Edad Media El Imperio Germánico Los ejércitos del Imperio Germánico en la Edad Media

El feudalismo no se asentó en el Imperio al mismo tiempo que en el resto de Europa, el respeto, la lealtad y el sentido del deber entre caballeros o lo que se conoce como caballerosidad se asentó mucho más tarde, especialmente en las zonas fronterizas o marcas, donde los margraves poseían grandes efectivos para proteger las fronteras.

Comparados con otros monarcas europeos, los emperadores representaban figuras más bien débiles, a pesar de ser tirulares de vastos dominios. Sus príncipes eran hombres que poseían grandes fueudos que provenían directamente de la corona, incluían duques (herzoges), que originariamente dirigían el ejército. Había alrededor de 100 condes (grafen) de varios rangos y burgraves que mandaban en las ciudades imperiales.

Los príncipes competían por el poder, mientras que la baja nobleza lo hacia por consolidar su posición. Se calcula que hacia 1.300 había 10.000 castillos en Alemania, muchos de los cuales pertenecian a caballeros corrientes.

La guera privada (fehde) se aceptó, distinguiéndose de las guerras públicas (krieg) en las que participaban los emperadores o los príncipes.

 

Caballeros o ritter

El concepto de caballero o ritter no se estableció hasta el siglo XII, y el vínculo no era tan grande ni se promovía lealtad a un señor en concreto. Las asambleas feudales eran el organismo mediante el cual se reunían los caballeros para ir a la guerra, muchas veces estas asambleas se completaban con contingentes de tropas mercenarias.

En 1.235 había registrado 12.000 caballeros, el emperador confiaba más en las fuerzas de la Iglesia. En 1.045 Enrique III invadió Italia con 3 arzobispos, 10 obispos y 2 abades.

Barbarroja fijó las cuotas de fuerzas que los nobles y eclesiásticos debían aportar por un periodo de seis semanas, al final  no se pudo mantener esta estructura y empezaron a reclutar mercenarios. Barbarroja empleó de 7.000 a 10.000 jinetes musulmanes, su hijo fue llamado el sultán de Lucena.

Mercenarios musulmanes en 1250: 1 caballero germánico con el escudo de armas de von Mallinckrodt de Wesfalia, viste sus contemporáneos; 2 jinete-arquero sarraceno de Sicilia, lleva arco compuesto; 3 guardia personal bereber tunecino, lleva una adarga, lanza y espada y casco cónico y una protección lamelar, estos guardaespaldas musulmanes fueron muy comunes en aquella época; 4 arquero siciliano con casco cónico con protección nasal, y un gran cuchillo. Autor Graham Turner para Osprey

El gleven o lanza fue la manera más común de contar a los soldados. El termino gleve apareció por primera vez en el siglo XII. El sentido se transfirió al caballero y al pequeño grupo de hombres que le servían en la batalla. La composición exacta variaba. En el 1.300 la gleve o lanza se refería a 3 jinetes (1 caballero y 2 sargentos), en Suavia era 4 jinetes, en Nuremberg 2 jinetes y 1 lancero, en Estrasburgo 5 jinetes.

Las obligaciones feudales proporcionaban la oportunidad de reclutar a hombres libres, estos se reclutaban cuando había una petición imperial. Sin embargo se consideraban potencialmente peligrosos, ya que animaban a actitudes de desafío social. Hubo numerosos casos de levantamientos. Este reclutamiento perduró en el imperio más que en el resto de países, incluso avanzado el siglo XIII.

Caballero germano o titter en 1495

Caballero germano o ritter en 1495. Lleva un casco tipo sallet o salade con visor, lleva los pies completamente estirados y el centro de gravedad adelantado para aguantar mejor el impacto. El autor es Alberto Durero

 

Ministeriales

Un aspecto exclusivo del ejército germano eran los llamados los ministeriales o caballeros no libres, estos comenzaban su vida como hombres libres no nobles, que no poseían patrimonio como la hacían los vasallos libres. Podían pasar de señor a señor, ser contratados o incluso vendidos. Sus servicios eran muy apreciados por los terratenientes eclesiásticos ya que se contrataban cuando hacía falta y podían ser enviados a cumplir las exigencias imperiales sin merma de tierras o ingresos. Tal era su valor que su importancia aumentó hasta que, a finales del siglo XII, muchos poseían puestos imperiales distinguidos. De esta forma pasaron poco a poco a tener posesiones.

A finales del siglo XII, los ministeriales eran muy parecidos a los caballeros libres, incluso algunos llegaron a ser poderosos, llegando a poseer varios castillos, otros tenían feudos pero estaban obligados a servir a su señor.

