Edad Moderna Conquistadores portugueses Pedro Alvares Cabral

Orígenes

Nació en Belmonte, Portugal en el año 1.468. Era el cuarto hijo de Fernando Cabral, señor de Belmonte, y de Isabel de Gouveial. Cabral fue enviado a la corte del rey Alfonso V en 1.479, cuando apenas contaba con 12 años. Cuando estaba a punto de cumplir 17 años de edad cuando el “joven fidalgo” por el rey Juan II. El rey Manuel I, le concedió un subsidio anual de 30 mil reales en 1.497.

 

Llegada a Brasil (1.500)

Después de que Vasco de Gama llegase a la India, el rey Manuel I decidió seguir adelante con más expediciones marítimas. Mandó organizar una gran flota, conocida como la Segunda Armada a la India, compuesta por 13 naves, entre naos y carabelas, en las que iban embarcadas más de 1.500 personas de los cuales 700 eran soldados y el resto plebe. Manuel I no eligió para este viaje a Vasco da Gama, ni a ningún hombre versado en la náutica, sino a un aristócrata con dotes de mando y experto en la diplomacia.

La flota, bajo el comando de Cabral que entonces tenía 32 años de edad, partió de Lisboa el 9 de marzo de 1.500 al mediodía. El día anterior, la tripulación había recibido una despedida pública que incluyó misa y conmemoraciones con presencia del Rey, de la corte y una acalorada multitud.

En la mañana del 14 de marzo, la flota pasó por Gran Canaria, la mayor de las Islas Canarias,tras lo que puso rumbo a las islas de Cabo Verde, a donde llegó el 22 de marzo.

Flota de Pedro Alvares Cabral o Segunda Armada a la India, estaba compuesta de 13 naves y 1.500 hombres

Al día siguiente de partir, una nave con 150 hombres, comandada por Vasco de Ataíde, desapareció sin dejar rastro.

La flota cruzó la línea del Ecuador el 9 de abril y como la expedición contaba con expertos pilotos, Cabral decidió que la flota navegase por una ruta apartada de la costa y huyendo de las calmas ecuatoriales, rumbo al oeste apartándose lo más posible del continente africano, utilizando una técnica de navegación conocida como volta do mar.

El 21 de abril, después de casi 30 días de navegación (44 desde la partida), la flota de Cabral encontró los primeros indicios de tierra cercana.

Pedro Alvares Cabral señalando la costa de Brasil por primera vez el 21 de abril de 1.500.

Como consecuencia fueron impulsados por los vientos reinantes a unas tierras nuevas, que llamaron Tierra de Veracruz y que después ha sido conocida como Brasil. El miércoles, 22 de abril de 1.500, vieron los contornos de una colina que llamaron monte Pascoal (unos 60 km al sur de la moderna Porto Seguro, Bahía). El nombre se lo puso en honor a la semana de Pascua.

El 23 de abril, la armada ancló en la desembocadura del río Frade y un grupo de indios locales tupiniquim se reunió en la playa. Cabral despachó una pequeña comitiva, encabezada por Nicolás Coelho, capitán que había viajado con Vasco de Gama a la India, para hacer el primer contacto. Coelho arrojó su sombrero a cambio de un tocado de plumas, pero el oleaje era demasiado fuerte para un desembarco y apertura de una comunicación adecuada, por lo que regresaron a los barcos.

El 23 y 24 de abril, los fuertes vientos de la noche a la mañana hicieron que la armada levantase anclas y naveguase unas 10 leguas (45 km) hacia el norte, encontrando un puerto detrás del arrecife en la bahía de Cabrália, justo al norte de Porto Seguro. El piloto Alfonso Lopes descubrió una canoa con dos indios a bordo. Partió con un bote y capturó a los dos indios tupiniquim llevándoles a la nao capitana. La barrera del idioma impidió el interrogatorio, pero se les alimentó y se les dio ropa y cuentas. Las diferencias culturales eran asombrosas, alimentados con miel y pasteles, lo escupieron y se sorprendieron profundamente al ver un pollo.

Nao capitana de Cabral en Porto Seguro, el piloto Alfonso Lopes lleva dos indios a la capitana. Autor Oscar Pereira da Silva

El 25 de abril un grupo liderado por Nicolás Coelho y Bartolomé Dias desembarcó acompañado de los dos indios nativos. Los tupiniquim armados se aproximan cautelosos a la playa, pero a una señal de los dos nativos, dejaron sus arcos y permitieron que los portugueses desembarcasen y recogiesen agua.

