veronés con cota de malla,  solo lleva brafonera en la pierna izquierda y escudo de cometa. Autor Graham Turner para Osprey

Sin embargo, había otros líderes y otros pueblos preocupados por el creciente poder normando, y en particular los gobernantes italianos y lombardos del sur de la península. El príncipe de Benevento, Rodolfo, el duque de Gaeta, los condes de Aquino y Teano, el arzobispo y los ciudadanos de Amalfi, que junto con hombres llegados de Apulia, Molise, Campania, Abruzzo y el Lacio, acudieron a la llamada papal y formaron una coalición para enfrentarse a los normandos.

El papa también encontró ayuda en otro poder, el imperio Bizantino, gobernado en ese momento por Constantino IX. En un principio los bizantinos, establecidos en Apulia, habían intentado pagar a los normandos y contratarles como mercenarios integrados en su amplio ejército de mercenarios, puesto que los normandos eran conocidos por su codicia. El comandante bizantino Argiro, el lombardo Catepán de Italia, ofrecieron a los normandos dinero a cambio de dispersarse como mercenarios hacia las fronteras orientales del Imperio, pero los normandos rechazaron la propuesta afirmando explícitamente que su objetivo era la conquista del sur de Italia. Ante esta realidad, Argiro contactó con el papa, y cuando León y su ejército se desplazaron desde Roma hasta Apulia para enfrentarse a los normandos en batalla, un ejército bizantino dirigido personalmente por Argiro se desplazó también a Apulia con el mismo plan, atrapando a los normandos en una maniobra de pinza.

Guerreros del sur de Italia siglo XI antes de la llegada de los normandos: 1 jinete lombardo con cota de malla y almofar, lleva casco semiesférico y escudo redondo; 2 arquero no lleva protección y su arco es compuesto de influencia árabe; 3 Jinete noble tocando un cuerno de caza. Autor Angus Mcbride para Osprey

Los normandos comprendieron el peligro y reunieron a todos los hombres disponibles en un solo ejército bajo el mando del conde de Apulia, Hunifredo de Altavilla, el conde Ricardo de Aversa, y otros miembros de la Casa de Altavilla, entre los que se encontraba Roberto de Altavilla, más tarde conocido como Roberto Guiscardo.

León se desplazó a Apulia y alcanzó el río Fortore, cerca de la ciudad de Civitate. Los normandos salieron a su encuentro para interceptar el ejército papal cerca de la ciudad y evitar su unión con el ejército bizantino comandado por Argiro. Los normandos afrontaban el enfrentamiento cortos de provisiones y con menos hombres que sus enemigos, con no más de 3.000 hombres de caballería y unos 500 infantes, contra un ejército de 6.000 soldados de infantería y caballería. Solicitaron una tregua, pero antes de que terminaran las negociaciones se lanzaron al ataque contra el ejército papal.

Los dos ejércitos estaban divididos por una pequeña colina. Los normandos colocaron su caballería en tres formaciones, con los hombres de Ricardo en la derecha, Hunifredo en el centro, y Roberto Guiscardo en la izquierda, al mando de su caballería y sus  infantes slavos. En frente de ellos el ejército papal formaba en tres partes, con la caballería suabia (capaz de luchar a caballo o a pie) en una fina y larga línea en la derecha, y con los italianos y papales en el centro y los lombardos en la izquierda, bajo el mando de Rodolfo. El papa León estaba en la ciudad, pero su estandarte, el vexillum sancti Petri, ondeaba con el ejército aliado.

Batalla de Civitate: despliegue de fuerzas

Batalla de Civitate: despliegue de fuerzas

Btalla de Civitate 1053. Despliegue de Fuerzas

La batalla comenzó con el ataque del conde de Aversa contra los italianos y lombardos. Tras atravesar la llanura, llegaron frente a sus oponentes, que rompieron la formación y huyeron sin siquiera intentar resistir; los normandos mataron a muchos de ellos y avanzaron hacia el campamento del papa. Los suabios, mientras tanto, se habían avanzado ocupando la colina, y se enfrentaron al centro normando del conde de Apulia, al que consiguieron superar debido a su posición elevada. Roberto Guiscardo, viendo su hermano en peligro, movió su ala izquierda hacia la colina y consiguió aligerar la presión suabia. La situación en el centro quedó equilibrada, pero la batalla se decidió con el  retorno al campo de batalla del conde de Aversa, que atacó de flanco y retaguardia a los suabios, resultando en la derrota de los suabios y de la coalición papal.

