Edad Moderna El imperio Otomano Mehmet II el “Conquistador” (1451-81)

Consecuencias de la caída de Constantinopla

Por la tarde del 29 de mayo de 1453, Mehmed o Mehmet hizo su entrada triunfal por la puerta de Andrianópolis, siendo aclamado por sus tropas como el Fatih o Conquistador. Se dirigió a la iglesia de Santa Sofía, desmontó enfrente de la gran iglesia y se arrodilló, tomando un poco de tierra que se la puso por encima del turbante como gesto de humildad ante Dios. Después de inspeccionar varios de los palacios de Bizancio, prefirió quedarse en su tienda de campaña en las afueras de la puerta de San Romano, ya que ninguno de estos edificios presentaba las condiciones para acoger el Sultán.

La caída de Constantinopla puso fin al Imperio Romano de Oriente y consolidó el gran Imperio otomano, que trasladó su capital a Constantinopla, a partir de ese momento sería llamada Estambul hasta la actualidad. Mehmed tomó el título de Kaiser-i Rum, es decir, emperador romano y señor de las dos tierras y de los dos mares, en alusión a Anatolia y los Balcanes. Mehmed también tenía sangre del linaje de la familia imperial Bizantina, porque varios de sus predecesores habían tomado en matrimonio a princesas bizantinas, como el Sultán Orhan I, que había contraído nupcias con Teodora, hija de Juan VI Cantacuceno.

La gran catedral de Santa Sofía fue transformada en mezquita, recibiendo de Mehmed un subsidio anual de 14.000 ducados de oro para mantenimiento y servicios. La suerte corrida por Santa Sofía, causó una gran conmoción en Occidente, y se pensaba que era el principio del fin del cristianismo. Tuvo una gran implicación simbólica, pues fue vista como la superioridad de una religión frente a otra. Se llegaron a iniciar conversaciones para formar una nueva cruzada que liberase Constantinopla del yugo turco, pero ninguna nación estaba dispuesta a ceder tropas en aquel tiempo. El comercio entre Europa y Asia quedó cortado por tierra y por mar para los mercaderes cristianos, que buscarían rutas alternativas que llevaran a la India y a China, de donde provenían las especias usadas para conservar los alimentos, la seda, y demás de artículos de lujo.

El 1 de junio de 1453, el gran visir Candarli Halil pachá (pasha o bajá) el Joven, fue arrestado y decapitado por recibir, y sus propiedades confiscadas por recibir sobornos de los bizantinos. Reunió todo el poder en su persona y no nombró a otro gran visir como su consejero en los años posteriores a la ejecución de Halil pachá. En el verano de 1454 nombraría a un nuevo gran visir, Mahmut pachá, un bizantino de noble linaje convertido al Islam que serviría en la corte por dos décadas.

En septiembre de 1453, Mehmed II empezó a levantar a Constantinopla de las cenizas. La ciudad estaba casi desierta desde mayo, así que hubo que deportar a grupos de musulmanes y cristianos del Asia Menor y de los Balcanes y establecerlos en los barrios abandonados. A fin de favorecer el regreso de los bizantinos, Mehmed hizo reunir al clero bizantino para que eligieran un nuevo patriarca, y de la asamblea surgió el nombre de un antiguo secretario de Juan Paleólogo, llamado Jorge Scolarios. Pero Jorge no aparecía por ningún lado, hasta que alguien se acordó que estaba encarcelado en Adrianópolis. Mehmed le hizo regresar con todos los honores y fue investido patriarca, cargo que desempeñó con el nombre de Genadio II Scolarios. En consonancia con su política de tolerancia religiosa, Mehmed también haría designar a un gran rabino y a un patriarca armenio.

Mehmed intentó el regreso de venecianos y genoveses, para ocupar el barrio comercial de Gálata y Pera, pero en este caso, el Sultán tuvo que darles garantías de seguridad.

Batalla de Belgrado (1456)

Una vez estabilizado el Imperio, Mehmed prosiguió su actividad de expansión, y logró hacerse con el control de la mayoría de islas del Egeo entre 1454 y 1455 (salvo Lesbos, que resistió hasta 1461).

A comienzos del año 1456, Mehmed II, comenzó la preparación de una campaña contra Hungría. El sultán otomano estaba dispuesto a tomar Belgrado (Nándorfehérvár), ciudad que consideraba la llave de Hungría. Tras la conquista de Constantinopla, Mehmed II había entrado en un estado de optimismo que le llevó a declarar: “Dentro de dos meses estaré comiendo tranquilamente en Buda”.

Mientras tanto, en Hungría Ladislao V daba muestras de debilidad, aunque terminó decretando el alistamiento general para defender el país. El rey, influenciado por Ulrico II de Celje fue incapaz de imponerse a la nobleza y cuando supo que el ejército turco se acercaba a Hungría huyó junto a su consejero a Viena para participar en una cacería. El legado papal, Juan Carvajal, reclamó apoyo militar para Hungría y al mismo tiempo ordenó al monje franciscano Juan de Capistrano que reclutara un ejército cruzado de campesinos y ciudadanos. Juan Hunyadi fue de nuevo el encargado de coordinar y controlar las operaciones defensivas a lo largo de la frontera húngara.

En mayo de 1456, dejó Belgrado bajo el control de una fuerte guarnición que estaba bajo el mando de su cuñado Miguel Szilágyi. Para ganar tiempo para el reclutamiento que estaba llevando a cabo Juan de Capistrano, Juan Hunyadi, cruzó el Danubio con el objetivo de retrasar la vanguardia turca. Su acción aseguró la llegada de voluntarios de Bohemia, Moravia y Polonia, además de tropas húngaras.

Belgrado poseía los mejores avances en poliorcética (dotada de murallas triples) y además estaba ubicada en la confluencia entre el río Danubio y el río Sava por lo que era fácil su defensa.

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Belgrado fortificaciones medievales. Historical Animation Association realizado por Total War

Mehmed II hizo construir una importante flota para atacar a la fortaleza desde el río. La flota estaba compuesta por 200 barcos y galeras. El ejército turco estaba formado por entre 80.000 y 100.000 soldados y contaba con 300 cañones. Mientras la flota bloqueaba el Danubio al este y norte de la fortaleza, el ejército se desplegaba frente a la parte sureste de la ciudad. En el ala izquierda junto al río Sava situó a las fuerzas provinciales de Anatolia, en el centro las tropas profesionales o kapikuli con los jenízaros, y en el ala derecha las tropas provinciales de Rumelia junto al Danubio.

Las fuerzas cruzadas eran de unos 7.000 efectivos en la ciudad al mando de Miguel Szilágyi, Hunyadi había reunido 15.000 efectivos, de los cuales 12.000 eran veteranos y 1.000 caballeros, y Capistrano había reunido unos 25.000 efectivos, la mayoría campesinos sin experiencia.

El 10 de julio comenzó el bombardeo de la ciudad, los defensores de la ciudad, gracias al valor de un jinete que consiguió romper el cerco y ponerse en contacto con Hunyadi, la ciudad estaba perdida si no se reforzaban sus defensores en un plazo de 3 días.

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Asedio de Belgrado 1456. Historcial Animation Association realizado por Total War

El 13 de julio de 1456, Hunyadi lanzó a la flota húngara que eran unas 200 embarcaciones de todo tipo y a sus tropas contra la flota otomana. La batalla comenzó con un ataque por parte de la flota húngara, que rompieron las cadenas que ataban la flota otomana. Simultáneamente, Miguel Szilágyi ordenó a los barcos que permanecían en Belgrado que atacasen la retaguardia otomana. Juan Hunyadi apoyó a la flota con artillería desde tierra. La flota otomana atacada desde varios puntos al mismo tiempo no supo responder y Mehmed II tuvo que ordenar al comandante de la flota que quemara los barcos para que no pasaran a manos húngaras, pero consiguieron capturar 4 grandes navíos y 20 pequeños.

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Asedio de Belgrado (1456). Despliegue de fuerzas

Tras esta victoria el control del Danubio correspondía a los húngaros. Juan Hunyadi pudo abastecer la ciudad e introducir en Belgrado sus mejores tropas, mientras que el resto de las tropas cruzadas se establecieron frente al flanco izquierdo turco, en el lado más cercano al río Sava.

Mehmed II continuó con el asedio con su ejército.  Después de una semana de duro bombardeo con la artillería, empezó a abrir brechas en las paredes de la fortaleza por varios lugares. El 21 de julio, Mehmed II ordenó un ataque total contra la fortaleza, ataque que fue encabezado por los jenízaros; comenzó en el ocaso y continuó durante toda la noche. El ejército atacante entró en tromba en la ciudad, y después inició el asalto a la fortaleza.

Cuando un jenízaro turco casi había logrado fijar la bandera del sultán encima de un bastión de la fortaleza, un soldado llamado Titus Dugović (Dugovics Titusz en húngaro) lo agarró y juntos cayeron desde la muralla, (por este acto el rey, ennobleció al hijo de Titus tres años más tarde.

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Asedio de Belgrado (1456). Muerte de Tito Dugovics el 21 de julio. Autor Wagner Sándor

Este fue el momento crucial del sitio, Hunyadi ordenó a los defensores lanzar madera cubierta de alquitrán y cualquier material inflamable al foso y después lo prendió fuego. Pronto una pared de llamas separó a los jenízaros que luchaban en la ciudad de sus camaradas que intentaban entrar en la parte más alta de la ciudad a través de las brechas abiertas. Los asaltantes que se habían introducido en la ciudad se quedaron aislados y fueron masacrados por los húngaros.

