Siglo XVIII Guerra de Sucesión Española II (1707-14) Guerra de Sucesión Española.  Campañas en 1.708

Operaciones en la península Ibérica

Felipe V todavía estaba tratando de obtener dinero para sus ejércitos y entonces se sentía lo suficientemente fuerte como para exigir que el muy rico clero español hiciera una gran contribución. Esto agregó un nuevo conflicto con el Papa, con quien ya estaba en conflicto porque los imperialistas habían tomado Nápoles marchando a través del territorio papal.

Otro asunto en el que Felipe y el embajador francés estaban trabajando era el comercio con las Indias, que estaba en manos francesas. Si la paz tuviera la oportunidad, las Potencias Marítimas tendrían que participar en eso. Si el bienestar español tuviera la posibilidad de imponer ciertos aranceles a la exportación de bienes al nuevo mundo.

En el lado borbónico, el duque de Orleans sería nombrado comandante en jefe de las fuerzas borbónicas y, como consecuencia, Berwick fue enviado de vuelta a Francia. El duque de Noailles mandaba una fuerza menor cerca de los Pirineos.

El punto negativo fue la discrepancia entre franceses y españoles, concretamente entre el mariscal francés Bezons y el general español conde de Aguilar, que luchaban juntos en Lérida. Las cosas fueron a peor, cuando Luis XIV decidió retirar las tropas francesas de España, excepto en Pamplona, Fuenterrabía y los puertos de Vizcaya, territorios que él deseaba y que eran la puerta más fácil de penetración a Francia desde España y viceversa.

En el campo de batalla de la frontera portuguesa el marqués de Bay derrotó el 7 de mayo de 1.708 a los ingleses-portugueses en Campo Mayor junto al río Cayo en territorio portugués cerca de Badajoz.

Asedio borbónico de Tortosa (9 de junio al 15 de julio)

El plan de los Borbones se centró en capturar Tortosa, como un paso para asegurar Valencia y abrir el camino a Cataluña. El intento francés contra Escocia demoró la marcha en Tortosa, pero a principios de mayo los ejércitos borbónicos finalmente se movieron.

Se cercó la ciudad el 9 de junio, cuando los 30.000 soldados mandados por Felipe III de Orleans se presentaron ante la misma. El sitio de Tortosa comenzó el 12 de junio. La ciudad estaba defendida por la Coronela de Tortosa y dirigida por el procurador primero de la ciudad Ignacio Minguella y el teniente coronel Francisco Montagut.

Lograron entrar en la ciudad el 15 de julio trás duros combates. El 8 de julio el comandante austracista firmó las capitulaciones y entre las condiciones se le imponía la entrega de la ciudadela de Ares (Castellón), que estaba sufriendo otro sitio.

Con la toma de Ares se completaba la conquista del reino de Valencia. El castillo fue arrasado después de su abandono en julio. En diciembre de 1.708 las tropas austracistas del conde Guido Starhemberg intentaron recuperar la ciudad de Tortosa, que se había convertido en la base de operaciones de un poderoso ejército borbónico que se lanzó a la conquista del principado de Cataluña.

 

Conquista británica de Menorca (14 de septiembre de 1.708)

Los británicos deseaban apoderarse de Menorca ya que el puerto de su capital, Mahón, estaba considerado como el mejor puerto natural del Mediterráneo Occidental y era codiciado por ellos desde hacía tiempo para usarlo como base naval desde la que poder controlar el tráfico marítimo.

El 14 de septiembre de 1.708 una fuerza naval anglo-holandesa bajo las órdenes del general James Stanhope desembarcó en el Sur de la isla, en las calas de Alcalfar y Molí, e inmediatamente levantaron asedio a la ciudad de Mahón. Mientras, por el norte, Edward Whitaker con su buque insignia el Northumberland y junto a John Leake, bombardearon y ocuparon el castillo de San Antonio en Fornells.

Los habitantes de la isla eran en mayoría aragoneses austracistas, acogieron a británicos y holandeses como liberadores colaborando con ellos. Una semana más tarde, la escuadra hispano-francesa que estaba sitiada se rindió.

Los británicos ocuparon la isla y se hicieron con su pleno control anexionándola oficialmente a sus dominios por el tratado de Utrech. Menorca se convirtió así en una base naval de enorme importancia dentro de la arquitectura de seguridad británica en el mar Mediterráneo.

 

Campaña en Flandes

 

Batalla de Oudenaarde (11 de julio de 1.708)

Antecedentes

Al planear la campaña de 1.708, Marlborough se dio cuenta de la experiencia del año anterior que cualquier éxito que pudiera obtenerse tendría que provenir de sus propias fuerzas. Decidió tener al príncipe Eugenio una vez más a su lado, y con él para forzar otra batalla en Flandes, con la esperanza de perseguir a los franceses a través de las fortalezas de la frontera e invadir su tierra natal. El 1 de abril se reunió con Eugenio y Heinsius en La Haya para elaborar su estrategia. Los aliados se alinearían en tres ejércitos separados: George Lewis, elector de Hannover (el futuro rey George I de Inglaterra) en la frontera de Alsacia con 40.000 tropas alemanas (37 batallones y 47 escuadrones); Eugenio en el Mosela con 45.000 (45 batallones y 60 escuadrones); y Marlborough en Bélgica con 90.000 hombres ingleses y holandeses (100 batallones y 150 escuadrones). Posteriormente, las fuerzas de Eugenio se unirían en secreto a Marlborough.

Los franceses esperaban recuperar las ciudades que tras la batalla de Ramillies habían perdido, contando con la cooperación de los habitantes, quienes generalmente estaban descontentos con dos años de administración holandesa. La victoria allí ayudaría a asegurar la paz favorable que exigía el agotado tesoro nacional. El mando nominal en Flandes fue otorgado al duque de Borgoña (de 26 años), nieto de Luis XIV y heredero del trono francés, y el mariscal Vendôme lo atendió como una especie de ayudante. No fue un arreglo feliz; los dos comandantes rara vez se veían cara a cara, y sus seguidores formaban dos facciones en el campamento francés. Maximiliano Emanuel, el elector de Baviera, tomó el ejército del Alto Rin.

