Siglo XVIII Guerra Franco-India (1754-63) Causas de la guerra

Nombre de la guerra

La guerra que se desarrolló entre 1754 y 1763 recibió varios nombres. En Europa, el conjunto de combates que tuvo lugar en el continente se conoció como guerra de los Siete Años, puesto que se declaró oficialmente en 1756, y duró siete años. Por otro lado, el conflicto norteamericano fue conocido por británicos, colonos británicos y canadienses anglófonos como guerra Franco-India (French and Indian War). Sin embargo, los canadienses francófonos la denominaron guerra de la Conquista (Guerre de la Conquête) debido a que el conflicto supuso la conquista británica de Nueva Francia, también se le denominó como Cuarta Guerra Intercolonial (Fourth Intercolonial War) o Gran Guerra por el Imperio (Great War for the Empire).

Causas de la guerra

Territoriales

A principios del siglo XVIII la población de las colonias británicas de Norteamérica no superaba los 250.000 habitantes, lo que es un número muy reducido si lo comparamos con los 8 millones de habitantes en la América española. Sin embargo, a lo largo de la primera mitad de ese siglo la población aumentó rápidamente gracias a la masiva llegada de europeos (sobre todo escoceses) y esclavos africanos (se calcula que llegaron más de 250.000 esclavos en esos años). Esto empujó a que las colonias británicas, que hasta ese momento se limitaban a la franja costera, necesitasen expandirse. Se creó la colonia de Georgia al sur, fronterizo con la Florida española.

Los franceses también se habían instalado en Norteamérica aunque sus dominios allí no estaban del todo consolidados, ya que eran demasiado extensos para una población de unos 70.000 habitantes. Pese a ello, consiguieron expandirse ocupando todo el Quebec, los Grandes Lagos y llegaron hasta Luisiana, creando así una barrera que impedía la expansión británica hacia el norte y hacia el oeste. Todo este territorio era controlado a través de una serie de fuertes repartidos en las zonas fronterizas y con escasas ciudades.

Ambos imperios coloniales, por tanto, chocaron en la vasta región que comprendía desde los montes Apalaches al río Misisipi y desde la región de los Grandes Lagos al golfo de México. La zona de mayor conflicto era el conocido como territorio del Ohio o valle del Ohio, una región al sur de los Grandes Lagos que comprendía gran parte de los actuales estados de Ohio, Pensilvania y Virginia Occidental. Este territorio fue poco a poco ocupado por los franceses a principios de la década de 1750 mediante la construcción de varios fuertes.

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Posesiones coloniales en Norteamérica en 1750. Fuente Nouvelle-France map-en.svg

Religiosos

Los conflictos religiosos llevaban más de dos siglos azotando Europa desde la reforma protestante. El altercado, aunque no tan abiertamente se trasladó a las colonias en Norteamérica. La mayor parte de los colonos británicos eran protestantes. Había tanto seguidores de la fe oficial anglicana como otros reformistas que, huyendo de la persecución en Europa, se trasladaron al Nuevo Mundo. Por otro lado la fe oficial en Francia era la católica, y la mayor parte de los colonos y misioneros que llegaron al nuevo mundo intentaron transmitir e imponer sus creencias.

En ambos países, aunque sobre todo en Inglaterra, había leyes persecutorias contra los creyentes de las religiones no oficiales, leyes aplicables en los nuevos territorios. Por ello, en los dos imperios coloniales temían por la seguridad de sus ciudadanos si caían bajo dominio enemigo, pues el predominio de uno u otro supondría la mayor difusión de sus creencias.

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Jesuitas en Norteamérica siglo XVIII. Convirtieron a muchos indios al catolicismo y les convencieron para unirse a los franceses para luchar contra los protestantes.

Conflictos anteriores

Anteriormente habían ocurrido tres guerras anteriores entre las colonias británicas y francesas, que habían recibido el nombre del rey en ese momento: la guerra del rey Guillermo (1689-97), la guerra de la reina Ana (1702-13) y la guerra del rey Jorge (1748).

Esta última había supuesto un alto coste, sobre todo en las colonias británicas de América del Norte. Las pérdidas de hombres solamente en Massachusetts entre 1745 y 1746 han sido estimadas como de un 8 % de la población masculina adulta de la colonia.