Desarrollo de la batalla

A la mañana siguiente (22 de julio de 1456) los cruzados iniciaron un ataque a pequeña escala que no había sido organizado por Juan Hunyadi ni por Juan de Capistrano, desde la orilla del río Sava. Juan de Capistrano intentó al principio llamar al orden a sus hombres para que se refugiaran dentro de las murallas, pero pronto se encontró rodeado por unos 2.000 cruzados, y dirigió a sus cruzados a atacar a los anatolios por retaguardia, a través del río Sava. Al mismo tiempo, Hunyadi lanzó una desesperada carga desde el fuerte para tomar las posiciones de artillería del campamento turco.

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Asedio de Belgrado (1456). Juan Hunyadi encabeza un contraataque en las posiciones de artillería en el campamento turco. Autor Peter Dennis
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Batalla de Belgrado (1456. Contraataque húngaro). En el centro se puede distinguir a Juan de Capistrano, con la cruz en la mano y detrás Juan Hunyadi. Pintura húngara del siglo XIX

Tomados por sorpresa en este extraño giro de los acontecimientos y paralizados por un miedo inexplicable, los turcos huyeron. Los jenízaros del Sultán, que eran unos 5.000 efectivos y que estaban agotados del esfuerzo del día anterior, trataron desesperadamente de controlar la situación, pero fueron superados por los jinetes de Hunyadi. Mehmed II intentó contraatacar enviando a sus kapikulis al combate, pero estas tropas estaban desorganizadas y no pudieron contener el avance húngaro. Durante la noche, Mehmed, al que habían tenido que sacar del campo de batalla herido por una flecha, ordenó la retirada general hacia Sofía,  llevando a sus heridos en 140 carros.

Se puede ver una reproducción de la batalla en esta dirección: https://www.youtube.com/watch?v=gQAiPq0Rwqc

Secuelas de la batalla

Después de 40 días el asedio fue levantado. Los turcos perdieron 28 cañones, 100 galeras y tuvieron 13.000 muertos, heridos y prisioneros, a estos hay que sumar las bajas producidas por los serbios durante su retirada.

La victoria de Belgrado se conmemoró con el decreto del Papa Calixto III, donde la campana del mediodía en todas las iglesias del mundo se tocaría en honor a la victoria húngara sobre las fuerzas islámicas. El Papa Calisto además catalogó a Juan Hunyadi como: “El más extraordinario hombre que el mundo vio en 300 años”.

La victoria en Belgrado hacía pensar que existía la posibilidad de que las potencias cristianas formasen un ejército bajo el mando de Juan Hunyadi y expulsar a los otomanos. El nuevo papa Pío II, aprovechando el debilitamiento turco, llamó a una nueva cruzada, pero nadie hizo caso al llamamiento del Pontífice y el poder de los turcos quedaba plenamente asentado.

Poco después de la lucha se desató una plaga en Belgrado que causó numerosas bajas. Juan Hunyadi resultó afectado y el 11 de agosto de 1456, cuando regresaba a Buda, se encontró la muerte en Zemun. Capistrano murió poco después el 23 de octubre.

Tras la muerte del rey Ladislao V en 1457, el caos sobrevino en el reino por el trono vacante, por lo que no se pudo sacar ninguna ventaja de la victoria. Poco después un consejo de nobles votó y eligió al hijo de Juan Hunyadi, Matías Corvino, como sucesor. Matías fue coronado rey húngaro en 1458.

Gracias a la efectiva defensa de Hungría por parte de Juan Hunyadi y las reformas militares establecidas por su hijo Matías Corvino, los otomanos no volvieron a atacar Hungría hasta 1521.

Nuevas conquistas

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Imperio Otomano a la muerte de Mehmet II

En su afán por hacer olvidar el fracaso ante los muros de Belgrado, se dedicó en los años siguientes a campañas más sencillas: Primero asentó definitivamente su poder sobre la península de Morea (sur de la actual Grecia) que cayó en 1460, y después emprendió una campaña contra el Imperio de Trebisonda.

A principios de octubre de 1461 el ejército otomano y una armada de varios cientos de navíos, se presentaron ante Trebisonda, morada de los emperadores Comneno desde los días de la Cuarta Cruzada. El asedio se prolongó durante 21 agotadores días, hasta que finalmente el basileo David, a través de un emisario, negoció la rendición de su capital. Mehmed le permitió retirarse con sus bienes e instalarse en el territorio de Serrés.

En 1463 David se encontró en Adrianópolis con Demetrio Paleólogo, el desposeído déspota de Morea, lo cual fue interpretado como una conspiración por el Sultán, que ordenó inmediatamente su ejecución y la de siete de sus ocho hijos.

Después regresó a Europa en 1462 y sometió Valaquia, Caramania y, en especial, del estrecho de Negroponto, un enlace vital en las comunicaciones entre la Europa continental y Asia Menor. Bosnia cayó en 1463 y Albania en 1470, ese mismo se hizo con el control de las importantes regiones de Valaquia. En 1472 tuvo que regresar rápidamente con sus tropas, a Asia, debido a que los persas de Ak Koyunlu habían invadido Capadocia y amenazaban con controlar esta región, desde donde podían complicar la propia capital imperial, Estambul.

Guerra turco-veneciana (1463-79)

Aunque Venecia era dependiente del comercio con los otomanos, varios incidentes como en noviembre de 1462, cuando Turahanoğlu Ömer bey, el comandante otomano en el centro de Grecia, atacó y casi tuvo éxito en la toma de la fortaleza veneciana de importancia estratégica de Lepanto (Nafpaktos). El 3 de abril de 1463, el gobernador de Morea, Isa Beg tomó la ciudad veneciana de Argos, tensando las relaciones.

El 12 de septiembre de 1463, Venecia y el rey de Hungría, Matías Corvino, firmaron una alianza, seguido por una alianza con el Papa y el duque Felipe el Bueno de Borgoña el 19 de octubre. De acuerdo con sus términos, a la victoria, los Balcanes serían divididos entre los aliados.

La nueva alianza lanzó una ofensiva en dos frentes contra los otomanos: un ejército veneciano, bajo el capitán general del mar, Alvise Loredan desembarcó en la Morea, mientras que Matías Corvino invadió Bosnia. Al mismo tiempo, Pío II comenzó a preparar un ejército en Ancona, con la esperanza de conducirlo en persona.

A principios de agosto, los venecianos retomaron Argos y refortificaron el istmo de Corinto, restaurando la Muralla de Hexamilion y dotándola de muchos cañones. Luego procedieron a sitiar la fortaleza del Acrocorinto, que controlaba el noroeste del Peloponeso, pero poco después tuvieron que retirarse. En Bosnia, Matías Corvino incauto más de sesenta plazas fuertes y logró tomar su capital, Jajce después de un asedio de 3 meses, el 16 de diciembre de 1463.

El sultán Mehmed II envió a su gran visir, Mahmud pachá Angelovič con un ejército contra los venecianos. Para hacer frente a la flota veneciana, que se había puesto a la entrada del Estrecho de los Dardanelos, el sultán ordenó además la creación del nuevo astillero de Kadirga Limani en el Cuerno de Oro, y de dos fortalezas para proteger el estrecho, Kilidulbahr y Çanakkale. Los otomanos llegaron al Istmo justo a tiempo para ver al ejército veneciano, desmoralizado y plagado de disentería, dejando sus posiciones y navegando hacia Nauplia. El ejército otomano arrasó Hexamilion, y avanzó a la Morea. Argos cayó, y varios fuertes y localidades que habían reconocido la autoridad de Venecia volvieron a su lealtad a los otomanos. Zagan pachá fue reelegido como gobernador de la Morea.

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República de Venecia y el Imperio otomano. Rutas comerciales venecianas

En 1464, Venecia designó a Segismundo Malatesta, uno de los más hábiles generales italianos, como comandante de las fuerzas terrestres en Morea. Las fuerzas a su disposición, junto con mercenarios y estradiotes, sin embargo, eran limitadas, y en su paso por la Morea fue incapaz de lograr mucho. En el Egeo, el nuevo almirante veneciano, Orsato Giustinian, trató de tomar Lesbos en la primavera de 1464, y sitió la capital Mitilene durante seis semanas, hasta la llegada de una flota otomana bajo Mahmud pachá el 18 de mayo que le obligó a retirarse.

En 1466 la flota veneciana mandada por Vettore Cappello tomó las islas del norte del Egeo, Imbros, Tasos y Samotracia, y luego navegó hacia el golfo de Salónica. El 12 de julio, desembarcaron en El Pireo, y marcharon contra Atenas, que entonces era una importante base regional de los otomanos; pero no consiguieron tomar la Acrópolis, viéndose obligados a retirarse a Patrás, capital del Peloponeso y sede del bey otomano, que estaba siendo sitiada por las fuerzas conjuntas de venecianos y griegos. Ömer bey repentinamente apareció con 12.000 jinetes y atacó a los sitiadores, que contaban solamente con 2.000 efectivos, haciendo 600 muertos y un centenar de prisioneros. Cuando Cappello llegó a Patrás fue derrotado, teniendo que retirarse a Negroponte con los restos de su ejército.