La primavera llegó muy tarde en 1.708, y mayo estaba a mitad de camino antes de que cualquiera de los lados pudiera poner sus fuerzas en el campo. Marlborough estaba en Hal, en el río Sena, por encima de Bruselas, mientras que fuera de Mons, los franceses reunían al ejército más grande que se había visto durante muchas guerras: 132 batallones y 216 escuadrones, que sumaban casi 110.000 hombres. Fue un momento de ansiedad para Marlborough, que se encontraba enfermo, ya que el ejército de Eugenio tardaba en reunirse y no pudo llegar antes de finales de junio, y sin este refuerzo no podía tomar la iniciativa.

Después de una semana de inactividad, los franceses, repitiendo sus tácticas del año anterior, se movieron de repente hacia el este. Una vez más, el Duque se los llevó con una contramarcha y acampó junto al Dyle, a las afueras de Lovaina, el enemigo se detuvo en Braine l’Alleud, 16 km al sur de Bruselas. Allí ambos bandos esperaron el resto de junio, Marlborough forzosamente estaba satisfecho de proteger tanto a Bruselas como a Lovaina del ataque de fuerzas muy superiores.

Revisó sistemáticamente su propio ejército, y lo que vio le agradó, y pudo informar a Eugenio que sus tropas estaban “en tan buenas condiciones que estoy seguro de que agradecería a su Alteza verlas”. Por fin llegaron las noticias que llevaba mucho tiempo esperando. El 2 de julio pudo romper el secreto e informar a los Estados Generales que el ejército del Mosela de Eugenio se uniría a él en Flandes, y que en ese momento se acercaba por marchas forzadas.

Al comienzo de la campaña, el ejército francés se posicionó en una línea entre Genappe y Braîne l’Alleud, mientras que las tropas inglesas del duque de Marlborough se establecieron cerca de Lovaina. Los dos ejércitos se enfrentan durante varias semanas, lo que permitió al ejército prusiano del príncipe Eugenio unirse a Marlborough.

Pero los franceses actuaron primero. El desacuerdo entre el duque de Borgoña y Vendôme en cuanto a los objetivos se resolvió temporalmente, ya que el anterior anuló a su colega más experimentado y decidió una marcha directa hacia Gante y Brujas. En la tarde del 3 de julio, el gran ejército francés acampó y se dirigió rápidamente hacia el oeste. Los destacamentos avanzados cruzaron el Senne y el Dendre, y en la segunda mañana estaban a las puertas de ambas ciudades. Brujas se rindió sin oposición. Gante siguió su ejemplo, aunque su ciudadela duró dos días más. Al amanecer del día 6 de julio, todo el ejército francés estaba al oeste del Dendre y en posición de atacar las fortalezas aliadas de Oudenarde (en el Escalda) y Menin (en el Lys). Así, por un golpe oportuno, los franceses habían recuperado el control de los cursos de agua de Flandes Occidental y estaban bien situados para cortar la línea de comunicación de Marlborough a través de Ostende. Acamparon entre Dendre y Scheldt, cerca de Alost, donde podían cubrir la reducción de la ciudadela de Gante y amenazar a Bruselas mientras decidían su próximo movimiento. Las tropas francesas tenían entonces todo el valle de Scheldt desde Valenciennes hasta el mar del Norte. Solo la ciudadela de Oudenarde quedaba en manos de los aliados.

Marlborough, aunque lejos de estar bien de salud, había actuado con su rapidez y decisión habituales. Anteriormente había estacionado una brigada móvil entre Brujas y Gante, y tan pronto como se enteró del movimiento de Borgoña, ordenó a su comandante que enviara un regimiento para reforzar a Oudenarde. Estaba seriamente impedido por la ausencia de las fuerzas de Eugenio, que no podía esperar durante varios días. Puso su ejército en movimiento hacia Bruselas para cubrir la capital de cualquier repentino empuje hacia el este por los franceses. A última hora del quinto día, uno de sus destacamentos de caballería alcanzó a la retaguardia del enemigo cuando cruzaba el Dendre y capturó una columna de bagajes y unos 200 prisioneros. Estableció su fuerza principal en Assche, a medio camino entre Alost y Bruselas, y se unió allí el 6 de julio Eugenio, quien había cabalgado por delante con su caballería en Maastricht.

Eugenio encontró a Marlborough “bastante consternado“, pero logró convencer al duque de que sus asuntos no estaban en un estado tan malo como los veía. En una conferencia que duró varias horas, los dos comandantes formularon planes que el consejo de guerra los holandeses no persistieron en sus tácticas restrictivas del año anterior. El movimiento hacia el norte de los ejércitos franceses contra las líneas de comunicación aliadas había dejado sus propias comunicaciones con Francia peligrosamente expuestas. El plan aliado era avanzar a través del Escalda para salvaguardar a Oudenaarde y Menin, y luego continuar hacia la costa para cortar al enemigo de Lille y sus otras bases, y si era posible provocar una batalla. Estos proyectos debían ser emprendidos solo por el ejército de Marlborough, cuyo compromiso de proteger a Bruselas sería asumido por la caballería de Eugenio, que entoces se espera para el día 9 de julio.

Así, la inactividad temporal del enemigo jugó a favor de los aliados. Se hicieron preparativos para garantizar la máxima movilidad cuando llegara el momento. Se preparó un suministro de pan para ocho días, y todo el equipaje se redujo con el mayor rigor para que nada nada obstaculizara la marcha. Al mismo tiempo, Marlborough reforzó aún más la guarnición de Oudenarde con 700 hombres al brigadier Chandos de Ath. La pausa hizo que el Duque superara la crisis de su enfermedad. Se desplomó de fiebre la noche del 7 de julio, y pasó al día siguiente en la cama, mejoró por la noche gracias a algo que tomó por la tarde. A las dos de la mañana del 9 de julio, estaba en marcha con todo su ejército. Fue un avance que condujo directamente a una batalla que, a diferencia de los enfrentamientos cuidadosamente diseñados y configurados de ese período, consistió una batalla desde la marcha, donde la iniciativa e improvisación eran fundamentales.