Según el Tratado de Aix-la-Chapelle, Luisburgo fue devuelta a Francia, a cambio de la ciudad de Madrás, que había sido capturada de los británicos por parte de los franceses. Esta decisión indignó a los ingleses, en particular los colonos de Massachusetts que habían contribuido a la expedición (en términos de financiación y personal). El gobierno británico reconoció finalmente el esfuerzo de Massachusetts con un pago de 180.000 £ después de la guerra. La provincia utilizó ese dinero para retirar su devaluada moneda de papel.

El tratado de paz, que restableció todas las fronteras coloniales a su estado previo a la guerra (statu quo ante bellum), hizo poco para acabar con la dura enemistad entre Francia, Gran Bretaña y sus respectivas colonias, ni resolvió disputas territoriales.

Acciones militares previas

Un conflicto entre las dos potencias coloniales sobre sus reclamaciones territoriales era indudablemente inevitable, pero debido a que sus zonas de explotación comercial estaban ampliamente separadas, ese conflicto podría haberse retrasado durante muchos años si el gobernador general de Nueva Francia no hubiera forzado el tema. Aunque los franceses tenían una escasa presencia en la zona del río Allegheny y la parte alta del río Ohio, donde se concentraban los comerciantes de Pensilvania; en 1749 el gobernador general ordenó a Pierre-Joseph Céloron de Blainville para eliminar la influencia británica en la zona y asegurarse de que podían seguir considerando aliados a los nativos. Los comerciantes, considerados intrusos en tierras francesas, recibieron la orden de retirarse a las laderas orientales de los Apalaches.

La comitiva, compuesta por 213 soldados y 23 cañones, partió en junio de 1749 dirigiéndose río abajo y siguiendo el curso del río Ohio. Céloron informó a los comerciantes de pieles de que debían abandonar ese territorio, ya que pertenecía a Francia. Por su parte, los nativos de la zona informaron a Céloron de que ellos eran los dueños de esas tierras y querían seguir teniendo relaciones comerciales con los colonos británicos. Tras este fracaso siguió avanzando a lo largo del río, hasta llegar a la ciudad de los indios miamis Pickawillany e hizo la misma petición al jefe “Old Britain” el cual la ignoró. Tras este último fracaso la expedición de Céloron retornó de vuelta a casa.

En 1752, Charles Michel de Langlade encabezó otra expedición en el río Ohio. A Langlade le acompañaron 300 hombres ottawas y franceses. Su misión era castigar a los miamis por no haber obedecido a Céloron y seguir comerciando con los británicos. El 21 de junio de 1752 los franceses atacaron el centro de comercio de Pickawillany, matando a 14 miamis, incluyendo a “Old Britain”. Tras el ataque, la expedición volvió a casa.

La primavera del año siguiente Paul Marin de la Malgue comandó a un grupo mixto de 2.000 hombres para proteger las tierras del territorio del Ohio de las incursiones británicas. Siguió el camino que ya había recorrido Céloron usando los mapas que este había dibujado. La diferencia entre las dos misiones era que de la Malgue construyó y aprovisiono varios fuertes. El primer fuerte que construyó fue el de Presque Isle en la orilla sur del lago Erie hasta donde construyó una carretera que lo unía con Le Boeuf Creek, donde también construyó un fuerte al que llamó Le Boeuf.

Dos meses después de la construcción del fuerte, el 3 de septiembre, Tanaghrisson, jefe de los mingos llegó al fuerte Le Boeuf, donde amenazó a Marin si los franceses tomaban sus tierras. Tanacharison odiaba a los franceses por haberlo capturado de pequeño y porque creía que estos habían cocinado y comido a su padre. Tanacharison fue en representación de la Confederación Iroquesa, cuyos miembros vieron con recelo el aumento de poder de los franceses en la zona. También enviaron los iroqueses una delegación mohawk a William Johnson pidiéndole apoyo. Este llegó en 1746 a ser el comandante de las tropas iroquesas.

Hubo en Albany una reunión entre el gobernador de Nueva York y algunos jefes indios, entre ellos Hendrick Theyanoguin, uno de los más importantes de sus representantes. Esta reunión no resultó como los nativos esperaban y el gobernador Clinton les negó ayuda para defenderse de los franceses.

Los iroqueses, por tanto, declararon roto el Covenant Chain, un pacto de amistad que llevaba mucho tiempo vigente.

