Edad Media Los árabes Final del Califato Omeya

Guerra civil Omeya

El factor principal que incitó esta rebelión fue que para las gentes periféricas del califato, los Omeyas (con sede en Damasco) habían gobernado desde el 650 al 750, parecían distantes y los gobernadores que nombraban eran esencialmente corruptos y estaban obsesionados sólo con sus propias ganancias.

En 744, Yazid III, hijo de Al-Walid I, fue proclamado califa en Damasco y su ejército rastreó y mató a al-Walid II, para evitar problemas. Yazid III murió apenas seis meses después de comenzado su reinado.

Yazid había designado a su hermano Ibrahim, Marwan II (744–50), el nieto de Marwan I, dirigió un ejército a la frontera norte y derrotó a Ibrahin en Ayn al-Anjar, cerca de Damasco en diciembre de 744, donde se proclamó Califa. Marwan inmediatamente trasladó la capital al norte, a Harran, en la actual Turquía. Pronto, una rebelión estalló en Siria, tal vez debido al resentimiento por el traslado de la capital y en 746 Marwan arrasó los muros de Homs y Damasco en represalia.

Marwan también enfrentó a la oposición significativa del Jariyismo en Irak e Irán, que propusieron primero a Dahhak ibn Qays y, a continuación, a Abu Dulaf como rivales en el califato. En 747, Marwan logró restablecer el control de Irak, pero en ese momento se había presentado una amenaza más seria en Jorasan.

Campañas del califa omeya Marwan II. En azul continuo la campaña de Marwan contra los rebeldes, en discontinuo contra los abasies, en puntos la retirada tras la derrota de Zab y muerte en Egipto. En rojo las campañas de los abasíes

Alzamiento Abasí

Los abasíes reprochaban a los omeyas no podían alegar ser descendientes directos de Mahoma, mientras que ellos sí podían hacer tal afirmación, ya que se consideraban descendientes de Abbas Ibn Abd al-Muttalib, el tío del Profeta Mahoma, del clan Hashimita de la tribu Quraysh en La Meca.

La revuelta Abasí fue apoyada principalmente por los árabes khurasani que habían estado viviendo en el lejano Irán y Transoxania durante casi una generación después de que los primeros ejércitos árabes conquistaron las regiones en el siglo . Los abasíes también apelaron a los musulmanes no árabes (o mawalis), especialmente a los persas culturalmente avanzados, que generalmente habían sido marginados por los gobernantes omeyas.

La oposición al gobierno omeya, culminó en una rebelión instigada por Abu al-Abbas , que era cuarto en la línea de sucesión de Abbas. El levantamiento rápidamente se convirtió en una revuelta abierta bajo el liderazgo del carismático Abu Muslim, que era posiblemente de origen persa. Así, decenas de miles de seguidores, con algunos soldados experimentados entre ellos, se se agruparon bajo el Estándarte Negro de los abasíes, y barrieron a los omeyas en el este.

Hacia 747, Abu Muslim en nombre de la familia Abbas, aprovechando las luchas internas del Califato, se hizo con el control del Jurasan, expulsando a su gobernador omeya, y envió un ejército hacia el oeste. Aunque el ejército omeya logró aplastar a los levantamientos de kharajis de Irak y después los de Arabia en 748, parecían incapaces de detener a los abasiés. En agosto de 748 Rayy cayó a manos de Qahtaba Ibn Shabib, el comandante de las fuerzas abasíes en Irán. Nihawand siguió en mayo de 749 y, unos cinco meses después, Kufa en Irak.

El 28 de octubre del mismo año, Abu al-Abbas fue reconocido como el nuevo califa en la mezquita de Kufa, adoptando el nombre de al-Saffah.

Ejercito de la Revolución abasida: 1

Ejercito de la revolución Abasida: 1 Guardia árabe de Khawarezm o Corasmia; 2 jinete khawarasmio o corasmio; 3 jinete de Fargana. Autor Angus McBride para Osprey

 Batalla del Gran Zab o del Zab (750)

En este punto Marwan movilizó a sus tropas de Harran (en la actual Turquía) y avanzaron hacia Irak.

Ambos ejércitos se enfrentaría en la Batalla del Gran Zab o Batalla del Zab tuvo lugar en las orillas del río Gran Zab en lo que hoy es Irak el 25 de enero de 750.

El ejército de Marwan II era, al menos sobre el papel, más grande y más formidable que el de sus oponentes, pues contenía a muchos veteranos de las campañas omeyas anteriores contra el Imperio Bizantino, pero su apoyo al califa era tibio. Puede decirse razonablemente que su moral había quedado dañada, mientras que la de los ejércitos abasíes había aumentado, por la serie de derrotas infligidas a los omeyas en momentos anteriores de la rebelión.

El ejército abasí era una fuerza combinada de persas, chiítas y soldados abasíes, formó un muro de escudos de los que sobresalían las lanzas. La caballería omeya cargó, posiblemente creyendo que con su experiencia podían romper la muralla de lanzas. Esto, sin embargo, fue un error por su parte y fueron masacrados. El ejército omeya se batió en retirada, con su moral definitivamente rota. Muchos fueron perseguidos por los celosos abasíes o fueron ahogados en el río Zab.

Marwan II en sí escapó del campo de batalla y huyó hacia Levante, perseguido sin descanso por los abasíes. 300 miembros de la familia Omeya fueron asesinados. Marwan II huyó al final a Bushir, que es una pequeña ciudad en el delta del Nilo egipcio. Fue allí, finalmente asesinado. Acabando así con el gobierno omeya en Oriente Medio.

Guerreros abasies matando al hermano menor de Abd al-Rhaman

Guerreros abasies matando al hermano menor de Abd al-Rhaman

La batalla significó el fin del califato Omeya y la subida al trono de los abasíes, una dinastía que duraría (con diversas influencias y un poder variable) hasta el siglo XIII.

Abd al-Rahman llega a Al Andalus

El único sobreviviente de los Omeyas, Abd al-Rahman, logró salvarse gracias a que en aquellos momentos no se encontraba en Damasco. Abd al-Rahman erró de incógnito a través de Palestina, Egipto y el norte de África, lugar éste último donde encontró refugio temporal en el seno de la tribu de los Nafsa, de donde era originaria su madre.

Acompañado tan sólo de su liberto Badr, Abd al-Rahman se instaló en Qairawan, gobernado por al-Fihri. Como éste temía los posibles disturbios que provocaría la presencia de tan molesto huésped, comenzó a incordiar a Abd al-Rahman para que se marchara, llegando incluso a atentar contra su vida, por lo que el joven príncipe dirigió sus ojos hacia el cercano Al-Andalus, por aquel entonces sumido en una feroz guerra civil entre los dos clanes más poderosos, los qaysíes y los yemeníes.

Abd al-Rahman envió a la Península a su liberto Badr en una misión exploratoria, en 754, de la cual regresó con noticias favorables para Abd al-Rahman, ya que los recién vencidos yemeníes, llenos de resentimiento contra sus enemigos, decidieron brindar su apoyo incondicional al príncipe omeya, por lo que equiparon un barco con veinte hombres para trasladarle a la Península. En el otoño del año 755

Abd al-Rhamán no cruza el río y se salva

Abd al-Rhamán no cruza el río y se salva

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2015-02-11. Última modificacion 2017-03-25.