Batalla de Oudenarde (11 de julio de 1.708). Movimientos previos

Movimientos previos

Al otro lado del río Dendre, los franceses también estaban en movimiento. La ciudadela de Gante había capitulado el día 7, y luego se había tomado la decisión de asediar a Oudenarde, colocando la fuerza de cobertura en Lessines, en la orilla izquierda del Dendre. La inversión de Oudenarde aún continuaba el 9 de julio, cuando se supo que Marlborough había llegado al campamento y estaba en Herfelingen, a unos 25 km al sur de Assche. Esto podría significar que los aliados estaban contemplando un avance hacia el sudeste contra Charleroi o Namur. La posibilidad de un avance hacia el oeste no parecía tener mucha consideración; en cualquier caso, tal movimiento podría estar bloqueado en Lessines, a donde las principales fuerzas de Borgoña comenzaron a marchar durante la tarde. Estos descansaron por la noche en Voorde, 16 km por debajo de su objetivo.

Pero Marlborough no se había quedado mucho tiempo en Herfelingen, avanzó precedido por una fuerte vanguardia de unos 11.000 efectivos bajo el general irlandés William Cadogan, conde de Cadogan, que cruzó el río Dendre y ocupó Lessines antes de la medianoche, llevó su cuerpo principal al río a media mañana del 10 de julio, después de haber completado una marcha de 48 km en 33 horas. Los franceses, al encontrarse que se habían perdido Lessines, decidieron abandonar el asedio de Oudenarde, para asegurar la línea del Escalda y esperar la llegada del ejército de Berwick, que la partida de Eugenio del Mosela había provocado que se apresurara hacia el norte desde Alsacia.

Los franceses no tenían ninguna sensación de inseguridad cuando se dirigieron hacia el Escalda y en la tarde del 10 de julio se detuvieron para preparar los cruces en el Gavere, a media docena de kilómetros río abajo de Oudenarde. Una vez que cruzaron el río, tenían la intención de avanzar por la orilla izquierda para bloquear cualquier cruce aliado y ponerse a una distancia de dos días de marcha de Lille.

Pero mientras los franceses dormían, a la una de la madrugada del 11 de julio, Cadogan partió de Lessines por el camino a Oudenarde, a 24 km de distancia, llevando consigo 16 batallones británicos y holandeses y los 8 escuadrones hannoverianos, 32 cañones ligeros y un destacamento de puentes. Su tarea era tomar y sostener una cabeza de puente para el ejército principal. Llegó al Escalda sin ser detectado por los franceses, que todavía estaban en la orilla este del Gavere, y a media mañana, sus zapadores estaban trabajando para lanzar puentes de pontones a través del río, debajo de la fortaleza. Marlborough había iniciado el movimientos con su fuerza principal desde Lessines a las 07,00 horas, y cuando llegó la noticia de Cadogan de que los franceses aún no habían cruzado el Escalda, ordenó que la marcha se hiciera con la mayor rapidez posible.

Sus hombres respondieron con entusiasmo, ansiosos por atacar al enemigo y vengar la pérdida de Brujas y Gante. El propio Duque cabalgó hacia delante con Eugenio y 20 escuadrones de caballería, y poco después del mediodía cruzó los puentes que Cadogan había completado. Entonces, por primera vez, el enemigo se dio cuenta de que los aliados estaban en el río Escalda y habían comenzado a cruzarlo con fuerzas.

Las noticias llegaron a Vendôme y Borgoña por el comandante de su vanguardia, el teniente general Biron, que había avanzado a lo largo de la orilla oeste con 20 escuadrones y 7 batallones para cubrir una partida de forrajeo y realizar un reconocimiento.

Después de algunos enfrentamientos de las patrullas de Cadogan con la caballería francesa, tomó el puesto a horcajadas en la carretera de Gante, mientras que la infantería ocupaba dos aldeas cerca de la orilla del río: 3 batallones en Heurne, a unos 5 km al norte de Oudenarde en la carretera del río, y los otros 4 en Eyne, unos 2 km más cerca de la fortaleza, en el cruce con la carretera de Gante.

El mismo Biron desmontó y subió a la torre de la iglesia de Eyne para evaluar la situación, en lugar de solo unos pocos escuadrones aliados en misión de reconocimiento, se sorprendió y alarmó al ver los puentes de pontones del enemigo y la interminable columna de infantería y caballería, todo el ejército aliado se dirigía hacia él. Inmediatamente envío un mensajero a caballo.

Vendôme recibió la noticia con incredulidad. ¿Cómo han podido las fuerzas de Marlborough, que estaban en Assche solo dos días antes, haber cubierto casi 80 km en tan poco tiempo? Con enojo, declaró: “Si están allí, el diablo los habrá llevado. ¡Tal marcha es imposible!”. Supuso que se trataba solo un destacamento avanzado que podría haber cruzado el Escalda, y envió órdenes a Biron para atacar de inmediato, mientra él se dirigió hacia Oudenarde con una fuerte fuerza de caballería, dejando que Borgoña le siguiera con el cuerpo principal.

Biron, sin embargo, había sido informado que el terreno frente a él era demasiado pantanoso para pasar, y notando la entidad cada vez mayor de la fuerza aliada al sur del Diepenbeck, pensó que era mejor permanecer a la defensiva, una decisión en la que Vendôme a su llegada aparentemente accedió.

Fue Cadogan quien atacó a primera hora de la tarde, formó sus 16 batallones detrás del Diepenbeck y los hizo marchar, encabezados por una brigada británica, contra los 4 batallones suizos en Eyne. Su caballería, bajo el general hannoveriano Rantzau, avanzó en el flanco izquierdo. La primera descarga fue disparada a las 15,00 horas, y la batalla de Oudenarde había comenzado.

Batalla de Oudenarde (11 de julio de 1.708). Despliegue de fuerzas

Primeros enfrentamientos

En su posición aislada los suizos ofrecieron poca resistencia, 3 batallones se rindieron a la vez, y el cuarto fue cortado por los escuadrones de dragones de Rantzau. Los defensores de Heurne se retiraron precipitadamente detrás de los Norken, donde la infantería de Borgoña se había situado en una larga cresta que discurría hacia el oeste desde la carretera de Gante. Sin detenerse, la caballería de Rantzau cargó y derrotó a los 12 escuadrones de Biron detrás de Heurne. El hanoveriano siguió avanzando contra la caballería del ala izquierda francesa, que estaba formada frente al Norken. Fue expulsado por el peso de los números, pero no antes de que sus jinetes, entre los que se encontraba el joven príncipe elector de Hannover, más tarde Jorge II de Inglaterra, hubieran dado una excelente prueba de valor. El primer enfrentamiento había sido ganado claramente por los aliados.