Batalla de Civitate caraga normanda

Batalla de Civitate 1053. Carga normanda

El papa fue tomado prisionero por los normandos. No se sabe con exactitud cómo pasó: las fuentes papales afirman que León dejó Civitate y se rindió para evitar un mayor derramamiento de sangre, mientras que otras fuentes indican que los habitantes de Civitate le entregaron a los normandos. El papa fue tratado con respeto, pero fue encerrado en la prisión de Benevento durante casi nueve meses, siendo obligado a ratificar determinados tratados favorables a los normandos.

Seis años después, y tras otros tres papas anti-normandos, el tratado de Melfi (1.059) supuso el reconocimiento del poder y del control normando del sur de Italia.

Batalla de Legnano (1.176)

A la muerte de Conrado III fue elegido Emperador su sobrino Federico I Barbarroja que se propuso volver a dar a la corona imperial la autoridad que tenía en tiempo de Otón I. Empezó actuando en Alemania donde restituyo Baviera a Enrique el Leóntras lo que se enfrentó a las disputas internas, hizo vasallos suyos a los príncipes de Polonia y de  Bohemia y recobró los derechos imperiales sobre Borgoña. Por último reafirmó su autoridad entregando ducados a sus hijos y parientes.

Más dificultades encontró en Italia donde debió realizar seis expediciones. Las ciudades lombardas, a cuya cabeza se encontraba Milán, poseían un importante sentimiento de libertad y disponían de una milicia ciudadana belicosa dispuesta a defender su independencia. Con este deseo formaron una liga a semejanza de las ligas griegas.

En la primera expedición de Federico, el Emperador llamó a los príncipes y ciudades de Italia a prestarle vasallaje y al ver la rebeldía milanesa intentó atemorizarla destruyendo algunas ciudades menores antes de coronarse en Pavía con la corona lombarda y en Roma con la Imperial, ganada tras entregar al Papa Adriano IV a Arnoldo de Brescia que predicaba una vuelta de la Iglesia a su sencillez apostólica, contra los bienes temporales y la riqueza del clero. A la llegada del emperador los romanos iniciaron una revuelta pero fue sofocada por el Emperador con la ayuda del Papa.

Federico volvió a Alemania, (no sin estar a punto de perecer en el camino por un ataque de soldados de Verona en el que fue salvado por el arrojo del alférez imperial Oton Witelsbach) y los milaneses atacaron a ciudades adictas al Emperador (como Lodi).

Sabedor de ello Federico volvió a Italia y tras proclamarse soberano sobre príncipes y ciudades como Milán comenzó una encarnizada guerra.

En mayo de 1.161 tras la llegada de nuevos refuerzos procedentes de Alemania. Federico se acercó a Milán dando un rodeo. Tras un encuentro a pie de muro, en el que los milaneses llevaron la peor parte, las tropas imperiales cercaron la ciudad. Los milaneses pasaron hambre. El 1 de marzo de 1.162 se acordaron los términos de la rendición que supuso la entrega de los cónsules y de 400 caballeros en calidad de rehenes, la destrucción de las iglesias y murallas y el cegamiento de los fosos de la ciudad, sus vecinos fueron dispersados en cuatro aldeas. Igual suerte tuvieron Crema, Brescia y Plasencia entre otras. Aterradas por este ejemplo las restantes ciudades lombardas reconocieron a Federico como Emperador.

