Edad Antigua La República Romana Guerra contra galos, etruscos y ligures (285 – 172 AC)

Batalla de Arrentium 285 AC

Roma intentó dar su merecido a los senones por el apoyo brindado a Samnio, pero fueron ayudados por los bóyos, insubros, lingones, y gesatas, reuniendo un ejército compuesto por una infantería de 50.000 hombres y una caballería de 20.000 jinetes, y pusieron sitio a Arrentium. En cónsul Lucio Cecilio Metelo Denter fue enviado con un ejército consular (20.000 efectivos) para aliviar la ciudad, los galos salieron a hacerle frente con unos 30.000 para hacerle frente y le derrotaron, siendo masacrado, murió el propio Cecilio así como 7 tribunos militares, y unos 13.5000, las bajas galas se estiman en 5.500 hay muy pocos datos de la batalla, pero es muy probable que los galos les tendiesen una trampa.

Batalla del el lago Vadimon 283 AC

Como su sucesor los romanos nombraron a Manio Curio Dentato, que envió una embajada a los galos para negociar el regreso de los prisioneros romanos. Cuando los enviados fueron asesinados, Dentato se enfureció tanto que inmediatamente con un nuevo ejército partió hacia el territorio de los galos sanones. Éstas presentaron batalla y fueron derrotados y expulsados de su tierra, en la que los romanos establecieron la colonia de Sena Gallica, la primera que se fundó en territorio galo. Ésta victoria alarmó tanto a los boyos, que temían compartir el mismo destino de los senones e invitaron a los etruscos a unirse a ellos.

Romanos contra etruscos siglo IV-III. Centurión romano a la derecha atacando a un centurión etrusco de Volterra, al fondo principe romano atacando a infante etrusco. Autor Giuseppe Rava

Romanos contra etruscos siglo IV-III. Centurión romano a la derecha atacando a un centurión etrusco de Volterra, al fondo príncipe romano atacando a infante etrusco. Autor Giuseppe Rava

Sus fuerzas combinadas marcharon en masa contra los romanos, y fueron derrotados aplastantemente en la batalla del el lago Vadimon (hoy Bassano) a unos 55 km al norte de Roma por el nuevo cónsul Publio Cornelio Dolabella. Los boyos y etruscos, sin embargo, conseguirían levantar otra fuerza en el año siguiente, presionando a los jóvenes para que se movilizasen. Pero cuando fueron derrotados nuevamente por los romanos, los galos pidieron un acuerdo de paz, que les fue concedido.

Batalla de Populonia 282 AC

La batalla de Populonia se celebró en el año 282 AC, entre Roma y los etruscos y tuvo lugar cerca del mar Adrático. Los romanos resultaron dirigidos por el cónsul Neo Domicio Calvino Maximo resultaron victoriosos, y la amenaza etrusca sobre Roma disminuyó de manera brusca después de esta batalla. Los etruscos firmaron la paz, pero siguieron siendo una amenaza. Dos años después se produciría la invasión de Pirro.

Batalla de Fiesole o Faesulae 225 AC

Roma había estado en paz con las tribus de la Galia Cisalpina durante muchos años. En 236 AC, los boyos amenazaron la colonia romana de Ariminum, invitando a los aliados de la Galia Transalpina para ayudar, amenazando una paz que había durado 45 años. La amenaza se disipó cuando los aliados galos cayeron y se enfrentaron entre sí. Los terribles castigos impuestos por los romanos 45 años anteriores estaban ahora olvidados entre las generaciones más recientes de galos.

En el 232 AC, Cayo Flaminio, un tribuno plebeyo, se salto la ley aprobada por el Senado y dividió el Ager Gallicus en pequeños lotes para los ciudadanos romanos, con gran disgusto de los aliados, porque la tierra pública realmente pertenecía a la Federación y los magnates senatoriales romanos la utilizaron para el arrendamiento de grandes porciones de la misma. Los galos sobre todo los boyos e insubros, también, se dieron cuenta de la pérdida permanente de tierras, y temía aún más la invasión, pero se tomron su tiempo, trabajando en alianzas y una vez más la negociación con los hermanos transalpinos. Sin embargo, el hecho de que los romanos dividieran el territorio anteriormente galo de Picenum en 234 AC, generó un fuerte resentimiento entre sus vecinos, los boyos y los ínsubros.

Cuando una fuerza de galos transalpinos cruzó los Alpes en 230 AC, los romanos movilizaron un ejército, pero no tuvieron que intervenir porque los boyos de la Galia Cisalpina se ocuparon de repeler a los invasores.

Se formó una liga de la mayoría de las tribus cisalpinas: la insubros, el boyos, el lingones, y los taurinos (llamado tauriscos por Polibio). Se enviaron emisarios a través de los Alpes para obtener aliados trasalpinos, pagaron grandes sumas de dinero a los gesatos ”gaesatae” (literalmente, “lanceros“) dirigidos por Aneroëstes y Concolitanus, para que se unieran a ellos en la lucha contra Roma. Los romanos, alarmados por esta movilización celta, pactaron un tratado con el cartaginés Asdrúbal dándole el control sin restricciones de Hispania para así poder concentrarse en la amenaza más cercana.

Mientras tanto, los romanos no habían estado inactivos, eran conscientes de la alianza gala, que había tardado varios años para preparar y organizar. Estaban alarmados, recolectaron maíz, cereales y otros suministros, reunieron las legiones, llamaron a los aliados e incluso marcharon a las fronteras ante los los rumores de la inminente invasión. Reclutaron dos ejércitos consulares dobles (8 legiones), más ejércitos aliados no soccii para conjurar la amenaza.

Los romanos nada más tener noticias de que los gesatos habían superado los Alpes despacharonn al cónsul Lucio Emilio Papo con un ejército consular doble (cuatro legiones romanas con 20.000 infantes y 1.500 jinetes, además de 30.000 infantes y 2.000 jinetes de los aliados o socii), estacionado mayoritariamente en Ariminum para vigilas la ruta costera del mar Adrático. Situaron además a 45.000 infantes y 4.000 jinetes sabinos y etruscos en la frontera etrusca bajo el mando de un pretor, y enviaron a los aliados etrusco-sabino con 20.000 efectivos junto con los galos aliados vénetos y cenómanos con otros 20.000 efectivos para atacar el territorio de origen de los boyos y distraerlos de la batalla. El otro cónsul, Cayo Atilio Régulo, tenía un ejército del mismo tamaño que el de Lucio Papo, pero estaba estacionado en Cerdeña y la flota a su disposición para cortar la retaguardia gala. En Roma había una reserva de 21.500 ciudadanos y 3.000 aliados, y dos legiones de reserva en Sicilia y Tarento.

