Edad Media Japón Medieval Periodo Ashikaga o Muromachi (1392-1573)

Cargando anuncio...

El shogunato Ashikaga fue el segundo régimen feudal militar establecido por los shogun del clan Ashikaga desde que finalizó el periodo Nanboku-cho 1.392 hasta 1.573, aunque quedó herido de muerte tras las guerra de Onin en 1.477 perdiendo todo su poder. El período es también conocido como el período Muromachi y se debe su nombre al área de Muromachi en Kyoto, donde el tercer shogun Yoshimitsu estableció su sede.

Reunificación

En 1.392, tras conversaciones bajo la mediación del shogun Yoshimitsu, Go-Kameyama, le entregó los Tesoros Sagrados al emperador Go-Komatsu, marcando la reunificación de las Cortes Imperiales y el fin del periodo Nanboku-cho; con la condición de que el Go-Kameyama abdicaría a favor de Go-Komatsu y que se restablecería el sistema de alternancia del poder entre las ramas Daikakuji y Jimyoin.

Situación en Japón en 1390

En 1.399, el año después de la toma del poder, Mitsukane envió a sus hijos Mitsunao y Mitsusada a la provincia de Mutsu para estabilizar la situación en la región que, junto con la provincia de Dewa estaban revueltas. Aprovechando la usencia de fuerzas, ese mismo año, Ouchi Yoshihiro se rebeló en Izumi conocida como la rebelión Oei (Oei no Ran), aliándose con la Corte del Sur.

El acuerdo de alternancia entre las ramas Daikakuji y Jimyoin fue violado por Go-Komatsu en 1.412 cuando abdicó a favor de su hijo, el emperador Shoko, de doce años, con él como regente. Esta acción causó la ira de la rama Daikakuji, quien veía un monopolio del poder de parte del Jimyoin. En 1.414, los antiguos miembros de la Corte del Sur, junto al hijo del emperador Go-Kameyama, huyeron a Yoshino y se rebelan contra el shogunato, que inmediatamente reprime la rebelión y  los cortesanos regresan a Kyoto.

En 1.428, tras la muerte del emperador Shoko sin dejar hijos, se suponía que el hijo del emperador Go-Kameyama sería su sucesor, pero la Corte Imperial, con la influencia del retirado emperador Go-Komatsu, dispuso que un primo lejano del emperador Shoko, fuese el nuevo emperador,  Go-Hanazono, a la edad de 10 años; Go-Komatsu mantendría el título de regente. Esta sucesión (la única sucesión con mayor distancia en consanguinidad entre todas las sucesiones de los emperadores de Japón) reinició el disgusto de los miembros de la Corte del Sur, que veían que la Corte del Norte violaba sucesivamente el acuerdo de alternancia de poder, reiniciaron la rebelión, pero de nuevo fue sofocada.

En 1.443, una rama del clan Hino se alzó en armas y apoyó a los descendientes de la Corte del Sur; con el respaldo de Hino Arimitsu, pretendió asesinar al emperador Go-Hanazono, pero éste huyó del palacio; sin embargo, fueron sustraídos dos de los tesoros sagrados, la espada y la joya sagrada. Dos nietos del hermano menor del emperador Go-Kameyama huyeron hacia el monte Hiei; este suceso se conoce como el incidente Kintsuke. El shogunato reprimió severamente matando al líder de la rebelión y recuperando la espada sagrada en el mismo año, la joya sagrada no sería recuperada hasta 1.457.

Incidente de Kyotoku (1.454-82)

El incidente de Kyotoku (Kyotoku no Ran) fue una larga serie de escaramuzas y conflictos lucharon por el control de la región de Kanto de Japón en el siglo XV. El conflicto se inició en 1.454 con el asesinato del Uesugi Noritada por el Kanto kubo Ashikaga Shigeuji. Los clanes Ashikaga, Uesugi, y otros clanes se unieron a la batalla, ya sea para defender o para atacar a Shigeuji. El caos terminó en 1.482, cuando se negoció una paz.

