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Edad Antigua La República Romana Guerra de Roma contra Veyes (480 -396 AC)

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En principio, la causa de la guerra fue la pugna por el dominio de las rutas comerciales, que tenían como eje el río Tíber, pero luego se fue complicando con nuevos elementos, como la presión sabina sobre Roma, las necesidades de expansión de esta ciudad, o sus nuevas necesidades de abastecimiento.

El Tíber señalaba los confines de los dos Estados; Roma ocupaba la orilla izquierda y Veyes la derecha; y cada una de las ciudades tenía sobre la opuesta ribera el control del comercio, siendo una amenaza constante para la otra. Roma tenía el Janículo, Veyes tenía a Fidenae; más o menos tarde, la guerra entre ellas era inevitable, porque esta guerra había de decidir cual de las dos rivales se quedaba con el dominio exclusivo del Tíber inferior y su embocadura.

Primera guerra de Veyes (480 -474 AC)

Comienza con incidentes fronterizos provocados por Roma, que aspiraba a los bosques de la desembocadura del Tíber, y al control de la Vía Salaria.
Después de una coexistencia pacífica entre Roma y Veyes, estas ciudades se hallaron abiertamente en guerra hasta el punto en que una batalla ocurrida en 480 AC, en la cual el ejército romano estuvo cercano a la derrota, pero fue salvada por el cónsul Céson Fabio Vibulano, pero Quinto Fabio Vibulano, murió en la batalla contra Veyes. Después de esta batalla, los veyenses invadieron permanentemente el territorio romano, siempre retirándose ante la llegada de las legiones romanas para evitar el conflicto directo.

En medio de un conflicto con los ecuos y los volscos, los romanos estaban luchando en dos frentes. Así, en 479 AC, la gens Fabia ofreció ocuparse de Veyes por su cuenta mientras que las legiones de la República luchaban contra sus otros enemigos. Livio dice que los 306 fabios patricios (es decir, hombres de más de quince años de edad) fueron a la guerra junto con sus clientes.

Los Fabios construyeron una fortaleza en el río Crémera, cerca de Veyes, desde el cual consiguieron limitar las incursiones veyenses y comenzaron a realizar incursiones contra el territorio de Veyes. Ésta debilitada por el saqueo de las expediciones lanzadas desde el fuerte Cremera por los romanos pidió a otras ciudades etruscas que enviasen refuerzos. Los etruscos una vez reforzados, lanzaron un ataque contra el fuerte de Cremera. Cuando lo veyanos se disponían a atacar a los fabios, intervino el cónsul Lucio Emilio Mamercino interviene con sus legiones y la repentina carga de caballería sorprendió al enemigo, que se dio a la fuga. Los veyanos y sus aliados se retiraron a su campamento, que posteriormente sería tomado por los romanos. Unos días más tarde, los etruscos propusieron la paz, Lucio Emilio se la concedió después de recibir la aprobación del Senado, pero sin imponer condiciones restrictivas.

Pronto, Veyes rompió la tregua y reanudó la ofensiva, los veyanos reanudaron sus ataques, pero fueron derrotados una y otra vez por los Fabios, quienes, envalentonados por sus éxitos, se volvieron más atrevidos y atacaron y saquearon el territorio de Veyes. Estas victorias repetidas humillan Veyes y animan a los fabios, a aventurarse cada cada vez más lejos, y arriesgándose más.
Finalmente los veyanos decidieron tenderles una trampa. En una de las incursiones les presentaron un gran rebaño, al que los fabios no se resistieron a atacar para capturarle, ante la presencia romana se retiró hacia un valle y los romanos le persiguieron, una vez dentro fueron rodeados por los veyanos, los romanos adoptaron una formación en cuña, y consiguieron romper el cerco y llegar a una colina donde consiguieron repeler los ataques etruscos hasta la llegada de una formación veyense que los atacó por su retaguardia. Los fabios fueron masacrados a excepción de Quinto Fabio Vibulano, que era demasiado joven para haber ido a la guerra. La batalla se dice que ocurrió el 18 de julio de 477 AC. Posteriormente los veyanos tomaron el fuerte de Cremera.

Guerreros romano-etruscos siglo V: izquirda clase I, clase V y clase III, derecha clase III con hacha, clase I y hoplita siracusano. Autor Oscar Luna

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Los cónsules de ese año eran Cayo Horacio Pulvillus y Tito Menenio Agrippae, éste es enviado contra veyanos y sus aliados, siendo también derrotado. Las fuerzas etruscas sitiaron Roma. El cónsul Cayo Horacio Pulvillus que estaba en una campaña contra los volscos, regresó y después de dos batallas en las puertas de Roma, consiguió repeler al enemigo, que se hizo fuerte en la parte superior del Janículo desde donde devastó el territorio romano.

Al año siguiente, los consules Verginio Tricostus Rutilus y Servilio Prisco Structus, éste último fue sorprendido en una emboscada al igual que los fabios, sufriendo grandes pérdidas. El cónsul Servilio intentó enjuiciar a su colega por no haber acudido a su rescate. La guerra terminó con una tregua que otorgaba ventaja a los veyanos. Tras la firma los ejércitos etruscos se retiraron.