 Fiesole o Faesulae 225 AC, movimoentos previos a la batalla

Fiesole o Faesulae 225 AC, movimoentos previos a la batalla

En 225 AC, los galos evitando enfrentarse con el ejército de Papo en Ariminum, giraron hacia el sur y cruzaron los Apeninos, burlando las fuerzas etruscas que estaban custodiando la frontera. En algún lugar cerca de Florencia, cruzaron el río Arno y se encontraron en Etruria, sin ningún enemigo a la vista.

Poco a poco se dirigieron hacia el sur, dispersándose en el campo saqueándolo todo a su paso, llevándose a personas y animales como botín y junto con las carretas de bueyes con el producto del saqueo. Mientras tanto, el pretor reunió a su ejército etrusco-sabino que estaba cerrando los pasos y partió en su persecución. Unos cuatro días más tarde, alcanzó a los galos cerca Clusium, a sólo 136 kilómetros al norte de Roma. Al enterarse de esto, los galos reunieron a sus dispersas fuerzas y volvieron de nuevo hacia el norte, para hacerles frente. Los dos ejércitos se encontraron al atardecer, no había mucha distancia de separación. Como era tarde ambos ejércitos acamparon y encendieron sus fuegos.

Los galos idearon una estratagema. Abandonaron el campamento en silencio durante la noche, dejando sus fuegos encendidos y su caballería que tenía la orden de esperar hasta el amanecer, y después, cuando fueran visibles para el enemigo, atraerles hacia el sur. Mientras tanto, el resto del ejército tomaba posiciones en los bosques y colinas cubiertas de matorrales cerca de una ciudad llamada Fiesole o Faesulae.

Al amanecer, los romanos viendo que los galos se habían marchado y que había una retaguardia de caballería, dedujeron que el grueso no estaba lejos y se apresuraron a levantar el campamento y perseguirles siguiendo el rastro dejado por miles de caballos. Cuando entraron en la trampa, la caballería gala dio media-vuelta y contraatacó, al mismo tiempo las fuerzas galas ocultas atacaron a los romanos desde los flancos. El ejército etrusco-sabino se rompió y huyó y se refugiaron en una colina en el valle, donde permanecieron a la espera. Unos 6.000 habían muerto, incluyendo los heridos incapacitado para escapar. Los galos rodearon la colina, pero estaban demasiados cansados para asaltarla, decidieron dejar a grupos de caballería para vigilarla a la espera de reanudar el ataque al día siguiente.

Lucio Emilio Papo llegó en el momento oportuno para socorrer a las tropas del pretor. Acampó cerca de los galos de manera que los refugiados en la colina, al ver los fuegos, recobraron el ánimo. Al caer la noche algunos hombres desarmados se infiltraron entre las tropas galas y consiguen llegar al campamento del cónsul para informarle de la situación. Enterado de todo, Lucio Emilio ordenó a los tribunos que se preparen para sacar a la infantería cuando comenzase a amanecer mientras él mismo se haría cargo de la caballería para intentar unir los dos ejércitos.

Aneroëstes persuadió a los galos para que se retirasen a lo largo de la costa etrusca con su botín para retomar la guerra más adelante, cuando el botín hubiera sido puesto en lugar seguro.

Antes del amanecer los galos levantaron el campamento y enfilaron el camino que recorre la costa de Etruria (la Vía Aurelia).

A su vez, Lucio Emilio Papo recogió las tropas del pretor pero desestimó librar de momento una batalla campal. Decidió seguir al ejército galo para aprovechar alguna zona favorable, les persiguió y acosó por retaguardia pero sin arriesgarse a entablar batalla.

Cayo Atilio desembarcó sus tropas en Pisa y tomó la dirección sur para cortar el paso a la que pretendían seguir los galos.

Batalla de Telamón 225 AC

Cayo Atilio se dirigió al sur a marchas forzadas, cubriendo una distancia de 150 km en tres días.

Cuando los galos se encontraban en las cercanías de Telamón sus forrajeadores se topan con los batidores de Cayo Atilio y fueronn capturados.

Llevados ante el cónsul y a preguntas de éste explican lo sucedido y comunican la presencia cercana de los dos campamentos, el de ellos y el de Lucio Emilio. Es entonces cuando Atilio cae en la cuenta que acaba de cortar la retirada de los galos a la vez que los tiene cercados pues no había tenido contactos anteriores con Emilio. Ordenó a los tribunos que formasen las legiones y marchasen en la medida en que la zona permitiera el avance con el frente desplegado. Él mismo se dirigió con la caballería hacia una colina situada sobre el camino por el que tenían que pasar los galos para cubrir el despliegue.

Los galos, desconocedores de la presencia de Atilio, supusieron en un principio que algunas tropas de Lucio Emilio, tras superarlos de noche con la caballería, habían ocupado la colina. Por lo tanto, rápidamente despacharon destacamentos de caballería y tropas ligeras para despejar la elevación. Tras algunas escaramuzas se enteraron por un prisionero que las tropas eran de Atilio.

Papo, aunque enterado del desembarco de las legiones en Pisa, ignoraba que estuvieran tan cerca. El combate que se había entablado en la colina le dió la certeza de que se hallaban muy próximas. Ante lo cual envió de inmediato a su caballería para apoyar a la de Cayo Atilio, mientras él, tras ordenar formar a la infantería avanzó contra el grueso del ejército galo.

Batalla de Telamón 225 AC. 1 lucha en la colina entre la caballería gala y romana; 2 ejército del cónsul Atilio (8 legiones) unos 50.000 efectivos; 3 Ejército de taurinos y boyos unos 25.000 efectivos; 4 botín y bagajes de los galos en una cpolina; 5 ejército de insubres y gesatos unos 30.000 efectivos; 6 ejército del cónsul Papo (10 legiones) unos 60.000 efectivos.

Batalla de Telamón 225 AC. 1 lucha en la colina entre la caballería gala y romana; 2 ejército del cónsul Atilio (8 legiones) unos 50.000 efectivos; 3 Ejército de taurinos y boyos unos 25.000 efectivos; 4 botín y bagajes de los galos en una cpolina; 5 ejército de insubres y gesatos unos 30.000 efectivos; 6 ejército del cónsul Papo (10 legiones) unos 60.000 efectivos.

Los galos, viéndose rodeados desplegaron frente a Papo a los gesatos e imsubres, mientras que frente a Atilio quedan los taurinos y los boyos. Los carros de guerra se colocaron en los flancos. El botín se trasladó a una elevación cercana bajo fuerte protección de tropas. El frente de batalla tenía 2,5 km de frente.