En el terreno elevado al norte de Norken se encontraban tres aldeas, de este a oeste, Huysse, Lede y Wannegem, que desde sus posiciones elevadas habrían provisto al ejército de Borgoña de fuertes puestos defensivos si hubiera decidido permanecer en las elevaciones y esperar un ataque aliado. La región al sur del río formaba una especie de anfiteatro, encerrado al oeste por el Boser Couter, una prominente colina al noroeste de Oudenarde, y al este por una ligera cresta a unos 500 metros al oeste de la carretera de Gante, dominando el riachuelo de Marollebeck, un afluente del Diepenbeck. Estas alturas menores estaban coronadas por tres aldeas pequeñas en un espacio de unos 2 km: Schaerken, en el cruce de los dos arroyos, y más al norte, Groenewald y Herlegem. Fue en los alrededores de estas comunidades, y a lo largo de las orillas del Diepenbeck, en una zona de tierra cultivada cercada por setos y muros, donde la batalla principal tendría lugar.

Batalla de Oudenarde (11 de julio de 1708). Fuerzas inglesas cruzando el río Scheldt

Mientras se llevaba a cabo el primer encuentro, las fuerzas principales de Marlborough habían estado desplegándose a lo largo del Escalda.

Después de la captura de Eyne y Heurne, Cadogan movió a la mayoría de su infantería a Groenewald, y cuando llegaron nuevos batallones desde los puentes, se formaron a su izquierda en una línea que llegaba a Schaerken y más allá.

A pesar de las órdenes de Vendôme de empujar a los aliados de regreso a través del Escalda, los franceses habían mostrado vacilación en entrar en acción. El conflicto entre el mariscal Venôme y Borgoña, sin duda hizo que durante todo el día hubiera una ausencia completa de cualquier plan coordinado para tratar una situación tan rápidamente cambiante. Así fue sin el conocimiento de Vendôme cuando el duque de Borgoña, espoleado por la atrevida carga de caballería de Rantzau, sobre las 16,00 horas, habiendo enviado a 16 escuadrones de reconocimiento, ordenó a la infantería de su ala derecha cruzar el Norken en sucesivos destacamentos y atacar las posiciones aliadas.

El Príncipe cruzó el arroyo con su personal y se estableció en un molino de viento en Royegem, desde donde podía observar el progreso de la batalla. Un intento inicial de 6 batallones franceses para capturar la aldea de Groenewald fue derrotado en una dura batalla. Tan pronto como se estableció la dirección del esfuerzo francés, Cadogan, siguiendo las órdenes de Marlborough, puso en línea el resto de sus 16 batallones, y ocupó Herlegem como una posición avanzada a su derecha. Así, cuando los franceses renovaron el ataque, empleando 6 batallones adicionales, fueron atrapados por el inesperado fuego de flanqueo de Herlegem, y fueron nuevamente rechazados.

Batalla de Oudenarde (11 de julio de 1.708). Desarrollo

El ala izquierda francesa se queda parada

A medida que el enfrentamiento de nuevas tropas en ambos lados extendió gradualmente, el ala izquierda de Marlborough hacia el sudoeste a lo largo del Diepenbeck, como medida de precaución, el Duque había colocado detrás de Cadogan, entre Herlegem y Heurne, los 8 escuadrones de Rantzau y 20 escuadrones prusianos nuevos bajo el mando del general Natzmer. Sin embargo, la experiencia había demostrado que la caballería no apoyada por infantería, no formaba una defensa fuerte y los campos abiertos al este de la carretera de Gante parecían invitar a un ataque de la izquierda francesa, que ahora se encontraba detrás de Mullem, un pueblo de Norken, a unos 2 km por debajo de Huysse.

A las 17,00 horas, Vendôme, haciendo lo que Marlborough había esperado, envió órdenes a Borgoña para que lanzara todo el ala izquierda (unos 30.000 efectivos) en un ataque que vendría detrás de Herlegem y apuntaría a envolver el flanco derecho aliado. Pero bajo el malentendido de que el terreno intermedio era demasiado empinado para cruzarlo, el Príncipe no hizo ningún movimiento. Lo que era peor, el mensajero que envió informando a Vendôme de esta decisión fue muerto antes de que pudiera entregar su mensaje. Cuando Vendôme dirigió su ataque frontal a Groenewald con 20 batallones, para su sorpresa, no fue apoyado por el Príncipe.

Pero mientras la izquierda francesa seguía sin comprometerse, toda la infantería de la derecha y el centro estaba empeñada en una lucha mortal a lo largo del Marollebeck. Al final de la línea de Schaerken, el duque de Argyll había llegado con 20 batallones británicos, entre ellos los Royal Scots y los Buffs, y estos con los cansados soldados de los 16 batallones de Cadogan se oponían a casi 50 batallones a los franceses.

Schaerken cambió de manos dos veces cuando el enemigo rompió a través del Diepenbeck, sobrepasando a Argyll, pero 20 batallones prusianos y hannoverianos bajo el conde Lottum llegaron a tiempo para obligar al enemigo a regresar y recuperar la aldea. Más y más tropas fueron lanzadas hacia ambos lados hasta que el frente se extendió a más de 3 km de Herlegem, para extenderse 1,5 km de la carretera que corría al noroeste de Oudenarde sobre el Boser Couter.

Batalla de Oudenarde (11 de julio de 1.708). El duque de Marlborough dirigiendo la batalla. Autor John Wootton.