Segunda guerra de Veyes (437 – 426 AC)

La incitación a la segunda guerra contra Veyes era la misma de siempre: demasiada población en un área demasiado pequeña. La ciudad de Veyes estaba situada a sólo 18 km de Roma, en el otro lado del río Tíber. Más cerca estaba Fidenae a una distancia de tan sólo 8 km y al igual que Roma, en la orilla izquierda del río y que controlaba el tráfico hacia Roma.

De hecho Fidenae era una colonia romana. A sus habitantes no les gustaba eso y en 437 AC, decidieron cambiar de bando y acudieron a Lars Tulumnio, rey de Veyes. Cuando Roma envió el enviado para averiguar por qué los fidenos habían cambiado de bando, los enviados fueron asesinados por órdenes de Tulumnio.

Después de la primera batalla sangrienta del Senado Romano nombró un dictador: Mam. Emilio Mamercino. Bajo su mando los romanos ganaron la siguiente batalla, pero la guerra estaba lejos de terminar. Esta guerra que duraría 11 años. Aún así, las campañas se libraron durante el verano; el único momento en que era interesante para saquear los campos del enemigo.

En el año 434 AC Quinto Servilio fue nombrado dictador. Cuando Roma se vio debilitada por una epidemia, y fue atacada de nuevo por Veyes y Fidenae. El dictador llevó a cabo un ataque en Fidenae y darse cuenta de que no podía invadir la ciudad ni tampoco era muy posible sitiar la ciudad, decidió cavar un túnel y tomó la ciudad por sorpresa.

En el año 431 AC, los ecuos y volcos se reunieron en el monte Álgido, que se encuentra a unos 20 km al sur de Roma, y construyeron fortificaciones. Por supuesto, esto causó pánico en Roma, pero los dos cónsules no consiguieron ponerse de acuerdo sobre cómo hacer frente a este problema. El Senado les ordenó a nombrar un dictador, pero ninguno de ellos estaba dispuesto a hacerlo. Sólo cuando los tribunos les amenazaron con meterlos en la cárcel, si seguían negándose a obedecer al Senado, nombraron a Postumius Tuberto como dictador, que logró derrotar a los enemigos en el monte Álgido.

Veyes buscó el apoyo de otras ciudades etruscas. Cuando aparentemente las 12 ciudades etruscas se disponían a marchar sobre Roma, El Senado designó Mam. Emilio Mamercino dictador una vez más. Pero la liga etrusca era sólo uníón entre las ciudades y no había ninguna obligación de ayudarse mutuamente. Los veyanos al verse solos, desistieron atacar . Los romanos se sintieron aliviados.

Emilio acortó la duración de su cargo de 5 años a 18 meses y después dimitió.

En 426 AC se eligieron 4 proconsules que decidieron atacar Veyes nuevo. Tres de ellos marcharon hacia Veyes, pero debido a la falta completa de coordinación, fueron derrotados. En Roma cundió de nuevo el miedo; el Senado designó como dictador a Emilio de nuevo. Evidentemente, los romanos no habían destruido Fidenae ni llevado al pueblo a la esclavitud, porque Fidenae tomó parte en la batalla que siguió. Una vez más Fidenae fue conquistada. Esta vez la ciudad fue destruida y un montón de prisioneros vendidos como esclavos. A Veyes se le concedió una tregua de 20 años.

Tercera guerra de Veyes (406 – 396 AC)

Un ejército romano hasta la fecha, soldados eran llamados en la primavera, y licenciados en otoño, que servían a sus expensas y armado cada uno según su posibilidad económica, estaba sujeto naturalmente a muchos inconvenientes. No podía marchar lejos de casa, no podría hacer campañas largas, no podía estar de guarnición en ciudades capturadas. Esta debilidad se hizo tan patente en la guerra anterior contra Veyes, el Senado finalmente optó por pagar, alimentar y equipar a los soldados.

La paga era en un principio de 100 asses (dinero suficiente para comprar un buey) al mes por infante, el doble tanto para los oficiales de menor importancia y la caballería, y el triple para un jinete que proporcionaba su propio caballo, pero las armas, equipos y alimentación eran deducidos de la paga. Con esta medida, los soldados podían permanecer más tiempo en las legiones y permitir prolongar las guerras en tiempo que fuese necesario.

Al finalizar la tregua, no faltaron pretextos para renovar las hostilidades. Antiguas ofensas no satisfechas fueron de nuevo evocadas ante el Senado, para demostrar que Roma hacía la guerra en defensa de su derecho. Después de algunas discusiones internas en Roma, la guerra fue declarada en el año 405 AC, y comenzó el largo asedio a Veyes que se prolongaría durante 10 años. Veyes sólo obtuvo el apoyo de las ciudades etruscas de Capua, Falerii y Tarquinia, mientras que la también etrusca Caere, apoyaba a los romanos.