Formando de esta manera un doble frente, entre las primeras filas galas los gesatos se despojan de sus ropas pues pensaban que así tendrían mayor maniobrabilidad en ciertas zonas en las que las zarzas se prendían a los vestidos y dificultaban el manejo de las armas.

Batalla de Telamon 225 AC. Los guerreros gesatos o gaesataese despojan de sus ropas antes de la batalla. Autor Wayne Reynolds para Osprey

Batalla de Telamon 225 AC. Los guerreros gesatos o gaesataese despojan de sus ropas antes de la batalla. Autor Wayne Reynolds para Osprey

En un principio, el único combate que se desarrolla es el de la colina. El cónsul Atilio cayó abatido siendo su cabeza llevada ante los reyes galos. La caballería romana, tras duros combates, se adueñó al fin de la elevación.

Lo que tuvo lugar a continuación, cuando ya las tropas de a pie se acercaron la una a la otra, es descrito por Polivio: “Era incalculable el número de cornetas y bocineros, cuyos sones, confundidos con los gritos de guerra lanzados a la par por las tropas, redundaban en un estruendo de tal altura e intensidad que el griterío parecía emanar no sólo de las trompetas y las huestes, sino de los parajes del entorno que les hacían eco” Pol. II, 29.

Galos cargando contra romanos. Autor Angus McBride para Osprey

Galos cargando contra romanos. Autor Angus McBride para Osprey

De repente, la infantería ligera romana inicia el lanzamiento de proyectiles desconcertando totalmente a los galos. Los gesatos fueron los peor parados al ir desnudos sin ningún tipo de vestimenta que amortiguara los impactos. Algunos, dejándose llevar por un ardor irracional, se abalanzaron sin concierto sobre las primeras filas romanas entregándose a la muerte. Otros, en cambio, retrocedieron atemorizados sembrando el desorden de los que estaban detrás. “Fue así como los proyectiles romanos liquidaron el arrojo de los gesatos“.

Respecto a las huestes de insubres, taurinos y boyos, tan pronto los romanos retiraron a la infantería ligera, avanzaron contra ellos lanzando primero sus pilum y recibiendo la carga romana bien formados. Se entabla una feroz lucha cuerpo a cuerpo en la que los galos logran resistir en un principio. Sólo el aparejo de sus armas hace que empiecen a ser superados tanto en conjunto como individualmente.

Porque a la considerable ventaja del escudo para la defensa, y de la espada para el ataque …en cambio la de la espada gala se limita al tajo” II, 30.

Batalla de Telamón 225 AC. Autor José Daniel Cabrera Peña.

Batalla de Telamón 225 AC. Autor José Daniel Cabrera Peña.

Es entonces cuando la caballería romana carga desde la colina sobre las alas. Los galos de a pie son masacrados sin tan siquiera abandonar sus posiciones, mientras la caballería se dio a la fuga.

Concolitano y 10.000 galos fueron rodeados y capturados. Polibio asume que los restantes 40.000 fueron masacrados, pero en realidad muchos miles probable se escabulleron por las laderas boscosas a uno y otro lado.

Aneroestes se escapó con sus guerreros para el hogar, pero a partir de la vergüenza de la derrota, cometió suicidio. El botín rescatado fue devuelto a los etruscos, el botín recogido a los galos fue enviado a Roma, y ​​Papo marchó hacia el norte y adentró sus legiones en territorio de los boyos, saqueando durante varios días antes de regresar a Roma, donde Emilio celebró un triunfo. La invasión gala más grave jamás había sido completamente desbaratada y la propia Roma salvada.

Batalla de Clastidio o Clastidium 222 AC

La aplastante victoria en la batalla de Telamón, hizo que los romanos decidieron a expulsar a las tribus galas del valle del Po. El siguiente año, los dos cónsules combinarían sus ejércitos de tamaño normal e invadieron el territorio de los boyos, obligándoles a someterse a Roma a pesar de los reveses debidos a las severas lluvias y las consiguientes epidemias.

Entran en funciones los cónsules Marco Claudio Marcelo y Cneo Cornelio Escipión Calvo. Los insubres despacharon una embajada con propuestas de paz y la promesa de acatar lo que se les impusiera. Los cónsules insisten ante el senado para que bajo ningún concepto se les concediese la paz.

Los galos, resueltos a poner en juego sus últimas esperanzas, recurren a sus vecinos del Po entre los que logran reclutar unos 30.000 mercenarios principalmente gesatos. Reforzadas de esta manera sus filas esperaron el ataque romano.

Al inicio de la primavera los cónsules condujeron sus tropas al país de los insubres. Una vez allí acamparon junto a la ciudad de Acerrae a la que pusieron cerco.

Los insubres, incapaces de socorrer a la población asediada por encontrarse previamente ocupados por los romanos los puntos estratégicos, hacen que parte de sus tropas atraviesen el Po en dirección al territorio de los anares, aliados de Roma, en donde ponen cerco a Clastidium con la intención de desviar la atención sobre Acerrae.

Al tener noticia los cónsules del cerco de Clastidium, Marco Claudio Marcelo marchó a toda prisa con 3.200 equites (2/3 de la caballería combinada de ambos ejércitos) y 600 velites, decidido a llevar socorro a los sitiados. Informados de la presencia de los romanos, los insubres levantaron el cerco y avanzaron a su encuentro en formación de combate para enfrentarse a los romanos con cerca de 10.000 galos de infantería y caballería.

Caballería romana siglos III-II, aún sigue sin unificar,llevan escudos redondo (parma) como escudos largos (escutum), la mayoría llevan yemo montefortino y algunos tipo ático, todos llevan cota de malla. Autor Giuseppe Rava

Caballería romana siglos III-II, aún sigue sin unificar,llevan escudos redondo (parma) como escudos largos (escutum), la mayoría llevan yemo montefortino y algunos tipo ático, todos llevan cota de malla y la montura es de cuernos de origen celta . Autor Giuseppe Rava

Cuando ambos ejércitos se desplegaron y antes de empezar la batalla tuvo lugar un homérico duelo entre el rey gesato Britomarus y el propio Marcelo, del que el cónsul salió vencedor tras atravesar con su lanza la armadura del galo, ganando así la legendaria spolia opimavi, máxima distinción romana en combate.