Desembarco de Nicolás Coelho y Bartolomé Díaz en Porto Seguro el 25 de abril de 1.500. Autor Oscar Pereira da Silva, museu Histórico Nacional (Río de Janeiro).

El 26 de abril (domingo de Pascua), con un número cada vez mayor de nativos curiosos, Cabral ordenó a sus hombres la construcción de un altar en tierra, donde el capellán Enrique Soares de Coimbra ofició una misa católica, curiosamente observada por unos 200 indios tupiniquim. Fue la primera misa de la que se tiene constancia celebrada sobre lo que sería Brasil. Se ofreció vino a los indios, que no gustaron de la bebida.

Primera misa en Brasil el 26 de abril de 1.500 (Domingo de Pascua). Autor Victor Meirelles, museu Nacional de Belas Artes, Brasil.

Durante gran parte de la semana siguiente, la interacción entre los portugueses y los tupiniquim aumentó gradualmente. Hubo comercio de clavos de hierro europeos, telas, cuentas y crucifijos a cambio de amuletos, lanzas, loros y monos. Solo hubo una pequeña insinuación de que se podía encontrar metales preciosos en el interior. Unos cuantos portugueses fueron asignados para pasar la noche en las aldeas de tupiniquim, mientras que el resto de las tripulaciones durmieron a bordo de los barcos. Los portugueses también construyeron una enorme cruz de madera que medía aproximadamente siete metros de altura.

El 1 de mayo, Pedro Álvares Cabral se preparó para reanudar el viaje a la India. Los pilotos portugueses, asistidos por el médico-astrónomo maestro Juan Faras sus instrumentos astronómicos, determinaron que la tierra se encontraba al este de la línea establecida en el tratado de Tordesillas, lo que llevó a Pedro Álvares Cabral a reclamar formalmente a Brasil para la corona portuguesa. Para solemnizar la reinvindicación de Portugal sobre aquellas tierras, se levantó otra cruz de madera y se celebró una segunda misa. En honor a la Cruz, Cabral nombró a las nuevas tierras descubiertas Ilha de Vera Cruz (isla de la Verdadera Cruz, más tarde renombrada Terra de Santa Cruz, al darse cuenta de que no era una isla).

El 2 de mayo de 1.500, Cabral despachó la nave de abastecimiento (capitaneada por Andrés Gonçalves o por Gaspar de Lemos, las crónicas no se ponen de acuerdo) de regreso a Lisboa, con los artículos brasileños y una carta al rey Manuel I de Portugal redactada por el secretario Pedro Vaz de Caminha para anunciar el descubrimiento. También llevaba una carta privada separada al rey del maestro Juan Faras, en la que identifica la constelación guía principal en el hemisferio sur, la Cruz del Sur (Cruzeiro). El barco de suministros llegaría a Lisboa en junio.

El 3 de mayo de 1.500, dejando atrás a un par de delegados portugueses con los tupiniquim de Porto Seguro, Cabral ordenó zarpar a los once barcos restantes y continuaron navegando a lo largo de la costa de las tierras descubiertas, y se convenció de que habían descubierto un continente entero y no solo una isla. Finalmente puso rumbo a la India.

El descubrimiento de Brasil que no es compartido por los historiadores, ya que los navegantes españoles Vicente Yáñez Pinzón y Diego de Lepe, habían llegado antes a aquellas costas.

Viaje a la India (1.500)

El 5 de mayo la flota viró al este tomando dirección hacia el sur de África. Afinales de mayo, después de cruzar el océano Atlántico, la armada de Cabral llegó al cabo de Buena Esperanza.

El 23 o 24 de mayo, los navíos se toparon con una tempestad en la zona de alta presión del Atlántico Sur que los azotó durante seis días y que causó la pérdida de cuatro navíos. El lugar exacto del desastre es desconocido. Tres naos y una carabela comandadas por Bartolomé Díaz, naufragaron y se llevaron la vida de 380 hombres, quedando la flota reducida a 7 navios

Los navíos restantes, perjudicados por el mal tiempo y con sus equipos dañados, se dispersaron. Uno de los navíos que se había separado, mandado por Diego Díaz, vagó sin rumbo, mientras que los otros seis lograron reagruparse. Se reunieron en grupos de tres navíos cada uno, el grupo de Cabral navegó al este, pasando por el cabo de Buena Esperanza.