En la primavera de 1466, los albaneses dirigidos por Skanderbeg, aprovechando la guerra contra Venecia, se levantaron contra los otomanos. El sultán Mehmed marchó con un gran ejército contra los albaneses, derrotándolos y regresando a Estambul. Tras la retirada del sultán, Skanderbeg pasó el invierno en Italia, en busca de ayuda. A su regreso a principios de 1467, sus fuerzas salieron de las tierras altas, derrotando a Ballaban pachá y levantando el asedio de la fortaleza de Croia (actual Krujë ) atacando Elbasan pero no logrando capturarla. Mehmed II respondió marchando otra vez contra Albania. Prosiguió enérgicamente los ataques contra los bastiones de Albania, y envió destacamentos para atacar las posesiones venecianas y mantenerlos aislados. Los otomanos fallaron de nuevo en tomar Croia, y en subyugar el país.

Después la muerte de Skanderbeg en 1468, algunas guarniciones albanesas y venecianas continuaron manteniendo territorios codiciados por los otomanos, como Žabljak Crnojevića, Drisht, Lezha y Shkodra (Scutari). Mehmed II envió sus ejércitos para tomar Shkodra en 1474, pero fracasó. Luego se fue personalmente para dirigir el asedio de Shkodra (Scutari) de 1478-79.

Los venecianos y los shkodranos resistieron los asaltos y continuaron para mantener la fortaleza, hasta que Venecia cedió Shkodra al Imperio otomano en el tratado de Constantinopla como condición para poner fin a la guerra. Por el que Venecia y el Imperio otomano firmaron una paz totalmente beneficiosa para Mehmed; ya que conservaba Negroponto (Chalcis en la isla de Eubea), arrebatado a Venecia el 5 de agosto, y también se le cedía la fortaleza fronteriza de Shkodra (Scutari), nexo de unión entre la república adriática y los Balcanes superiores.

Batalla de Otlukbeli (1473)

Los Ak Koyunlu, también llamados ovejas blancas según las crónicas bizantinas, estaban presentes en Anatolia oriental desde al menos 1340, y la mayor parte de los líderes Ak Koyunlu, incluyendo el fundador de la dinastía, Uzun Hasan, se casaron con princesas bizantinas.

Los turcomanos Ak Koyunlu adquirieron tierras por vez primera en 1402, cuando Tamerlán les entregó todo Diyarbakır, en lo que hoy es Turquía Oriental. Durante largo tiempo, los Ak Koyunlu fueron incapaces de expandir su territorio, pues los rivales Kara Koyunlu llamados los ovejas negras, les mantenían a raya. Sin embargo, esto cambió con el gobierno de Uzun Hassan que derrotó al líder de los turcomanos ovejas negras, Yahán Shah, en 1467.

Tras la derrota de los ovejas negras, Uzun Hasan fue capaz de tomar Bagdad, junto con territorios alrededor del golfo Pérsico. Se expansionó hacia Irán llegando hasta Jorasán. Sin embargo, en esa época, el Imperio otomano también buscaba expansionarse hacia el Este, una seria amenaza que forzó a los Ak Koyunlu a una alianza con los karamánidas de Anatolia central para hacer frente a los otomanos.

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Batalla de Otlukbeli (1473). El imperio otomano contra el imperio Ak Koyunlu

Uzun Hasan, continuó la tradición de estrechas relaciones con los bizantinos, por lo que apoyó el Imperio de Trebisonda y les envió ayuda militar, pero su apoyo no fue suficiente para salvar a Trebisonda de las fuerzas otomanas. Mehmed II conquistó toda la región oriental del mar Negro. Uzun Hasan decidió buscar la ayuda de los poderes cristianos porque pensaba que los otomanos regresarían para su propio reino. Por lo tanto, decidió firmar un tratado con la república de Venecia, el rival del Imperio otomano en ese momento.

En respuesta al tratado de Uzun Hasan con Venecia, el sultán Mehmed II primero envió a varios contingentes jenízaros, mandados por varias prominentes figuras, incluyendo Radu cel Frumos, para reforzar guarniciones cruciales y esperar el ataque de los rebeldes anatolios.

Otra razón de las tensiones entre Ak Koyunlu y otomanos fue la posición política de otra poderosa tribu de Anatolia, los karamánidas. Kasım bey, el gobernante de los karamánidas, estaba apoyando el creciente poder de Uzun Hasan. Estas dos potencias estaban trabajando en cooperación contra el avance otomano en Anatolia. En 1471, una exitosa operación otomana contra karamánidas redujo el poder de la tribu.

Mehmed II regresó en 1473 avanzando al frente de una fuerza compuesta por unos 60.000 jinetes, 80.000 infantes y 300 barcos de guerra para derrotar a Uzun Hasan. Estaba acompañado por el príncipe Mustafá, el príncipe Bayezid o Bayaceto II y Davud pachá. Mientras el ejército otomano se movía entre las montañas del mar Negro Oriental, las tropas de Uzun Hasan se acercaron en secreto, planeando tenderle una emboscada en las montañas. Las tropas de reconocimiento otomano detectaron que el enemigo estaba muy cerca y Mehmed ordenó la retirada inmediata.

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Batalla de Otlukbeli (1473). Movimientos de fuerzas

El terreno en que se enfrentaban los dos ejércitos era un valle de un río ambos ocupando las alturas. Era muy difícil el empleo de la caballería debido a las rocas y desigualdad del terreno. Mehmed decidió presentar batalla la llanura de Tercan en Otlukbeli.

El príncipe Mustafá se situó en la derecha con las tropas de Rumelia, Mehmed II se situó en el centro con Davud pachá con las fuerzas kapikuliy, Beyacid o Bayaceto II en la izquierda con las tropas de Anatolia.

Los turcomanos tenían un ejército tradicional más o menos con los mismos efectivos, que contenía cantidades considerables de caballería ligera, se desconoce sus efectivos. Se sabe que David Mirza Zeynel desplegó en la derecha, Uzun Hasan en el centro y Mehmed Bakır con los karamanidas en la izquierda.

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Batalla de Otlukbeli (1473). Despliegue de fuerzas

No hay muchos datos de la batalla, el ejército otomano estaba utilizando la última tecnología, disponían de arcabuces y cañones. Davut pachá ganó la batalla con las tropas principales y derrotó a las tropas de la vanguardia de Ak Koyunlu. Luego mandó disparar contra el flanco derecho de Mirza Zeynel, así, el ala derecha Ak Koyunlu se derrumbó. Mientras tanto, en el ala derecha otomana, el príncipe Bayaceto atacó e hizo huir del campo de batalla a Mehmed Bakır que mandaba el flanco izquierdo de Ak Koyunlu. El lado otomano obtuvo una victoria decisiva, mientras que el ejército turcomano fue casi destruido en un solo día.

Se estiman en unas 30.000 muertos en el bando turcomano y 1.000 en el bando otomano. Después de la victoria, Mehmed no siguió adelante. La tierra era apta para emboscadas, considerando que las unidades de reconocimiento tardaron en detectar al enemigo. Dejó que el grueso enemigo se fugara.

Guerra contra Vlad Dracul

Ascenso al poder de Vlad Dracul

Vlad III Dracul o Vlad Draculea o Vlad Tepes (en rumano empalador) sería el personaje en que se basó Drácula, era hijo legítimo del voivoda Vlad II de Valaquia, apodado el Diablo. En 1444, con apenas 13 años, marchó a la corte otomana, junto con su hermano Radu, como rehén o garantía de sumisión. Vlad II, en efecto, había establecido con los turcos una alianza que le valió la enemistad del regente de Hungría, Juan Hunyadi, de origen valaco. En 1447 este preparó una ofensiva contra Vlad, apoyándose en los boyardos valacos, nobles pro-húngaros. El resultado fue el asesinato de su padre, que murió apaleado, y de su hermano Mircea, al que quemaron los ojos y después enterraron en vida.

Irritado por la pérdida de su aliado en Valaquia, el sultán otomano Murad II declaró a su hijo Vlad Dracul pretendiente al trono. Al año siguiente lanzó a sus tropas contra Hunyadi, derrotándolo totalmente en la batalla de Kosovo. Vlad aprovechó la circunstancia para apoderarse del trono de Valaquia, pero su primer período de gobierno duró poco, pues en el mismo año 1448 fue expulsado a instigación de Hunyadi.

Vlad se refugió inicialmente en la corte del sultán otomano, con la esperanza de que lo ayudara a volver a Valaquia. Pero, defraudado en sus aspiraciones, en 1449 marchó a Moldavia, donde tenía parientes. En los años siguientes intervino en las luchas intestinas moldavas, hasta que en 1451 marchó a Transilvania.

Instalado en ciudades alemanas del país, como Kronstadt, trató de reunir apoyos con vistas a recuperar el trono de Valaquia. La oportunidad le llegó tras la conquista de Constantinopla por Mehmet II en 1453. Viendo a Hungría cada vez más amenazada por los otomanos, Hunyadi se lanzó a buscar aliados para un enfrentamiento directo con los turcos. El noble que entonces era voivoda de Valaquia se mostraba cada vez más entregado a los otomanos, y Hunyadi pensó en sustituirlo llamando a Vlad. Este olvidó todo rencor por la muerte de sus familiares y se alió con Hunyadi.

Fue así como en 1456 logró hacerse de nuevo con el gobierno de Valaquia. Inició entonces su fase de gobierno más larga, hasta 1462, aquella que le ganaría ante los contemporáneos y la historia la reputación siniestra que desde entonces lo acompañó. Preparó una cruel venganza contra los boyardos, que en su mayoría eran pro-otomanos, el Domingo de Resurrección de 1457.