Ashikaga Shigeuji fue nombrado para el cargo de Kanto kubo (diputado del Shogun en el Kanto) en 1.449, el primer Ashikaga en ocupar el cargo desde la muerte de su padre diez años antes. En ese momento, en 1.439, Uesugi Norizane se había hecho con el poder de su clan. Diez años más tarde, el Uesugi se mantuvo poderoso en el Kanto; en 1.454, Shigeuji hizo arreglos para que su adjunto, asesinase a Uesugi Noritada.

Esto fue tomado como una rebelión contra el shogunato, y el conflicto armado estalló rápidamente estalló. El clan Uesugi se movilizó para atacar Shigeuji y Imagawa Noritada, leal al shogunato, capturó y quemó Kamakura, que era el centro de la burocracia de Kanto y la casa de Shigeuji.

Shigeuji huyó de la zona, y se dirigió a Koga, en la provincia de Shimotsuke, y se hizo conocer como el Kubo Koga. El clan Uesugi pidió el shogunato que enviase un nuevo kubo para reemplazar Shigeuji, y en 1459, el hermano del shogún, Ashikaga Masatomo, llegó para ocupar esa posición. Sin embargo, los partidarios de Shigeuji se negaron a reconocerlo, y mantuvieron la reclamación legítima de Shigeuji al puesto. Masatomo estableció su nueva sede en Horigoe, en la provincia de Izu. A medida que la lucha continuó, ambos afirmaron estar del lado del shogunato; pero ambas partes impidieron que unos y otros desempeñasen el verdadero poder, por lo que el clan de los Uesugi se hizo una vez más en el control de la región.

Debido a su creciente poder y expansión, el clan Uesugi se dividió en tres ramas (Yamanouchi, Ogigayatsu e Inukake), nombre de las localidades dentro del Kanto donde residían.

Los combates en el Kanto entre los clanes Ashikaga y Uesugi se calmaron durante unos diez años, reanudándose en 1.477 y terminando en 1.482, con las negociaciones de paz.

Guerras de Onin (1.467-77)

Durante 11 años (1.467-77) Japón se sumergió en la guerra de Onin (Onin-no-Jidai). Iniciada por dos grandes señores rivales Hosokawa Katsumoto y Yamana Sozen a cuenta de la sucesión en el puesto de soghun, la disputa acabaría arrasando Kyoto e hiriendo de muerte al soghunato Ashikaga. El debilitamiento del gobierno central dio paso a un periodo de inestabilidad conocido como la era de los Estados en Guerra (Sengoku), que duraría más de un siglo.

Antecedentes

Yoshimasa se convirtió a su mayoría de edad (1.449) y fue nombrado el 8º shogun de Ashikaga, seis años después de la muerte de su hermano. Yoshimasa era un amante de las artes y sería el impulsor de la “cultura Higashiyama”, que incluía artes como la ceremonia del té, el arreglo floral (ikebana), el teatro (noh) y el estilo de pintura monocromática sumi-e. Sin embargo Yoshimasa vivía en unos tiempos turbulentos que demandaban una mano extraordinariamente firme para contener a los cada vez más revoltosos samuráis. El propio Yoshimasa acabó llegando a la conclusión de que debía retirarse a comienzos de la década de 1.460. No teniendo hijos que le sucediera, se reclamó la presencia en Kyoto de su hermano Yoshimi, que tuvo que abandonar su puesto de abad en el monasterio Jodo. Yoshimi se convirtió en 1.464 en el ayudante de su hermano, y lo lógico era esperar que eventualmente lo sucediera tras un “periodo de prácticas”.

Yamana Mochitoyo (1404-73) había sido el jefe del clan Yamana hasta 1.450; oficialmente se había retirado y tonsurado como monje budista, tomando el nombre de Sozen, pero en la práctica continuaba al frente de las intrigas por aumentar la influencia y poder del clan. Los Yamana habían estado cerca de la extinción tras haberse rebelado contra el shogunato a finales del siglo XIV, pero en breve tiempo habían recuperado su posición como un gran clan y parte de sus tierras, aunque probablemente estaban resentidos porque en su día habían controlado hasta 11 provincias. El hijo de Sozen, Yamana Noritoyo, ejercía de shugo o gobernador de las provincias de Harima, Tajima, Bingo, Aki e Iga.

