Edad Antigua Cartago y las guerras Púnicas Campaña de Aníbal en Italia (217 – 216 AC)

Al año siguiente, 217 AC fueron nombrados nuevos cónsules cada uno con un ejército consular de 4 legiones cada uno, Cayo Flaminio Nepote (las legiones III y IV recuperadas, y la X y XI recién creadas) y Cneo Servilio Gémino (las legiones XII, XIII, XIV y XV, la XIV que eran los restos de la I y II), cada ejército tenía unos 26.000 infantes y 4.000 jinetes cada uno.

La legión IX se creó y se mandó a Sardinia (Córcega), y se crearon las legiones urbanas XVI y XVII que se quedaron en Roma para defender la ciudad.

Se crearon también las legiones VII y VIII que se enviaron a Sicilia.

 Situación 2ª Guerra Púnica 217 AS

Con el fin de cortar el paso a Aníbal, Flaminio se situó en Lucca, para defender las vías de Etruria mientras Gémino, lo hizo en Ariminum, para proteger la vía Flaminia. Aníbal tenía que pasar por uno u otro sitio y entonces el primer cónsul que lo detectase, esperaría a que llegase su colega para unir sus ejércitos y atacar juntos.

En la primavera, Aníbal dejó el valle del Pó, tenía dos vías posibles, y eligió la más corta, de Bolonia a Pistoia, entre otras razones porque se encontraría con Flaminio, que había exterminado anteriormente a los ínsubros.

El cruce de los Apeninos fue muy duro debido a las lluvias y al deshielo, entra en Etruria por Faesulae (junto a la actual Florencia) teniendo que cruzar el río Arno que estaba desbordado y cruzar terrenos pantanosos al noroeste de Florencia, Aníbal perdió el ojo derecho durante la travesía.

En Faesulae envió exploradores. Al enterarse de que el ejército de Flaminio se encuentra en Arretium, intentó provocarle para que le siguiese, se encaminó a marchas forzadas hacia Roma, sobrepasando la posición de Flaminio, Aníbal consiguió su objetivo, llegó al campamento de Flaminio, que no se lo esperaba, le provocó pero éste no salió, entonces Aníbal se dedicó a quemarlo todo a su alrededor, incendiando cosechas y pueblos hasta que a Flaminio se le acabó la paciencia y dejó su campamento para enfrentarse al púnico.

La batalla del Lago Trasimeno (Junio 217 AC)

Hay una máxima militar que dice que el terreno y el momento para combatir lo elige el que retrocede, así que Aníbal se retiró haciendo que Flaminio le siguiese buscando un lugar adecuado para tenderle una trampa. Encontró el lugar ideal en las orillas del lago Trasimeno. Aníbal retrasó su marcha para que la llegada al lago coincidiera con el atardecer y montó su campamento. Flaminio hizo lo mismo a la entrada del lago cuando ya había anochecido y ambos enemigos se dispusieron a pasar la noche. El lugar elegido era una especie de anfiteatro entre las montañas y el lago cuyas pendientes estaban cubiertas de árboles.

Al amanecer del 21 de junio de 217 AC, los jinetes romanos informaron a Flaminio de la marcha de Aníbal antes de las primeras luces. Encolerizado, Flaminio ordenó perseguirle y todo el ejército romano se lanzó a una marcha por la orilla del lago del que surgía una fuerte neblina que subía hacia las colinas que bordeaban el lago y que ocultaban a todo el ejército cartaginés que veía pasar a los romanos ante ellos. Aníbal había escondido su ejército en las faldas del monte. Situó a la entrada la infantería hispánica, a continuación la caballería hispánica y celta, más alejados los númidas, a continuación la infantería celta, luego la infantería libio-fenicia y cerrando la salida la infantería ligera.