Preparó una gran comida en su salón, que había sido agrandado. Al llegar les preguntó que cuántos señores habían tenido, a lo que ellos no supieron contestar, ya que habían tenido tantos como habían asesinado. Tras esta revelación, empaló a unos 500, los más viejos. Para ello utilizaba estacas afiladas que ponía sobre su estómago o corazón y les iba atravesando poco a poco hasta que morían. El resto de elegidos murieron con otro tipo de empalamiento, por la parte roma introducida por el ano. Esto alargaba la agonía de la víctima. A los jóvenes y fuertes les condenó a construir su castillo en lo alto de una montaña, el castillo de Poenari en los Cárpatos. Hasta allí acudieron tras la cena, falleciendo algunos durante el camino. En su construcción participaron tanto hombres como mujeres.

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Vlad Dracul supervisando la ejecución de alemanes sajones asentados en Transilvania mediante el empalamiento. Autor Angus McBride

Al mismo tiempo, el voivoda aplicó las mismas tácticas violentas contra sus súbditos, a fin de asegurar su autoridad. Fue despiadado y en las ciudades donde no lo aceptaban, se realizaban ejecuciones por empalamiento de hombres, mujeres y niños. Como en los casos de la ciudad transilvana de Kronstadt (Brașov) y Hermannstadt (Sibiu), ambas ciudades habitadas por colonos alemanes que no querían comerciar con él o que no querían pagarle tributo. En 1459 hizo que 30.000 colonos alemanes (sajones) y oficiales fueran empalados.

Su severidad dio lugar a historias como la de la jarra de oro que dejó frente a su residencia en Tirgoviste, para que los viajeros pudiesen beber agua en ella; tal era el temor que inspiraba el gobernante que nadie osó nunca robarla. Pero el método de castigo era el empalamiento, que no fue una invención de Vlad, sino que su historia se remontaba a la antigua Asiria y se utilizaría durante largo tiempo.

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Vlad Dracul recibiendo a los embajadores otomanos de Mehmet II

Vlad Dracul no había pagado el Jizya anual (impuesto sobre los no musulmanes) de 10.000 ducados desde 1459. Además de esto, Mehmed le pidió que 1.000 niños para ser entrenados como jenízaros. Vlad Ţepeş rechazó la demanda, y los turcos cruzaron el Danubio y comenzaron a hacer su propio reclutamiento, al que Vlad reaccionó capturando a los turcos y empalándolos. El conflicto continuó hasta 1461, cuando Mehmed pidió a Vlad que fuera a Estambul y negociara con él.

Guerra con los otomanos

A finales de noviembre de 1461, Vlad Dracul escribió a Mehmed que no podía pagar el Jizya, ya que su guerra contra los sajones de Transilvania había vaciado sus recursos, y que no podía salir de Valaquia por el riesgo de que el rey húngaro atacara sus dominios. Prometió además enviar al Sultán un montón de oro cuando pudiera permitírselo y que iría a Estambul si el Sultán le enviaba un pachá para gobernar Valaquia en su ausencia.

Mientras tanto, el Sultán recibió informes de inteligencia que revelaron la alianza de Vlad con el rey húngaro, Matías Corvino. Envió al bey de Nicópolis, Hamza pachá, para organizar una reunión diplomática con Vlad en Giurgiu, pero con órdenes de emboscarlo allí; y luego, llevarlo a Estambul. Vlad fue advertido sobre la emboscada y planeó establecer su propia emboscada. Hamza llevó consigo 1.000 jinetes y al pasar por un estrecho paso al norte de Giurgiu, Vlad lanzó un ataque sorpresa.

Los valacos rodearon a los turcos y dispararon sus armas. Hamza pachá fue capturado cerca de la antigua fortaleza valaca de Giurgiu. Luego se disfrazó de turco y avanzó con su caballería hacia la fortaleza, donde ordenó a los guardias en turco abrir las puertas. Cuando lo hicieron, Vlad Dracul atacó y destruyó la fortaleza.

En su siguiente movimiento, emprendió una campaña y mató soldados enemigos y población que pudiera haber simpatizado con los turcos; primero en Valaquia Meridional, después Bulgaria cruzando el Danubio congelado. Mientras estaba en Bulgaria, dividió su ejército en varios grupos más pequeños y cubrió «unos 800 kilómetros en dos semanas«, ya que mataron a más de 23.000 turcos.

Muchos cristianos búlgaros cristianos se unieron y unos 25.000 se establecieron en Valaquia. Al enterarse de la devastación, Mehmed, que estaba ocupado sitiando una fortaleza en Corinto, envió a su gran visir Mahmud con un ejército de 18.000 hombres para destruir el puerto valaco de Brăila. Vlad Dracul regresó y derrotó al ejército, solo 8.000 turcos sobrevivieron. La campaña revistió los tintes de una cruzada, tan brutal y sanguinaria como las que se habían librado en Tierra Santa en siglos anteriores, comenzando a atacar a los turcos en la zona ocupada e invadida del territorio de Bulgaria.

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Soldados valacos de Vlad Dracul cruzando el Danubio en 1462. Autor Angus McBride

Al término de la campaña envió al rey húngaro Matías Corvino dos sacos llenos de orejas, narices y cabezas, acompañados de una carta en la que le decía: “He matado a hombres y mujeres, a viejos y jóvenes, desde Oblucitza y Novoselo hasta Samvit y Ghigen. Hemos matado a 23.884 turcos y búlgaros, sin contar aquellos a los que quemamos en sus casas, o cuyas cabezas no fueron cortadas por nuestros soldados… Terminemos juntos lo que juntos hemos iniciado, y aprovechemos esta situación, puesto que, si Dios Todopoderoso escucha las oraciones y los ruegos de la Cristiandad, si favorece los ruegos de sus piadosos servidores, nos concederá la victoria sobre los infieles, enemigos de la Cruz”. Vlad se veía a sí mismo como un cruzado.

El ejemplo más conocido de su ensañamiento lo constituye el conocido como Bosque de los Empalados, lugar en el que se dice que Vlad hizo talar todos los árboles para empalar a más de 20.000 prisioneros. El cronista Calcondilo asegura que Mehmet II, al visitarlo en 1462, retrocedió horrorizado, aunque al mismo tiempo elogió a un príncipe que demostraba ser un experto en el arte de gobernar mediante el terror.

Reacción otomana

Mehmed envió mensajeros en todas direcciones de su territorio para reunir un ejército, «en el que en número y armamento sería similar al empleado en el asedio de Constantinopla«. El 26 de abril o el 17 de mayo de 1462, el Sultán se trasladó con su ejército desde Estambul con el objetivo de conquistar Valaquia y anexar el territorio a su imperio. Sus efectivos rondarían los 150.000 efectivos, de los cuales 60.000 eran profesionales, llevaban 120 cañones, ingenieros y obreros para construir carreteras y puentes; también contaba con una flota de 25 galeras y 150 buques más pequeños de transporte. Le acompañaba el medio hermano de Vlad, Radu el Hermoso, que voluntariamente servía al Sultán con 4.000 jinetes, y que sustituiría a su hermano en el trono de Valaquia.

Vlad no recibió apoyo alguno a pesar de las promesas hechas por Corvino y en su lugar hizo una movilización total que incluía «no solo hombres de edad militar, sino también de mujeres y niños de doce años de edad, e incluyó contingentes de gitanos«. Las fuentes mencionan la fuerza de su ejército alcanzaría unos 30.00 efectivos. La mayoría eran campesinos y pastores con armas improvisadas; mientras que los boyardos a caballo, que eran pocos en número, estaban armados con lanzas, espadas y dagas y usaban cota de malla o armadura. La guardia personal de Vlad consistía en mercenarios de muchos países y algunos gitanos. Antes de la batalla, se cree que Vlad dijo a sus hombres que «sería mejor que los que piensan en la muerte no me sigan«.

Los turcos primero intentaron desembarcar en Vidin, pero fueron rechazados por una lluvia de flechas. El 4 de junio de 1462, un contingente de jenízaros desembarcó de noche, en Turnu Severin, donde 300 de ellos murieron a causa de los ataques valacos. Los otomanos asentaron la artillería y comenzaron a hacer fuego, finalmente Vlad viendo que no podía detener el cruce se retiró.

Vlad comenzó táctica de tierra quemada, atrayendo al enemigo hacia el interior del país. Por orden del príncipe, los campesinos quemaron los pueblos y las cosechas, escondieron el ganado en las montañas, envenenaron el agua de los pozos. Los turcos avanzaron sin oposición durante el día, pero por la noche, Drácula atacaba sus campamentos, creando el pánico y la muerte.

Mehmed avanzó durante siete días, su ejército sufrió de fatiga como «no encontró a ningún hombre, ni ningún animal significativo, y nada para comer o beber.» Vlad adoptó la táctica “hit and run” con su caballería golpeando de repente y huyendo antes de que se pudieran reorganizar. También envió a los enfermos que padecían enfermedades letales, como la lepra, la tuberculosis, la sífilis, y peste bubónica, para que se mezclaran con los turcos y los infectarían. La peste bubónica logró extenderse en el ejército otomano. La flota otomana lanzó algunos ataques menores contra Brăila y Chilia, pero sin poder hacer mucho daño, ya que Vlad había destruido la mayoría de los puertos de Bulgaria.

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Vlad III Dracul contra Mehmed II. El Voivoda de Valaquia Vlad III el Empalador conocido como Drácula enfrentándose al ejército dirigido por el sultán otomano Mehmed II. Fuente deviantart.com

A pesar de las dificultades de la campaña, el sultán continuó avanzando, pero no habían conseguido capturar la fortaleza de Bucarest y la isla fortificada de Snagov. A mediados de junio llegó a Tirgoviste, capital de Valaquia, pero. Allí Mehmed II, que tenía intención de elevar al trono a su hermano Radu el Hermoso, pero Tirgoviste estaba desierta, se había convertido en una ciudad muerta. Las puertas de la fortaleza estaban abiertas, y se encontraron dentro un gran número de turcos empalados, entre ellos el cadáver podrido de Hamza pachá empalado en la estaca más alta, para simbolizar su «alto rango». Estremecido por este espectáculo, el Sultán quiso entrar en la ciudad, y mandó levantar el campamento cerca de la ciudad.