Sin embargo este éxito no fue suficiente para Federico y pretendió ejercer sobre Roma un poder similar al de Otón I y disputar al rey Guillermo de Sicilia el protectorado sobre la Ciudad Eterna. Cuando el monarca fallece en 1.166 pareció presentarse la oportunidad por lo que se puso en guerra con el Papa que hasta entonces había sido aliado suyo. Federico reunió un concilio y eligió un antipapa. El Papa Alejandro III declaró ilegítimo el concilio y excomulgó a Federico atrayendo a las ciudades lombardas a una nueva liga que unió además a Venecia, Verona, Vicenza, Padua, Tresviso, , Ferrara, Brescia, Bérgamo, Cremona, Plasencia, Parina, Módena, Bolonia y otras muchas ciudades.

Federico logró entrar en Roma y derrotar a los coaligados en la batalla de Tusculo obligando a Alejandro a huir a Francia pero el Emperador tuvo que abandonar Italia debido a una gran epidemia que estaba haciendo estragos en Alemania y que causo la muerte a muchos caballeros fieles al Emperador. Al retirarse en desorden, perdió sus bagajes mientras cruzaba el río Po. El 1 de diciembre de 1167 se formó la Liga Lombarda y Federico se retiró al otro lado de los Alpes.

Los lombardos aprovecharon esta retirada y pasaron a la ofensiva. Edificaron una nueva ciudad llamada Alessandria en honor del Pontífice. Los asuntos en Alemania impidieron a Federico realizar una nueva expedición para restablecer su autoridad durante un tiempo pero al fin lo hizo acompañado de Cristiano, arzobispo de Maguncia.

En septiembre de 1.174 hizo de Alessandría el blanco de sus ataques. Después de pasar el invierno ante la ciudad, los hombres de Federico excavaron un túnel bajo las murallas y atacaron el Sábado Santo. En una feroz batalla, el asalto fue rechazado. Tras el ataque tuvo que retirarse a Pavía al producirse la llegada de refuerzos lombardos (13 de abril de 1.175).

Guerreros germanos siglo XII: 1 caballero germano con casco semiesférico con proteción nasal en forma de T muy usado por los germanos, cota de malla con almofar y brafoneras; 2 infante milanés con un yelmo tipo cervelliere que protege más la nuca, lleva una espada tipo falchion; 3 caballero italiano lleva un yelmo cervelliere, cota de malla larga con almofar y brafoneras. Autor Graham Turner para Osprey

El 16 de abril de 1.175, Federico se reunió con representantes de la Liga Lombarda en el castillo de Montebello para discutir la paz. Estas conversaciones resultaron infructuosas y ambas partes salieron decididos a continuar las hostilidades.

Tras el fracaso de las negociaciones, Federico sabía que la batalla era inminente y pidió el apoyo de Enrique el León quien rehusó ayudar a Federico (aunque el Emperador se lo rogó de rodillas cerca del lago de Como) y el rey tuvo que reunir fuerzas principalmente italianas reclutadas entre los enemigos de la Liga.

Tras tantas decepciones Federico recibió al fin una buena noticia. A comienzos de 1.176 el Emperador recibió refuerzos alemanes de Suabia y Renania. Se trataba de una fuerza de 2.000 soldados dirigidos por Philip, arzobispo de Colonia; Conrad, obispo electo de Worms y Berthold, duque de Zähtingen. El grueso de las tropas imperiales se encontraban en Pavía y el Emperador se encontraba en Como por lo que debía rodear Milán sin levantar sospechas.

Sin embargo los milaneses adivinaron las intenciones de Federico y se propusieron interceptarlo.

El 29 de mayo los dos ejércitos se encontraron en las afueras de Legano a 24 km al norte de Milán.

El ejército imperial estaba formado por 1.000 caballeros y 1.000 infantes. Como complemento a las fuerzas alemanas se reunieron 1.000 hombres de la región de Como.

Batalla de Legnano rezo antes de la batalla

Batalla de Legnano: rezo delante del Carroccio antes de empezar la batalla. Autor Caetano Previati 1.920.

Alertados de la presencia de Federico, los líderes de la Liga Lombarda habían reunido 3.500 hombres para bloquear la ruta del emperador a Pavía. Constaban estas fuerzas de 1.450 caballeros y 2.050 de infantería, también se incluía un carro de guerra conocido como Carrocio (Carro arrastrado por bueyes donde las ciudades-estado italianas portaban su estandarte. Guarnecida por sacerdotes y soldados, se situaba en el centro del ejército, como punto de mando y reunión de tropa. El carroccio representaba la identidad comunal de la ciudad estado y por eso infundía moral).