Plutarco, Vidas Paralelas, Marcelo VII describe el combate: ”En esto lo vio el rey (Virdumaro), y conjeturando por las insignias que aquel era el general, picó a su caballo y se adelantó mucho a los demás, provocándole a grandes voces y, blandiendo su lanza; era superior a los demás galos y sobresalía entre ellos por su talla y por toda su armadura, en que brillaban el oro, la plata y la variedad de los colores, con lo que venía a ser como rayo de luz entre nubes. Llevaba Marcelo su vista por toda la hueste enemiga, y como al descubrir aquellas armas le pareciesen las más hermosas de todas y se le ofreciese que con ellas había de cumplir su voto, arremetiendo contra su dueño le atravesó con la lanza la coraza y con el encuentro del caballo le hizo perder la silla y caer al suelo todavía con vida; pero repitiéndole segundo y tercer golpe acabó luego con él. Apeóse en seguida, y luego que tomó en la mano las armas del caído, alzando los ojos al cielo, exclamó: “¡Oh Júpiter Feretrio, tú que registras los designios y las grandes hazañas de los generales en las guerras y en las batallas, tú eres testigo de que con mi propia mano he traspasado y dado muerte a este enemigo, siendo general, a otro general, y siendo cónsul, a un rey; conságrote, pues, estos primeros y excelentísimos despojos; tú concédeme para lo que resta una ventura igual a estos principios!

A continuación la caballería romana cargó contra la desmoralizada línea gala cuyo centro al parecer aguantó la embestida pero no así sus flancos que cedieron. Pronto tanto la caballería como la infantería galas huían de los equites romanos que infligieron una grave derrota a los galos. Según Plutarco, la de Marcelo fue una victoria reseñable y extraña: Pues nunca antes o después, según se nos ha contado, tan pocos jinetes habían vencido a tantos juntos de a caballo y a pievii. Muchos cayeron al río y murieron arrastrados por la corriente, pero la mayoría fue masacrada por la caballería romana.

Cneo Cornelio Escipión consiguió hacerse con Acerrae, la cual rebosaba de trigo, al tiempo que los insubres que quedaban en la zona huyeron hacia Mediolanum (actual Milán), el enclave más importante de su país. El cónsul los persiguió y se plantó ante Mediolanum. En un principio los insubres no reaccionan pero cuando Cneo Cornelio se dió la vuelta para regresar a Acerrae lanzaron un ataque contra su retaguardia causándole numerosas bajas e incluso fuerzaron la huida de algunas unidades. De repente Cornelio insta a la vanguardia a detenerse y ordenó girarse contra los galos. Se entabla un combate con los perseguidores. Los insubres, animados por su momentáneo triunfo sobre la retaguardia romana, aguantaron cierto tiempo pero al final se desbandaron hacia los montes cercanos. Cneo Cornelio los persiguió arrasando y saqueando en su camino todos los campos por donde pasaba.

Jinetes galos siglos III-II AC: 1 lleva escudo alargado, yelmo con carrileras y un jabalí como insignia; 2 lleva un yelmo etrusco-corintio, escudo redondo, varias javalinas y lanza; 3 va sin armamento y esta tocando un carnix; todos llevan silla de cuernos que posteriormente sería copiada por los romanos. Autor angus Mcbride

Jinetes galos siglos III-II AC: 1 lleva escudo alargado, yelmo con carrileras y un jabalí como insignia; 2 lleva un yelmo etrusco-corintio, escudo redondo, varias javalinas y lanza; 3 va sin armamento y esta tocando un carnix; todos llevan silla de cuernos que posteriormente sería copiada por los romanos. Autor Angus Mcbride

Mediolanum acabó capitulando una vez perdida toda esperanza de salvación. Con la caída de su enclave principal los insubres se rindieron a los romanos.

Hacia el año 220 AC, los romanos eran dueños del valle del Po y comenzaron la fundación de las colonias de Placentia y Cremona, frente a territorio insubre. Dos años más tarde, Aníbal llegaría y levantaría a los galos contra Roma una vez más. Los taurinos se negaron a unirse. Tan sólo con 8.000 soldados de infantería y 4.000 de caballería, en su mayoría insubros, se unieron a Aníbal antes de la batalla del Trebia. Después de la liberación del valle del Po, los galos de Aníbal aumentaron a 20.000 soldados de infantería y 4.000 de caballería, pero esto no era más que una fracción de la potencia gala antes de la batalla de Telamón y sus secuelas, que había roto su poder militar galo para siempre.

Batalla de Cremona 200 AC

El año 200 AC, un general cartaginés de nombre Amílcar que al parecer había sido lugateniente de Asdrúbal Magón y que se había quedado en la zona trás la derrota de éste, solibiantando a las tríbus locales contra Roma, consiguió levantar a los galos ínsubros, cenomanos y boyos, así como a los ligures celinos, ilvates, y otras tribus asaltaron y saquearon la colonia romana Plasentia. Los romanos en esos momentos estaban ocupados con la Segunda Guerra Macédonica, obligaronn a Roma a dirigir su atención al norte de Italia una vez más.

Situación en el norte de Italia en el 200 AC. Las principales vías romanas eran la via Flaminia de Roma a Rimini, vía Emilia de Rimini a Placencia, Via Cassia de rama a Arretium y Pisa; vía Aurelia de Roma a Pisa, y la vía Emilia Scaura de Pisa a Génova

Situación en el norte de Italia en el 200 AC. Las principales vías romanas eran la via Flaminia de Roma a Rimini, vía Emilia de Rimini a Placencia, Via Cassia de rama a Arretium y Pisa; vía Aurelia de Roma a Pisa, y la vía Emilia Scaura de Pisa a Génova

Tras el éxito de esta acción los galos cruzaron el río Po, y avanzaron con la intención de saquear Cremona, la otra colonia romana en la Galia Padana. Al enterarse de la suerte que habían corrido Plasentia, los habitantes de Cremona tuvieron tiempo de preparar las defensas para soportar un asedio y enviar un mensaje al pretor romano antes de que llegasen los galos. Éstos no obtuvieron la sorpresa, por lo que la ciudad no pudo ser tomada al asalto, así es que decidieron someterla a un asedio.

El gobernador de la provincia era el pretor Lucio Furio Purpúreo que se encontraba acampando con su reducido ejército en las inmediaciones de Rímini. Frente a los 40.000 efectivos galos, el pretor solo contaba con 5.000 efectivos romanos y aliados o socii.

El ejército consular de Etruria estaba esperando a su nuevo comandante, el cónsul electo Cayo Aurelio Cota, por lo que el Senado ordenó al ejército se dirigiera directamente a Rímini y que el relevo del mando se realizara allí. Al mismo tiempo el senado envió una embajada a Cartago para reclamar que le entregasen a Amílcar.