A pesar de los fracasos, el Sultán continuó las operaciones militares, dado su superioridad numérica, tarde o temprano conseguiría la victoria. Drácula comprendió que solamente la muerte Mehmed II podía poner fin a la invasión turca, y por eso se decidió a dar un paso desesperado, decidió matar al sultán en su campamento.

Antes de planear su ataque, Vlad entró en el campamento otomano disfrazado de turco, y vagó dentro del mismo para encontrar la ubicación de la tienda del Sultán y aprender acerca de su organización. Se enteró de que Mehmed había prohibido a sus soldados salir de sus tiendas durante la noche, para no causar pánico en caso de un ataque.

En la noche del 17 de junio de 1462, tres horas después de la puesta del sol, el príncipe estaba a diez kilómetros de la capital, Vlad con unos 7.000 jinetes, irrumpió en el campamento turco desde varias direcciones, llevando antorchas para incendiar y haciendo todo el ruido posible, matando a cuantos se pusieron en su camino.

El ataque nocturno inesperado provocó el pánico entre los turcos, que asustados comenzaran a matarse entre ellos, aumentando enormemente el número de bajas. Vlad se dirigió a la tienda de Mehmed, pero cometió el error de atacar la tienda de los dos grandes visires Ishak pachá y Mahmud Pacha. De no haber sido por la traición de un boyardo valaco llamado Galeş, que supuestamente tenía que liderar un ataque simultáneo con un segundo ejército, y no lo hizo, el ejército de Mehmed II hubiera sido aniquilado por completo. A pesar de ello, las pérdidas de los turcos fueron enormes, alcanzando las 15.000 bajas. El 22 de junio los turcos se retiraron.

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Caballería valaca de Vlad III Dracul cargando contra los jenízaros durante el ataque nocturno al campamento de Mehmed II en Tirgoviste.
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Ataque nocturno de Vlad III Dracul al campamento de Mehmed II en Tirgoviste. Autor Theodor Aman

El ejército turco retrocedió hasta Moldavia, y Vlad continuó persiguiéndoles. Ocurrió un acontecimiento que cambiaría el curso de la campaña, el primo de Vlad, Esteban III de Moldavia, que quería retomar a Akkerman y Chilia; llegó a un acuerdo con el Sultán y Radu el Hermoso, atacó inesperadamente al ejército de Valaquia, cogiendo por sorpresa entre dos fuerzas al ejército de Vlad que fue derrotado.

Vlad se refugió primero en la fortaleza de Peonari, donde fue rodeado por fuerzas de su hermano Radu; siendo avisado por un arquero de que el ejército turco se acercaba, huyó a Hungría, donde pidió asilo al rey húngaro, Matías Corvino, quién, lejos de atender sus peticiones, lo traslado a Pest y lo mantuvo encarcelado y retenido durante 12 años, alegando falsas acusaciones.

Mehmed II abandonó el territorio de Valaquia, dejado parte del ejército a Radu el Hermoso, para que se asentase en el poder, Radu II sería entronizado como rey de Valaquia.

Muerte de Vlad

En julio de 1475, el rey de Hungría liberó a Vlad y puso a su disposición un ejército a fin de unirse a una cruzada contra los turcos, financiada por el Vaticano. Participó en la batalla de Vaslui en 1476, en la que las fuerzas húngaras no estaban al mando de Vlad, sino de Esteban Bathory, una persona no ejercitada en el arte de la guerra y que no sabía leer las cartas de guerra. En realidad el plan de la operación fue elaborado por Vlad, tomando parte en los consejos de guerra.

Tras la batalla de Vaslui, el rey Matias Corvino decidió atacar el trono ocupado de Valaquia por Basarab Laiota, que había derrocado a su hermano Rado. Desde dos ejes, el ejército húngaro con 25.000 efectivos atacaría por la parte de Transilvania, mientras que el ejército de Esteban III atacaría desde el territorio de Moldavia. La ofensiva en Valaquia comenzó a primeros de noviembre de 1476. El ejército húngaro bajo el mando de Vlad tomó Tirgoviste, y después sitió Bucarest. El 18 de noviembre la ciudad fue tomada, y el 26 Vlad II fue coronado por tercera vez en el trono de Valaquia.

Un tercer reinado de Vlad fue muy corto y duró poco más de un mes. Por desgracia, no hay datos del final de Vlad. Se sabe que tras la partida de los ejércitos húngaro y moldavo, se encontró con una posición muy comprometida frente a los boyardos pro-turcos y los partidarios Basarab Laiota aliados de los turcos. La vida en la corte es estar constantemente en peligro mortal.

Se sabe que a Vlad fue muerto cerca de Bucarest, en el bosque cerca del lago Snagov. posiblemente en una emboscada realizada por los turcos, las circunstancias no están del todo claras, ya que existen por lo menos tres versiones relacionadas con dicho evento.

Una versión que asegura que fue muerto durante la batalla por infieles boyardos. Otra versión dice que fue muerto por sus guardaespaldas. Finalmente, la versión más difundida es la que señala que durante la batalla, antes de ser capturado por los turcos, logró escapar de sus enemigos. Se colocó el ropaje de un soldado turco caído y huyó con dirección a sus hombres, quienes al verlo lo confundieron con el enemigo, matándolo al instante sus propios soldados, decapitándolo y dejando su cuerpo yaciendo en el campo.

El único detalle del que se tiene certeza, es que los turcos desollaron la cabeza cercenando su cara y su cabellera del cráneo; y que fueron llevadas como trofeo a Estambul, donde el Sultán ordenó que se colocara en una estaca, para no dejar lugar a dudas con relación a la muerte de Vlad.

Batalla de Vaslui (10 de enero de 1475)

La batalla de Vaslui (también conocida es como la batalla de Podul înalt y también como batalla de Racova) se libró el 10 de enero de 1475) entre el príncipe Esteban III el Grande de Moldavia y el beylerbey (gobernador) de Rumelia, Hadân Solimán pachá. La batalla tuvo lugar en Podul Înalt (el Puente Alto), cerca de la ciudad de Vaslui, en Moldavia (actualmente en el este de Rumania entre Barnaba y Racovica).

Antecedentes

El 22 de junio de 1462, Esteban hizo un intento de tomar el castillo de Chilia cuyo gobierno estaba compartido con los valacos. El cerco fracasó y Esteban fue herido. En noviembre, el mismo año, el sultán otomano Mehmed II invadió Valaquia con el medio hermano de Vlad, Radu el Hermoso, tratando de someterla y coronar a Radu. El primo de Esteban, Vlad III Dracul, rechazó la invasión, pero después de que los otomanos se retirasen, Esteban se alió con los turcos y derrotaron a Vlad, que huyó a Transilvania, donde fue encarcelado por el rey de Hungría Matías Corvino; y Radu II fue coronado como príncipe de Valaquia. Tres años después, entre el 22 de enero y el 26 de enero, Esteban asedió exitosamente el castillo de Chilia. Puesto que Chilia era entonces como parte de Valaquia, el sultán otomano Mehmed II, reclamó y exigió que se devolviese de nuevo a Valaquia.

Los puertos de Chilia y Akkerman eran esenciales para el comercio moldavo, acogían a comerciantes armenios que hacían del comercio un negocio muy rentable. Las ciudades se convirtieron en ricos centros de mercado. La antigua ruta comercial de Caffa, Akkerman y Chilia pasaba por Suceava en Moldavia y Lwow en Polonia (actualmente en Ucrania). Tanto Polonia como Hungría habían hecho anteriormente intentos de controlar la región, pero fracasaron. Para los otomanos «el control de estos dos puertos y el de Caffa era una necesidad tanto económica como política«; ya que también les daría un mejor control sobre Moldavia y serviría como un valioso punto estratégico desde el cual se podían lanzar ataques navales contra la mancomunidad de Polonia-Lituania.

El rey Esteban se negó a renunciar a Chilia y Akkerman y en 1470, invadió Valaquia y quemó la ciudad de Braila. En represalia, los turcos cruzaron el Dniéster y saquearon algunas ciudades moldavas. En 1474, después de derrotar a un ejército otomano de 12.000 turcos y 6.000 valacos, Esteban III capturó el castillo de Bucarest y tomó a la esposa e hija de Radu II el Hermoso, casándose con la hija, y reemplazando a Radu con el príncipe aparentemente leal, Basarab Laiota. Mehmed dio al rey Esteban un ultimátum para devolver Chilia y Akkerman y dirigirse a Estambul para rendir homenaje. Esteban se negó y en noviembre de 1474 escribió al Papa, advirtiéndole de la expansión otomana y pidiendo ayuda.

Mehmed II ordenó a su gran general, Solimán pachá, que pusiera fin al asedio de Shkodër o Escútari, situada en el norte de Albania, junto a la frontera de Montenegro, en aquel tiempo controlado por los venecianos. Que reuniera sus tropas en Sofía y de allí avanzara con más tropas hacia Moldavia. Para las tropas otomanas el tránsito de Shkodër a Moldavia fue un viaje de un mes a través de un terreno difícil y con mal tiempo. Solimán también fue ordenado que después derrotar a Esteban, debía avanzar hacia Polonia, establecer un campamento de invierno, y en primavera invadir Hungría y unir sus fuerzas con el ejército del Sultán.