El 16 de junio, el grupo de tres naves de Cabral llegó a las islas Primeiras (varias leguas al norte de Sofala). Dos barcos mercantes locales, al divisar a Cabral, se dieron a la fuga. Cabral persiguió: uno de ellos se encalló y el otro fue capturado. El interrogatorio determinó rápidamente que estas naves eran propiedad de un primo del sultán Fateima de Malindi (que había recibido a Vasco da Gama tan gentilmente en 1.498), por lo que fueron liberados sin daños.

El 22 de junio el grupo de tres barcos de Cabral se dirigió a la isla de Mozambique. A pesar de la disputa anterior con Gama, el sultán de Mozambique que les recibió con una cálida recepción, y les permitió recoger agua y suministros. Poco después, los otros tres barcos dllegaron a la isla de Mozambique y se unieron a Cabral. Solo el barco de Diego Dias (hermano de Bartolomé) seguía desaparecido. Como la misión de Dias era dirigirse a Sofala, Cabral decidió no esperarla, sino seguir adelante con su flota de seis barcos.

Viaje de Pedro Alvares Cabral a la India 1.500

El 26 de julio, la armada de Cabral llega a la ciudad-estado de Kilwa Kisiwani (dos pequeñas islas junto a la costa de Tanzania), la ciudad dominante de la costa del este de África (que Gama nunca había visitado). Alfonso Furtado, que había sido nombrado factor para Sofala y afortunadamente escapó de la muerte (Furtado iba a bordo del barco de Bartolomé Dias, pero se trasladó al buque insignia justo antes del cruce de el Cabo), desembarcó para iniciar negociaciones con el gobernante fuerte, el emir Ibrahim.

Se organizó una reunión entre Cabral y el emir Ibrahim, realizada en un par de botes de remos en el puerto de Kilwa. Cabral presentó una carta del rey Manuel I proponiendo un tratado, pero el emir Ibrahim era sospechoso y, a pesar de todas las formalidades, se resistió a un a apertura. Cabral, sintiendo que no había nada que lograr allí y preocupado por perderse los vientos del monzón a la India, decidió romper las negociaciones y continuar el viaje.

El 2 de agosto de 1.500, navegando hacia el norte, la flota de Cabral evita la hostil Mombasa y finalmente llegaron al amistoso Malindi (Melinde). Allí dejó al embajador Malindi que Gama le había quitado el año anterior. El sultán de Malindi le dio a Cabral una excelente recepción. Dejando atrás a dos delegados (Luís de Moura y Juan Machado) y recogieron a dos pilotos gujarati, la armada de seis barcos de Cabral finalmente comienza su travesía del océano Índico el 7 de agosto. presentes. Asimismo, en Malindi se reclutaron pilotos para la última etapa del viaje a la India.

El 22 de agosto, desembarcaron en Angediva, una isla mar Arábigo frente a las costas de Canacona en el distrito sur de Goa, donde se abastecieron los navíos camino a Calicut. Allí los barcos fueron calafateados y pintados, y se realizaron los últimos preparativos para el encuentro con el gobernador de Calicut.

 

Viaje de Diego Dias

Mientras que la flota principal de Cabral estaba en la India, Diego Dias, el capitán del séptimo barco desaparecido de la armada, estaba pasando por su propia serie de aventuras.

Poco después de ser separado de la flota principal en el Cabo en junio de 1.500, Dias se había separado demasiado al este en el océano Índico y divisó la costa occidental de la isla de Madagascar. Aunque la isla no era desconocida (su nombre árabe, “isla de la Luna“, ya había sido reportada por Covilhã), Diego Dias fue el primer capitán portugués que lo vio y a menudo se le atribuye el nuevo nombre de la isla de San Lorenzo, por haberla encuentrado el día de San Lorenzo (10 de agosto de 1.500). Sin embargo, un desembarco apropiado en Madagascar no se emprendería hasta 1.506 y solo se exploraría extensamente en 1.508.

Probablemente pensando que estaba en una isla sudafricana, Diego Dias trató de encontrar la costa africana navegando directamente hacia el norte desde Madagascar, esperando reunirse con la armada de Cabral allí, o al menos llegar a Sofala (el destino formal de Dias). Pero fue en vano. Se había desviado demasiado hacia el este, y se dirigía hacia el norte en mar abierto. Dias vio la costa africana solo alrededor de Mogadishu (Magadoxo). En este momento, Cabral ya había cruzado el océano Índico, y el cambio en los vientos del monzón le impidió a Dias emprender su propio cruce. Dias avanzó por la costa, pasando inesperadamente por cabo Guardafui hacia el golfo de Adén, aguas que aún no habían sido descubiertas por barcos portugueses. Dias pasó los siguientes meses en la zona, atrapado por los vientos contrarios, golpeado por las tempestades, atacado por piratas árabes y forzado en la costa de Eritrea, en una búsqueda desesperada de agua y alimentos.