Marlborough probablemente se había familiarizado con el terreno de Oudenarde en el año de la batalla de Ramillies. En cualquier caso, se apresuró a discernir que Boser Couter dominaba la zona de la batalla desde el oeste, y que los franceses habían estado demasiado ocupados con su lucha por las aldeas para colocar un destacamento en la colina. Por lo tanto, ordenó al general Overkirk, que con la caballería de la izquierda había estado protegiendo la orilla este del Escalda contra cualquier ataque en ese lado del río, cruzar en dos puentes permanentes y dos suplementarios dentro de Oudenarde y ascender al Boser Couter en un movimiento envolvente que flanquearía a la derecha francesa.

Para controlar mejor esas operaciones a la izquierda, poco antes de las 16,00 horas, el duque entregó a Eugenio el mando de la derecha aliada, que incluía la infantería de Cadogan y Argyll y la caballería bajo Rantzau y Natzmer. El Príncipe tenía dificultades, ya que el tercer ataque de Vendôme, que había alcanzado su punto máximo, obligó a los cansados batallones de Cadogan a abandonar Herlegem y Groenewald.

Marlborough reforzó el ala izquierda con 18 batallones auxiliares de Hesse y Hannover con el fin de enviarl os 20 batallones del general prusiano Carl von Lottum en ayuda de Eugenio de Saboya. Las tropas de Lottum llegaron a tiempo para contraatacar y recuperar las dos aldeas.

Batalla de Oudenarde (11 de julio de 1.708). Mosqueteros franceses de la Casa del Rey. Pintura de Sery

Contraataque aliado y cerco

Mientras tanto, en la extrema izquierda, el veterano Overkirk (entonces con 67 años de edad), invisible para los franceses, se acercaba al Boser Couter al frente de una fuerza de 25.000 efectivos compuesta por infantería holandesa y varios escuadrones de caballería daneses. Una ruptura de los puentes improvisados en Oudenarde había retrasado su cruce. Cuando su infantería destacada llegó a las fuentes del Diepenbeck, Overkirk separó dos brigadas holandesas para girar a la derecha y unirse a la izquierda de Marlborough. Su llegada coincidió con la recuperación de Eugenio de Groenewald y Herlegem, y fue la señal para que todo el frente aliado avanzara en un gran movimiento convergente.

Batalla de Oudenarde (11 de julio de 1.708). Vista de la batalla. Autor Adam-Frans van der Meule

Quedaban menos de dos horas de luz diurna, y Overkirk todavía estaba a cierta distancia de la cima de la colina desde donde debía girar detrás de la retaguardia francesa. El mayor riesgo para los aliados todavía estaba en su flanco derecho, y a las 19,00 horas Marlborough reforzó de nuevo a Eugenio, enviándole los 17 escuadrones de caballería británica del general Lumley, que aún no se habían comprometido. Trotaron rápidamente por el flanco izquierdo, y su llegada detrás de Herlegem liberó a los 20 escuadrones de Natzmer mediante una carga contra la caballería de Borgoña, cuya presencia frente a Royegem había sido un impedimento para el avance de la infantería de Lottum. Los gendarmes prusianos irrumpieron a través de los escuadrones franceses y dos batallones de infantería más allá, pero finalmente fueron detenidos y rechazados con pérdidas del 75 por ciento por el fuego mortal de la Casa del Rey. La carga alivió la presión y ganó el tiempo necesario para los eventos en el otro flanco.

Finalmente, Overkirk estaba en posición, y desde Oycke, en la cima del Boser Couter, envió a cuatro brigadas de infantería holandesa que marchaban por la carretera a Royegem, con el apoyo de una docena de escuadrones daneses. Al mando estaba el príncipe de Orange, de 19 años, que luchaba en su primera batalla. Al mismo tiempo, la otra pinza se cerró cuando Cadogan empujó hacia adelante desde Groenewald, los granaderos de la Guardia y el Coldstream liderando el avance.

Batalla de Oudenarde (11 de julio de 1.708). Desenlace. Autor Adam-Frans van der Meule

Pronto todo había terminado. En algunas partes del frente, los franceses lucharon valientemente para escapar de la aniquilación, pero finalmente la disciplina y el orden se desvanecieron ante la implacable presión aliada. A medida que caía la oscuridad, Marlborough detuvo la batalla para evitar que las dos alas aliadas disparan entre sí.

 

Secuelas

El cordón era demasiado delgado para contener todas las fuerzas que había dentro, y muchas unidades de la derecha y el centro franceses escaparon. El ala izquierda de Borgoña, que desde el lado seguro de los Norken había sido un espectador en toda la batalla, se retiró intacta a Gante, donde se les unieron otros remanentes del ejército (exceptuando a unos 10.000 rezagados que se dirigieron a través del Escalda a Francia). No hubo una persecución a gran escala, los 40 escuadrones asignados a la tarea fueron frenados de una efectiva por la retaguardia francesa, pero dentro de la bolsa se capturaron 9.000 efectivos, a los que hay que añadir la pérdida de 6.000 bajas entre muertos y heridos, 106 colores (banderas) regimentales, y unos 4.000 caballos y mulas. En contraste, las bajas aliadas sumaron un poco más de 3.000, incluyendo 800 muertos. Unos 15.000 rezagados se reincorporaron al ejército francés más tarde. Muchos se salvaron del desastre total gracias a que los zapadores habían mantenido intactos los pontones sobre el Escalda.

 

Asedio de Lille (13 de agosto al 9 de diciembre de 1.708)

Tras la batalla de Oudenarde (julio de 1708), los aliados recuperaron la iniciativa. Para maximizar el efecto de esta victoria, se decidió que se intentaría tomar la plaza fuertemente fortificada francesa de Lille, en ese momento estaba considerada como la segunda ciudad de Francia y, por lo tanto, de gran valor estratégico. Marlborough había abogado por un avance a lo largo de la costa para pasar por alto el Pré Carré y atacar a París, pero los otros comandantes aliados pensaban que el plan era demasiado arriesgado.

Marlborough permitió a su ejército dos días de descanso en Oudenarde y luego se dirigió hacia el oeste hasta el Lys, para acampar en Wervicq, 6 km por encima de Menin. Había enviado un fuerte destacamento bajo el conde Lottum para asolar las líneas fortificadas francesas de Ypres a Lys en Comines, y así abrir un paso hacia Francia entre las grandes fortalezas a lo largo de la frontera.