El gobierno cartaginés respondió de que lo único que podían hacer era condenarlo al destierro y confiscar sus bienes, ya que no le obedecían y estaba actuando por cuenta propia, y que estaban cumpliendo escrupulosamente todos los puntos del tratado (entrega de refugiados y desertores) además de abastecer a Roma y al ejército romano de Macedonia con trigo.

El ejército consular llegó a Rimini y el pretor Lucio Furio, decidió no esperar al cónsul Cayo Aurelio y partió con las tropas a marchas forzadas hacia Cremona. Al llegar a los alrededores de la ciudad, decidió dar descanso sus tropas en lugar de atacar inmediatamente a los sitiadores galos, que estaban desprevenidos y desperdigados con su campamento desprotegido. Al advertir la presencia romana, reunieron todas las tropas galas y ligures en su campamento. Al día siguiente, ofrecieron batalla a los romanos.

Guerreros galos cisalpinos. A la izquierda se ve que llevan las torques alredor del cuello, algunos llevan dos. A la derecha de puede ver el famosa carnix que era una especie de trompeta de bronce, llevada verticalmente y con la campana en forma de cabeza de un animal que tocaban los galos con el fin de asustar a los enemigos. Autor Johnny Shumate

Guerreros galos cisalpinos. A la izquierda se ve que llevan las torques alrededor del cuello, algunos llevan dos, costumbre que sería adoptada por los romanos. A la derecha de puede ver el famosa carnix que era una especie de trompeta de bronce, llevada verticalmente y con la campana en forma de cabeza de un animal que tocaban los galos con el fin de asustar a los enemigos. Autor Johnny Shumate

Lucio Furio decidió aceptar la batalla, contra la costumbre de situar las legiones romanas en el centro y las aliadas en los flancos, decidió que las legiones aliadas desplegasen a la derecha bajo el mando del legado Marco Furio, mientras que las legiones romanas desplegarían a la izquierda bajo el mando del legado Marco Cecilio. Salieron del campamento primero Marco Furio con las legiones aliadas y cuando estaban terminando de desplegar, toda la masa de guerreros galos y ligures se dejó caer sobre estas tropas chocando furiosamente, a la vez que, en razón de su mayor numero, comenzaron a desbordarlas las por ambos flancos.

Rápidamente, Lucio Furio ordenó a Marco Cecilio, marchaba detrás con las dos legiones romanas que desplegasen a ambos flancos de las legiones aliadas, para evitar que fuesen desbordadas.

Batalla de Cremona 200 AC. Despliegue de fuerzas

Batalla de Cremona 200 AC. Despliegue de fuerzas

Las legiones aliadas al ver la aproximación de las romanas, aguantaron y Lucio Furio consiguió restablecer la línea de batalla, produciéndose la lucha cuerpo a cuerpo que era favorable a los romanos.

Amilcar con su superioridad numérica, ordenó el desbordamiento por ambos flancos, este nuevo intento de desbordamiento fue desbaratado por Lucio Furio al enviar la caballería romana, al mando del legado Lucio Valerio Flaco que les atacó de flanco.

Como estaban siendo destrozados en todos los sectores del campo de batalla, los galos se dieron la vuelta y en medio de una salvaje huida buscaron refugio en su campamento. La caballería les persiguió, llegando a continuación la infantería que atacó el campamento.

Solo unos 6.000 galos consiguieron escapar, más de 35.000 fueron muertos o hechos prisioneros; según Livio se capturaron 70 estandartes, junto a 200 carros galos cargados de botín. 2.000 hombres que los galos habían capturado en Plasencia, fueron puestos en libertad y devueltos a sus hogares. El general cartaginés Amílcar cayó en esa batalla, así como tres nobles generales galos.

Tras la victoria, llegó el cónsul Cayo Aurelio Cota y se hace cargo del ejército, encontrándose con que la guerra había terminado, furioso envió al pretor a Etruria, para luego llevar sus legiones a territorio enemigo para saquearlo.

Al año siguiente, un ejército bajo el mando del pretor Cneo Bebio Tánfilo, que había asumido el mando de estas tropas de las manos de Cayo Aurelio, en esa provincia. Sufrió una derrota a manos de los galos, sufriendo 6.000 bajas y a punto estuvo de perder todo el ejército.

 

Batalla del río Mincio 197 AC

En el 196 AC, se produce un levantamiento en la Galaia Padana, al mismo tiempo estaban empeñados en la Segunda Guerra Macedónica. Los cónsules electos para el año siguiente fueron Cayo Cornelio Cetego y Quinto Minucio Rufo, se comprometieran a aceptar la decisión del Senado, el cual emitió un decreto para que Italia fuera administrada por ambos cónsules y que Tito Quincio Flaminio (vencedor en Cinocéfalos este mismo año) viera confirmado su mando en Macedonia hasta el momento en que el Senado designara a su sucesor con el cargo de procónsul. A cada uno de los cónsules se les asignarían dos legiones; con ellas deberían dirigir la guerra contra los galos cisalpinos, que se habían rebelado contra Roma.

El plan consensuado por ambos cónsules era avanzar independientemente con ambos ejércitos, convergiendo sobre el centro de la Galia Padana.

El cónsul Quinto Minucio avanzaría por Liguria, embarco sus fuerzas en Pisa y desembarcó en Genoa (Génova) y se internó en Liguria, rindiendo las fortificaciones de Clastidio (Casteggio) y Litubio, sometiendo a los celeyates y a los cerdiciates. En territorio de los ilvates, se rindieron 15 ciudades fortificadas y 20.000 hombres. Desde aquí, llevó sus legiones al país de los boyos, cuyo ejército, había cruzado el Po para reunirse con ínsubros y cenomanos.

Guerreros galos siglos II-I AC: 1 guerrero gesato o gaesatae, que luchaban desnudos; 2 infante vestido; 3 jinete con un yelmo cuya cimera es un águila ciyas alas se mueven al galopar, lleva cota de malla y probablemente sea un noble. Autor Angus McBride

Guerreros galos siglos II-I AC: 1 guerrero gesato o gaesatae, que luchaban desnudos; 2 infante vestido; 3 jinete con un yelmo cuya cimera es un águila ciyas alas se mueven al galopar, lleva cota de malla y probablemente sea un noble. Autor Angus McBride

El cónsul Cornelio Cetego partió de Rimini y se dirigió al país de los boyos para unirse a Minucio. Al recibir noticias de la invasión de su territorio, los boyos exigieron que todos debieran apoyar a quienes sufrían la mayor presión, mientras que los ínsubros declararon que no dejarían indefenso su propio país. Así pues, dividieron sus fuerzas; los boyos marcharon a proteger su país y los ínsubros y cenomanos tomaron posiciones a orillas del río Mincio. En el mismo río, 3 km más abajo, fijó Cornelio su campamento. Desde allí, se enviaron emisarios a diferentes aldeas de los cenomanos y a Brixia, su capital, que dieron garantías de que no tomarían parte en los combates. Ignorantes de este pacto, los ínsubros ofrecieron batalla a los romanos. Sin embargo, algo debieron sospechar ya que fueron situados en retaguardia, como reserva.