Batalla del Lago Trasimeno

Batalla del Lago Trasimeno 21 de junio del 217 AC. Despliegue de fuerzas

El ejercito romano había entrado completamente, constaba un ejercito consular con las legiones X y XI, así como los restos de la III y IV, así como 2 legiones aliadas y aliados, en total unos 30.000 efectivos. En un momento dado, Aníbal dio la orden de ataque y 50.000 galos, españoles y africanos cayeron gritando sobre los desprevenidos legionarios que no tuvieron tiempo de formar sus líneas y que murieron luchando allí donde estaban. Fue una carnicería. Los que intentaron salvarse a nado se hundieron en el lago bajo el peso de su armadura, Flaminio fue rodeado por los supervivientes de las tribus ínsubras a las que había exterminado cinco años antes y tras luchar épicamente hasta el final cayó muerto. Solamente la vanguardia del ejército romano unos 6.000 hombres consiguieron romper el cerco y ponerse en defensiva en una aldea cercana, pero perseguida y rodeada, se rindió días más tarde. Las pérdidas romanas ascendieron a 15.000 muertos y 10.000 prisioneros. Todo el ejército romano había sido muerto o capturado. Las pérdidas cartaginesas fueron de 2.500 muertos.

Batalla del Lago Trasimeno 217 AC. Aníbal observando la batalla

Batalla del Lago Trasimeno 217 AC. Aníbal observando la batalla

 

Batalla del Lago Trasimeno 217 AC. Centurión romano intentando poner orden en las filas romanas.

Batalla del Lago Trasimeno 217 AC. Centurión romano intentando poner orden en las filas romanas.

Batalla del Lago Trasimeno 217 AC. Caballería gala

Batalla del Lago Trasimeno 217 AC. Caballería gala

Batalla del Lago Trasimeno 21 de junio de 217 AC. Se aprecia un infante númida, un jinete galo y un jinete cartagines, al fondo jinetes númidas. Autor Giuseppe Rava

Batalla del Lago Trasimeno 21 de junio de 217 AC. Se aprecia un infante númida, un jinete galo y un jinete cartaginés, al fondo jinetes númidas. Autor Giuseppe Rava

Batalla del Lago Trasimeno 217 AC. Autor Donato Spedaliere

Batalla del Lago Trasimeno 217 AC. Autor Donato Spedaliere

Pero no acabó ahí la cosa. La caballería de Gémino, que avanzaba para unirse a Flaminio y que ignoraba la batalla se metió directamente en otra trampa en Umbría y resultó exterminada, perecieron 4.000 hombres más.

Aníbal invitó a los etruscos a unirse a él, pero este pueblo italiano le ofreció ayuda pero no le facilitaron soldado alguno. La estrategia de Aníbal nunca buscó atacar Roma directamente, sino cortar la fuente de donde extraía su inagotable fuerza: su gigantesca red de alianzas por toda Italia.

Fracasado su intento en la zona central, decide probar en el Sur de la península, de colonización más reciente. Pero primero se dirige al Adriático para dar descanso a sus tropas, debilitadas y enfermas por las largas marchas y los combates.

Estrategia de Fabio Máximo (217 -216 AC)

Escarmentado por las tres derrotas romanas contra Aníbal, Roma decidió nombrar un dictador, al que se le concedía plenos poderes por un máximo tiempo de seis meses. La persona elegida fue Quinto Fabio Máximo, que era un militar de la vieja escuela, curtido y sabio que conocía el punto débil de Aníbal: su logística, y así se dedicó a cortarle a Aníbal los suministros y a atacar a las unidades rezagadas evitando una batalla en campo abierto. Fabio concibió una estrategia de máxima prudencia: mantener a Aníbal siempre vigilado, acampar junto a él en zonas elevadas, donde el púnico no se atrevería a atacarle, en espera de un descuido, dificultaba sus movimientos, atacaba a los destacamentos que salían en busca de abastecimiento.

Era una estrategia paciente, de medio plazo, poco coherente con el espíritu tradicional de Roma, que le valió el sobrenombre de ”Cunctator”, que significa el vacilante.

Campaña de Aníbal en el 217 y 216

Campaña de Aníbal en el 217 y 216

Fabio acompañó la marcha de Aníbal hasta Apulia, y luego a través de las montañas del Samnio hacia la fértil llanura de Campania, en los alrededores de Capua.

Aníbal tenía que mover continuamente a su ejército para poder alimentarlo: necesitaba saquear las ciudades por donde pasaba para conseguir grano, ganado y botín para mantener la moral de las tropas. Buscando una base segura para pasar el invierno, decidió volver al Adriático, pero las vías para salir de Campania son montañosas.

