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Edad Antigua La República Romana La monarquía Etrusca

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Tarquinio Prisco (616 a 579 AC)

Tarquinio Prisco, primer rey etrusco (616 a 579 AC), con el fin de reforzar su autoridad se hizo construir un palacio, en el que se mostraba, ante nobles y plebeyos, rodeado de un fastuoso ceremonial. Tarquinio convirtió Roma en una auténtica ciudad, mandó trazar calles nuevas, barrios bien delimitados, un foro o plaza central y ordenó construir auténticas casas en sustitución de las cabañas habituales. Construyó de la Cloaca Máxima que permitió sanear las zonas más bajas de las colinas. Inició la construcción del templo de Júpiter.

También construyó el Circo Máximo, para las carreras de caballos y carros, lo que demuestra que era aficionado a la equitación, también se construyeron cuadras para estos animales.

Militarmente vio la debilidad de su caballería dado que los jinetes que se movilizaban eran cada vez peores debido a que se habían vuelto agricultores y estableció de forma permanente los 600 jinetes, hasta ahora las decurias aportadas por cada curia, se licenciaban al acabar la campaña, pero a partir de este momento ya no lo harían, consiguiendo un alto nivel de instrucción, ahora pasaron a llamarse equites equo publico. Aumentó las curias a 60, consiguiendo de esta forma que se desplegaran dos legiones. También introdujo la costumbre etrusca del triunfo cuando se producía una gran victoria.

Oficiales durante la monarquia etrusca. A la izquierda romano, en el centro etrusco-tarquinio y a la derecha latino. Autor Giueppe Rava

Oficiales durante la monarquia etrusca. A la izquierda romano, en el centro etrusco-tarquinio y a la derecha latino. Autor Giueppe Rava

Impulso la industria pesada para la fabricación de armas, con el fin de no depender de la importación.

Derrotó a los sabinos en las orillas del Tiber (616 AC), desplegó la caballería en ambas alas, cuando retrocedía su propia infantería, cargó contra la infantería sabina por sus flancos, haciéndolas huir y persiguiéndoles. Impuso la fórmula de la rendición llamada deditio, pacto por el que paga un tributo y se compromete a enviar fuerzas auxiliares, tendría una gran importancia en el futuro y sería muy utilizado por Roma en fases de expansión.
Murió asesinado y tomó el mando su mujer, llamada Tanaquil, que era también etrusca.

Servio Tulio (578 a 534 AC)

Dio entrada en el ejército a todos los propietarios, ya fuesen patricios o plebeyos; solamente quedaban excluidos los que no podían costearse el equipo militar. Reorganizó el ejército tomando como base el patrimonio económico de cada ciudadano, según una división en 5 clases en función de su situación económica y sus equipos eran:

  • Clase I, eran los que ganaban más de 100.000 ases, llevaban yelmo, coraza, grebas, escudo redondo metálico (clipeus, la versión romana del hoplón), espada y lanza larga con regatón.
  • Clase II,  ganaban 75.000 ases, tenían que costearse un yelmo, un escudo rectangular de madera (scutum), grebas, un pectoral, una lanza y una espada.
  • Clase III, ganaban 50.000 ases, llevaban yelmo, escudo rectangular, podían llevar placa pectoral, el escudo de madera (scutum) más corto, espada y lanza.
  • Clase IV, ganaban 25.000 ases, no llevaban casco, el escudo era de madera más pequeño. Llevaban una lanza y una jabalina. Se les denominaron acenti.
  • Clase V, ganaban 11.000 ases, solo llevaban hondas o arcos. Se les denominaron leves.
  • Capitecensi, eran hombres no armados que servían como armeros, herreros, trompeteros y similares.
Clases de soldados de Servio Tulio: de izquierda a derecha: équite o jinete, clases I a V. Autor Ugo Pericoli

Clases de soldados de Servio Tulio: de izquierda a derecha: équite o jinete, clases I a V. Autor Ugo Pericoli

Los soldados de cuarta y quinta clase, se empleaban como escaramuzadores, delante de la falange, al replegarse, formaban  dos filas detrás de la falange.

Por encima de ellos estaban los équites, que eran la aristocracia del ejército, y agrupaba a los ciudadanos con fortunas por encima de 100.000 ases. Estaban armados de yelmo, lanza de acometida, grebas y espada larga.