Los ministeriales resultaban vitales para cualquier señor que buscase poder y protección. Se utilizaban en reyertas y para ocupar castillos. Residían en fortificaciones o torres. Algunos se alzaban contra su señor, sobre todo cuando éste estaba ausente. Federico Barbarrosa colgó a varios de sus ministeriales por causar disturbios mientras se encontraba ausente en la Segunda Cruzada.

Guerreros germanos siglo XIV: izquierda principios de siglo: 1 Rey con sobrevesta y yelmo alado; 2 infante con escudo triangular y yelmo tipo kettle o chapel; 3 ballestero con cota de escamas sobre cota de malla. A la derecha mitad del siglo: 1 caballero con cota de malla y refuerzos en brazos y piernas, lleva un yelmo con una cimera en forma de león; 2 infante con cota de malla, protecciones metálicas y yelmo esferico-cónico; 3 auxiliar cumano. Autor Angus McBride

Milicias de ciudades

La inestabilidad de una región significaba que los pueblos y ciudades de la zona que disponer algún tipo de fortificaciones y una milicia de la ciudad para la defensa. La milicia de la ciudad era reclutada e instruida por barrios. Cada barrio de la ciudad se esperaba que proporcionase tropas e instrucción a un número de tropas. Algunos de los barrios se centraron en torno a los gremios del distrito. Las ciudades a menudo contenían arsenales de equipos para su milicia, aunque por lo general dependía de la persona su abastecimiento. Los pocos ricos tendrían una montura y formarían la caballería, los jinetes urbanos tendían a actuar como fuerzas de apoyo para el resto del ejército. La mayoría de la milicia eran una mezcla de infantes y lanzadores de proyectiles, por lo general, ballesteros  y arqueros. La ballesta se usaba normalmente en las ciudades germanas, especialmente en los Países Bajos y a veces se establecían rivalidades entre los distintos gremios.

Las milicias normalmente sólo se esperaba que luchasen  en defensa de la ciudad y en sus inmediaciones. Aunque muchas ciudades y pueblos tenían ordenanzas que requerían a sus ciudadanos instruirse en tiempo de paz, pera era muy hacerlo cumplir y como resultado las milicias tendían a ser de dudosa calidad. Aunque con frecuencia adecuada para la defensa de las murallas de la ciudad y en el campo  de batalla tenían un papel secundario.

Desde mediados del siglo XV, muchas de las milicias más grandes habían comenzado a usar la pica.  Esto era en parte debido al impacto de los mercenarios de los cantones suizos, esos mercenarios y ejércitos de las tierras bajas. La ventaja principal de las picas sobre las lanzas tradicionales era su coste. Las ciudades eran capaces de recaudar muchos más piqueros que lanceros. Un equipo eficaz para un lancero incluía un escudo amplio, una cota o protección similar, casco y espada o daga. Una falange de picas solo necesitaba siendo realistas protección para las primeras filas. La pica  tenía un efecto disuasivo mucho mayor  para caballeros montados, incluso con tropas de limitada instrucción se podía formar una efectiva falange de picas.

En el siglo XV muchas de las ciudades más grandes tenían su propia artillería. Estas a menudo estaban mandadas y nutridas por  mercenarios que normalmente tenía las habilidades necesarias. La utilización de mercenarios para complementar y sustituir a algunas milicias se convirtieron en una práctica cada vez más común en el siglo XV. Las ventajas para la ciudad eran varias, las tropas eran profesionales, por lo general bien armados y no ciudadanos. La desventaja obvia era la posibilidad de la traición o de las deserciones.

Las ciudades crearon ligas para defenderse, del poder de algunos nobles, y los nobles por su parte también crearon ligas para protegerse de los príncipes y de las ciudades.

La Liga Suaba (fundada en 1376) y la Renana (1381) se establecieron para prevenir la que el emperador cediese las ciudades para cubrir sus deudas. Estas ligas se volvieron una gran amenaza para sus vecinos como para aquellos que a los que se suponía iban a  contrarrestar. El poder de esas dos Ligas fue destruido en la batalla de Döffingen en 1.388 cuando fueron derrotados decisivamente por una alianza de los caballeros. Una nueva Liga de Suabia fue fundada en 1.488 e incluyó más de 22 ciudades, numerosos caballeros, nobles y prelados.

Guerreros germánicos en 1500

Guerreros germánicos en 1.500: 1 caballero germánico, lleva una armadura tipo maximiliana que reemplazó a la gótica, no lleva protección en las piernas para poder luchar mejor a pié, lleva un yelmo tipo armet; 2 infante alabardero, lleva cota de malla corta u un peto por encima, el yelmo es tipo sallet, no lleva protección en las piernas; 3 escopetero lleva un arma de fuego que ya no se dispara con una mecha, sino por una serpentina, lleva una ropa extravagante. Autor Angus McBride para Osprey.

 

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2015-05-14. Última modificacion 2017-06-25.