Edad Antigua Primeros jinetes Israel

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Alrededor del año 1.200 AC, cuando el Próximo Oriente Antiguo se sumergió en 200 años de una edad oscura caracterizado por el colapso de los imperios y la escasez de fuentes históricas, Israel emergió en la escena. Por lo tanto, el origen de los reinos de Israel y de Judá es uno de los períodos más debatidos en su historia. Cualquier comprensión de los acontecimientos depende en gran medida de la interpretación de los textos bíblicos.

Los filisteos o pulesatas o Pueblos del Mar que fueron rechazados en Egipto, se dirigieron en Palestina, estableciendo su capital en Gaza. Los hebreos mandados por Saúl se sublevaron y los filisteos concentraron un ejército de 6.000 carros y 6.000 jinetes y varias decenas de miles de infantes para aplastar la rebelión. Saúl consiguió una victoria sobre el rey de Soba apresando 1.700 hombres de carros y 20.000 de a pié, desjarretando todas las caballerías de los carros y reservándose 100 tiros.

El ejército de Israel era simplemente una milicia de hombres adultos convocó en una de forma ocasional. La falta de consistencia y la fuerza necesaria hacían que evitasen las batallas campales practicando sobre todo la táctica de guerrillas, tales como ataques individuales y ataques nocturnos.

Los textos bíblicos, especialmente los libros de Josué y Jueces (que fueron escritos muchos siglos después de los acontecimientos que describen), cuentan una historia completa. Según ellos, los reinos de Israel y Judá, comenzó como un pueblo unificado. Más específicamente, el consistió en las 12 tribus descendientes de los 12 hijos de Jacob, que escaparon de la esclavitud en Egipto y conquistaron la tierra de Canaán. Cada tribu proporcionaba una milicia de hombres sanos. Este grupo estaba dispuesto y era capaz de luchar, habían recibido algún tipo de formación. No eran un ejército regular como entendemos el término, no eran soldados a tiempo completo, pero los hombres eran llamados a defender a su clan cada vez que había una necesidad.

Antiguos guerreros israelies

Antiguos guerreros israelíes, posiblemente como los que lucharon con los filisteos

Cada clan podía salir o cambiar de bando si así lo deseaban. Ese fue el patrón para el ejército israelita. Las tribus fueron motivadas a menudo por el propio interés, que es justo lo suficiente si sus hombres iban a enfrentarse a muerte en la batalla.

Sin embargo, este sistema podría ser un problema para un líder que intenta reunir una fuerza grande y mantenerla unida, como Deborah tuvo que hacer cuando su general, Barak reunió a las tribus para hacer frente a un ejército cananeo bien entrenado y organizado de Sísara.

La ventaja de la milicia es que los hombres van a luchar con pasión por su hogar y sus familias. La desventaja es que no se puede mantener durante guerras o enfrentamientos a largo plazo. En época de cosecha, por ejemplo, los hombres a menudo simplemente dejaban sus armas y volvían para recoger la cosecha.

Había cuatro ramas en el ejército: los lanceros, los espadachines, los arqueros y los honderos. Las armas utilizadas por estos grupos se pueden dividir en dos grupos: aquellos que combatían cuerpo a cuerpo y los que combatían a distancia.

David desafiando a Goliath

David desafiando a Goliath

La historia bíblica continúa en los libros de Samuel y Reyes, que indican que David derrotó al filisteo Goliath, consiguiendo un reino unificado de Israel y de Judá desde Jerusalén durante unos 30 años después del año 1.000. Su hijo, Salomón, reinó durante unos 40 años y estableció un reino centralizado con un programa de construcción nacional. Por otra parte, se dice que Salomón pudo haber creado un imperio Sirio-Palestino que se extendió desde el río Eufrates hasta el mar Mediterráneo.

Muerte de Goliath

Muerte de Goliath

Salomón estructuró Israel en 12 regiones administrativas que serían sometidas al pago de valiosos impuestos para sufragar los grandes gastos de la corte, y amplió sus dominios desde el río Eúfrates hasta el país de los Filisteos, y hasta la frontera de Egipto. Esclavizó a los caneanos que permanecieron en el país y estableció una alianza con Hiram, rey de Tiro (hoy sur de Libano) lo que provocó un potente impulso en la economía. Estas alianzas provocaron descontento porque habían llevado al establecimiento de cultos religiosos extranjeros en Jerusalén.

Formó un ejército permanente que disponía de 1.400 carros y 12.000 jinetes, las ciudades principales del reino fueron fortificadas. Salomón pagaba 150 siclos de plata por cada caballo de Cilicia y 600 siclos por los carros de Egipto, en Magedo existen ruinas de estas cuadras con boxes individuales con conducción de agua y capaces de albergar 450 caballos.

El rey Hiram de Tiro puso dos flotas a disposición de Salomón, una en el Mediterráneo y otra en el mar Rojo. La primera llegó hasta España y pasó incluso el estrecho de Gibraltar, estableciendo relaciones con los tartesos, asentándose en la ciudad de Gades, la actual Cádiz. La segunda flota tenía su base en Elat, en el extremo norte del mar Rojo, y en sus expediciones llegaba hasta el sur de Arabia.