Ambos ejércitos desplegaron y los romanos cargaron. Livio informa que los ínsubros ”no resistieron el primer choque” y fueron derrotados, algunos autores dicen que los cenomanos los atacaron por retaguardia cuando la batalla estaba en marcha. Lo que está claro es que los romanos fueron los vencedores.

Quinto Minucio, el otro cónsul, solo pudo contentarse con saquear la tierra de los boyos puesto que estos, al enterarse de la derrota de los ínsubros, desistieron de todo intento de lucha. Los guerreros abandonaron a sus líderes en su campamento y retornaron a sus hogares para defender sus propiedades y familias de la codicia romana. A su regreso a Roma, ambos cónsules celebraron un triunfo cada uno.

La batalla de Mutina o de Placencia 193 AC

Los boyos volvieron a levantarse en el 194 AC, se enfrentaron cerca de la ciudad de Mutina (actual Módena).

El cónsul Lucio Cornelio Merula condujo las legiones al territorio de los boyos, el ejército romano se dedicó al saqueo y provocar estragos para provocarles a una batalla campal, los boyos no querían enfrentarse en campo abierto, esperando una oportunidad para tenderles una emboscada.
Mientras que el cónsul condujo a sus tropas hacia Mutina (Módena), los boyos le siguieron, y por la noche, más allá del campo romano, ocuparon un barranco que era un paso necesario para los romanos, pero no actuaron de forma diligente y en silencio, los romanos se dieron cuenta de tal movimiento, y el cónsul, decidió levantar el campamento en plena luz del día, a pesar de que no era la costumbre. Como precaución adicional, envió por delante exploradores, quienes le informaron sobre el número de enemigos que tendrían que hacer frente. Antes de la batalla reunió los bagages y encargo su defensa a los triarios. A continuación, se dirigió con el resto del ejército hacia los galos. Los galos desplegaron al descubrir que la emboscada había sido descubierta y que tendrían que luchar en campo abierto. El frente era estrecho y los romanos desplegaron en dos líneas delante las legiones aliadas y detrás las romanas.

E

Ataque de galos. Autor Giuseppe Rava

Ataque de galos. Autor Giuseppe Rava

l choque comenzó temprano. La batalla fue larga y de desgaste, a medio día el sol era muy fuerte, y los aliados pidieron el relevo, renovándose la lucha con nuevo ímpetu. Mérula se dio cuenta que los boyos empezaban a flaquear y ordenó a Cayo Livio Salnore, comandante de la caballería auxiliar, que cargase contra la formación enemiga lanzando jinetes al galope, manteniendo en reserva la caballería de las legiones. Al parecer consiguió romper la formación enemiga y empezaron a darse a la fuga. Enviando a los jinetes romanos en su persecución.

Según Tito Livio perecieron 14.000 guerreros, se capturaron 721 equites y 3 duces, con 212 insignias y 73 carromatos, los romanos sufrieron 5.000 soldados, 23 centuriones, 4 comandantes auxiliares y los tribunos de la segunda legión Marco Genucio y Quinto Marcio y Marcus. Esta batalla marcó el fin de la campaña gala en Italia. La mayoría de la aristocracia boya murió y los sobrevivientes se dividieron entre aquellos que querían resistir a toda costa y los partidarios de rendirse. Finalmente, en 192 AC. los romanos lanzaron una gran ofensiva contra ellos. Un año más tarde el cónsul Publio Cornelio Escipión Nasica les venció definitivamente.

Campaña contra los ligures

Antecedentes

Los ligures eran un pueblo de origen íbero que habitaba al norte del mar de Liguria actual golfo de Génova, vivían entre el Ródano y el Arno, estaban muy influenciados por los pueblos pueblos que les rodeaban, un grupo al que podemos denominar etrusco-ligur que estaban en contacto con los etruscos de los cuales copiaron el armamento y las formas de combatir entre estos se encuentran los apuanos, tígulos y vagienos que realizaban incursiones en Etruria atacando las ciudades de Pisa y Bolonia. Otro grupo lo formaban los galo-ligures que tenían influencia de los galos como los libicios, taurinos, briviates, salesios, orumbos e ilvates. Había otro grupo que habitaba en la costa y se dedicaban a la piratería entre los que destacamos los montanios, inguanos, intimilios, deciates, oxibienos y salubios.

Al final de la Segunda Guerra Púnica, los romanos estaban casi seguro de que conservarían la franja costera hasta Portus Lunae, que se unió a Roma con una carretera llamada Aurelia Nova, construyendo a continuación la ciudad de Pisa, alrededor del 200 AC.

En el 194 AC, Escipión el Africano después de un levantamiento ligur, saqueó toda Liguria excepto las aldeas remotas y de difícil acceso, que ocultas en los bosques y en los pantanos, hacía difícil y peligroso el acceso para los romanos.

Al año siguiente, los ligures se reunieron en asamblea y atacaron en masa a la ciudad costera de Pisa y el estuario del río Arno. Según Livio, unos 40.000 guerreros atacaron la ciudad, a los que se sumaban diariamente más atraidos por el botín. El consul Quinto Municio Termo llegó al sudeste de Pisa desde Arretium , formó sus tropas y se dirigió a Pisa. Su llegada salvó a la ciudad, cruzó el río Arno y acampó a un kilómetro del enemigo. En un principio se limitó solamente a escaramuzas, bloqueando al ejército principal ligur, pero no se atreve a enfrentarse a los ligures en campo abierto. no pudo impedir que los ligures recorriesen la zona y volviesen con el botín y ganado de los pueblos saqueados. Incluso el propio Municio cayó en una emboscada y fue salvado por la caballería númida. Finalmente satisfechos con el botín conseguido, los ligures levantaron el asedio y se retiraron a sus hogares reinando la paz hasta final del año siguiente.

En el 193 AC, un ejército romano que marchaba por un desfiladero, se encontró con que la salida había sido bloqueada por los ligures. El cónsul al mando ordenó hacer alto y dar media vuelta con el fin de evitar una batalla en una zona tan estrecha. Al volver se encontraron con que la otra salida también había sido bloqueada. Los romanos estaban atrapados igual que ocurrió en las Horcas Caudinas. En ese momento, el comandante de la caballería númida prometió que con sus 800 jinetes abrirían el paso. Primero incendiarían los poblados fortificados que estaban en el valle y después rompería el bloqueo. El cónsul estuvo de acuerdo y le prometió una recompensa si lo conseguía.