Clases de infantes de Servio Tulio de izquierda a derecha jinete, clases I a V. Autor Ugo Pericoli

Clases de infantes de Servio Tulio de izquierda a derecha: clase I similar a los hoplitas con yelmo, coraza, grebas, escudo de metal, lanza y espada; la clase II con yelmo, escudo de madera, grebas y pectoral (opcional), lanza y espada; la clase III con yelmo, pectoral (opcional), escudo de madera, lanza y espada; clase IV solo escudo de madera (opcional), lanza y jabalinas; clase V honda u arco o venablos. Autor Peter Connolly

Para facilitar el reclutamiento dividió la ciudad en cuatro tribus urbanas: la Palatina, la Collina, la Esquilina, y la Suburbana, y los hombres en dos categorías: iuniores (de 15 a 45 años) empleados en el servicio activo y seniores (de 45 a 60 años) quienes formaban el ejército de reserva y pasarían a ser denominadas posteriormente legiones urbanas, los infantes que habían servido 20 veces durante 6 meses y la mitad si fuesen jinetes, estaban exentos.

El número de centurias en cada clase variaba, de forma que había 80 en la primera clase, 20 en las clases segunda, tercera y cuarta, y 30 en la quinta clase; en total eran 170 centurias de combatientes de infantería en total 17.000 efectivos. A las que hay que sumar los équites o jinetes que eran 10 turmas (300 jinetes) por legión.

El ejercitó contó entonces con 4 legiones, y el mando ya no sería el rey sino dos cónsules nombrados, si estaban juntos, el mando lo ostentaban en días alternos. La legión fue la unidad táctica militar y dentro de ella se distinguían: la infantería pesada (clase uno a tres), la infantería ligera (clase IV y V acenti y leves) y la caballería. La legión se dividía en centurias. Estuvo compuesta de 4.200 soldados de infantería (al añadir a los 3.000 de la época anterior 1.200 soldados armados con palos y hondas, los acenti y leves) y 300 de caballería. Servio Tulio agregó además 2 centurias de obreros (fabri) con la misión de transportar las máquinas de guerra y 3 centurias de corneteros y trompeteros (cornicines, tubicines).

Ejército romano-etrusco siglo VI AC: 1 soldado clase I; 2 soldado clase II; 3 soldado clase IV, 4 hondero cse V; 5 cornicen o trompetero

Ejército romano-etrusco siglo VI AC: 1 soldado clase I; 2 soldado clase II; 3 soldado clase IV, 4 hondero clase V; 5 cornicen o trompetero

La legión seguía siendo de una formación de 3.000 hombres divididos en 10 grupos de 50 hombres con un fondo de 6 filas al principio, 8 cuando se replegaran la la clase IV y V. Una centuria eran 2 filas de 50 hombres y estaban mandadas por un centurión que mandaba la primera fila y un optio que mandaba la segunda. Cada centuria tenia como distintivo un haz de heno atado y alzado en el campo de batalla al que llamaban manipulo, pero a diferencia de la falange podían aumentar los intervalos entre las clases, dándoles mayor profundidad y movilidad flexibilidad, estas centurias homogéneas se les denominó acies, y empezó a denominarse la formación en tripex acies.

Manipulo romano, la palabra manupulo significa haz de heno, se ataban a una lanza, y servian para formar las centurias de los primeros ejércitos. Autor Ugo Pericoli

Manipulo romano, la palabra manupulo significa haz de heno, se ataban a una lanza, y servian para formar las centurias de los primeros ejércitos. Autor Ugo Pericoli

Las dos primeras líneas eran de clase I, la tercera era de clase II y III y la cuarta se formaba al replegarse la clase IV y V.

Legión romana de Servio Tulio

Legión romana de Servio Tulio

Servio también inició la construcción de las murallas de Roma, denominándolos muros servianos.

 Legión romana durante la monarquía etrusca. Formaban en Falange que les daba superiordad sobre sus enemigos que usaban las bandas de guerra. A la izquierda italicos formando en bandas de guerra dirigidas por un jefe (It L) y guerreros italicos (It W) tipo etrusco. A la derecha falange romana con su lider (RL) y los guerreros romanos de clase I (R1) a clase III (R3) . Las clases IV y V forman a vanguardia y se repliegan formando atrás. Autores Gerry & Sam Embleton


Legión romana durante la monarquía etrusca. Formaban en Falange que les daba superiordad sobre sus enemigos que usaban las bandas de guerra. A la izquierda italicos formando en bandas de guerra dirigidas por un jefe (It L) y guerreros italicos (It W) tipo etrusco. A la derecha falange romana con su lider (RL) y los guerreros romanos de clase I (R1) a clase III (R3) . Las clases IV y V forman a vanguardia y se repliegan formando atrás. Autores Gerry & Sam Embleton

Tarquinio el Soberbio (534 – 509 AC)

Livio presenta el gobierno de Tarquinio como una auténtica tiranía. El rey, escribe, ”hizo matar a los senadores más importantes que sospechaba habían sido partidarios de Servio” y gobernó sin aceptar más consejo que el de sus propios familiares.