El gobierno de Virginia había tomado la posición de que las tierras de la parte superior de Ohio estaban claramente incluidas en los estatutos de la colonia. Sostenían que esa concesión le daba a Virginia un derecho sobre las tierras occidentales que era más válido que la reclamación de Nueva Francia, que se basaba en el viaje mucho más posterior de La Salle por el Misisipi. En armonía con este punto de vista, el gobernador y el consejo de Virginia habían otorgado condicionalmente a los colonos alrededor de 2.300 millas cuadradas (6.000 km cuadrados) de tierra en el valle de Ohio a finales de 1752. Como resultado, casi todas las familias importantes de Virginia, incluidos los miembros de las familias Washington, Lee y Randolph, estaban vitalmente interesadas en el destino de la zona de Ohio.

Cuando las noticias llegaron a Williamsburg, la capital colonial, que los franceses estaban expulsando a los comerciantes ingleses y construyendo fuertes en las cabeceras de Allegheny para consolidar sus posiciones, el teniente-gobernador Robert Dinwiddie, que no opinaba igual que el gobernador Clinton de Nueva York, decidió actuar.

Muchos de sus mercaderes habían invertido mucho dinero para comerciar en el Ohio y si los franceses los expulsaban, perderían mucho dinero.

Dinwiddie no podía permitir que los franceses se apropiasen del territorio del Ohio. Por ello ordenó al mayor George Washington llevar un mensaje a las milicias francesas del Ohio. Washington, acompañado de varios hombres que le ayudarían como traductores y como guías partió el 31 de octubre y llegaron a Logstown el 24 de noviembre. Allí se reunió con los tanacharisones, quien le acompañó para repetir la amenaza que poco antes había hecho a los franceses.

A mediados de diciembre llegaron al fuerte Le Boeuf (actual Waterford, Pennsylvania). Allí el comandante francés Saint-Pierre invitó a Washington a cenar en el fuerte. Durante la cena, Washington le entregó a Saint-Pierre una carta escrita por Dinwiddie en la que le pedía que abandonasen la zona del Ohio. El francés se negó amablemente a aceptar la petición alegando que tenían más derecho que los británicos a estar en el territorio del Ohio, pues fue un francés el primero que, cien años atrás, había explorado la zona.

Cuando Washington volvió a Virginia informó de la negativa francesa y de que estos estaban avanzando hacia el sur, donde estaban construyendo más fuertes.

Después de que esa misión fracasara, la Compañía de Ohio de Virginia, que había recibido una subvención especial de las tierras altas del valle de Ohio; fue alentada a construir un fuerte en la convergencia de los ríos Allegheny y Monongahela (actual Pittsburgh), con el entendimiento de que las tropas de Virginia apoyarían la empresa.

Ejército británico en Norteamérica

Fuerzas regulares

En 1754, Gran Bretaña tenía 3 BIs regulares en América del Norte, uno en Terranova y los otros dos en Nueva Escocia. Otros dos regimientos, el RI-44 y el RI-48, fueron enviados después del nombramiento del mayor-general Edward Braddock como comandante en jefe.

El RI-44 sufriría una desastrosa introducción a la guerra en América del Norte en la batalla en el río Monongahela en julio de 1755. Más tarde, durante el invierno de 1756/57, formaron la guarnición del fuerte William Henry.

Antes de servir en América del Norte en 1756, el RI-35 había pasado los 40 años anteriores en Irlanda. Después de años de inactividad, el RI-35 reunió menos de 500 hombres, la mitad del número requerido. El RI-35 reclutó a 80 hombres en Irlanda y luego un gran número de presos y prisioneros condenados en Inglaterra, a los que se les otorgarían indultos si aceptaban servir en América del Norte.

El núcleo original del RI-35 llegó a Estados Unidos en junio de 1756 y se unió a Albany en septiembre por otros 350 hombres adicionales, la basura de la sociedad, que elevaron la fuerza del RI a unos 900 hombres.

Los oficiales tenían mucho trabajo que hacer para formarlos en un batallón. Poco más de seis meses después, 6 Cías del RI-35 relevaron al RI-44 del servicio de guarnición en el fuerte William Henry.
El RI-60 (Royal American) había sido credo para el servicio en Norteamérica en 1756 reunió de manera única 4 BIs. Las esperanzas de llenar las filas en los Estados Unidos demostraron ser demasiado optimistas y fue necesario llevar reclutas del extranjero. Muchos de los oficiales habían nacido en el extranjero. En Nueva York también había un puñado de compañías independientes, cada una de aproximadamente 50 hombres.

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Guerra Franco-India (1754-63). Infantería regular inglesa. Autor Peter Dennis

Regimientos provinciales

Al comienzo de cada año, las asambleas de las colonias británicas votaban por el número de hombres que reunirían para la siguiente campaña. Las asambleas luego designaban coroneles para formar regimientos y esos coroneles designaron a sus propios oficiales del regimiento. Las relaciones personales a menudo superaban la experiencia militar al tomar estas decisiones.