Quinto Fabio Maximo. Autor Ángel Todaro

Quinto Fabio Maximo. Autor Ángel Todaro

En el otoño dela 217 AC, Fabio encontró su oportunidad e hizo una jugada maestra: envió a Minucio con 4.000 hombres para cerrar el paso de montaña que debía atravesar Aníbal, mientras él, con el resto del ejército, acampó a media ladera y le cerró la salida por detrás. Aníbal quedó encerrado en un pequeño valle.

Pero el púnico consiguió escapar de la ratonera mediante una brillante maniobra de engaño. Por la noche, envió 2.000 bueyes colina arriba, con antorchas atadas a los cuernos. Minucio pensaba que el ejército púnico se ponía en movimiento para escapar de la trampa cruzando la montaña, y salió a encontrarse con él. Así, dejó el paso libre por donde Aníbal pasó tranquilamente con su ejército y todo el botín. Esta estratagema fue la misma que empleo el rey Orissón en Hispania contra Almílcar.

Batalla de Cannas o Cannae (216 AC)

Aníbal llegó Samnio y Campania, las regiones más ricas de la península, y donde muchos senadores romanos poseían importantes latifundios, y redujo los territorios a cenizas. De esta manera, provocó que los senadores más ricos clamaran por la deposición de Fabio Máximo, que tras cumplir los seis meses, tuvo que abandonar su cargo. Inmediatamente, el senado romano organizó los 2 ejércitos consulares más grandes formados hasta la fecha: 8 legiones (la I, II, XII, XIII, XIV, XV, XVI y XVII) 40.000 legionarios y otros 40.000 aliados y confederados, 2.000 jinetes romanos y 4.800 itálicos. Hierón de Siracusa envió 1.000 honderos y peltastas, con el único fin de aplastar a Aníbal de una vez por todas. El senado eligió los dos cónsules para que mandaran el ejército, cada uno un día alterno. Puede parecer raro, pero la política del senado era evitar que una sola persona acumulara demasiado poder. Estos cónsules fueron Gaio Terencio Varrón y Lucio Emilio Paulo.

En la primavera de 216 AC, Aníbal tomó la iniciativa y asedió y tomó un gran depósito de suministros ubicado en la ciudad de Cannas o Cannae, en las llanuras de Apulia. Con ello se situó estratégicamente entre los romanos y una de sus principales fuentes de suministro. Los cónsules marcharon para encontrarse con Aníbal en Apulia (a 400 km. de Roma), donde otro ejército vigilaba todos sus movimientos. Así se aseguró que no saldrían suministros de esta ciudad hacia el ejército consular, por lo que les forzaba a atacarles.

Cuando el ejército romano se acercó a la posición de Aníbal, vio que éste los esperaba en la margen izquierda del río Efido. Aquel día comandaba Lucio Emilio Paulo, quien, observando a Aníbal, decidió que la posición no les favorecía, y no ordenó atacar. Aníbal había establecido su campamento en la margen izquierda del río Aufido, ocupando también la ciudad de Cannas que estaba en la otra orilla. Los romanos acamparon Emilio Paulo frente Aníbal y Tarencio Varrón frente a Cannas.

Sin embargo, al día siguiente 2 de agosto, comandaba Terencio Varrón, cuyo carácter era bastante más arrojado e insensato, en un principio rechazó la invitación. En ese momento Aníbal, conocedor de la importancia del agua del río Aufidus para el ejército romano, envió su caballería al campamento de menor tamaño (Varrón) para acosar a los soldados que salían a abastecerse de agua fuera de las fortificaciones. Según Polibio, su caballería dio vueltas sin oposición al campamento romano, creando el caos y cortando el suministro de agua y finalmente Varrón aceptó la batalla que planteaba Aníbal.