Impulsó en Roma el desarrollo de infraestructuras urbanas y de numerosos edificios civiles y religiosos como la finalización del templo de Jupiter Capitolino, las tribunas de Circo Máximo y la Cloaca Máxima.

La política de este rey estaba orientada a conquistar una posición hegemónica de Roma en el Lacio para ello recurrió a pactos con comunidades vecinas. La implantación de emporio comercial en ciudades como Ardea, Terracina, etc.

Siguió la política expansionista, primero conquistó Pomezia, que lindaba con territorio volsco; con su botín se inició la construcción del templo de Júpiter. Después emprendió la conquista de Gabii, ciudad que defendía de los sabinos el lado oriental del Lacio. Para cerrar el anillo de protección del Lacio, Tarquinio se aseguró asimismo el control de Tusculum mediante el matrimonio de una de sus hijas con el tusculano más destacado.

Guerreros romano-etruscos siglo V. Se puede observar guerreros de la clase I (típico hoplita) y guerreros de la clase III (típico italiano con pectoral y scutum)

Guerreros romano-etruscos siglo V. Se puede observar guerreros de la clase I (típico hoplita) y guerreros de la clase III (típico italiano con pectoral y scutum)

Según una de las leyendas más famosas de la historia de Roma, Tarquinio compró tres libros proféticos a la sibila de Cumas y los depositó en el templo de Júpiter. La historia narra que la sibila se presentó ante Tarquinio como una mujer muy anciana y le ofreció nueve libros proféticos a un precio extremadamente alto. Tarquinio se negó pensando en conseguirlos más baratos y entonces la sibila destruyó tres de los libros. A continuación le ofreció los seis restantes al mismo precio que al principio; Tarquinio se negó de nuevo y ella destruyó otros tres. Ante el temor de que desaparecieran todos, el rey aceptó comprar los tres últimos pero pagó por ellos el precio que la sibila había pedido por los nueve. Estos tres libros fueron guardados en el Templo de Júpiter Capitolino y eran consultados en situaciones muy especiales.

Según la tradición, Tarquinio el Soberbio fue destronado en el año 509 AC mediante un golpe palaciego que se desencadenó cuando su hijo Sexto Tarquinio, violó a Lucrecia, una joven patricia que a raíz de ello se suicidó.

Derrocado el rey, Bruto y Tarquinio Colatino fueron los primeros en ser nombrados cónsules y se decidió castigar con la muerte a cualquiera que quisiera reinstaurar la monarquía.

Batalla de la Selva Arsia (509 AC)

Tarquinio, que se encontraba combatiendo en Ardea, regresó rápidamente a Roma, pero en su ausencia perdió el apoyo del ejército y tuvo que exiliarse a Etruria. Allí convenció a las ciudades de Caere, Veyes y Tarquinia de que atacaran Roma, se enfrentaron a los cónsules romanos Lucio Junio Bruto y Publio Valerio Publicola en la batalla de la Selva Arsia, ambos ejércitos desplegaron a la manera tradicional la infantería en el centro tipo falange y la caballería en las alas. El combate empezó con la carga de la caballería, el cónsul Bruto cargó contra su primo Arruno hijo de Tarquino, muriendo en el combate, después chocaron las infanterías cuyos flacos derechos ganaron, produciéndose el giro en las formaciones. El cónsul Publícola se impuso a las tropas de Veyes. El día acabó con fuertes bajas en ambos ejércitos y la batalla sin decidir, retirándose ambos a sus campamentos. Contaron las bajas en ambos bandos que rondaban las 11.300 los romanos reclamaron que tenían un muerto menos.

Publícola optó por arriesgarse al asalto nocturno, a pesar del cansancio de la batalla, consiguiendo apoderarse de éste y poniendo en fuga a los etruscos. Apoderándose del campamento.