Finalmente, Dias (a fines de 1500 y principios de 1501) logró aprovisionarse, reparar su nave y tomar un viento favorable. Con sus seis tripulantes restantes, Dias navegó de regreso a Portugal, esperando alcanzar a la armada de Cabral en su viaje de regreso.

 

Masacre en Calicut

El 13 de septiembre, tras haber navegado por la costa india, la expedición de Cabral finalmente llega a Calicut (Calecute, Kozhikode, la capital del reino hindú Nair). Barcos nativos decorados con alegría salieron a saludarlos, pero recordando la experiencia de Gama, Cabral se negó a desembarcar hasta que se intercambiasen rehenes. Él despacha a Alfonso Furtado y los cuatro rehenes de Calicut tomados por Gama el año anterior, para negociar los detalles del desembarco. Una vez hecho esto, Cabral finalmente desembarcó y se encontró con el nuevo Zamorín de Calicut (el cauteloso Zamorín con el que da Gama se había encontrado, había muerto recientemente). Los portugueses estaban mejor preparados esta vez. Cabral le presenta al joven Zamorín obsequios mucho más finos y lujosos de lo que había llevado Gama, y cartas del rey Manuel I de Portugal.

Se negoció un tratado comercial con éxito, y el Zamorín le otorga a Cabral un certificado de seguridad comercial grabado en una placa de plata. Los portugueses podían establecer una factoria en Calicut y Aires Correia, el factor designado para Calicut, desembarcó con unos 70 hombres. Una vez que la fábrica estuvo configurada, Cabral liberó a los rehenes del barco como señal de confianza. Correia inmediatamente comenzó a comprar especias en los mercados de Calicut para que las naves las llevasen a Portugal.

Poco después en octubre, el Zamorín de Calicut pidió el servicio de la flota de Cabral. Los mercaderes árabes aliados con la ciudad-estado rival del reino de Cochín estaban regresando de Ceilán con un cargamento de elefantes de guerra destinados al sultán de Cambay (Khambhat, Gujarat). Afirmando que era contrabando ilegal (el Zamorín probablemente podría usar los elefantes), se le preguntó a Cabral si puede interceptarlos. Cabral envía una de sus carabelas artillada, bajo el mando de Pedro de Ataíde (apodado el Inferno), para capturarla. Con la esperanza de un espectáculo, el propio Zamorín llegó a la playa para presenciar el enfrentamiento, pero se marchó con disgusto cuando el barco árabe se escapó hábilmente de Ataide. Pero Ataíde le persiguió y eventualmente lo alcanzó cerca de Cannanore y con éxito tomó el barco. Cabral presentó al barco capturado, con su carga de elefantes casi intacta (un paquidermo fue muerto en el combate), a Zamorín como un regalo.

Tras dos meses de operaciones, el factor Aires Correia solo ha podido comprar suficientes especias para cargar dos de los barcos. Se quejó a Cabral de que el gremio de comerciantes árabes en Calicut se ha confabulado para excluir a los agentes de compras portugueses de los mercados de especias de la ciudad.
Cabral presentó la denuncia al Zamorin y le pidió que reprimiese al gremio de comerciantes árabes o impusiese la prioridad portuguesa en los mercados de especias. Pero Zamorin se negó a intervenir en el asunto.

El 17 de diciembre, frustrado por la inacción de Zamorin, Cabral decidió tomar cartas en el asunto. Siguiendo el consejo de Aires Correia, Cabral ordenó la captura de un barco mercante árabe de Jeddah, y luego descargó las especias en el puerto de Calicut, alegando que como el Zamorín había prometido la prioridad portuguesa en los mercados de especias, la carga era legítimamente suya.

Indignados, los mercaderes árabes iniciaron disturbios en Calicut y dirigieron a las turbas para atacar la fábrica portuguesa. Los barcos portugueses, anclados en el puerto e incapaces de acercarse a los muelles, ven sin poder hacer nada la masacre que se desarrolló. Después de tres horas de combates, unos 53 portugueses fueron asesinados por las turbas, incluido el factor Aires Correia, el secretario Pedro Vaz de Caminha y tres de los frailes franciscanos. Una veintena de portugueses que se encontraban en la ciudad lograron escapar de los disturbios saltando a las aguas del puerto y nadando alcanzar los barcos. Los sobrevivientes informaron a Cabral que los propios guardias hindúes del Zamorín fueron vistos de pie o ayudando activamente a los alborotadores.