Muchos voluntarios tenían alguna experiencia en la milicia antes de servir en un regimiento provincial, pero la familiaridad entre los oficiales, los suboficiales y los hombres creó una atmósfera en la que la disciplina se veía afectada. Los voluntarios estaban bien pagados por sus servicios y los reclutas no eran exclusivamente blancos; los registros muestran negros, tanto hombres libres como esclavos, y soldados indios entre sus números. Sin embargo, no hubo buena relación entre los regulares y los provinciales, ambas partes tenían una mala opinión del otro. Los regulares resentían particularmente de los provinciales por estar “excesivamente pagados y ser indisciplinados”.

Si bien los regimientos provinciales carecían de instrucción y adiestramiento para igualar a los regulares británicos, la mano de obra que proporcionaban era esencial para cumplir con los deberes más prosaicos requeridos por un ejército en campaña. Pero aquellos que defendieron las barricadas en la batalla del lago George lucharon bien. Algunos hombres se volvieron a alistar para campañas posteriores centradas en el fuerte William Henry, pero otros, desilusionados con la vida militar, no se alistaron por segunda vez. Esto significaba que los regimientos provinciales siempre contenían un alto porcentaje de hombres sin experiencia.

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Guerra Franco-India (1754-63). Un soldado británico highlander con las milicias.

Indios aliados británicos

Las Seis Naciones de la confederación Iroquesa (mohawks, oneidas, onondagas, cayuga, senecas y tuscaroras) generalmente habían tratado de permanecer neutrales en guerras anteriores entre Gran Bretaña y Francia. Sin embargo, los mohawks, el más oriental de las naciones iroquesas, se hizo pro-británicos en su perspectiva debido a su proximidad a la colonia de Nueva York, pero no se sintieron atraídos por el ejército británico.

En 1755, William Johnson, encargado de liderar el ejército de Nueva Inglaterra contra al fuerte Saint Frédéric, usó su estrecha relación con los iroqueses para intentar atraer a la Seis Naciones al lado de los británicos. Pero se encontró a todas las Naciones, excepto a los mohawks, eran extremadamente reacios a tomar parte en la guerra del lado británico. A mediados de agosto de 1755, solo 50 o 60 iroqueses se habían reunido, pero más tarde su amigo Theyanoguin (llamado Hendrick por los británicos) llevó otros 200 guerreros iroqueses, la mayoría de ellos mohawks.

Después de la batalla del lago George, donde sufrieron bajas significativas, estos guerreros regresaron a sus hogares para llevar a cabo ceremonias tradicionales enterrar sus pérdidas y solo 7 u 8 estuvieron presentes en octubre. Al año siguiente, los iroqueses que asistieron al fuerte William Henry se sintieron maltratados, y en 1757 quizás solamente 50 guerreros operaban regularmente en los fuertes William Henry y Edward, donde los británicos los veían con desconfianza.

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Guerra Franco-India (1754-63). Indios aliados británicos. Autor Robert Griffing

Los rangers

Las compañías de rangers (guardabosques) levantadas en Nueva Inglaterra entraron en servicio por primera vez en Nueva Escocia en 1744. Cuando las colonias comenzaron a reclutar para sus regimientos provinciales en 1755, Robert Rogers, un conocido hombre de New Hampshire con experiencia operando en el bosque, llevó 50 hombres. Estos se unieron al regimiento del coronel Blanchard en New Hampshire como compañía ranger, con Rogers como su capitán.

Los rangers de New Hampshire se mudaron al fuerte Edward y durante el otoño de 1755, cuando los mohawks se retiraron, Johnson aprovechó las habilidades de Rogers y lo envió a una serie de patrullas de gran alcance hacia el lago Champlain.

Reconociendo sus logros, William Shirley, gobernador de Massachusetts y el comandante británico en funciones después de la muerte de Braddock, comisionó a Rogers en marzo de 1756 para formar una compañía independiente de rangers y también autorizó el aumento de otras compañías rangers.

Su papel era cumplir con los deberes de exploración previamente realizados los mohawks. Shirley insistía “que nadie podía ser empleado excepto buenos oficiales, aptos para el servicio en el bosque, y sus subordinados deben ser hombres elegidos, aptos para el servicio de exploración que puedan ser alistados”.