Batalla de la Selva Arsia 509 AC. Entre los cónsules romanos y el ejército de Lucio Tarquinio el Soverbio.

Batalla de la Selva Arsia 509 AC. Entre los cónsules romanos y el ejército de Lucio Tarquinio el Soberbio.

Batalla del puente Sublicio (508 AC)

Tarquinio recurrió después al rey de Clusio, Lars Porsena, Además de su ejército contaba con el apoyo de la ciudad de Gabii, de la ciudad latina de Túsculo, cuyo dictador Octavio Mamilio era yerno de Tarquinio, y de algunos mercenarios.

El primer obstáculo de Porsena es la recién fundada colonia de Sigluria en cuyo apoyo acuden los cónsules Publícola (reelegido) y Tricipitino. Los romanos fueron derrotados, y la pequeña colonia probablemente arrasada.

El rey Lars Porsena llegando al Lacio, al fondo los ejércitos de los dos consules. Autor Ángel Todaro

El rey Lars Porsena llegando al Lacio, al fondo los ejércitos de los dos cónsules. Autor Ángel Todaro

En esa época Roma se encuentra en la orilla oriental del Tíber, teniendo en la otra orilla únicamente un puesto defensivo avanzado en el monte Janículo. Porsena tomó el Janículo al asalto, a continuación ambos ejércitos formaron para la batalla, Porsena desplegó en el centro, a la izquierda Tarquinio con los exiliados romanos habitantes de Gabii, a la derecha Octavio Manilio con un cuerpo de Latinos. Los romanos desplegaron delante del puente de Sublicio, también en tres legiones Valerio Publícola en el centro,  Larcio Flavio a la derecha y Lucrecio Triciptino a la izquierda. A continuación se inició  la lucha fue de nuevo dura, pero finalmente el ala izquierda romana cedió tras ser heridos sus comandantes, el hermano del cónsul Publícola y el cónsul Tricipitino, lo que provocó el pánico en el resto del ejército haciendo que huyeran de vuelta a Roma a través del puente Sublicio.

Porsena en las cercanias de Roma. Al fondo se observa el puente de madera sobre el Tiber y la colina del Palatino. Autor Peter Connlly

Porsena en las cercanias de Roma. Al fondo se observa el puente de madera sobre el Tiber y la colina del Palatino. Autor Peter Connlly

 

Batalla del puente Sublicio (508 AC). Despliegue de fuerzas

Batalla del puente Sublicio (508 AC). Despliegue de fuerzas

Los etruscos persiguieron a los romanos hasta el mismo puente donde fueron detenidos por la acción de los tribunos Larcio, Herminio y en especial del soldado Horacio (Horatius Cocles) que bloquearon el puente luchando fieramente hasta que los dos tribunos, con sus armaduras destrozadas, se retiraron, dejando sólo Horacio que aguantó hasta que se consiguió cortar el puente, procediendo a lanzarse al río y consiguiendo volver nadando a Roma gravemente herido. De aquí viene la expresión italiana ”quedarse como Horacio en el puente”.

Horacio en el puente 508 AC, hace frente a los atacantes mientras sus compañeros destruyen el puente sobre el río Tiber

Horacio en el puente 508 AC, hace frente a los atacantes mientras sus compañeros destruyen el puente sobre el río Tiber

 

Horacio en el puente 508 AC, hace frente a los atacantes mientras sus compañeros destruyen el puente sobre el río Tiber A la izquierda hoplita etrusco, centro Horacio arrojándiose al agua, a la derecha hoplita latino. Autor Richard Hook.

Horacio en el puente 508 AC, hace frente a los atacantes mientras sus compañeros destruyen el puente sobre el río Tiber A la izquierda hoplita etrusco, centro Horacio arrojándose al agua, a la derecha hoplita latino. Autor Richard Hook.

 

Horacio en el puente 508 AC. Autor Peter Dennis.

Horacio en el puente 508 AC. Autor Peter Dennis.

Porsena puso cerco a Roma y, cuando la escasez de alimentos ya hacía mella en la población, el romano Mucio (Caius Mucius) intentó asesinar a Porsena en su campamento.

No se sabe si Porsena consiguió conquistar Roma, de hecho algunos historiadores romanos como Tácito llegan a reconocerlo. No obstante, Tarquinio no fue repuesto en el trono.

Finalmente Porsena abandonó Roma que perdió varias o todas sus recientes conquistas en Etruria.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2016-06-20. Última modificacion 2017-02-02.