Siglo XVIII Guerra de la Independencia de los EE UU (1) 1775-77 Conquista de los fuertes de Ticonderoga y Crown Point 1.775

Conquista del fuerte de Ticonderoga

En 1.775 durante el asedio de Boston, los rebeldes carecían de cañones de asedio. Alguien sugirió hacerse con los cañones del fuerte de Ticonderoga y llavarlos a Boston, no se sabe con exactitud de quién partió la idea se ha atribuido a John Brown, Benedict Arnold y Ethan Allen, entre otros.

Ticonderoga ya no era la fortaleza que había sido en 1.758, cuando los franceses la defendieron durante un ataque británico. Después de la cesión Francesa de 1.763, el fuerte ya no estaba en la frontera de dos grandes imperios. Había caído en desuso; la guarnición constaba de solo del capitán William Delaplace que era el gobernador y 2 tenientes (Jocelyn Feltham y ) y 46 hombres del RI26, muchos de ellos inválidos (soldados con tareas limitadas debido a enfermedad o discapacidad). También vivían allí 24 mujeres y niños. Aunque había perdido importancia, el fuerte Ticonderoga aún conservaba la reputación de ser “la puerta del continente” o el “Gibraltar Americano”, pero en 1.775 era, según el historiador Christopher Ward, “más una villa que un fuerte”.

Se organizaron dos expediciones diferentes para capturar Ticonderoga: una desde Massachusetts y otra desde Connecticut. En Cambridge, Benedict Arnold informó al Comité de Seguridad de Massachusetts acerca de los cañones y otros suministros militares en el fuerte, que se encontraba pobremente defendido. El 3 de mayo de 1.775, el Comité nombró coronel a Arnold y le dio el mando de la misión secreta para capturar el fuerte.
Mientras Tanto, en Hartford, Silas Deane y otros habían organizado una expedición por su propia cuenta. Ethan Allen reclutó a unos 100 de sus Green Mountain Boys, mientras que otros 50 fueron reclutados por James Easton en Pittsfield, y otros 20 hombres de Connecticut se ofrecieron como voluntarios. Esta fuerza de cerca de 170 hombres se reunió el 7 de mayo en Castleton. Ethan Allen fue elegido coronel, con Easton y Seth Warner como sus lugartenientes. Samuel Herrick fue enviado a Skenesboro y Asa Douglas a Pantón con destacamentos para conseguir botes. Mientras tanto, el capitán Noah Phelps reconoció el fuerte disfrazado como buhonero. Observó que los muros del fuerte estaban en un estado deplorable y supo por el comandante de la guarnición del fuerte que la pólvora de los soldados británicos estaba mojada y que pronto recibirían refuerzos. Regresó e informó de estos hechos al coronel Ethan Allen.

El 9 de mayo, el coronel Benedict Arnold llegó a Castleton e insistió en tomar el mando de la operación, basándose en sus órdenes y en el mandato del Comité de Seguridad de Massachusetts. Muchos de los Green Mountain Boys se opusieron, insistiendo en que preferían regresar a sus casas si tenían que servir a las órdenes de alguien que no fuera Ethan Allen. Arnold y Allen llegaron a un acuerdo, pero ningún documento evidencia cuáles fueron los términos del mismo. Según Arnold, se le entregó el mando conjunto de la operación. Algunos historiadores han apoyado a Arnold, mientras que otros sugieren que simplemente se le dio el derecho de marchar junto a Allen.

A las 11,30 de la noche del 9 de mayo, los hombres se habían reunido en Hand Cove (actual Shoreham, Vermont) a 3,5 km y estaban listos para cruzar el lago hacia Ticonderoga. Sin embargo, los botes no llegaron hasta la 1,30 de la mañana. y no eran adecuados para transportar toda la fuerza de una vez.

83 efectivos de los Green Mountain Boys cruzaron por primera vez con Arnold y Allen, y Douglas se quedó con el resto.

Captura del fuerte de Ticonderoga en 1775. Ethan Allen con un grupo de 83 hombres de Green Mountain Boys, lo hicieron fácilmente ya que había pocos británicos.

Cuando se acercaba el amanecer, Allen y Arnold comenzaron a temer perder el elemento sorpresa, por lo que decidieron atacar con los hombres disponibles en ese momento. Vieron que solo había un centinela en la puerta que estaba dormido, con cuidado abrieron la puerta, pero el sobresaltado guardia apuntó su mosquete y apretó el gatillo. Pero había sido una noche húmeda y el disparo falló, el martillo chasqueó inofensivamente. El aterrorizado soldado arrojó su arma y corrió hacia los barracones, gritando.

Apareció un segundo centinela. El casaca roja disparó alto, y cargó a la bayoneta, hiriendo a Gideon Warren, que recibió una pequeña herida de bayoneta. El centinela fue reducido y los rebeldes entraron en el patio del fuerte. Arnold y algunos otros hombres subieron las escaleras hacia las habitaciones de los oficiales. El teniente Jocelyn Feltham fue despertado por el ruido y llamado para despertar al capitán. Ethan Allen con el teniente se dirigió a la casa del comandante de la guarnición que era el capitán William Delaplace, el sorprendido comandante salió y entregó el fuerte.

Conquista del fuerte de Ticonderoga en 1775. Ethan Allen espada en mano llama a la puerta del gobernador el capitán William Delaplace para que rinda la guarnición.

Según un informe enviado al Congreso detalló 87 piezas de artillería: 78 cañones, 6 grandes morteros y 3 obuses más una cantidad swivels (cañones giratorios), 18.000 libras de bolas de mosquete y 30.000 pedernales.