Guerra de Onin u Onin no Jidai comandantes : 1 Yamana Sozen Mochitoyo (1.404-73) jefe del clan Yamana; 2 Hosokawa Katsumoto (1430-73) kanrei de Kyoto, llevan armaduras de transición tipo maru-do-yoroi.

Sozen estaba dotado de un temperamento colérico que se reflejaba rápidamente en su cara, al adoptar su piel un tono escarlata, era apodado el monje rojo. Los Yamana ofrecieron su apoyo a Tomi-ko, la madre de Yoshihisa, para lograr que el hijo de Yoshimasa fuera designado sucesor.

Hosokawa Katsumoto (1430-73) era un influyente señor que había desempeñado un par de veces el puesto de kanrei de Kyoto, una especie de delegado del shogun; siendo un habitual consejero de Yoshimasa. El puesto de kanrei había sido tradicionalmente ocupado sólo por miembros de tres clanes: Hosokawa, Shiba y Hatakeyama. Los Hosokawa ejercían de shugo o gobernador de las provincias de Awa, Awaji, Bitchu, Izumi, Sanuki, Settsu, Tamba, Tosa y Yamashiro. Aunque de ánimo tranquilo, era diametralmente opuesto al de su suegro Katsumoto, y no dudó en reaccionar a la maniobra de Sozen, apoyando a Yoshimi como eventual sucesor de su hermano.

No era la primera vez que ambos señores se enfrentaban en una gran disputa sucesoria. Ya se habían opuesto en temas sucesorios que afectaban a los grandes clanes Shiba y Hatakeyama. Pero en 1.466 habían dado un paso más lejos, empezando a congregar tropas en Kyoto.

En un alarde de fuerza, ambos clanes reunieron a sus guerreros, parientes y aliados. Una crónica japonesa habla de que el ejército “oriental” de los Hosokawa lo formaban 85.000 hombres (60.000 del propio clan) mientras que el “occidental” de los Yamana llegaba a 80.000 (30.000 del propio clan). Las cifras no son del todo fiables, pero se pueden tomar como referencia de que los Yamana habían tenido éxito en su agresiva política de alianzas, compensando el ser un clan más pequeño.

El primer movimiento lo hicieron los Yamana, pero en vez de sacar el tema de la sucesión del shogun, se denunció la interferencia de Katsumoto en una disputa entre dos señores Hatakeyama por el puesto de kanrei, pidiendo la ejecución de Katsumoto y de Hatakeyama Masanaga. Yoshimasa amonestó ligeramente a Katsumoto y advirtió a los dos bandos de que no se inmiscuyeran en los asuntos de los Hatakeyama, avisando de que conseguiría del emperador declarase rebelde a aquel bando que iniciara las hostilidades en la capital. Al final el puesto de kanrei acabó en manos de Shiba Yoshikado, un aliado de Yamana Sozen.

Durante un tiempo ambos bandos se observaron, mientras analizaban la distribución de la capital. Los shugo tenían grandes mansiones en el sector norte de Kyoto, ya que los que controlaban más de dos provincias estaban obligados a residir en la capital, y en caso de conflicto los bloques donde se ubicaban se iban a convertir en los campos de batalla. La coalición Hosokawa se concentraba en el sector nordeste de Kyoto y la Yamana en el sector noroeste.

En febrero los Hosokawa recibieron la alarmante noticia de que los Ouchi, con 20.000 hombres, pensaban unirse a los Yamana. A finales de mes, la mansión de un general Hosokawa fue misteriosamente pasto de las llamas. En abril los Hosokawa atacaron a tropas Yamana que transportaban arroz a la capital. La guerra comenzó oficialmente a finales de mayo con el ataque Hosokawa a una mansión del clan Isshiki, miembros del ejército “occidental”. Dicha mansión era la más próxima al edificio del bakufu en poder de las tropas orientales, y su destrucción suponía cortarles el acceso directo al shogun.

Estalla la guerra

La guerra de Onin u Onin no Jidai había empezado, su nombre viene porque era el año 1 de la era Onin, ya que los diversos sucesos en torno a la capital llevaron a la corte a decidir que se había producido un cambio de era.