Batalla de Cannas, campo de batalla

Batalla de Cannas o Cannae 2 de agosto de 216 AC. Campo de batalla y despliegue de fuerzas

Despliegue inicial

Los romanos eligieron un terreno llano en el que Aníbal no pudiese esconder fuerzas, ni pudiese emplear eficazmente la caballería. Situó en su ala derecha, apoyada en el rio Audifus,  la caballería romana (2.000 jinetes) mandada por Emilio Paulo. En el centro mandado por Gneo Servilio, situó las 8 legiones (32.000) e infantería aliada (40.000) en dos líneas (Según Polibio los manípulos estaban más cercanos los unos a los otros, los intervalos eran más cortos”) delante de estas los vélites y hostigadores (7.000)  en su ala derecha los 4.800 jinetes itálicos, al mando Varrón. Había dejado 8.000 triarios para proteger el campamento. Esperaba como en las batallas anteriores romper el frente púnico por el centro.

Aníbal colocó en su ala derecha (frente a los jinetes romanos)  a los 6.000 jinetes (2.000 hispanos y 4.000 celtas) al mando de Asdrúbal. El centro lo mandaba Aníbal personalmente y situó 5.000 falangistas libio-fenicios, a continuación en un arco hacia el enemigo con 24.000 infantes (16.000 galos y 8.000 hispánicas intercaladas) las unidades del centro tenían más fondo, a continuación  y otros 5.000 falangistas libio-fenicios, delante del centro situó 6.000 hostigadores. En su ala derecha situó 3.500 jinetes númidas al mando de Maharbal. Había dejado 8.000 galos protegiendo el campamento. Posiblemente la infantería hispana y gala habrían sido equipadas con material romano capturado.

Batalla de Cannas: Despliegue inicial

Batalla de Cannas o Cannae 2 de agosto de 216 AC: Despliegue inicial

El fondo de la formación se aumentó mucho, de manera que los soldados acabaron conformando un cuadro enorme, con un frente relativamente reducido, similar al presentado por Aníbal. Varrón intentaría presionar el centro cartaginés, pues sabía que durante la batalla de Trebia, las legiones ya habían conseguido romper la línea cartaginesa.

Primera fase

Al fin dio comienzo la batalla. La caballería de Asdrúbal atacó a la romana de Emilio Paulo, al mismo tiempo Maharbal con su caballería númida ataca a la caballería de Varrón.

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC. La caballería de Asdrúbal atacando a la caballería de Emilio Paulo. Autor Ángel Todaro

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC. La caballería de Asdrúbal atacando a la caballería de Emilio Paulo. Autor Ángel Todaro

 

Batalla de Cannas: Carga de los númidas

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC: La caballería númida de Maharbal atacando a la caballería de Tarencio Varrón. Autor Aleksander Yurievich Avernayov

Los hostigadores púnicos  y los vélites se enzarzaron en una lluvia de proyectiles, hasta que los vélites fueron repelidos. A continuación, los legionarios romanos avanzaron. Los frentes colisionaron. Los legionarios lanzaron sus pilum. Las tropas del centro chocaron con  escudos de los legionarios, empezando a retroceder lentamente.

La caballería de Asdrúbal derrotó completamente a la romana y la pone en fuga. Entonces ataca por la retaguardia a la caballería aliada de Varrón, que fue derrotada y puesta en fuga. Dejando ambos flancos romanos desprotegidos.

Batalla de Cannas: Primera fase

Batalla de Cannas o Cannae 2 de agosto del 216 AC: Primera fase, la caballería de Asdrúbal pone en fuga a la caballería de Emilio Paulo y posteriormente ataca por retaguardia a la caballería de Tarencio varrón que estaba luchando con los númidas de Maharbal

Segunda fase

El centro púnico siguió retrocediendo, los romanos que creían que estaban ganando se precipitaron por el centro, reduciendo su espacio y ya casi no tenían espacio para moverse y se estorbaban unos a otros. Aníbal dio su golpe maestro: los falangistas libio-fenicios que eran su infantería pesada de élite, que estaban en los flancos de la infantería cartaginesa, comenzaron a avanzar superando el curvado frente romano, llegando así a contactar con los dos flancos enemigos.