Tribus ligures

Tribus ligures

Los númidas se acercaron al poblado como si estuviesen borrachos haciendo tonterías, los defensores divertidos con el espectáculo, bajaron la guardia, de repente los númidas espolearon a sus caballos y cogiendo a sus enemigos desprevenidos e incendiando el poblado, Los hombres, mujeres y niños huyeron despavoridos hacia el bloqueo para salvar sus vidas. Los númidas aprovecharon la confusión y rompieron el bloqueo, y el ejército romano se salvó de la destrucción.

La guerra continuó y en el 191 AC, un ejército ligur realizó un ataque nocturno contra el campamento del proconsul Quinto Minucio. Desde la empalizada los legionarios romanos mantuvieron a raya a los atacantes. Cuando se hizo de día, salieron por dos puertas a la vez desde el interior del campamento, y cargaron contra los desperdigados atacantes que debido al cansancio y falta de sueño abandonaron el campo, dejando 4.000 muertos frente a las 300 bajas romanas. Con refuerzos Minucio podía haber finalizado la guerra, pero otro ejército bajo el mando del cónsul Publio Cornelio Escipión Nasica estaba empeñado combatiendo a los boyos.

Después de tres años de guerra en 190 AC, Minucio Termo volvió a Roma, pero no consiguió el triunfo ya que sus campañas no han logrado poner fin a la agresión de los ligures. .Pisa estaba segura, pero se interrumpieron las comunicaciones por tierra con el Portus Lunae porque los apuanos que ocupaban la franja costera y amenazan el norte de Etruria, apoyado por sus aliados friniates que habían descendido de los Apeninos .

Campaña contra los inguanos y apuanos (189- 180 AC)

En el 189 AC, Quinto Bebio fue emboscado en su camino hacía Hispania cerca de Marsella. Para frenar estas incursiones, en 188 AC el Senado envió contra los ligures al cónsul Marco Valerio Mesala que, organizó el año siguiente, una operación a gran escala, utilizando ambos ejércitos consulares: a Cayo Flaminio persiguió, a lo largo de los valles de los Apeninos que descendían hacia el Arno, y derrotó a los friniates primero y después a los apuanos, que habían causado estragos en el campo, cerca de Pisa y Bolonia. El otro ejército bajo el mando de Marco Emilio, avanzó por el valle del Serchio saqueando de la tierra de los apuanos y obligándolos a retirarse a las altas montañas, para despues continúar la campaña contra otros grupos friniates, llegando a Bolonia, desde donde se inicia la construcción de la vía Emilia.

mboscada de los ligures al ejército romano. Los ligures tendieron numerosas emboscadas al ejército romano en estrechos valles.

mboscada de los ligures al ejército romano. Los ligures tendieron numerosas emboscadas al ejército romano en estrechos valles.

Aunque derrotados, los apuanos no permanecieron con los brazos cruzado, obligando a los romanos a organizar otra expedición militar, esta vez confiada al cónsul Quinto Marcio Filippo, quien al mando de sólo 3.000 infantes y 150 jinetes romanos y 5.000 infantes y 200 jinetes aliados o socii, avanzaron hacia el Val di Magra, sus legionarios se internaron imprudentemente a través de bosques impenetrables, siendo rodeados en una garganta, y masacrados, sufriendo la peor derrota de todas las guerras con los ligures. En el campo quedaron 4.000 hombres y 3 insignias de las legiones y 11 insignia de los aliados, mientras que el resto del ejército se retiró. El lugar de la batalla, pasó a la historia como Saltus Marcio (Salto de Marcio), que no ha sido identificado con certeza.

Para poner fin a las continuas incursiones en las costas y mantener las comunicaciones seguras, los romanos organizaron dos expediciones en 185 AC: Una mandada por Apio Claudio Pulcro, dirigida contra los ingaunos; la otra, bajo el cónsul Marco Sempronio Tuditano, en contra de la apuanos, este arrasó territorio de la apuano y llegó al río Magra y al puerto de Luni, obligando a los ligures a huir a las montañas. Sin embargo, los éxitos son efímeros, de manera que ninguno de los dos cónsules obtuvieron el triunfo.

En 182 AC Lucio Emilio Paolo se dirigió contra los pueblos de Liguria que vivían entre Génova y Alberga. Al llegar a la frontera con los ingaunos, su campamento atrincherado fue asediado y puesto en serios problemas, viéndose obligarlo a pedir ayuda a la flota anclada en Pisa. Antes de que llegaran los refuerzos, sin embargo, realizó una salida exitosa que logró derrotar ingauni que se dejaron 15.000 muertos y 2.500 prisioneros en el terreno. Tres días después la capital de los inguanos rindió. Al mismo tiempo la flota romana estacionada en Pisa al mando de duunviro Cayo Matieno infligió una dura derrota a la flota ingauna, capturando 32 grandes barcos piratas.

Los ingaunos solamente se ven obligados a destruir las murallas de la ciudad y renunciar a la flota de buques de gran tamaño; pero, al año siguiente, concluido un nuevo foedus con los romanos, por el contrario será capaz de ampliar considerablemente su territorio a expensas de montanos, sus enemigos ancestrales, derrotados por el cónsul Postumio.

En el este de Liguria, los romanos estaban listos para una acción decisiva contra la apuanos y reclutaron cuatro nuevas legiones, que con los socii alcanzando así 35.800 efectivos. Tres ejércitos consulares estaban sobre el suelo de Liguria desde la costa de los ingaunos a los Alpes Apuanos.
En la primavera del 180 AC dos de estos ejércitos comandados por Publio Cornelio Cetego y el procónsul Marco Bebio Panfilo marchó contra los apuanos con el fin de resolver definitivamente el “problema apuano”. Los ligures están completamente sorprendido por la acción de los romanos, que entraron en el país antes habitual, es decir, antes de que tomaran el mando de los nuevos cónsules Aulo Postumio Albino y Quinto Fulvio Flacco y se vieron obligados a rendirse, entregándose 12.000 guerreros. Consultado el Senado, tomó la decisión de deportar a 40.000 cabezas de familia con esposas e hijos a Sannio , a un ager publicus que pertenecía a los taurasinos cerca de Benevento.