El ejército otomano constaba de jenízaros e infantería pesada, apoyados por la caballería pesada sipahis y por la caballería ligera o akincis que marchaban en vanguardia; también contaba con caballería tártara, timariots o caballería provincial y caballería de estados vasallos. 20.000 campesinos búlgaros también fueron incluidos en el ejército; sus principales tareas eran despejar el camino para el resto del ejército mediante la construcción de puentes sobre las aguas y la eliminación de nieve de las carreteras, y para conducir los suministros. En total el ejército otomano era de 30.000 jinetes, unos 60.000 infantes.

En septiembre de 1474, el ejército otomano se reunió en Sofía, y de allí, Solimán partió hacia Moldavia cruzando el Danubio que estaba helado. Su primera parada fue Valaquia, en la que entraron por Vidin y Nicópolis. El ejército descansó en Valaquia durante dos semanas, siendo reforzado con 17.000 valacos bajo el mando de Basarab Laiotă, que había cambiado de bando a favor de los otomanos. En total más 120.000 efectivos, de los cuales 40.000 eran profesionales.

Esteban esperaba obtener el apoyo de Occidente, y más específicamente del Papa. La ayuda que recibió fue escasa: El reino de Hungría envió 5.000 efectivos, de los cuales 1.800 jinetes húngaros y Polonia envió 2.000 jinetes, y 5.000 mercenarios reclutados por Szekely. El ejército moldavo contaba con cañones; caballería ligera o Călăraşi; caballería pesada denominada Viteji, curteni, y Boyardos; y soldados profesionales del pie. Cada pieza de artillería fue preparada con pólvora y munición para poder efectuar al menos 7 disparos. El ejército alcanzó unos 45.000 efectivos, de los cuales, unos 15.000 serían profesionales. El resto de la fuerza consistía en 30.000 campesinos armados con mazas, arcos y otras armas caseras, componían la Oastea Mare (el Gran Ejército), en el que fueron reclutados todos los hombres libres de más de 14 años.

Desarrollo de la batalla

El ejército invasor entró en Moldavia en diciembre de 1474. Esteban practicó la táctica de tierra quemada, destruyendo todos los recursos y envenenando las aguas, con el fin de que los turcos no pudiesen aprovechar nada. Las tropas moldavas se especializaban en establecer emboscadas y acosaban constantemente a los otomanos mientras avanzaban. La población y los animales fueron evacuados al norte del país, en las montañas. Los exploradores otomanos informaron a Solimán de que había aldeas intactas cerca de Vaslui, y los otomanos se dirigieron hacia esa región. El invierno hacía difícil acampar, lo que obligó a los otomanos a moverse rápidamente y dirigirse a la capital de Moldavia, Suceava.

Para llegar a Vaslui, donde el ejército moldavo tenía su campamento principal, tenían que cruzar Podul Înalt (El Puente Alto) sobre el río Bârlad. El puente estaba hecho de madera y no era adecuado para el paso del transporte pesado de tropas. Esteban eligió esa zona para la batalla, el mismo lugar donde su padre, Bogdan II, derrotó a los polacos en 1450, cuando Stephen tenía 17 años. El área era ideal para los defensores: el valle era semi-oval rodeado de colinas cubiertas por bosques en tres lados. Dentro del valle el terreno era pantanoso, lo que restringía el movimiento de las tropas. Solimán tenía plena confianza en sus tropas e hizo pocos esfuerzos para explorar la zona.

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Batalla de Vaslui (1475). Despliegue de fuerzas

El 10 de enero martes, en una oscura y brumosa mañana, comenzó la batalla. El tiempo era frígido, y una densa niebla limitaba la visión. Las tropas otomanas estaban agotadas y la humedad les hacía parecer «pollos desplumados«. Esteban había fortificado el puente y fijado sus cañones en la estructura. Campesinos y arqueros estaban escondidos en el bosque, junto con su príncipe y su caballería boyar.

Los moldavos hicieron el primer movimiento enviando músicos al centro del valle. El sonido de los tambores y las cornetas hizo que Solimán pensara que todo el ejército moldavo le esperaba allí. En cambio, en el centro del valle se encontraban las fuerzas de Szekely y el ejército profesional moldavo, a quienes había ordenado hacer una retirada lenta cuando se encontraron con el enemigo.

Solimán ordenó a sus tropas avanzar y, cuando habían avanzado lo suficiente, los 20 cañones de la artillería moldava comenzaron a disparar, seguida por arqueros y arcabuceros disparando desde tres direcciones diferentes. Los arqueros no podían ver al enemigo por la niebla, pero disparaban siguiendo el ruido de sus pasos.

La caballería ligera moldava entonces ayudó a atraer a las tropas otomanas hacia el valle empleando la técnica de hit and run (golpear y huir). La caballería otomana trató de cruzar el puente de madera, haciendo que se derrumbara. Los soldados otomanos que lograron sobrevivir a los ataques de la artillería y los arqueros, y que no quedaron atrapados en los pantanos, tuvieron que enfrentarse al ejército moldavo, junto con los soldados Szekely al fondo del valle.

Los 5.000 mercenarios de Szekely tuvieron éxito en repeler a los 7.000 soldados de infantería otomanos. Después de esto, hicieron una retirada lenta, según las instrucciones de Esteban, siendo empujados por los sipahis otomanos, mientras que la infantería otomana restante atacaba los flancos moldavos.

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Batalla de Vaslui (10 de enero de 1475).

Solimán trató de reforzar su ofensiva, sin saber lo que ocurría en el valle, Esteban ordenó el ataque general. Todas sus tropas, junto con los campesinos y la caballería pesada, atacaron por todos lados. Simultáneamente, los músicos moldavos escondidos detrás de las líneas otomanas comenzaron a hacer sonar sus cornetas, y durante la gran confusión algunas unidades otomanas cambiaron de dirección para enfrentar a la dirección del sonido. Cuando el ejército moldavo golpeó, Solimán perdió el control de su ejército y ordenó la retirada. El ejército otomano que huía fue perseguido por la caballería ligera moldava y los 2.000 jinetes polacos durante tres días hasta llegar a la ciudad de Obluciţa (actual Isaccea, Rumania), en Dobruja.

Los valacos huyeron del campo sin unirse a la batalla y Laiotă volvió ahora su espada contra los turcos, que esperaban un paso seguro en Valaquia; tomó una de sus banderas y la envió a un amigo húngaro como prueba de su valentía. Las bajas otomanas fueron se estiman en 45.000, incluyendo cuatro pachás muertos y cien estándares tomados. Jan Długosz escribe que «todos, excepto el más eminente de los prisioneros turcos, fueron empalados«, y sus cadáveres quemados. Únicamente uno fue librado, el único hijo del general otomano Isaac bey, de la familia Gazi Evrenos. Otro cronista polaco informó que en el lugar de la batalla descansaron enormes pilas de huesos unos sobre otros, junto a tres cruces.

Esteban infligió una derrota decisiva a los otomanos que se ha dicho que fue «la más grande jamás librada por la Cruz contra el Islam«; como fue atestiguado por Maraym Khanum (Mara Brankovic), exesposa de Murad II, a un enviado veneciano, la invasión fue la peor derrota de los otomanos en ese momento.

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Batalla de Vaslui (10 de enero de 1475). Rendición de los turcos

Secuelas de la batalla

Después de la batalla, Esteban envió «cuatro de los comandantes turcos capturados, junto con 36 de sus banderas y parte del espléndido botín, al rey Casimiro en Lituania» y le imploró que lo apoyara en la lucha contra los otomanos con tropas y dinero. También envió cartas y algunos prisioneros y estándares turcos al Papa y al rey Matías Corvino, pidiendo apoyo. En respuesta, «el arrogante Matías escribe al Papa, al emperador y a otros reyes y príncipes, diciéndoles que ha derrotado a un gran ejército turco con sus propias fuerzas bajo el Voivoda de Valaquia«. La respuesta del Papa a Stephen le negó la ayuda, pero le concedió la «Athleta Christi«, mientras que el rey Casimiro alegó «la pobreza tanto en dinero como en hombres» y no hizo nada; sus propios hombres lo acusaron de pereza y le aconsejaron que cambiara su vergonzoso comportamiento o entregara el mando a otra persona.

Al año siguiente, Mehmed en persona invadió el país con un ejército de 150.000 efectivos, al que se unieron 10.000 valacos bajo Laiotă y 30.000 tártaros bajo Meñli I Giray. Los tártaros, que habían sido llamados a la guerra santa, atacaron con su caballería desde el norte y comenzaron a saquear el país. Los moldavos los derrotaron y los persiguieron, matando a la mayoría de ellos. «Los tártaros huyeron abandonando sus armas, sus sillas y su ropa, mientras algunos, enloquecidos, saltaron al río Dnieper«. Giray escribió a Mehmed diciendo que no podría continuar la guerra contra Esteban, pues había perdido a su hijo, dos hermanos, y había vuelto solamente un caballo. Pero en el proceso, las fuerzas moldavas terminaron dispersas por todo el país, dejando solamente una pequeña fuerza de entre 12 y 20.000 hombres conducidos por el mismo Esteban III para enfrentarse al ataque otomano.

En julio de 1476, los otomanos penetraron el Moldavia, los moldavos atrajeron a las fuerzas principales otomanas a un bosque, que fue incendiado, causando 30.000 bajas en el ejército otomano. Las fuerzas moldavas se establecieron en una posición defensiva, rechazando varios ataques otomanos utilizando armas de fuego.