Los Yamana rápidamente lanzaron represalias contra cualquier edificio Hosokawa que se encontrara en el sector occidental de Kyoto. Los asaltos a mansiones rivales solían acabar con el saqueo y la quema de todo el bloque donde se alzaba dicha mansión. Seis shugo (3 por cada bando) vieron en esos primeros días como sus mansiones eran asaltadas y demolidas por ocupar posiciones indefendibles para sus respectivos bandos; siete templos siguieron su misma suerte.

Tras hacer limpieza de sus sectores, ambos bandos se esforzaron en fortificarse, colocando barricadas y empezando a abrir trincheras en zonas demolidas. Los Hosokawa contaban con la ventaja de controlar el sector donde se encontraban los edificios del bakufu y el Palacio Imperial; sin embargo los Yamana les impidieron expandirse más allá de su sector, por lo que tenían bloqueadas las rutas oeste, sur y este de salida de la ciudad.

A pesar de las dificultades, los refuerzos y suministros llegaban a los Hosokawa. La guerra Onin iba a ser peculiar por librarse sobre todo en una ciudad, pero no descuidaron del todo las provincias ya que eran las que nutrían de tropas y víveres a ambos bandos. Así cuando los Naito de Tamba acudieron con casi todas sus fuerzas a la capital a unirse a Katsumoto, dejaron prácticamente desprovista de defensas dicha provincia, de lo que se aprovecharon los Yamana para atacarla a placer.

En septiembre llegaron las tropas Ouchi, siendo incapaces los Hosokawa de interceptarlos. Los reforzados Yamana se lanzaron al ataque, consiguiendo arrebatar a los Hosokawa un buen puñado de los bloques de edificios que constituían su línea defensiva. Los Yamana incluso se permitieron atacar el Palacio Imperial, destruyendo varios edificios adyacentes como el monasterio Sambo-in. La guardia del Palacio tuvo que ser reforzada y el emperador Go-Tsuchimikado trasladado al edificio del bakufu para evitar una posible captura. No todo fue bien para Sozen que además de haber sido declarado oficialmente “rebelde”, vio como moría su hijo Noritoyo, teniendo que asumir de nuevo oficialmente el gobierno del clan.

Guerra de Onin u Onin no Jidai (1467-77). Fuente juego Shogun II Total-War.

Katsumoto se aferró a la esquina que conservaba, reclamando urgentemente refuerzos de las provincias. En octubre sus principales puestos defensivos estaban reducidos a su propia mansión, el edificio del bakufu y el monasterio Shōkoku-ji. El alivio vino en forma de refuerzos traídos por el clan Akamatsu, que consiguieron abrirse paso hasta el sector Hosokawa, a pesar de los numerosos intentos del ejército oriental de impedirlo.

Los Yamana aún consiguieron tomar a primeros de noviembre el Shokoku-ji, tras sobornar a un monje para que iniciara un fuego, pero el esfuerzo los dejó completamente rotos.

Tras cinco meses de intensas luchas buena parte de Kyoto había sido reducida a cenizas o escombros, dejando irreconocible a la capital. La carnicería había sido enorme; por ejemplo los Ouchi tras llenar 8 carretas con las cabezas de sus enemigos derrotados, tuvieron que renunciar a recogerlas todas.

Guerra de Onin u Onin no Jidai (1467-1477). Autor Angus McBride

Durante los combates en la zona del arrasado Shokoku-ji, nos encontramos con un hecho que las crónicas consideraron notable: la derrota de la caballería del clan Rokkaku (ejército oriental) por una unidad de infantería equipada con yari (lanzas rectas) al mando de Hatakeyama Masanaga en un terreno supuestamente favorable para la caballería. Aunque otros daimyo habían ya entregado yari o lanzas a parte de su infantería en sustitución de la más tradicional naginata o del arco, a Masanaga se le considera uno de los pioneros en transformar a una agrupación infantes con yari en un combinado verdaderamente eficaz y capaz de frenar a la caballería en el campo de batalla, actuando de forma similar a los piqueros occidentales.

Estancamiento

A lo largo de 1.468 los combates en Kyoto fueron disminuyendo de intensidad. Se seguían realizando incursiones, pero si al principio ambos bandos se habían esforzado en demoler edificios para crear espacios de maniobra para los ataques de la caballería, ahora se acometió con vigor reforzar las posiciones propias: las trincheras se extendieron y se ampliaron hasta llegar a alcanzar los 3 metros de alto y los 6 metros de ancho. Torres de vigilancia se elevaban en puntos estratégicos para controlar los movimientos del rival.