Sin embargo, en 1757 estos estrictos requisitos se redujeron necesariamente y cualquier hombre que estuviera preparado para salir a misiones de exploración fue generalmente aceptado como rangers. Las compañías de rangers continuaron sirviendo durante toda la guerra, pero con diversos grados de éxito.

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Guerra Franco-India (1754-63). Rangers británicos. La mayoría de ellos, antiguos cazadores y tramperos, entendían que un solo disparo bien dirigido podría alterar el curso de una escaramuza o batalla en el bosque. Robert Rogers ordenó a sus compañías que practicaran los disparos. A veces vestían de forma similar a los indios, que a veces los acompañaban. Autor Gary Zaboly

El ejército francés en Norteamérica

Tropas regulares

Los primeros batallones regulares en llegar a Nueva Francia fueron los 6 que navegaron con el barón Dieskau en mayo de 1755. Después de haber dejado 2 BIs en Luisburgo, los 4 restantes, La Reina, Languedoc, Béarn y Guyena, desembarcaron en Quebec a fines de junio.

Cada BI tenía un establecimiento de 525 hombres formados en 13 compañías, incluida una de granaderos. Las compañías de fusileros tenían 40 hombres y los granaderos 45. Sin embargo, los batallones que proporcionaron hombres para la batalla del lago George (La Reine y Languedoc) sufrieron pérdidas en el camino a Québec tras la captura de un barco de tropas que transportaba a 4 Cías de cada BI. Esto redujo estos 2 batallones a 9 compañías cada uno, un total de aproximadamente 365 hombres. Dos BIs más llegarían en mayo de 1756: Rosellón Real y La Sarre. Todos los BIs, excepto los 2 BIs en Luisburgo, participaron en la campaña del fuerte William Henry.

En teoría, las compañías de los establecimientos vieron un aumento de 50 hombres en febrero de 1757, pero el goteo de refuerzos de Francia no compensaba las pérdidas sufridas por los BIs. Todos procedían de los segundos BIs de sus RIs.

Era una práctica común en el ejército francés formar piquetes de élite para tareas específicas. Estas Cías temporales de unos 50 hombres se crearon al reunir a los mejores hombres de cada una de las compañías.

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Guerra Franco-India (1754-63). Infantería regular francesa. Autor Peter Dennis

Tropas coloniales, compañías francas de la Marina

En 1669, la administración y defensa de las colonias de ultramar de Francia pasó a ser responsabilidad del ministerio de la Marina. Para este fin, el ministerio autorizó el levantamiento de tropas coloniales: las compañías francas de la Marina. Estas se convirtieron en las tropas regulares de Nueva Francia y realizaron tareas policiales y militares.

A principios de la década de 1750 había 30 Cías con sede en Canadá con una fuerza óptima establecida en 50 hombres por compañía, que se elevaron a 65 hombres en marzo de 1756, pero las compañías rara vez alcanzaron su fuerza máxima. En marzo de 1757, el número de Cías en Canadá aumentó a 40.

Los oficiales tendían a ser canadienses, nacidos en familias militares. Debido a esto, muchos tenían una buena comprensión de la guerra fronteriza y estaban familiarizados con los idiomas indios.

Inevitablemente, los reclutas de Francia eran un grupo mixto; aquellos no aptos para la vida fronteriza asumieron los deberes de guarnición en las ciudades y fortalezas de la región, mientras que los hombres más jóvenes y en forma se distribuyeron a los puestos avanzados lejanos que defendieran los intereses franceses y se involucrasen activamente en misiones de asalto y exploración. Estos hombres, lejos del abastecimiento regular, a menudo adoptaban ropa india cuando la suya necesitaba ser reemplazada. Al final de su período de servicio, se alentaba a los soldados a establecerse en Nueva Francia, donde su experiencia resultó invaluable para la milicia.

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Guerra Franco-India (1754-63). Compañías francas de la marina francesa.

La milicia

La milicia formaba una parte importante de las fuerzas desplegadas en defensa de Nueva Francia. La autorización para la creación de la milicia llegó por primera vez en 1669 en un momento en que la colonia comenzaba a estructurar una forma organizada de defensa. Todos los ciudadanos varones de edad entre 16 y 60 se inscribían en un registro parroquial, formando una compañía bajo un capitán electo, y podían realizar tareas militares y deberes cívicos. Las compañías de milicia se reunían para la instrucción un día cada mes y las compañías vecinas se reunían para el adiestramiento a gran escala una o dos veces al año.

Servir en la milicia era un deber cívico y, como tal, los llamados al servicio activo no recibían ninguna paga. Sin embargo, cualquier ausencia prolongada, particularmente en el momento de la cosecha, podría causar problemas considerables para la economía de la colonia.