El duque de Berwick, apresurándose desde el río Mosa, llegó demasiado tarde para evitar estas destrucciones, y dirigió su atención al refuerzo con rezagados de la reciente batalla de las guarniciones de Ypres, Lille y Courtrai.

Desconociendo que Lille era el objetivo en esa etapa, los franceses enviaron al mariscal Boufflers a Lille con 11 batallones de infantería. Cuando se dieron cuenta de que los aliados tenían la intención de atacar Lille, otros 9 batallones de infantería fueron enviados para reforzar Boufflers, que llegaron el 11 de agosto. Para el 13 de agosto, la ciudad ya estaba rodeada y el asedio había comenzado. El príncipe Eugenio con una fuerza de 53 batallones y 90 escuadrones, estaba a cargo de las operaciones de asedio, mientras que Marlborough con 137 escuadrones y 83 batallones, tomó una posición a 25 km de distancia en Scheldt, desde donde podía contrarrestar los intentos de ayuda de Vendôme desde el norte o de Berwick desde el este.

Lille era una ciudad de 57.500 habitantes, y recientemente había sido fortificada por Vauban, lo que le daba no solo grandes fortificaciones de la ciudad, sino también la mejor ciudadela de Europa, llamada “la reina de las Ciudadelas”. Las murallas de la ciudad eran modernas, masivas y en muy buen estado, lo que significa que soportarían fuego de artillería durante bastante tiempo antes de desmoronarse. También se podía inundar la ciudadela y parte de las murallas de la ciudad. Esto impedía un ataque a la ciudadela antes de tomar la ciudad en sí. Berwick contaba con 23 batallones y 3 regimientos de dragones, entre 9.000 y 10.000 hombres.

Marlborough se dirigió al sitio de Lille, para cuya tarea se enfrentó con el difícil problema de que su tren de artillería de asedio debía de llegar desde Holanda. Mientras los franceses sostuvieran Gante, en la unión de los ríos Lys y Scheldt, el transporte por agua, que era el medio medio de transporte normal, sería imposible. El Duque, por lo tanto, decidió llevar los pesados cañones por carretera. Fue una decisión audaz, no solo por las tremendas dificultades administrativas involucradas, sino también porque durante el viaje, debía pasar al alcance de dos ejércitos franceses: el de Vendôme en Gante y y el Berwick en Mons. Los cañones se reunieron lo más secretamente posible en Bruselas, donde se despacharon todos los caballos necesarios. Se requirieron que casi 16.000 para formar el tren, que incluía 80 cañones pesados (20 caballos cada uno), 20 morteros grandes (16 caballos) y 3.000 carromatos de municiones (4 caballos). El enorme convoy que tenía una longitud de 20 km, partió de Bruselas el 6 de agosto, custodiado por la mayor parte del ejército de Eugenio, así como por 25 escuadrones y otros tantos batallones suministrados por Marlborough. A intervalos a lo largo de la ruta de 120 km se unieron otros destacamentos fuertes. Berwick habría atacado, pero no podía asegurar la cooperación de Vendôme. El tren pasó por Ath el 8 de agosto, cruzó el Escalda dos días después y llegó a su destino en Menin el 12, sin haber perdido un cañón. Al día siguiente, en el cuarto aniversario de la batalla de Blenheim, se completó la inversión de Lille.

Asedio de Lille 1.708. Plano del asedio

El 14 de agosto, Luis XIV ordenó al ejército que marchara y levantara el asedio de Lille. El 27 de agosto marcharon Berwick y Borgoña con Vendôme, dejando a De La Motte con algunas tropas en Brujas. En la noche del 27, Borgoña estaba algo al este de Gavere, y Berwick estaba al oeste de Mons con 35 batallones y 98 escuadrones, marchando de allí a Herne el 28. El 29 de agosto, los ejércitos franceses se reunieron en Geraardsbergen/Grammont, en la que Berwick renunció a su mando. El ejército francés reunido con unos 110.000 efectivos, marchó sobre Tournai, cruzó el Schelde el 2 de septiembre y llegó a Orchies el 3. El 4 de septiembre llegó a Mons en Pévêle donde recogió su equipo pesado. Marlborough estaba al oeste de Ronse en Amougies. Marchó hacia el sur en una ruta paralela al oeste de Schelde y el 4 de septiembre llegó a una posición de cobertura que se extiende desde Fretin a Noyelles.

La línea de circunvalación se construyó entre el 15 y el 21 de agosto, y la primera paralela se inició el 22. La guarnición hizo una salida el 26, pero hizo poco daño a los sitiadores. Se decidió atacar la parte norte de las fortificaciones, las puertas de la Magdalena y Saint Andrew eran los objetivos.

El 27 de agosto las baterías estaban en posición y comenzó el bombardeo de las murallas, había tres baterías de 24 libras: una de 43 cañones; otra de 12 cañones y una tercera de 11 cañones. En lo que se refiere al fuego indirecto, había dos baterías, una de 24 piezas y otra de 12 piezas, la mitad de cada batería eran obuses y la otra de morteros.

Los 80.000 hombres de Marlborough comenzaron a construir fortificaciones de campo para repeler el ataque francés. 26 batallones y 76 escuadrones fueron retirados del asedio en la tarde del 4 de septiembre para fortalecer la fuerza de cobertura. Ese mismo 4 de septiembre pudieron ver la fuerza de cobertura de Marlborough ante ellos. Aunque no todas las tropas francesas habían llegado, superaban en número a Marlborough dos a uno. Sin embargo, tanto Berwick como Vendôme pensaron que la hora del día era demasiado tarde para atacar, por lo que no se hizo nada el día 4, excepto que ocuparon Pont a Marq. Las fuerzas de Eugenio llegaron esa noche, y Fagel llegó al amanecer con 7 batallones más, abandonando su tarea de cubrir las comunicaciones con Bruselas.