Se tuvieron que poner en acción máquinas de asedio para atacar las líneas rivales. Además de lanzarse piedras, se recuperaron antiguas técnicas traídas de la China en forma de proyectiles incendiaros, destacando el uso hosokawa o proyectiles de cerámica rellenos de pólvora disparados desde trebuchetes (catapultas de contrapeso).

Guerra de Onin u Onin no Jidai, la infantería ashiragu operando un trebuchete (catapulta de contrapeso) para lanzar hosokawa o proyectiles de cerámica rellenos de pólvora en 1.468. Autor Howard Gerrard

La fortaleza de las líneas defensivas impidió nuevos ataques a gran escala y todo el protagonismo pasó a las incursiones. En estas cobró un papel protagonista la infantería ligera constituida por los ashigaru (“pies ligeros”), muchos de ellos pobremente equipados (salvo por lo que pudieran saquear) pero bastante aptos para una guerra irregular consistente en realizar golpes de mano e incendiar.

Guerra de Onin u Onin no Jidai carga de ashiragu o pies ligeros. Se aprecia a una onna-bugeisha o mujer samurai encabezando la carga.

 

Guerra de Onin u Onin no Jidai 1467, los ashigaru saqueando la ciudad. Autor Howard Gerrard para Osprey

Katsumoto volvió a ser nombrado kanrei, pero vio como Yoshimi, que había abandonado Kyoto durante los combates de 1.467, se pasaba al bando de Sozen, convirtiéndose en uno de los generales “orientales”; lo cual no dejaba de crear algo más de confusión acerca de los motivos de lucha entre Katsumoto y Sozen. Dado que Yoshimi se había unido a los “rebeldes”, en 1.469 Yoshimasa hizo oficial que su hijo le sucedería cuando se retirara.

A partir de 1.468 el conflicto se trasladó a las provincias. Ambos bandos animaron a rebeliones en las provincias de sus rivales. El colapso del bakufu y la presencia en Kyoto de los shugo y los principales daimyos hizo que el caos fuera un mayor, ya que muchos samuráis aprovecharon la ocasión para desafiar a sus señores y/o vecinos. Además por el campo abundaban los grupos de campesinos armados (ikki) surgidos en principio como medio de autodefensa pero que también se implicaban a menudo en las disputas de los samuráis.

Final de la Guerra Onin

Los cada vez más cansados, los daimyo empezaron a abandonar Kyoto a finales de 1.472 para tratar de poner orden en sus dominios. Tanto Katsumoto como Sozen empezaron a buscar un modo de llegar a un acuerdo pero ambos murieron en 1.473, con dos meses de diferencia. Al año siguiente sus sucesores firmarían la paz entre ambos clanes. Sin embargo no era una paz total, ya que Ouchi Masahiro se había empeñado en que Yoshimasa y Yoshimi tenían que hacer las paces. Yoshimasa había dejado claro su intención al respecto al retirarse oficialmente en 1.473 y dar paso a su hijo, aunque este fuera demasiado pequeño para ejercer todavía de shogun.

Con la marcha de numerosos samuráis de ambos bandos, las fuerzas Ouchi estaban cerca de convertirse en el único ejército de importancia presente en Kyoto. Yoshimasa y el kanrei (delegado del shogun) Hatakeyama Masanaga tuvieron que esforzarse en convencer a varios generales “occidentales” de permanecer a su lado y a varios “orientales” de someterse al shogunato.

La autoridad del shogunato Ashikaga fue destruida, y su poder limitado a la capital de Kyoto, lo que llevó al descontrol, al caos y a la guerra civil. Fuera de la capital, los daimyos y los magistrados afirmaban ser leales súbditos del Emperador y el shogun, pero en realidad no confiaban más que en su propio poder para escalar al poder supremo y la jefatura de la nación, desembocando en lo que conocemos como Sengoku Jidai,la era de los estados combatientes“. Esta época fue larga, salpicada de luchas por el intento de dominación de Japón bajo un solo daimyo, provocando un conflicto masivo entre varios clanes por el poder.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2017-09-08. Última modificacion 2017-09-08.