Según el relato bíblico, fue sólo después de la muerte de Salomón (920 AC) que Israel y Judá se dividieron en dos reinos con diferentes dinastías gobernantes.

Cuando el reino unido llegó a su fin, durante el reinado de Roboam, la mayoría de la fuerza de carros hebreos fue cedida al reino de Israel, y el reino de Judá se quedó con la infantería. El reino de Israel es citado en los textos asirios como poseedor de la más poderosa fuerza de carros del Mediterráneo Oriental. El rey Ajab de Aram (Siria) envió 10.000 infantes, 700 jinetes y 2.000 carros a la batalla de Qarqar en 853 AC. Los carros posteriores de Judá eran vehículos pesados tirados por cuatro caballos y con una dotación de cuatro hombres: auriga, escudero y dos combatientes, similares a los de Asiria.

La composición general del ejército israelí era infantería, carros y caballería. Una inscripción asiria describe que el ejército de Israel en 853 asignado a Damasco era de 20.000 infantes, 1.200 carros, y 1.200 de caballería.

En 841 AC, Salmanasar dirigió el ejército asirio contra el oeste por quinta vez. Esta vez, sin embargo, no se enfrentó con una coalición de reyes sino solo contra Ezaquiel de Damasco que se retiró a un pico cerca del monte Líbano. Textos asirios afirman la derrota de 16.000 soldados sirios, 1.121 carros de guerra, y 470 jinetes.

Mapa de Israel durante la ocupacion asiria

Mapa de Israel durante la ocupación asiria

El rey Pécaj hizo alianza con el rey de Damasco para formar una alianza antiasiria. Para reforzarla, Israel y Damasco quisieron obligar al reino de Judá a unirse a ellos. El rey de Damasco Rasón, un usurpador, parece ser el líder de dicha coalición antiasiria. Su objetivo era crear una “Gran Siria”, extendiendo su hegemonía sobre Israel y sobre Judá y aliándose también con los filisteos y los fenicios. Esta Gran Siria, en la mente de Rasón, sería la única alternativa válida a la política imperialista de los asirios.
Cuando el rey de Judá rehusó adherirse a la coalición, los aliados de Israel y Damasco decidieron poner sitio a Jerusalén, para deponer al joven rey Ajaz y colocar en su trono a un rey antiasirio de su propio gusto, el hijo de Tabel, lo cual hubiese supuesto la aniquilación de toda la familia real, de toda la casa de David. Esta guerra, conocida como la ”guerra siro-efraimita”.
Ajaz de Judá no quiso aliarse con Rasón de Damasco, pero, rechazó también los consejos de Isaías, pidió ayuda a los asirios para defenderse de la coalición siro-efraimita que lo amenazaba. Teglatfalasar III regresó a la escena y conquistó Tiro y Damasco (732 AC).

Ejército israelí en marcha

Ejército israelí en marcha

Durante la ocupación asiria hubo algunos intentos más de independizarse pero finalmente lo lograron cuando Asiria cayó bajo el poder de Babilonia, pero ésta empezó a recuperar el antiguo imperio Asirio.

Durante el reinado del rey Josías (año 640 a 609 AC), los caudillos políticos de Judá se dirigieron a Egipto para pedir protección contra la creciente influencia de Babilonia, aunque Jeremías de nuevo había advertido a Judá que no debía confiar en Egipto. Así se preparó el escenario para una segunda tragedia entre el pueblo de Israel.

Los acontecimientos que se desarrollaron durante los siguientes veinte años o más después del reinado de Josías, Judá cayó en un torbellino de lucha por el poder entre Egipto y Babilonia. Joacaz sucedió a su padre y continuó la resistencia ante el control egipcio. Su negativa a pagar el tributo hizo que fuera derrocado del trono y llevado en exilio a Egipto, y su medio hermano, recibió el trono con el nombre de Joacim, reinó como vasallo de Egipto. Esta nación lo obligó a pagar pesados impuestos.

A pesar de sus preparativos para enfrentarse el desafío de Babilonia, los egipcios fueron vencidos en Karkmish en el 605 AC. Esto colocó al pueblo de Judá en una condición de vasallos de los nuevos conquistadores. Joacim cumplió su tributo durante tres años antes de intentar liberar a su pueblo. Fue sucedido por su joven hijo, Joaquín que intentó seguir adelante resistiendo a los babilonios, pero fracasó al el término de tres meses.

Los babilonios deportaron a unas tres mil personas, pertenecientes a las familias más poderosas del país, y a religiosos con el fin de debilitar la capacidad de dirección en Judá.

Una sublevación en Babilonia hizo que se retiraran de Judá las fuerzas que vigilaban a esta nación y el creciente sentimiento patriótico entre el pueblo llevó al rey a buscar el apoyo de Egipto en una rebelión contra la potencia del norte.

Fue en 587 cuando Jerusalén fue conquistado y el templo de Salomón incendiado, a lo que siguió una nueva deportación de judíos influyentes a Babilonia. Finalmente las murallas de Jerusalén fueron derribadas, y lo que había quedado después de un año y medio de sitio, y de un mes de ocupación y terror a cargo de Nabucodonosor, fue entregado al fuego.

Asedio de Jerusalén por Nabucodonosor

Asedio de Jerusalén por las tropas de Nabucodonosor

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2016-02-24. Última modificacion 2017-02-02.