Deportación de ligures desde el Puerto de Luna a Beneventum (Sannio) en el 180 AC

Deportación de ligures desde el Puerto de Luna a Beneventum (Sannio) en el 180 AC

Los cónsules del año, mientras tanto, había llegado a Pisa con las legiones que se les habían asignado, y continuaron las operaciones militares: Quinto Fulvio Flacco rastrilló el territorio de la apuanos y capturó de otros 7.000 cabezas de familia que también son deportados al Sannio. Aulo Postumio atacó a su vez friniates cerca del monte Ballista y Suismontium, obligándolos a rendirse. A continuación, batió el Montani al oeste, solamente sobrevivieron en valles aislados unos pocos millares de apuanos que, después de muchos años de paz, en 155 AC se revelaron de nuevo, pero fueron finalmente derrotados por los legionarios romanos mandados por el cónsul Marco Claudio Marcelo.

Campaña contra los friniates (179-175 AC)

Toda la costa de Liguria desde Pisa a Mónaco estaba ya bajo el control de Roma, solo quedaban libres al sur de Piamonte y al oeste de Tortona los bagienos y los estatielos) y muchos otros al norte de los Apeninos que se unieron en una confederación llamada ”Confederación de los Friniates”.

Frente a éstos en el 179 AC, Quinto Fulvio Flacco consola; después de cruzar “Montañas sin caminos y los yugos de la ballesta (quizás Monte Valestra)” se las arregló para enfrentarse al enemigo a campo abierto, donde una vez más los legionarios eran muy superiores, se capturaron 3.200 ligures que fueron transferidos inmediatamente a la llanura.

Sin embargo, sólo dos años después (177 aC) la revuelta tuvo lugar justo cuando la guerra llega a su fin con los histrios. El cónsul Cayo Claudio Pulcro marchó contra los Friniates que acampaban en una explanada junto al río Scultenna., se enfrentaron en una batalla campal en la que , perder los ligures 15.000 hombres entre muertos y heridos, 700 prisioneros y 51 insignias, mientras que los supervivientes se refugian en las montañas. Pulcro obtuvoel triunfo para la doble victoria contra el histrios y los friniates. La paz, sin embargo, no fuemuy duradero. Justo cuando Claudio estaba celebrando su triunfo, llegaron las noticias de una revuelta aún más extensa, ya que los friniates, los garulos, y los hergates se habían aliado estaban realizando incursiones en Luna y Pisa., mientras que en el otro lado de los Apeninos mientras los lapicidos y los apuanos habían conquistado y saqueado Módena.

Fueron elegidos cónsules Cneo Cornelio y Quinto Ispalo Petilio Spurino: al primero se le asignó el territorio de Liguria. Se alistaron dos legiones y 10.000 de infantería y 600 de caballería de la socii. A Cayo Claudio, ahora procónsul, se le asignó la Galia Cisalpina.. Al comienzo de las operaciones murió Cneo Cornelio y se dedicaron a las prácticas religiosas . Mientras tanto, sin embargo, Cayo Claudio condujo a su ejército en Módena, que se recuperó después de las tres día de asedio: masacraron a 8.000 ligures. Finalmente el 13 de julio fue elegido el nuevo cónsul Cayo Valerio Levino en sustitución Gneus Cornelio. El Senado ordenó unir los ejércitos con la flota para atacar la costa de Pisa y el mar de Liguria.

Los ligures se habían refugiado en la montaña y se alza entre el monte Leto (de los cuales se ignora la posición actual) y el monte Ballista (Valestra) a la izquierda de la Secchia les rodea con una pared.. El cónsul Petilio se unió a Cayo Claudio en los campos Magri (al sureste de Módena, a la izquierda de Secchia). En el mismo lugar también llegaron las tropas del cónsul Cayo Valerio. Petilio levantó su campamento frente al macizo Ballista y Leto y desde allí comenzó la marcha hacia las fortificaciones de Liguria, dividió el ejército en dos columnas: mientras la primera avanzó sin encontrar dificultades, la segunda se vio obligada primero a detenerse y luego a retroceder. Petilio, dándose cuenta de la dificultad de sus hombres, se apresuró a caballo, pero, tras lograr detener la retirada, fue mortalmente herido por una flecha. Su muerte se mantuvo en secreto a los legionarios, se reanudó el avance, y probablemente ayudado por las otras legiones del cónsul Valerio, vencieron a los ligures que se dejaron 5.000 muertos en el campo frente a sólo 52 romanos. En el otro frente Publio Mucio Escévola se enfrentó y derrotó al los apuanos, que habían saqueado toda la llanura de Luna y Pisa, obligándoles a la sumisión y la entrega de las armas en el 175 AC.

Campaña contra los estatielos (173-2 AC)

Los estatielos vivían al norte de Génova, entre los ríos Tanaro y Odubria, en la zona actual de Acqui. Este pueblo siempre se había mantenido neutral en las guerras romano-ligures, tal vez porque estaban ligados por vínculos comerciales con la pro-romana Génova. Pero el cónsul Marco Popilius Lenate, un miembro de la corriente nacionalista romano, innecesariamente hizo que los ligures que se vieran obligados a tomar finalmente armas.
Las fuerzas romanas se presentaron frente a su capital, la ciudadela Caristo (de situación desconocida), En cuyo interior se habían reunido un gran ejército de ligures. Los estatielos decidieron hacer frente al enemigo en campo abierto. Comenzó la lucha que tuvo un resultado incierto durante más de tres horas, hasta que el cónsul ordenó a la caballería atacar simultáneamente por ambas alas. La maniobra provoca la derrota y la huida precipitada de los ligures, dejando en el campo de batalla 10.000 hombres y 700 prisioneros, las pérdidas romanas fueron altas., unos 3.000 hombres. Posteriormente la ciudad se rindió incondicionalmente junto con los 10.000 sobrevivientes. La ciudadela fue arrasada y los ligures vendidos como esclavos. No obstante, el comportamiento el cónsul fue considerado como una vergüenza por el Senado, que ordenó devolverles la libertad.

Asalto romano de un poblador ligur.

Asalto romano de un poblador ligur.

Al año siguiente se asignan los dos cónsules (Gayo Popilius y Publio Elio Lenate Ligure) el territorio de Liguria. El resultado es un conflicto con el Senado y los tribunos del pueblo, ya que ambos cónsules quieren ser asignados a Macedonia,. La situación empeoró cuando llegó la noticia de que el procónsul Marco Popilius había atacado por segunda vez por los estatielos, exterminando a 6.000. El juez de Cayo Licinio fue eligido para llevar a cabo una investigación sobre los hechos: los ligures fueron liberados y se transferidos al valle del Po, donde se les asignarán otros territorios.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2016-06-21. Última modificacion 2017-02-02.