Conquista de los fuertes de Crown Point y Saint John

El 11 de mayo, el capitán Jeff Warner marchó con un destacamento de 40 hombres por la costa del lago y capturó el cercano fuerte Crown Point, guarnecido sólo por nueve hombres. El 12 de mayo, Allen envió a los prisioneros al gobernador de Connecticut, Jonathan Trumbull, con una nota que decía: “Te mando de regalo un mayor, un Capitán y dos tenientes del Establecimiento Regular de Jorge III”.

Arnold embarcó en una pequeña goleta y partió junto con varios botes desde Skenesboro hacia el norte con 50 voluntarios. El 18 de mayo tomaron otra guarnición en el fuerte Saint John, así como el Enterprise, una balandra de 70 toneladas. Consciente de que varias compañías británicas estaban estacionadas a 19 kilómetros río arriba, en Chambly, cargaron los suministros más valiosos y los cañones, quemaron los botes que no podían llevar y regresaron a Crown Point.

Ethan Allen y sus hombres regresaron a sus casas. Benedict Arnold se quedó junto con algunos reemplazos de Connecticut en el fuerte Ticonderoga. Al principio el Congreso Continental quería que los hombres y los fuertes fueran devueltos a los británicos, pero el 31 de mayo cedieron ante la presión de Massachusetts y Connecticut y aceptaron quedárselos. Connecticut mandó un regimiento al mando del coronel Benjamin Hinman para defender Ticonderoga. Cuando Arnold supo que estaba bajo el mando de Hinman, renunció al mando otorgado por Connecticut y regresó a su hogar.

En Crown Point finalmente recuperaron más cañones, enterrados por los franceses. Las piezas de campo, que iban desde 3 a 42 libras.

Transporte de los cañones a Boston o el noble tren de artillería

George Washington eligió al coronel de 25 Henry Knox, un gordo y paciente librero, de la milicia de Massachusetts para llevar los cañones a Boston. Washington le dijo “no se debe reparar en gastos para obtenerlo”, el 16 de noviembre autorizó a Knox para la misión y designó 1.000 dólares para el propósito, y escribió al general Philip Schuyler pidiéndolo que ayudase a Knox en el empeño.

Knox partió del campamento de Boston el 17 de noviembre, y después de viajar a Nueva York a por suministros, alcanzó Ticonderoga el 5 de diciembre. Cruzó el lago Champlain hacia fuerte George con las armas en la mira. Ahí el ceño se hundió. Los rebeldes la reflotaron y, una vez en tierra, Knox y el general Philip Schuyler reunieron trineos, caballos y jinetes.

En Ticonderoga, Knox enseguida empezó con el recuento o inventario de los cañones. Seleccionó 59 piezas incluyendo cañones, morteros y obuses. Estimó que el peso total sería de unas 60 toneladas, pesando los cañones más grandes o Big Berthas de 24 lbs 2.300 kg.

El equipo fue llevado primero por tierra desde el fuerte hasta el extremo norte del lago George, donde fue cargado en una gabarra. El 6 de diciembre, la gabarra partió hacia el extremo sur del lago, con Knox dirigiendo delante en un pequeño bote. El hielo empezaba a cubrir la superficie del lago, pero la gabarra consiguió alcanzar su destino, el Sabbath Day Point, al día siguiente continuaron el viaje, pero la gabarra comenzó a hundirse quedando varada con los cañones por encima de la línea de flotación. Consiguieron reflotarla y continuar viaje hasta llegar al extremo sur del lago.

El 17 de diciembre Knox escribió a Washington: “hemos construido 42 fuertes trineos y nos hemos provisto de 80 yuntas de bueyes para arrastrarlos hasta Springfield. Esperamos, en 16 o 17 días, poder presentarle a Su Excelencia el noble tren de artillería“.

Knox luego se dirigió a Albany por delante del tren. El 5 de enero llegaron a Glens Falls, los cañones fueron remolcadas a través del río Hudson congelado, durante en cruce 2 cañones se hundieron en el hielo, pero pudieron ser recuperados.

Siguieron rumbo Saratoga, llegando a New City (actual Langsingburg) el día de Navidad, cayó medio metro de nieve ese día, lo que ralentizó su progreso, ya que la ruta cubierta de nieve debía ser despejada, retrasando su llegada a Albany. Allí Knox se citó con el general Philip Schuyler y juntos trabajaron varios días planeando lo necesario para llevar el noble tren de artillería hasta la ciudad a través de los Berkshires. El 4 de enero, el primero de los cañones había llegado a Albany.

El noble tren de artillería diciembre de 1775. Henry Knox transportó 60 toneladas de cañones desde el fuerte de Ticonderoga a Boston. Autor Tim Lovell

En el camino a Albany, volvieron a cruzar el Hudson en dirección este desde allí hacia Massachusetts, un cañón se hundió en el hielo, pero también fue recuperado. El 9 de enero, el último de los cañones había cruzado el río Hudson, y Knox se adelantó para supervisar la siguiente etapa del viaje.

Su curso siguió lo que es la actual ruta 23 a través de Great Barrington y de allí a Springfield. Para el 25 de enero, los armas estaban en Framingham. Dos días después, Knox llegó a Cambridge y personalmente informó a Washington que el tren de artillería había llegado.

El 2 de marzo Washington trasladó los cañones Roxbury Heights, con vistas a Boston. A la mañana siguiente, el ansioso Howe vio dos reductos sustanciales salpicados de cañones en las alturas. Probó con una salida, pero una fuerte tormenta favoreció a los rebeldes. Al día siguiente se preparó para irse. Los cañones de Ticonderoga habían liberado a Boston.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2020-05-27. Última modificacion 2020-05-27.
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