A continuación, las mercancías en la fábrica portuguesa fueron saqueadas sin que las autoridades de Calicut hiciesen nada.

Cabral esperó 24 horas para obtener una explicación del gobernante de Calicut, pero éste no presentó ninguna.

Los portugueses se indignaron con el ataque a la factoría y con la muerte de sus compañeros, por lo que atacaron diez navíos mercantes de árabes anclados en el puerto, matando a cerca de 600 tripulantes y confiscaron el cargamento antes de incendiar los barcos. Asimismo, Cabral ordenó que sus navíos bombardeasen Calicut durante un día entero en represalia por la violación del acuerdo. Infligió un daño inmenso a la ciudad no fortificada. Cabral procedió a bombardear también el cercano puerto de Pandarane, propiedad de Zamorín (Pantalayani Kollam, cerca de lo que hoy es Koyilandy).

Así se abrió la guerra entre el reino de Portugal y el Zamorin de Calicut. La guerra se alargará durante la siguiente década.

 

Alianza con el reino de Cochín

Cabral abandonó Calicut y se dirigió al sur a Cochín, (Cochim, Kochi o Perumpadappu Swarupam), una pequeña ciudad-estado hindú Nair a la salida del la laguna salobre de Vembanad en los remansos de Kerala, donde la flota desembarcó el 24 de diciembre. Cochín era nominalmente un territorio vasallo de Calicut, pero también estaba dominado por otras ciudades-estado de la India. El gobernante de Cochín estaba ansioso por lograr la independencia de la ciudad y los portugueses estaban dispuestos a conseguir un aliado.

Al llegar a Cochín, un emisario portugués, acompañado por un cristiano recogido en Calicut, desembarcaron para establecer contacto con el rajá Trimumpara. Los portugueses fueron recibidos calurosamente, el bombardeo del odiado Calicut le había impresionado. El propio Cabral desembarcó y negoció un tratado de alianza entre Portugal y el reino de Cochín, dirigido contra el Zaomrín de Calicut.

Se estableció una fábrica portuguesa en Cochín, con Gonzalo Gil Barbosa como factor principal (el designado Aires Correia había perecido en la masacre de Calicut). Era una ciudad más pequeña y más pobre, y sus mercados de especias no están tan bien abastecidos como Calicut, pero el comercio era lo suficientemente bueno como para comenzar a cargar barcos. La estancia en Cochín no estubo exenta de incidentes: la fábrica se incendió una tarde (probablemente por instigación de comerciantes árabes en la ciudad), pero el rajá Trimumpara no toleró que se repitiesen los sucesos de Calicut. Toma medidas enérgicas contra los incendiarios, y acogió a los portugueses bajo su protección (los factores permanecieron en su palacio) y asignó a sus guardias Nair personales para escoltar a los factores portugueses en los mercados de la ciudad y proteger la fábrica contra cualquier incidente posterior.

A principios de enero de 1.501, mientras estaba en Cochín, Cabral recibió misivas de los gobernantes de Cannanore (Canonor, Kannur o Kolathunad, más al norte, otro de los rivales de Calicut) y Quilón (Coulão, Kollam o Venad Swarupam, más al sur, depósito de canela, jengibre y madera). Recomendaron las acciones de Cabral contra Calicut e invitaron a los portugueses a comerciar en sus ciudades. Sin querer ofender a su amable anfitrión de Cochín, Cabral amablemente rechazó las invitaciones, prometiendo visitar solo esas ciudades en el futuro.

Mientras aún estaba en Cochín, Cabral recibió otra invitación, esta del cercano reino de Cranganore (Cranganor, Kodungallur). Una vez había sido una gran ciudad en el extremo norte de la laguna de Vembanad, capital de la dinastía Chera del período de Sangam, pero Cranganore había caído en tiempos difíciles. Los canales que conectaban a Cranganore con las vías fluviales se habían cegado, cortando la salida al mar. Sin embargo, los comerciantes restantes de la ciudad aún mantenían sus antiguas conexiones con las plantaciones de pimiento de Kerala en el interior. Al descubrir que el suministro en Cochín era bajo, Cabral aceptó la oferta de recargar su cargamento en Cranganore.