Entre la caballería lombarda se encontraba una unidad de élite conocida como la “Compañía de la Muerte” dirigida por Alberto da Giussano. Se componía de 900 hombres de armas que vestían un traje oscuro con el que cubrían la armadura con el símbolo de una calavera, llevaban pequeños escudos puntiagudos y largas lanzas. Esta compañía estaba formada por hombres escogidos que luchaban en grandes caballos y juraban que nadie huiría del campo de batalla por temor a la muerte y no permitirían que nadie traicionase a la ciudad de Milán huyendo.

La batalla comenzó con un ataque de la vanguardia lombarda a cargo de 700 jinetes que al hacer un reconocimiento del terreno se encontraron con 300 jinetes imperiales. Las tropas imperiales fueron sorprendidas y huyeron pero el Emperador reacciono con rapidez y un contraataque imperial quebró la resistencia lombarda. La batalla había comenzado fortuitamente y ninguno de los dos bandos tenía un plan preestablecido. Los anales de Colonia dicen que el Emperador consideraba indigno de su majestad imperial dar la espalda a sus enemigos, por lo que siguió adelante y atacó el Carroccio milanés.

Batalla de Legnano: lucha alrededor del carroccio milanés. Autor Mássimo d’Azeglio 1.831

Batalla de Legnano 1176. Autor Enrico Pollastrini

Tan impetuoso fue el ataque imperial que se llevó por delante la selecta guardia del Carroccio.  Entonces las tropas alemanas llegaron hasta donde estaba situada la Compañía de la Muerte, dirigida por Alberto Da Giussano, que había prometido vencer o morir que atacaron con desesperación. Este contraataque posibilito a la infantería lombarda reorganizarse.

El ímpetu de la carga de caballería ya se había desvanecido y los caballos alemanes se detuvieron incapaces de penetrar entre las picas de la infantería.

La resistencia de la infantería lombarda permitió que su derrotada pero no destruida caballería se reagrupara y regresase al campo de batalla atacando el flanco de la caballería imperial. Los jinetes imperiales, fatigados y hostigados por dos flancos, intentaron regresar a sus posiciones pero lo hicieron sin ninguna organización.

En medio del caos, el estandarte imperial fue capturado, muerto su portador de un flechazo y Federico Barbarroja se desplomó bajo su caballo muerto. La falsa noticia de la muerte de Emperador sembró el pánico entre las tropas imperiales que huyeron en desbandada y su campamento fue abandonado a los vencedores.

Batalla de Legnano muerte de Federico

Batalla de Legnano presunta muerte de Federico Barbarroja. Federico es herido y cae de sus caballo, autor Paolo Giudici 1.930. A la derecha lombardos buscando el cuerpo de Federico, autora Henrietta Elisabeth. Días más tarde Federico se presentaría solo en Milán

Los lombardos persiguieron a los imperiales y muchos fueron cazados en el río Tesino. El botín conseguido por la Liga Lombarda fue inmenso. Pero Federico no había muerto.

Tras varios días desaparecido, se presentó en Pavía solo. Pero el rumor de su muerte prevaleció durante muchos días, la emperatriz Beatriz I, condesa de Borgoña, que había permanecido en Como, se abandonó a la desesperación, y los vencedores buscaron incesantemente el cuerpo en medio de los montones de muertos.

La derrota convenció a Federico Barbarroja de la necesidad de una paz.