Batalla de Cannas: Segunda fase

Batalla de Cannas o Cannae 2 de agosto de 216 AC: Segunda fase. La infantería libio-fenicia que se encontraba en los flancos, avanzó para cerrar los flancos enemigos, el centro púnico dejó de retroceder y comenzó a presionar. La caballería púnica regresa y cierra la bolsa por retaguadia

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC (2). Lucha en el centro entre unidades hispanas contra legionarios. Autor Jenny Dolfen

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC (2). Lucha en el centro entre unidades hispanas y legionarios. Autor Jenny Dolfen

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC. Lucha en el centro entre galos y legionarios romanos. Autor Peter Dennis

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC. Lucha en el centro entre galos y legionarios romanos. Autor Peter Dennis

Bloqueando ambos flancos, mientras el centro púnico seguía estirándose formando una bolsa, los legionarios comenzaron a sentir verdadera presión, porque Aníbal ordenó no retroceder retroceder más, y que los libio-fenicios presionasen por los flancos. Las unidades romanas que iban en segunda línea se sumaron a la presión, y pronto el ejército romano quedó atrapado en una bolsa en que los legionarios no podían moverse. Al mismo tiempo la caballería púnica, les ataco por la retaguardia cerrando el cerco. Los romanos atrapados, intentaban retroceder, pero se entorpecían mutuamente.

El espacio entre los soldados se fue cerrando y cerrando, mientras el sol los calentaba, el polvo los asfixiaba y cegaba y la sangre de sus compañeros les hacía resbalar. El cerco estaba cerrado por todos sus lados, y de allí ya no saldría ningún romano vivo.

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC (4). La caballería púnica regresa ataca por retaguardia al centro romano. Autor Igor Dzis

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC . La caballería púnica regresa ataca por retaguardia al centro romano. Autor Igor Dzis

Tardaron horas en matar a espada a los legionarios uno a uno, los legionarios romanos completamente inmovilizados, solo les quedaba que esperar su turno para la muerte.

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC. Aníbal celebrando la Victoria. Autor Aleksandr Yezhov

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC. Aníbal celebrando la Victoria. Autor Aleksandr Yezhov

Aquel día, entre 50.000 y 70.000 romanos perdieron la vida, y entre 4.000 y 5.000 fueron hechos prisioneros en una de las batallas más sangrientas de la Antigüedad. No sólo murieron ciudadanos. Ochenta senadores, el cónsul Emilio Paulo, dos cuestores y veintinueve tribunos, además de los cientos de experimentados centuriones. Otros 8.000 hombres de los dos campamentos romanos y de los poblados vecinos se rindieron al día siguiente. Las bajas púnicas fueron de 6.000 muertos y 10.000 heridos, principalmente galos e hispanos.

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC. Secuelas de la batalla. Autor Jenny Dolfen

Batalla de Cannas o Cannae 216 AC. Secuelas de la batalla. Autor Jenny Dolfen

Consecuencias

Después de la batalla, todos pensaban que Aníbal marcharía sobre Roma para conquistarla, pues solo disponía de 2 legiones urbanas. Aníbal envió un emisario a Roma para negociar el rescate de los prisioneros romanos (muchos de ellos hijos de familias influyentes) y quizás la paz. Pero el Senado le negó la entrada en la ciudad y prohibió el pago de ningún rescate. Roma lucharía hasta la muerte. Aníbal quedó sorprendido.

Consiguió por fin la deserción de un gran número de ciudades. Desde Campania hacia el Sur, casi toda la Italia meridional se pasa al bando de Aníbal. El mayor golpe fue la traición de Capua, la ciudad más importante de Italia después de Roma. Permanecieron  fieles a Roma el Lacio, Umbría y Etruria, todo el centro de la Península, que impide que contacten las dos zonas rebeldes. Roma cuenta además con varias colonias bien fortificadas que había ido estableciendo estratégicamente por todo el territorio. Ahora son como islotes en territorio hostil. Y también habían resistido las ciudades griegas del Sur (la antigua Magna Grecia), fortificadas y con salida al mar.

En la ciudad, la conmoción por el desastre es enorme, pero mayor aún la voluntad inquebrantable de seguir luchando. A base de reclutar adolescentes, esclavos, delincuentes, etc.  Se pusieron en pie de guerra 19 legiones.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2014-05-02. Última modificacion 2017-02-02.