La visita a Cranganore resulta reveladora para los portugueses, ya que entre los habitantes restantes de la ciudad se encontraban importantes comunidades establecidas de judíos Malabari y cristianos sirios. Dos sacerdotes cristianos sirios de Cranganore se unieron a Cabral para el pasaje a Europa (uno de ellos, conocido como José de Cranganore o José el indio (Josephus Indus), proporcionará información instrumental sobre la India a los portugueses.

El 16 de enero, llegó la noticia de que el Zamorín de Calicut había reunido y enviado una flota de alrededor de 80 embarcaciones contra los portugueses en Cochín. A pesar de la oferta del rajá Trimumpara de Cochín de asistencia militar contra la flota de Calicut, Cabral decide levantar el ancla y escabullirse en lugar de arriesgarse a una confrontación. La armada de Cabral dejó atrás al factor Gonzalo Gil Barbosa y seis asistentes en Cochín. En su apresurada partida, los portugueses se llevaron inadvertidamente a dos de los oficiales de Trimumpara (Idikkela Menon y Parangoda Mennon), que habían estado sirviendo como rehenes nobles a bordo de los buques.

 

Regreso (1.501)

La expedición puso rumbo hacia la costa este de África. Uno de los navíos encalló en un banco de arena y comenzó a hundirse, pero como no había espacio en los demás navíos, su carga fue abandonada y Cabral tomó la decisión de incendiar la nave. En seguida, la flota prosiguió en dirección a la isla de Mozambique (al noreste de Sofala) a fin de realizar tareas de mantenimiento para que los navíos estuviesen en óptimas condiciones por el agitado pasaje en torno al cabo de Buena Esperanza. Una carabela fue enviada a Sofala, otro de los objetivos de la expedición, y otra, el navío más veloz de la flota y capitaneado por Nicolau Coelho, fue enviada delante de las demás para dar aviso previo al rey sobre el éxito del viaje. Un tercer navío, comandado por Pedro de Ataíde, se separó de la flota después de partir de Mozambique.

El 22 de mayo la flota, reducida únicamente a dos navíos, pasó por el cabo de Buena Esperanza. Llegaron a Bezeguiche (actual ciudad de Dakar, localizada en la península de Cabo Verde), el 2 de junio. Allí encontraron no solo la carabela de Nicolás Coelho, sino también la nave comandada por Diego Dias, perdida hacía más de un año en el desastre en el Atlántico Sur. El barco había transitado por varias aventuras y estaba en malas condiciones, con solo siete hombres enfermos y desnutridos a bordo. Otra flota portuguesa también se encontrada anclada en Bezeguiche. Después de que Manuel I fuera informado del descubrimiento de territorios en lo que sería Brasil, ordenó el envío de una flota menor para explorarlo. Uno de sus navegantes era Américo Vespucio (navegante italiano, cuyo nombre serviría para bautizar a América), quien dio a Cabral detalles sobre su exploración, y quien efectivamente confirmó que había desembarcado en un continente entero y no en una isla.

La carabela de Nicolás Coelho partió primero de Bezeguiche y llegó a Portugal el 23 de junio de 1.501. El navío de Cabral quedó rezagado, a la espera del navío desaparecido de Pedro de Ataíde y de la carabela que había sido enviada a Sofala. Ambos navíos acabaron por aparecer y Cabral llegó a Portugal el 21 de julio de 1.501, junto con los otros navíos durante los días siguientes. En total, dos barcos regresaron vacíos, cinco estaban completamente cargados y seis se perdieron. Sin embargo, las cargas transportadas por la flota generaron ganancias de hasta un 800 % para la Corona Portuguesa. Una vez que las especias fueron vendidas, los ingresos cubrieron los costos del equipo y de la flota de barcos que se perdieron, generando un beneficio únicamente superado por la suma total de estos costos.

Tras el regreso de Cabral, Manuel I comenzó a planear otra flota para hacer el viaje a India y así también vengar las pérdidas portuguesas en Calicut. Cabral fue escogido para comandar esa “Flota de Venganza”, como fue denominada. Durante ocho meses, Cabral realizó los preparativos para el viaje, sin embargo, por razones que aún permanecen inciertas, fue retirado del mando o rehisó al mismo.

Cabral sufría fiebre constante y un temblor (posiblemente resultado de la malaria) desde su viaje, por lo que se retiró a Santarém en 1.509, donde pasó sus últimos años, falleciendo hacia 1.526.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2018-04-18. Última modificacion 2018-04-18.