En una dieta celebrada en Venecia, haciendo de mediador el arzobispo de Maguncia entre el Emperador, el Papa y los diputados de las ciudades, se firmó una suspensión de hostilidades por seis años, bajo las mismas condiciones que sirvieron más tarde de base a la paz de Constanza (1183). Alejandro fue reconocido Papa legítimo, el protectorado de Roma pasó del Emperador al Papa; y Federico fue absuelto de la excomunión. Los obispos y abades nombrados por Federico y el anti-papa, continuaron en la posesión de sus beneficios. Las regalías debían pertenecer en adelante, una parte al Emperador, otra a las ciudades; los ciudadanos y funcionarios debían hacer juramento al Emperador y las tropas imperiales debían ser mantenidas por las ciudades a su paso por ellas: la alta justicia seria ejercida en nombre del Emperador por jueces superiores. Con esto se restableció la paz en Italia, celebrándose solemnemente ante la Basílica de San Marcos (en Venecia), la reconciliación entre las cabezas espiritual y temporal. Pero habiendo concertado el Emperador el casamiento de su hijo mayor, Enrique de Hohenstaufen, con Constanza, hija de Rogelio II y heredera de Nápoles y Sicilia con lo que estos Estados, hasta allí feudatarios de San Pedro, pasaron a la casa de los Hohenstaufen quedó viva la semilla de nuevas y sangrientas guerras entre el Emperador y el Papa.

Federico I no olvidó la falta de ayuda por parte de Enrique el León y aprovechó la hostilidad de otros príncipes alemanes hacia Enrique para juzgarle por insubordinación por un jurado de obispos y príncipes en 1.180. Despojo a Enrique de sus tierras y lo declaro proscrito. Acto seguido invadió Sajonia por lo que Enrique tuvo que exiliarse a Normandía donde permaneció tres años con su suegro Enrique II de Inglaterra hasta que se le permitió regresar a Alemania en 1.185.

Batalla de Cortenuova 1.237

En 1.236 el emperador Federico estaba en Alemania para calmar la rebelión de su hijo Enrique. En el otoño de ese año decidió regresar a Italia para suprimir la liga de municipios lombardos, que respaldada por el Papa Gregorio IX, impugnaban su autoridad. Llegó a Valeggio, cerca de Verona, y con la ayuda de Ezzelino III y otros líderes gibelinos, saqueó la ciudad de Vicenza. Satisfecho con este primer resultado, regresó a Alemania para tratar con la rebelión de otro príncipe alemán, dejando Hermann von Salza, Gran Maestre de la Orden Teutónica, en Italia para supervisar la situación.

Guerreros germanos en 1.200: 1 caballero ministerial con su escudo de armas en el escudo, lanza y cimera, lleva protección total de cota de malla, su casco es cilíndrico con protección facial, su caballo está protegido con acolchado; 2 caballero con protección total de cota de malla, lleva casco cilíndrico y sobrevesta con su escudo de armas; 3 arquero turingio, lleva yelmo tipo kettle o chapell, lleva un arco tipo logbow  pero algo más corto. Autor Graham Turner para Osprey

En agosto 1.237 el emperador regresó de nuevo a Italia con 2.000 caballeros, esta vez con el objetivo de aplastar definitivamente la Segunda Liga Lombarda. El resto del ejército estaba formado por gibelinos  de Cremona, Pavía, Módena, Parma y Reggio unos 1.000 infantes,  10.000 sarracenos de Sicilia, en total de 13 a 15.000 hombres.

El ejército imperial marchó primero contra Mantua, que decidió entregarse en lugar de ser arrasada y después contra Bérgamo, cuyo consejo de nobles tomó la misma decisión, pero no se sometieron formalmente. Federico invadió el territorio de Brescia, capturando Goito y Montichiari entre los otros, a pesar de la resistencia de este último dio tiempo a la mayoría de las tropas de la Liga Lombarda para llegar a Brescia. Los 2.000 caballeros y 6.000 infantes  liderados por Pietro Tiepolo, hijo del dux de Venecia ocupaban una posición favorable en Manerbio  en noviembre 1.237. Los dos ejércitos permanecieron quince días uno frente al otro sin presentar batalla, separados por un pantano que frustraba la eficacia de los caballeros. Federico cuyo ejército estaba agotando los  suministros, salió de su campamento en busca de una posición más ventajosa, y el 24 de noviembre 1.237 cruzó el río Oglio, marchando hacia el norte para esperar a los movimientos del enemigo en Soncino.