Debido a la naturaleza de la vida en Nueva Francia, muchos hombres eran expertos en disparos y tenían experiencia en bosques, lo que los hacía ideales para luchar en los bosques de América del Norte, donde adoptaban fácilmente tácticas indias. Sin embargo, la disciplina era más relajada que en el estilo de guerra más europeo. Un alto oficial francés los describió así: “El canadiense es independiente, perverso, mentiroso, fanfarrón, bien adaptado para escaramuzas, muy valiente detrás de un árbol y muy tímido cuando no está cubierto”. La milicia proporcionaba sus propias armas, pero el gobierno proporcionaba el sustento, equipos y ropa cuando estaban en servicio activo, que a menudo difería poco de los que usaban sus aliados indios.

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Milicianos canadienses en la batalla de Carillón o de Ticonderoga 1758. Se aprecia los milicianos llevando un fusil de caza, visten como los indios con mitasses (polainas), y camisolas, llevan dos cuchillos de caza y hacha, pero no llevan bayoneta. A su lado en azul un oficial de las compañías francas de la Marina con gola y tricornio. Autor Patrice Courcelle

Indios aliados franceses

Los franceses, mucho más que los británicos, se comprometieron abiertamente con las naciones indígenas americanas que encontraron. Además de un contacto rentable con los comerciantes de pieles, los indios también establecieron importantes relaciones con los misioneros y oficiales de las franquicias de las compañías. Las naciones atraídas por los misioneros jesuitas, conocidos en el idioma de la época como “indios domesticados”, se establecieron en aldeas misioneras cerca del río San Lorenzo y acompañaban regularmente las redadas francesas. Los más conocidos de estos asentamientos fueron la misión Abenaki en San Francisco (Odanak) y la de Sault Saint-Louis (Caughnawaga), donde una sección de los iroqueses mohawks se establecieron después de ser expulsados de la confederación Iroquesa. Otras “naciones domesticadas” incluían los algonkines, hurones, onondagas, nipissings y micmacs. Lejos de los centros de control francés, en la región superior de los Grandes Lagos, otras naciones también tenían una perspectiva pro-francesa. De estos, los ottawas y ojibwas proporcionaron la mayor cantidad de guerreros.

En la campaña, los indios recibían provisiones de los franceses pero no los pagaban. El dinero no era el motivador. En cambio, buscaban botín, cuero cabelludo y prisioneros para su engrandecimiento o cambio de bienes con los franceses. Los guerreros que perdían a un miembro de la familia en la batalla también podrían adoptar a la fuerza a un prisionero para que tomase su lugar. Algunas de las prácticas más brutales de sus aliados horrorizaron a los franceses, pero su habilidad como exploradores y luchadores forestales era insuperable.

Como reflexionaba un oficial: “Son un mal necesario”. Hasta 1.800 indios aliados franceses se reunieron para la campaña de 1757 contra el fuerte William-Henry, el mayor número reunido durante la guerra. Todos se anticipaban recogiendo recompensas por su lealtad.

Entrada creada originalmente por Arre caballo! el 2020-03-11. Última modificacion 2022-12-02.
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Comentarios:

  1. Nyal dijo el 2020/09/04 a las 7:12 pm

    Hola, quería hacerles la consulta si podrían tener la opción de activar o desactivar el tema oscuro en su excelente pagina web de historia

    1. arre caballo dijo el 2020/09/11 a las 2:14 pm

      Hola! Buena idea! Lo intentaremos hacer en las próximas semanas.

      Un saludo!

  2. Nyal dijo el 2020/11/05 a las 2:03 am

    hola, gracias por colocar la opcion de activar o desactivar el tema oscuro, pero lamento decirles que no funciona.

    Me gusta mucho su pagina y le agradezco el esfuerzo que pusieron al reunir y clasificar tanta informacion historica.

  3. Moisés dijo el 2021/02/11 a las 6:26 pm

    Buenas tardes; tengo 56 años y me apasiona (y a mis amigos) la historia militar, de toda época. Esta tarde voy a jugar con un compañero el excelente juego de mesa La Guerra Salvaje (GMT) . Solemos leer antes «para ambientarnos» lo que tengamos o encontremos basado en la historia que simula el juego elegido. Obviamente algunos periodos ofrecen más información que otros. Su página siempre es referencia para nosotros, y, en concreto, estos artículos sobre la guerra franco india nos han parecido muy buenos. Nuestra más sincera enhorabuena.

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