Ambas fuerzas desplegaron, Vendôme quería atacar de inmediato, pero a Berwick no le gustaba el terreno accidentado por el que el ejército tendría que avanzar. Además, el ejército de la alianza estaba en una posición en la que un flanco estaba cubierto por el Marcq y el otro por las marismas de un arroyo que era afluente del Deule. Borgoña, por lo tanto, decidió posponer el ataque para el día siguiente 5 de septiembre. El ejército de la alianza, por supuesto, siguió atrincherándose. El día 6 de septiembre, los ejércitos se alinearon nuevamente entre sí, pero nuevamente los franceses no avanzaron. Esto llevó a Eugenio a regresar al asedio con todos los batallones y la mitad de la caballería que había llevado. Aún sin poder decidir sobre Borgoña, Vendôme y Berwick escribieron cartas a Versalles en la tarde del 6. Luis XIV respondió que tenían que atacar y envió a Chamillart al campamento.

Mientras Boufflers, viendo que las tropas asediadas estaban mermadas, hicieron una salida decidida pero finalmente fueron rechazados.

Asedio de Lille 1.708. Salida francesa

El 7 de septiembre Eugenio asaltó la contraescarpa, capturando el camino cubierto a costa de la pérdida de 3.000 hombres. Las bajas fueron causadas por cuatro grandes minas que habían sido depositadas por la guarnición antes de retirarse. Los franceses decidieron que la posición de Marlborough era demasiado fuerte para ser atacada, por lo que se contentaron con un bombardeo de artillería masivo el 11 de septiembre, y se retiraron el 15 de septiembre. Ellos idearon una nueva estrategia en la cual Lille podría ser aliviada atacando las líneas de suministro aliadas.

Mientras tanto, las fuerzas francesas habían cortado las líneas de suministro aliadas, por lo que Marlborough se vio obligado a encontrar una nueva ruta para los suministros. La nueva ruta fue por mar a Ostende, y aunque los franceses pudieron inundar el área a través de las esclusas que controlaban en Nieuwport, el general Erle pudo asegurar la carretera hacia el interior.

El 16 de septiembre, los franceses se retiraron a Scheldt, ya que en ningún momento llegaron a menos de 12 km de la ciudad sitiada.

El día 17 de septiembre, un convoy escoltado dejó Ostende para Menin. Una fuerza francesa bajo Lamotte atacó este convoy en Wynendael pero fue derrotada. Este convoy proporcionó suficiente munición para continuar el asedio por otras 2 semanas.

El 21 de septiembre, Eugenio resultó herido en un asalto a una falsa braga, que solo tuvo un éxito parcial y costó 1.000 bajas. Eso significaba que Marlborough se hacía cargo de las obras de asedio, así como el mando de la fuerza de cobertura. La otra falsa braga fue tomada el día 23 junto con otra parte del camino cubierto.

Hacia finales de septiembre, Vendôme envió a 22.000 hombres para interceptar los convoyes aliados, el 28 de septiembre, estos intentaron interceptar un convoy que llevaba municiones desde Ostende; pero Marlborough logró enfrentar la amenaza con éxito al enviar dos fuerzas protectoras, una de las cuales, bajo el mando del general John Webb, obtuvo una victoria sobresaliente sobre fuerzas más numerosas en Wynendaale. La llegada oportuna de nuevos materiales para el bombardeo de Lille trajo resultados.

Boufflers, que también estaba escaso de pólvora, había sacado de contrabando un mensaje que revelaba su condición desesperada. El señor de Luxembourgo en respuesta al mensaje de Boufflers se llevó a 2.000 dragones disfrazados de jinetes holandeses, cada uno de los cuales llevaba 25 kg de pólvora y se dirigió a Lille. Un gran número llegó con éxito a Lille, pero la artimaña se descubrió antes de que todos pasaran las líneas aliadas y cerca de 150 murieron en el intento, pero los sitiados consiguieron 25.000 kg de pólvora.

Los franceses intentaron nuevamente cortar las líneas de suministro aliadas el 3 de octubre, Vendome marchó con 30.000 hombres a una posición cerca de Oudenburgh y logró inundar totalmente las cercanías de Ostende. Marlborough marchó a Roeselare con 6 batallones y 130 escuadrones con la esperanza de luchar contra Vendôme. Aunque Vendôme estaba dispuesto a complacerlo, sus generales no lo estaban, y obligaron a su propio ejército a retirarse a Brujas abriendo algunas esclusas más. A pesar de esto, los aliados enviaron barriles de pólvora desde Ostende en barcos, hubo una lucha barcos franceses e ingleses, los aliados consiguieron transportar 500 barriles de pólvora.

El 22 de octubre, los aliados habían abierto una gran brecha en las murallas de Lille, y Boufflers entregó la ciudad y se retiró a la ciudadela.

Se permitió la evacuación de los heridos franceses, se intercambiaron prisioneros y se acordó que los aliados no atacarían la ciudadela desde el lado de la ciudad. Sin embargo, los aliados atacaron desde este lado, las trincheras se abrieron el 26.

Asedio de Lille 1.708. Vista del asedio

La guerra de suministros continuó, pero los franceses hicieron otro intento de forzar a los aliados de Lille. Maximiliano Emmanuel, elector de Baviera (un aliado de Francia) con una fuerza de 15.000 efectivos hizo un avance en Bruselas, esperando que sus habitantes lo recibieran (había sido gobernador general de los Países Bajos), pero la ciudad le que estaba guarnecida por unos 7.000 efectivos, cerró las puertas. Luego, los aliados hicieron un movimiento rápido a través del Escalda contra la barrera Lille-Bruselas y obligaron al Elector a retirarse antes de que le cortaran la retirada.

El 25 de noviembre, Marlborogh después de fingir un avance hacia el norte a Gante, de repente golpeó hacia el este hacia el Escalda. El enemigo, fue tomado completamente por sorpresa, y ofreció poca resistencia. Las columnas de flancos bajo el mando de Cadogan y Lottum forzaron pasos por encima y por debajo de Oudenarde, donde el cuerpo principal de Marlborough cruzó a tiempo para capturar 1.000 de la retaguardia del enemigo. De un solo golpe, las fortificaciones de Scheldt se perdieron ante el enemigo, cuyas guarniciones huyeron al norte a Gante o al sur a Tournai. Para el día 28, el duque estaba en Alost, donde se enteró de que Maximiliano Emmanuel había abandonado bruscamente el asedio de Bruselas y se había retirado a Mons, en su prisa por huir abandonó sus armas trás de él.