Guerreros germanos principios siglo XIII: 1 caballero de Saboya con protección total de cota de malla, yelmo cilíndrico en la mano lleva una cofia acolchada en la cabeza, lleva acolchado rojo sobre las brafoneras con protección en las rodillas; 2 Infante pesado de Arcles con cota de malla larga, almofar y casco semiesférico; 3 conde Luis II de Loos lleva un casco cilíndrico, cota de malla completa sobrevesta y cubrecaballo con sus colores. Autor Graham Turner para Osprey

Los lombardos creyeron los rumores, que habían sido hábilmente difundidos por el emperador, de que se retiraba a Cremona para pasar el invierno allí. Por lo tanto, ellos también dejaron el campo, volviendo a sus cuarteles. Sin embargo Federico había dejado un contingente desde Bérgamo a Cividate, que debería informarle de la retirada lombarda mediante señales de humo. Cuando el ejército lombardo había completado el cruce del río Oglio en Pontoglio y Palazzolo, las tropas imperiales vieron grandes nubes de humo y se trasladaron a Cortenuova, a unos 18 km de sus posiciones actuales.

La vanguardia imperial que incluía sarracenos y gente de a caballo, distribuidos en 7 divisiones, que fueron las primeras unidades para atacar a las unidades lombardas, seguidos por la infantería. Cogidos por sorpresa, los milaneses y piacentines fueron incapaces de formar una línea de defensa, y huyeron a Cortenuova. Cuando Federico y su fuerza principal llegaron al campo de batalla, se encontraron con caballeros, muertos o heridos y su paso bloqueado por caballos sin jinete. En Cortenuova, otros milaneses y tropas de Alessandria habían formado alrededor de su carroccio, donde los lombardos  lucharon valientemente, rechazando las cargas germanas y teutónicas.  Federico envió a los sarracenos para que con sus flechas, rompiesen las filas enemigas. Las hostilidades cesaron al caer la noche. Federico ordenó a sus tropas dormir con la armadura puesta y las armas a mano.

Batalla de Cortenuova

Batalla de Cortenuova de la Cronica Nuova de Giovanni Villani

Batalla de Cortenuova 1237

Por otro lado, el potestato de Milán, reconociendo que las tropas no podían resistir otra batalla, ordenó abandonar la ciudad junto con el carroccio y el resto del equipaje, la cruz que coronaba el carrochio fue desmontada, pero el vehículo seguía siendo muy grande y voluminoso.

En la madrugada del 28 de noviembre, los imperiales atacaron a los lombardos en retirada, que cayeron casi sin ninguna resistencia. Muchos se ahogaron en el río Oglio, que estaba desbordado. Al final, fueron capturados unos 5.000 lombardos, los muertos serían otros tantos miles. Sólo los milaneses perdieron 2.500 soldados en el campo de batalla.

El ejército del Liga Lombarda fue prácticamente aniquilado. Fedrico hizo una entrada triunfal en la ciudad aliada de Cremona, con el carroccio remolcado por un elefante y Tiepolo encadenado en él. Este último fue detenido por primera vez en Apulia y luego ejecutado públicamente en Nápoles. El carroccio más tarde fue enviado a Roma como una muestra del poder imperial.

La Liga Lombarda fue disuelta. Lodi, Novara, Vercelli, Chieri y Savona fueron capturadas o presentaron vasallaje al emperador, mientras que Amadeus IV de Saboya y Bonifacio II de Monferrato confirmaron su lealtad giblelina.

Milán, Brescia,   Piacenza y Bolonia continuaron en armas. Federico asedió  Milán rechazando toda negociación. Otras cinco ciudades, sin embargo, resistieron, y, en octubre de 1.238, tuvo que levantar el asedio de Brescia.

El emperador continuación, pasó a invadir el Estado Pontificio, y fue excomulgado por el Papa Gregorio IX.

Batalla de Benevento (1.266)

Tuvo lugar el 26 de febrero de 1.266, y enfrentó a los sicilianos de Manfredo de Hohenstaufen con los franceses de Carlos I de Anjou, que saldrían victoriosos.