Los atacantes otomanos se vieron forzados a agacharse para poder llegar a las posiciones de los defensores. Viendo una inminente derrota de sus fuerzas, Mehmed cargó junto a su guardia personal contra los moldavos, logrando reunir a los jenízaros, y cambiando así el curso de la batalla. Los jenízaros penetraron en el interior del bosque y se enfrentaron con los defensores en una lucha cuerpo a cuerpo. El ejército moldavo fue completamente derrotado, el número de víctimas fue muy alto en ambos bandos) y las crónicas dicen que el campo de batalla quedó cubierto completamente de los huesos de los muertos, una fuente probable para el topónimo (Valea Albă significa en rumano «Valle Blanco»).

Esteban III se retiró a la parte de noroeste de Moldavia o aún en el reino de Polonia y comenzó a formar otro ejército. Los otomanos no tuvieron éxito en su asedio de la ciudadela de Suceava y la fortaleza de Neamţ, mientras que Laiotă se vio obligado a retirarse de nuevo a Valaquia cuando Vlad III Dracul y Esteban V Báthory, voivoda de Transilvania, les dieron caza con un ejército de 30.000. Las tropas otomanas, que sufrían de peste y fatiga, también se vieron obligadas a retirarse.

Batalla de Kenyérmezői o de Breadfiel (1479)

Después de la batalla de Rigómezői o Segunda de Kosovo en 1448, en la primavera de 1479, un gran ejército turco se reunió bajo el mando de Szendro, compuesto principalmente por jinetes ligeros akincis. Cuando el rey Matías fue alertado, ordenó a Esteban Báthory, el voivoda de Transilvania y su general Pál Kinizsi que movilizaran sus fuerzas.

El ejército turco entró en Transilvania el 9 de octubre, cerca de Kelnek, dirigido por su bey (general) Ali Kodsha. Los akincis atacaron algunas aldeas, caseríos y ciudades de mercado, cogiendo prisioneros a un cierto número de húngaros, valacos y sajones. El 13 de octubre, el bey Kodsha instaló su campamento en el Breadfield (Kenyérmezői), cerca Zsibot, junto al río Mures, en Valaquia. El bey Kodsha se vio obligado a la campaña por la insistencia de Basarab cel Tnar, un príncipe de Valaquia, que había aportado 2.000 infantes para la causa.

Los turcos continuaron saqueando y tomando prisioneros, mientras Báthory y Kinizsi hicieron los preparativos para enfrentarse a los turcos.

El número de los efectivos del ejército turco es objeto de debate, se pueden estimar en 20.000, de los cuales 6.000 serían akincis, 2.000 valacos, el resto serían infantería azabs, caballería provincial o timariots de Rumelia y algunas tropas profesionales o kapikuli incluidos jenízaros, y algunos cañones. La empresa turca no era un esfuerzo de guerra en toda regla, sino más bien una incursión muy importante, posiblemente fuera la mayor expedición a Transilvania durante los conflictos entre Hungría y Turquía.

El ejército de Kinizsi consistía en húngaros, serbios, transilvanos, sajones, y algunos voluntarios valacos. Estos últimos estaban mandados por Basarab cel Bătrân, otro gobernante de Valaquia y archienemigo de cel Tânăr. En consecuencia, cel Tânăr insistió en igualarse con el cel Bătrân, ya que uno solo debería hacerse con el trono de Valaquia. Las fuerzas cristianas combinadas totalizaron aproximados 12.000 a 15.000 hombres. A juicio de algunos, había polacos, moldavos, rusos, lituanos, alemanes y bohemios que tomaron parte en la batalla a título particular, pero tiene difícil justificación.

Desarrollo de la batalla

El 13 de octubre de 1479 ambos los húngaros y aliados llegaron al campamento turco y presentaron batalla. Ambos ejércitos desplegaron sus fuerzas en centro y dos alas. El ala derecha del ejército húngaro estaba dirigida por Kinitzsi, la izquierda era la caballería serbia ligera bajo mando de Vuk Brankovic y Deméter Jakic con los sajones. En el centro las fuerzas de Báthory.

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Batalla de Kenyérmezői o de Breadfileld (1479). Despliegue inicial

En el lado otomano, el bey Kodsha mandaba el ala izquierda, el bey Isa en el centro y Malkoch Oglu el ala derecha.

La batalla comenzó por la tarde, los turcos atacaron por ambas alas y luego avanzo su centro, que consiguió hacer retroceder al centro de Báthory, que cayó de su caballo y los otomanos casi estuvieron a punto de capturarle; pero un jinete llamado Antal Nagy le montó en su caballo y consiguió sacarle. El centro otomano seguía avanzando.

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Batalla Kenyérmezői o Breadfield (1479). Autor Ion Osolsobie pintor rumano.

Tras unirse a la batalla, los otomanos del centro seguían avanzando, pero Kinizsi cargó contra el ala derecha turca con la caballería pesada húngara y 900 serbios, bajo un tal Jakic asistido por numerosos cortesanos del rey. El bey Ali se vio obligado a retirarse. Kinizsi volvió grupas y se dirigió contra el de flanco del centro otomano y en poco tiempo el bey Isa se retiró. Los pocos turcos que sobrevivieron a la masacre huyeron hacia las montañas, donde muchos fueron matados por la población local. El héroe de la batalla fue Pál Kinizsi, el legendario general de Hungría y un hombre de complexión corporal hercúlea al servicio de Matías Corvino del Ejército Negro de Hungría.

Se puede ver una reproducción digital de esta batalla en esta dirección: https://www.youtube.com/watch?v=Dn7SmrpN6S8

Secuela de la batalla

Bajas turcas fueronn extremadamente altas, unos 6.000 muertos, entre ellos los dos beys Malkoch Oglu e Isa junto con junto y 1.000 valacos aliados. Las fuerzas húngaras perdieron unos 3.000 hombres en la batalla. Algunos prisioneros fueron liberados después de que pagaran su rescate.

En 1480 Kinizsi levantó Serbia y varias veces fue derrotado el bey Ali Kodsha. La batalla Breadfield fue una gran victoria psicológica para los húngaros, y como resultado, los turcos otomanos no atacaron el Sur de Hungría y Transilvania durante muchos años.

Primer asedio de Rodas (1480)

Los primeros intentos de conquista por parte de los otomanos (en 1440 y 1444) no tuvieron éxito. Tras la Caída de Constantinopla, no obstante, los otomanos se hallaban con más capacidad para realizar operaciones militares en el Mediterráneo.

En 1470 llegó a la isla Pierre d’Aubusson, gran maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén, que era un experto en fortificación. Empezó la reconstrucción de las defensas de la isla; mando evacuar la isla de Tilos que se encuentra entre la isla de Rodas y la isla de Koss, fue evacuada en previsión de un posible ataque turco, y en 1475 se produjo la retirada de la isla de Jalki, un islote situado a 6 km al oeste de Rodas.

Tras firmar el tratado de Constantinopla con el dogo de Venecia en 1479, su principal rival en el este del Mediterráneo, los turcos pudieron usar su armada y aprovecharon para redirigir sus fuerzas contra otros enemigos de la zona, como los caballeros de Rodas, que venían reforzando sus defensas.

En el invierno de 1479, la campaña turca ya estaba en marcha. Los espías y agentes dobles estaban activos en ambos lados. Un renegado griego, llamado príncipe de la casa imperial Paleóloga llamado Misac pachá, dirigió un escuadrón de reconocimiento de galeras turcas a Rodas ese invierno. D’Aubusson había recibido informes de sus movimientos y estaba listo y esperando, cuando Misac desembarcó su caballería para una incursión a la fortaleza de los caballeros. Entrar en la isla era más fácil que salir. Los jinetes de Misac encontraron su ruta de escape bloqueada, siendo acosados constantemente en su camino de vuelta, sufriendo grandes pérdidas.

Los turcos marcharon por tierra desde el Helesponto hasta el puerto de Physcos (actual Marmaris) en la costa de Asia Menor, a solo 25 km de Rodas. Un tren de asedio de cañones y otros equipos pesados llegaron a la vela.

Mientras tanto, D’Aubusson se mantenía atento a las maniobras turcas y reforzaba la ciudad de Rodas, evacuando las personas y víveres a la fortaleza, destruyendo todo lo que pudiera servir al enemigo. La defensa de la ciudad se dividió entre las diversas nacionalidades, o lenguas de los miembros de la orden. Las murallas estaban divididos por torres designadas por los nombres de las lenguas de la orden: Francia, Inglaterra, Alemania, Italia, Aragón y otros.

Dentro de la fortaleza principal, el número de caballeros y sargentos era de unos de 600, junto con quizás 1.500 mercenarios y unos 3.000 milicianos de Rodas. Los caballeros de la Orden llevaban armadura completa y yelmo tipo sallet, los sargentos hermanos llevaban un pectoral o parte de la armadura hasta las rodillas y un sallet. En el armamento la orden estaba bien provista de cañones ligeros y pesados, bombardeos (morteros grandes) y una gran variedad de armas portátiles como arcabuces, viejas ballestas y arcos largos. Los miembros de la orden eran espadachines superiores, siendo su principal arma tradicional de elección, su favorita era el falchion. También disponían de fuego griego.