Después de este último fracaso, los franceses no pudieron salvar la ciudadela de Lille y se dirigieron a los cuarteles de invierno el 4 de diciembre. Boufflers capituló el 9 de diciembre y los 7.000 de guarnición, salieron con honores al día siguiente. El asedio les había costado a los aliados 15.000 bajas (en parte debido a una enfermedad) y se había tomado tres meses y 16 días.

Tras la derrota los franceses se retiraron a los cuarteles de invierno, esperaban mantener Gante y Brujas como base para las operaciones en la primavera siguiente. Pero Marlborough, a pesar de lo avanzado de la temporada, tenía otras ideas. Favorecido por el inusualmente buen clima de diciembre, movió su tren de sitio hacia el norte por el agua y puso sitio a Gante, abriéndose las trincheras en la víspera de Navidad.

Al revertir su procedimiento en Lille, Marlborough dirigió las operaciones de asedios, con Eugenio al mando del ejército de cobertura. Aunque el lugar estaba fuertemente ocupado por 19 escuadrones y 36 batallones, de forma repentina inesperada el 2 de enero. El mismo día llegaron los magistrados de Brujas para rendir su ciudad.

Todas las conquistas hechas por los franceses a principios de 1.708 habían sido recuperadas.

Asedio de Gante 1.708. Plano del asedio

 

Fallida expedición francesa a Escocia en 1.708

El clamor popular en Escocia contra el Acta de Unión de 1.707 convenció a Luis XIV de Francia de que había llegado el momento de apoyar a los jacobitas, especialmente cuando Jacobo Eduardo Estuardo tenía casi 20 años. De hecho, después de las victorias de Marlborough en Blenheim (1.704) y Ramillies (1.706), el rey francés ya había enviado al coronel Nathaniel Hooke a Escocia para evaluar el apoyo escocés a una invasión francesa destinada a restaurar la dinastía Estuardo. Sin embargo, el brillante informe de Hooke sobre el sentimiento jacobita entre los escoceses, en gran parte obtenido de segunda mano, era solo una ilusión.Y así quedaría demostró ese año, cuando Luis XIV finalmente autorizó una expedición naval para llevar a Jacobo Eduardo Estuardo a las costas de Escocia.

Una flota de 5 buques de guerra, junto con más de 20 buques corsarios que podían navegar por el río Támesis hasta las islas Orcadas, se reunieron en Dunkerque durante enero y febrero de 1.708. La flota se reunió en Dunkerque. A fines de febrero, unos 6.000 soldados de los regimientos franceses de Bernay, Auxerre, Agen, Luxembourg, Beauferme y Boulogne, además de elementos de la brigada Irlandesa, llevaban suficiente armamento para equipar a otros 13.000 hombres, estaban listos para embarcarse, la salida tuvo que ser retrasada porque Jacobo sufrió sarampión.

Sin embargo, los dos franceses al mando de la expedición en sí no tenían interés en su éxito. El mariscal de Matignon tuvo que ser sobornado con la promesa de honores para que aceptara el mando de las tropas, mientras que el almirante de Forbin le dijo al rey francés que todo el plan era solo una esperanza desesperada.

En lugar de transportes de movimiento lento, De Forbin insistió en usar un número mayor de pequeños pero rápidos barcos corsarios, muchos de los cuales redujeron sus tripulaciones y descargaron los cañones para acomodar a las tropas. Esto mejoró sus posibilidades de evitar a la Royal Navy, pero los corsarios más pequeños no podían esperar derrotar a los buques de guerra británicos en una batalla naval.

Los británicos habían estado siguiendo los preparativos franceses y un escuadrón de George Byng llegó desde el cercano puerto de Gravelines para bloquear el puerto. Esto impidió la salida de la flota y, como Jacobo cayó enfermo de sarampión, las tropas fueron desembarcadas mientras se recuperaba. Después de una semana, Byng regresó al puerto para reabastecerse y evitar una tormenta que se cernía sobre la zona.

Una vez recuperado, Jacobo y los soldados fueron reembarcados y el 17 de marzo, la fuerza francesa de 30 corsarios y cinco buques de guerra abandonó Dunkerque, navegando a través del mar del Norte, con la intención de desembarcar a Jacobo y sus fuerzas en la costa sur del Forth a una señal preestablecida. Las aguas heladas del mar del Norte eran tormentosas y Jacobo y sus asistentes estaban terriblemente mareados. La flota navegó demasiado al norte y se perdió el contacto original y, finalmente, el 25 de marzo, los franceses anclaron cerca de Fife Ness y pasaron el día siguiente buscando un lugar de desembarco. Un pequeño grupo desembarcó en Pittenweem, pero solo fueron recibidos por un puñado de partidarios de Jacobo, y los comandantes franceses rechazaron las peticiones desesperadas de Jacobo de ser desembarcados.

A la mañana siguiente, 16 buques bajo el mando del almirante George Byng, que cuando volvió a Dunkerque y no encontrar la flota, se dirigió al norte para perseguirlos, llegaron del Firth of Forth. Entonces comenzó una persecución y los barcos franceses navegaron hacia el norte hacia Buchanness, perseguidos por Byng, navegaron alrededor de la costa norte de Escocia para regresar a Dunkerque, luego de perder varios barcos en un tiempo atroz al oeste de Irlanda. Toda la expedición había demostrado ser un fracaso total, aunque causó pánico en Londres.

Sin embargo, el gobierno inglés actuó rápidamente después de la fallida invasión, arrestando a todos los escoceses sospechosos de simpatías jacobitas, incluidos los duques de Atholl y Gordon, los condes de Aberdeen, Breadalbane, Erroll, Nithsdale y Strathmore, y el Earl Marischal. Finalmente obtuvieron su libertad al encontrar seguridad financiera para su conducta futura, con pagos que varían entre 3.000 y 5.000 libras. Varios jefes de las Tierras Altas, como Ewan Cameron de Lochiel, Alan MacDonald de ClanRanald, Coll MacDonald de Keppoch, Alasdair Mac-Donald de Glengarry y Robert Stewart de Appin, también fueron detenidos al mismo tiempo.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2019-04-14. Última modificacion 2019-04-14.
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