El papa proclamó una cruzada contra  Manfredo de Hohenstaufen, dinastía reinante en Sicilia. Carlos de Anjou acudió con una fuerza de unos 26.000 efectivos que incluían 600 ballesteros montados.  Tras la conquista de la Abadía de Montecasino, la coalición de los angevinos se dirigió a Benevento, donde Manfredo y su sobrino Conradino tenían reunidas sus tropas.

Batalla de Benevento

Batalla de Benevento

Los franceses ocupaban una posición elevada, desplegando 900 jinetes provenzales en primera linea, 1.400 caballeros de Carlos en segunda línea, y 700 caballeros de Roberto de Flandes en tercera línea, cada caballero iba acompañado de dos infantes cuyo trabajo era matar cualquier soldado herido enemigo. A vanguardia había situado la infantería ligera para hostigar.

Manfredo aceptó el combate, pero la salida de sus tropas se vio ralentizada por el alboroto de la gente de la ciudad. Con la ciudad a sus espaldas, sus fuerzas cruzaron el río Calore por un estrecho puente, primero pasaron infantes sarracenos para cubrir el despliegue, detrás 1.200 mercenarios germanos, a continuación 1.000 jinetes mercenarios tuscanos y  lombardos bajo el mando de Galvano Lancia de Salermo, junto con unos 4,000 jinetes ligeros sarracenos, detrás Manfredo con 1.000 caballeros sicilianos.

Batalla de Benevento 1268

Batalla de Benevento 1268: Despliegue de Fuerzas

Cuando su primera línea musulmana entraba en combate, las tropas alemanas estaban aún saliendo de la ciudad. En un primer momento, los musulmanes traspasaron la primera línea enemiga compuesta por la infantería ligera, que fue masacrada. Entonces, la tropa de los provenzales, comandada por el mariscal Felipe de Monforte, cargó contra los musulmanes y consiguió vencerlos. Mientras tanto, las fuerzas alemanas de Manfredo, en medio de la batalla, contraatacan a los provenzales adoptando una formación en cuña.

Carlos de Anjou ordenó el ataque con su tropa y consigue derrotar el flanco de los alemanes. Ante la derrota Manfredo que se encontraba muy atrás para poderlos auxiliar, ordena a fuerzas sicilianas que se repliegan tras el puente. Manfredo, con apenas unos pocos centenares de hombres ilesos que pudo reunir, cayó allí mismo.

Batalla de Benevento muerte de Manfredo

Batalla de Benevento 1.266: Muerte de Manfredo

Esta batalla puso el reino de Sicilia bajo el poder angevino. Dos años más tarde deberá enfrentarse a Conradino en la batalla de Tagliacozzo.

 

Batalla de Tagliacozzo 1.268

Tuvo lugar el 23 de agosto de 1.268 con la victoria de Carlos de Anjou, rey de Sicilia, sobre Conradino, duque de Suabia.

Carlos, hermano de Luis IX de Francia, controlaba el Reino de Sicilia desde 1.266, tras la victoria de las tropas angevinas sobre las gibelinas en la batalla de Benevento. Contaba con el apoyo del papa Clemente IV.

Conradino, hijo de Conrado IV y nieto de Federico II Hohenstaufen, con tan sólo 16 años, intentó recuperar la corona de Sicilia,  para lo cual cruzó los Alpes al frente de un numeroso ejército germano entrando en Roma el 29 de junio de 1.268 donde se le sumaron las tropas de Enrique de Castilla.

Guerreros germanos mitad siglo XIII: 1 el obispo de Estrasburgo tanto el como su caballo están completamente protegidos por cota de malla, sobre la cimera lleva la mitra; 2 Infante de la milicia urbana lleva un gambesón acolchado; 3  ballestero montado lleva un haubert debajo de la sobrevesta; 4 infante de los Paises Bajos, lleva una cota de escamas corta. Autor Graham Turner para Osprey

El joven franqueó los Alpes en octubre de 1.267 a la cabeza de un importante germano; fue recibido con los brazos abiertos por los gibelinos de Verona. Desde su victoria en Benevento en 1.266 contra Manfredo, hijo legitimado de Federico II rey de Romanos, Carlos de Anjou, el poco escrupuloso hermano de San Luis, apoyado por el papa Urbano IV, ceñía la corona del reino de las Dos Sicilias.