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Situación de Rodas y murallas de la ciudad

El 23 de mayo de 1480 una flota de 160 barcos y unos 70.000 efectivos, bajo el mando de Misac pachá, partieron de la costa de Asia Menor hacia la costa noreste de Rodas. Al atardecer, se trasladaron a Akra Milos en el extremo norte de la isla y navegaron a lo largo de la costa noroeste, anclándose en la protegida bahía de Trianda, detrás del monte San Esteban, donde los observadores rodios habían estado estacionados durante meses. A la mañana siguiente, los turcos desembarcaron y se movieron alrededor del extremo norte de la isla, rumbo a Rodas. Con el gran ejército llegó un completo tren de asedio, incluyendo tres grandes basiliscos. La principal estrategia de los turcos era utilizar estos basiliscos para bombardear la torre de San Nicolás, apoderarse de ella y luego llevar su flota a través del puerto hasta las mismas puertas de la ciudad.

Una vez que los turcos habían asentado las baterías, comenzó el bombardeo de Rodas. Su maestro artillero maestro era un renegado ingeniero militar alemán y experto en municiones conocido como George Frapan, o Maestro George. Según los informes, había ayudado a los turcos a abrir muchas ciudades en su cadena de conquistas. Entonces se jactaba de que «ninguna muralla construida podría resistir el fuego de su artillería«. El fuego continuo de la artillería turca pronto comenzó a causar estragos. Después de varios días, D’Aubusson escribió que los turcos habían destruido nueve torres y habían derribado su palacio. Los muros de 8 metros de espesor de la torre de San Nicolás habían resistido 300 impactos de la batería del basilisco antes de que las grietas comenzaran a aparecer en la cara occidental. La artillería de la orden respondía con fuego de contrabatería de tres grandes bombardas.

El muro occidental de San Nicolás pronto se derrumbó, y D’Aubusson mandó caballeros, los soldados y el pueblo por igual para ayudar inmediatamente a repararlo. Aquí comenzó un proceso que se repetiría una y otra vez durante el asedio. Noche y día, las piedras y el mortero de la muralla oeste fueron construidos de nuevo, mientras que el topo se reforzó con una empalizada a lo largo de su longitud. D’Aubusson eligió a uno de sus mejores caballeros, Fabrizio del Carretto, para encargarse de las defensas reconstruidas de San Nicolás con una compañía de caballeros, arcabuceros y ballesteros.

Misac pachá estaba empezando a ver que Rodas no iba a caer sin pérdidas significativas. Cuando un barco siciliano con una carga de grano y cien voluntarios pudo entrar en el puerto, Misac se enfureció y redobló el bombardeo de San Nicolás.

Antes del amanecer del 4 de junio las tropas de tierra turcas aparecieron fuera de la oscuridad en galeras a las que habían despojado de todos los equipos de vela y modificado con una plataforma. Empleó las mejores tropas que tenía los sipahis y los jenízaros. A medida que las tropas saltaban a las aguas poco profundas, se vieron obstruidas por estacas afiladas, que D’Aubusson había mandado situar en secreto.

Pensaban que habría poca resistencia, pero fueron sorprendidos. Los arcabuceros, ballesteros y arqueros de la orden les recibieron con una lluvia de balas, virotes y flechas, mientras recibían el fuego de los cañones y morteros. Los atacantes consiguieron llegar a las empalizadas donde fueron detenidos por las lanzas y espadas rechazando el ataque turco. Dieron la orden de retirada y descubrieron que una galera de transporte se había incendiado y explotó. Dos intentos posteriores tampoco tuvieron éxito.

Misac estaba muy retrasado, y su táctica, obviamente no había funcionado, necesitaba reajuste. Razonando que las murallas más antiguas de la ciudad eran más vulnerables, mandó situar una batería de ocho cañones para derribar las murallas del sur defendidas por los caballeros de Inglaterra, de la Provenza, y de Italia. Al mismo tiempo, realizó bombardeos de distracción en la muralla del norte, e hicieron disparos incendiarios en la ciudad para mantener a los defensores ocupados.

Mientras continuaba el cañoneo en el muro sur, Misac mantuvo la presión sobre San Nicolás, sabiendo que D’Aubusson no tenía fuerzas para defender ambos lugares a la vez. A partir del 13 de junio, cuatro días y noches de bombardeo de San Nicolás enmascararon la construcción de un puente de pontones para llegar desde la playa principal hasta el embarcadero. El 18 de junio, bajo el manto de la oscuridad, los jenízaros, que llevaban escaleras y cuerdas con ganchos, montaron el puente cerca de la torre y comenzaron a asaltar a San Nicolás. 30 galeras turcas y parandarios (barcos de abastecimiento) cargados de cañones y municiones se habían movido sin ser detectados desde el norte de la isla para atacar de flanco San Nicolás.

Carretto que defendía San Nicolás estaba solo, el ataque de los jenízaros estaba a punto de desbordarle, cuando el Gran Maestre realizó un contraataque y arrojaron a los jenízaros de regreso al agua. Poco después los artilleros destruyeron el pontón, matando a muchos jenízaros. D’Aubusson fue herido en la cabeza por un fragmento de artillería. Cuatro galeras turcas y varias naves de municiones fueron hundidas. Las bajas de los jenízaros se estiman en 2.500, entre ellos Ibrahim Bey, yerno del Sultán.

Otro barco de socorro de Italia llegó cargado de provisiones, piqueros y arcabuceros, consiguiendo burlar el bloqueo turco.

Al amanecer del 27 de julio, los otomanos lanzaron un nuevo ataque, esta vez, contra la torre de Italia, primero lanzaron a los bashi bazouks o tropas irregulares, oleada tras oleada, cuando vieron la bandera turca en la torre de Italia, lanzaron a los 2.500 jenízaros que consiguieron penetrar en la ciudad. Siguió una lucha frenética en la segunda línea. El gran maestro, herido en cinco sitios, dirigió la batalla luchando espada en mano. Después de tres horas de lucha el enemigo fue diezmado y los agotados sobrevivientes comenzaron a retirarse. El contraataque de los caballeros hizo que los turcos se retirasen desordenadamente, arrastrando junto con ellos al visir y al comandante en jefe. Los hospitalarios llegaron hasta su tienda y tomaron, junto con otro botín, la norma sagrada del Islam y el estandarte personal del sultán de oro y plata fueron capturados. Ese día unos 4.000 turcos fueron muertos.

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Asedio de Rodas 1480, un caballero hospitalario atiende al gran maestre Pierre d’Aubusson. Autor Edouard Odier

Los turcos reunieron más de 15.000 heridos y quemaron a sus compañeros muertos para evitar la enfermedad. Los defensores también quemaron a sus muertos, había perdido 230 caballeros y muchos más hermanos sargentos, milicianos y ciudadanos particulares.

El 7 de agosto de 1480, los defensores de Rodas vieron a la escuadra turca abandonar el puerto de Trianda a última hora de la tarde. Mientras los barcos se alejaban, una carraca bien armada enarbolando la bandera Papal apareció en el horizonte, traía refuerzos que, aunque simbólicos, levantaron la moral de los defensores.

Los caballeros hospitalarios pasarían los siguientes años reconstruyendo Rodas. D’Aubusson fue elevado a la categoría de cardenal de la iglesia y murió como uno de los grandes maestros grandes en 1503.

Los otomanos había renunciado por el momento a su intento de capturar Rodas, dejaron un contingente para mantener el asedio y partieron rumbo a Otranto en el reino de Nápoles. Los comandantes turcos fueron ejecutados sumariamente, pero Misac se libró exiliándose a Egipto. Al año siguiente, tras la muerte Mehmed II, abandonaron completamente el asedio.

Conquista otomana de Otranto, Nápoles (1480-81)

Otranto está ubicado en el punto más oriental de la Península Italiana, y representaba la puerta natural para hacerse con Italia.

Los otomanos se percataron de que podían aprovechar la escasez de milicias y de recursos económicos de los aragoneses: a este respecto, hay que recordar que a partir de junio de 1478 Fernando de Aragón estaba comprometido en la guerra que se había desencadenado en Toscana.

El 28 de julio de 1480, una flota otomana de 128 barcos, incluyendo 28 galeras, llegó cerca de la ciudad napolitana de Otranto. Muchas de estas tropas venían del asedio de Rodas. La guarnición y los ciudadanos de Otranto se retiraron al castillo de Otranto. El 11 de agosto, después de un asedio de 15 días, Gedik Ahmed ordenó el asalto final. Cuando se rompieron las murallas, los otomanos comenzaron la lucha contra su camino a través de la ciudad, de la catedral y de la ciudadela. Un total de 12.000 fueron asesinados y 5.000 convertidos en esclavos, incluyendo a las víctimas de los territorios de la península de Salento en los alrededores de la ciudad.

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Desembarco turco en la Roca cerca de Otranto en Nápoles, Se ve al comandante o aga, reprimiendo a sus comandantes subordinados de los sipahis y de los akincis por su poca previsión logística.

Entre agosto y septiembre de 1480, el rey Fernando de Nápoles, con la ayuda de su primo Fernando el Católico y el reino de Sicilia, trataron sin éxito de recuperar la ciudad. Las fuerzas cristianas asediaron la ciudad el 1 de mayo de 1481. Sin embargo, el 3 de mayo, el sultán Mehmed II se puso enfermo. La crisis de la sucesión posterior dio lugar a la falta de envío de refuerzos otomanos para aliviar Otranto. La guarnición turca en Otranto se vio obligada a negociar con las fuerzas cristianas que permitieron a los turcos a retirarse a Albania.

El sultán murió poco después, unos dicen que de gota, y otros que envenenado por su médico, mientras preparaba una nueva campaña en Anatolia, el 3 de mayo de 1481.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2018-02-27. Última modificacion 2022-06-24.
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