Ciudad etrusca de Veyes 400 AC. En el primer plano se aprecia la ciudadela con el templo de Juno, detrás la ciudad propiamente dicha, la zona principal está cercana a la ciudadela. Autor Peter Connolly

Ciudad etrusca de Veyes 400 AC. En el primer plano se aprecia la ciudadela con el templo de Juno, detrás la ciudad propiamente dicha, la zona principal está cercana a la ciudadela. Autor Peter Connolly

No se sabe nada sobre los dos primeros años; y solo al llegar al 403 AC, se habla de una salida de los sitiados, los romanos habían construido una gran rampa que había llegado a las murallas de la ciudad, y sus manteletes estaban a punto de ser puesto en contacto con las murallas, con objeto de demolerlas. Una noche, los defensores de Veyes salieron de la ciudad, y quemaron las máquinas de asedio y la rampa. Los romanos tras esta derrota, renovaron el asedio.

En 402 AC M. Sergio Fidenas y L. Verginio Tricostus Esquilinus, dos de los seis tribunos consulares para el año, se detestaban entre sí. Los capenatos y los faliscos, dos pueblos de habla latina que vivían al norte de Veyes y eran parte del mundo etrusco, temían que si Veyes caía, a continuación irían a por ellos, así que decidieron acudir en ayuda de sus vecinos. Su ejército combinado atacó por parte de las trincheras romanas mandadas por Sergio. Al mismo tiempo, los defensores de la ciudad atacaron las trincheras desde el lado opuesto. La campamento principal romano estaba mandado por Verginio, que se negó a ayudar a menos que Sergio le pidiese ayuda. Sergio era demasiado orgulloso para hacer eso, y se vio obligado a retirarse de nuevo a Roma.

Los tribunos consulares fueron procesados y condenados respectivamente a una multa de 10.000 ases, porque el primero había dejado a los veyenses asaltar su campo, y el segundo, a pesar de su proximidad, no había ido a socorrerle. En el 401 AC los tribunos consulares. Manio Sergio y L Virginio Camilo siguieron con el asedio, mientras que el tribuno consular Marco Furio Camilo castigó a los capenatos y a los faliscios, por la ayuda que habían prestado a Veyes, devastando su territorio.

En el año 399 AC los capenatos y faliscos hicieron un segundo intento de asalto. Esta vez los romanos cooperaron, y mientras los aliados atacaban las trincheras romanas por retaguardia, siendo rechazados y obligados a huir. Los defensores de la Veyes hicieron una salida, quedando atrapados fuera de los muros de la ciudad cuando las puertas fueron cerradas para evitar que los romanos irrumpieran en la ciudad. Los capenatos y faliscos sufrieron una segunda derrota en su huida cuando se encontraron con un grupo romano que regresaba al campamento.

Los años 398 y 397 AC fueron tranquilos alrededor de Veyes, pero en el 396 AC, se nombró dictador a Marco Furio Camilo, después de que dos de los tribunos consulares Titinio y Genucio se habían dejado conducir a una emboscada de los capenatos y faliscios, y el segundo había muerto durante la misma.

Camilo reclutó un nuevo ejército, que por primera vez incluía elementos latinos y hérnicos. Se dirigió contra los aliados y les derrotó en la batalla de Nepete (Nepi), y prosiguiendo a continuación con el asedio. Lo primero que ordenó fue la construcción líneas de circunvalación y contra-circunvalación que los griegos ya habían utilizado en el sitio de Platea una generación antes, con el fin de evitar la salida de los sitiados y los ataques del exterior. A continuación ordenó la excavación de un pasaje subterráneo desde las líneas romanas a la ciudadela, en la que se encontraba el templo de Juno.

A través de este túnel un grupo seleccionado se abrió camino y entró en la ciudad, abriendo las puertas, mientras tanto los habitantes se mantuvieron ocupados con un ataque simultáneo en muchos puntos. Finalmente la ciudad fue asaltada. La ciudad fue incorporada a la esfera romana.

El momento era importante para ambas ciudades, pues marcaba el principio de la decadencia final de Etruria, amenazada por el norte por los celtas, y al sur por Roma, así como el inicio de la expansión romana, que la llevará a la conquista de toda Italia.

Camilo fue llamado el año 391 AC por el tribuno L. Apuleyo para dar cuenta de la distribución del botín de Veyes, huyó al destierro antes del día señalado para el juicio; siendo condenado en ausencia, por las tribus a una fuerte multa. ¡Pocos meses después, Roma no era más que un montón de ruinas!

La caída de Veyes aumentó en gran medida la fuerza potencial de Roma. Casi se duplicó la tierra controlada directamente por la ciudad. Aunque los habitantes sobrevivientes de Veyes fueron vendidos como esclavos, se respetó a la población rural, aumentando la mano de obra de la República. Este gran aumento en el poder pronto iba a ser eclipsado temporalmente por un gran desastre, de sólo seis años más tarde la ciudad fue capturada y saqueada por los galos bajo Breno.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2016-06-20. Última modificacion 2017-02-13.