El 29 de junio de 1.268, su sobrino Conradino entró en Roma y su ejército se vio reforzado por el de Enrique de Castilla; en total las fuerzas sumaban 6.000 caballeros alemanes, italianos y castellanos.

El 18 de agosto de 1.268 el ejército gibelino de Conradino abandonó Roma, cruzó la frontera del reino de las Dos Sicilias, atravesó la ciudad de Tagliacozzo y el 21 de ese mes acampó en Scurcola. Reanudó la marcha al día siguiente y cayó sobre la vanguardia del ejército de Carlos de Anjou. El francés bloqueó el avance germano situándose al otro lado del río Salto en posición defensiva.

Carlos de Anjou disponía de unos 4.000 hombres y dividió a su ejército en tres “batallas” o divisiones, dos de ellas estaban colocadas frente al puente que cruzaba el río  una detrás de la otra. Enrique de Cousances mandaba la división de vanguardia y llevaba las ropas de Carlos de Anjou y su estandarte para engañar al enemigo. La división a retaguardia era mandada por Alard de Saint-Válery.  Ocultó la tercera al enemigo en un valle cercano de la carretera de Arezzano, bastante lejos del puente, esta división estaba mandada por Carlos en persona.

Conradino dividió a sus tropas en tres divisiones o batallas  de 2.000 hombres de armas que avanzaron en columna hacia las fuerzas angevinas. Cuando la división de vanguardia, mandada por Enrique de Castilla,  la siguiente era mandada por Galbano Lancia y la tercera era mandada por Conradino.

Batalla de Tagliacozzo

Batalla de Tagliacozzo

Conradino atacó con la división de vanguardia de Enrique de Castilla para fijar al enemigo, mientras cruzaban el río Salto, envolviendo las fuerzas que guarnecían el puente por el flanco izquierdo aguas abajo.

Las fuerzas de Enrique de Cousances,  consiguieron rechazar esta primera intentona gracias a su mejor situación táctica, pero su situación se volvió muy comprometida cuando fueron atacados de flanco por las otras dos divisiones, Enrique fue muerto en batalla y.

Carlos de Anjou contemplaba el desfavorable desarrollo de la batalla. Estaba bastante desconcertado por el movimiento envolvente conseguido por Conradino, e incluso consideró la retirada. No obstante, al ver al enemigo disperso por el campo de batalla persiguiendo a los adversarios y saqueando el campamento francés, ordenó que la tercera “batalla” cargase. Al verla, los gibelinos pensaron que se trataba de una parte de su propio ejército que regresaba después de perseguir a los enemigos fugitivos, cuando quisieron darse cuenta de que eran las tropas güelfas, era ya demasiado tarde.

El choque fue muy duro y en poco tiempo las fuerzas de Conradino se vieron sobrepasadas, éste se dio a la fuga tomando la carretera hacia Roma mientras su estandarte caía en manos de las tropas de Carlos.

Batalla de Tagliacozzo fuga de Corradino

Batalla de Tagliacozzo 1.268: Fuga de Corradino. Autor Tommaso Minardi

Enrique de Castilla intentó resistir cargando de nuevo; un grupo de caballeros franceses, que estaban a las órdenes de Alard de Saint-Válery, fingió huir. Enrique se lanzó sobre ese grupo, Alard escogió el momento justo para volver grupas y cargar contra los castellanos, mientras otro grupo les atacaba de flanco. Deshechos por completo, las tropas de Enrique intentaron reorganizar una nueva carga, pero resultó inútil. Carlos de Anjou había ganado la batalla, Conradino, Federico y Galbano fueron capturados y decapitados en Nápoles en octubre. Enrique de Castilla fue encarcelado durante 23 años.

La permanencia de la Casa de Anjou en Siciliaduró hasta el año 1.282 en que fueron expulsados tras los sucesos conocidos como Vísperas sicilianas.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2015-05-13. Última modificacion 2017-06-24.